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Por Mauricio Albarracín · 22 de Febrero de 2015

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Si Maduro decide juzgar a un opositor, su destino final siempre será Ramo Verde, la cárcel militar donde Leopoldo López y Antonio Ledezma están recluidos en condiciones de prisionero de guerra. Los tratan como en Guantánamo. El comandante de la cárcel depende del comandante Maduro como se establece en la doctrina militar revolucionaria.

En ese mundo, las pruebas no existen y los delitos de los cuales son acusados siempre varían: un día es terrorismo, el otro es homicidio, a la semana siguiente es golpe de Estado o conspiración. Cuando no encuentran nada, dicen que se trata de incitación a los disturbios. Los juicios de Maduro se hacen por televisión bajo los gritos del líder y “con el mazo dando” de Diosdado. Las cabezas del ejecutivo y el legislativo dirigen los juicios. Los jueces son marionetas interinas, no tienen fuero o viven bajo amenaza. El Tribunal Supremo hace rato es un apéndice del chavismo. No existe un sólo juez en Venezuela que tenga el valor de contradecir al Tribunal Supremo Maduro-Diosdado. Chávez les dejó una herencia jugosa: derrotar moralmente a los jueces y cooptarlos.

Leopoldo López lleva más de una año capturado por dar un discurso. La prueba reina - según cuentan personas cercanas al proceso, porque nada se conoce - es el peritazgo de una lingüista. El proceso de López fue expedito en iniciar, pero la audiencia se ha pospuesto 20 veces. Las decisiones son secretas, las pruebas son secretas, el proceso es secreto. Es un enemigo de la revolución y en las revoluciones no reparan en estos detalles.

En el mundo de Maduro, el alcalde de Caracas es un conspirador más, el “Vampiro”, lo llama él. En este extraño mundo, el SEBIN (servicio bolivariano de inteligencia) hace capturas sin mostrar una orden judicial al alcalde democráticamente elegido por 800 mil votos (casi los mismos de Petro), lo desaparece por horas hasta que lo vemos de nuevo lleno de golpes. El brazo armado de estos juicios es la policía política, el DAS del régimen. Lo hacen todo a la fuerza, rápidos, encapuchados como los criminales y casi siempre precedidos de veredictos televisivos del “Supremo”.

Los juicios de Maduro están hechos para eliminar del camino a los líderes de la oposición. Los corifeos del régimen dicen que todo es legal, que se hace siguiendo estrictamente los procedimientos, así como cuando el Procurador colombiano discrimina con todas las de la ley. María Corina Machado ya no es diputada por hablar en una cumbre internacional; el Gobernador del Táchira fue removido por permitir unas barricadas en una protesta; y ahora al alcalde de Caracas los chavistas ya lo llaman “exalcalde”, con lo cual se supone su destino.

Maduro persigue judicialmente a sus enemigos incluso contra la constitución de 1999 que el mismo Chávez construyó. Los derechos y libertades han sido sustituidos por juicios sumarios, secretos, hechos por jueces temporales, por fiscales chavistas y sin garantías reales para los procesados.

Mientras esto pasa en el mundo de Maduro, la izquierda colombiana perdió su vehemencia contra la arbitrariedad. Qué rápido olvidaron los juicios militares contra civiles de décadas pasadas, las acusaciones falsas, las estigmatizaciones, las detenciones masivas, los falsos positivos, el uso de la inteligencia militar contra defensores de derechos humanos y los intentos fallidos de los autoritarios criollos por eliminar la separación de poderes. La grandeza de la democracia se conoce cuando uno es capaz de levantar su voz de protesta contra la arbitrariedad que sufre alguien que es radicalmente distinto a uno mismo. Nuestra izquierda aún se ve muy pequeñita frente a ese reto.

Comentarios (10)

DIDUNDI

22 de Febrero

3 Seguidores

Albarracín, creí q ya se lo había tragado del todo uno d los tantos redise...+ ver más

Albarracín, creí q ya se lo había tragado del todo uno d los tantos rediseños d LSV.
No nos neguemos la realidad, la vehemencia contra la arbitrariedad se aplica solamente cuando la hace el q se supone es contradictor ideológico, d resto s hacernos d la vista gorda, -hagámonos pasito, ud sabe Gato, ud sabe Albarracín, aquí sabemos TODOS-.
Nuestra izquierda sabe cuál debe ser el papel, ‘’estar lejos’’ no es x desconocimiento, lo asumo como cierta actitud de contrapunteo constante ante una derecha q no da tregua. Creo q es exagerado aquello d no protestar contra la arbitrariedad en contra dl oponente, igual podrían hacerlo públicamente y bajo la mesa con el mazo dando, eso no los va a mostrar como d mejor familia y mucho menos q la derecha se los reconozca, Xq esto no deja d ser control político d un estado y en la lucha x ello están TODOS constantemente.

J. Felipe Parra

22 de Febrero

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Es chistoso porque pensé que iba a conectar esto con lo que pasó esta semana...+ ver más

Es chistoso porque pensé que iba a conectar esto con lo que pasó esta semana en la Corte Constitucional, de algún modo... de hecho, lo estaba esperando (y no con sarcasmo).
Nada hombre, la izquierda de acá son una manga de burócratas y cobardes #yastá. Y es ridículo ver cómo se insiste en que Colombia posee espectro de izquierdas. ¡Ni siquiera somos laicos en la práctica, cómo vamos a tener eso desarrollado?

Lo único que me da tristeza ajena es por la gente que, segura de 'hacer lo correcto por su país+su familia' (ugh), van a votar por paracos en la Guajira y en Bogotá (ver, Francisco Santos). Me da pena por su lucecita de consciencia porque eso parece una veladora pequeña de Iglesia. Somos el resto los que tenemos que fumarnos otro wannabe de dictador 4 años más.
La verdad es que la izquierda colombiana sólo es tal DENTRO DE LAS UNIVERSIDADES... en el mundo laboral, son iguales o peores que los más fachos de los fachos.

Santiago Garcés

22 de Febrero

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Cuando empezaron las "guarimbas" en debido a la conjunción de un profundo mal...+ ver más

Cuando empezaron las "guarimbas" en debido a la conjunción de un profundo malestar social producto de la inflación y a la decisión de parte de la oposición venezolana de retomar los caminos del 2002 y el 2003 vi la noticia de los 43 muertos, divididos casi por mitades entre ciudadanos opositores y ciudadanos chavistas. Vi - y me pronuncié - con horror ante las imágenes de la GNB disparándole a manifestantes y contra las imágenes de francotiradores fascistas disparándole a policias y civiles. Vi como 10 miembros de las GNB iban tras las rejas por dispararle a opositores, a pocos meses de que 12 campesinos colombianos fueran asesinados por el ESMAD y por el ejercito en el paro catatumbero y el agrario sin que al día de hoy haya persona alguna tras las rejas. Mataron a Robert Serra del Psuv, y los medios colombianos especulando que era narco, mientras semana a semana siguen ultimando a líderes sociales colombianos lo que merece poco menos que una nota de prensa.

Santiago Garcés

22 de Febrero

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Cuando empezaron las "guarimbas" en debido a la conjunción de un profundo mal...+ ver más

Cuando empezaron las "guarimbas" en debido a la conjunción de un profundo malestar social producto de la inflación y a la decisión de parte de la oposición venezolana de retomar los caminos del 2002 y el 2003 vi la noticia de los 43 muertos, divididos casi por mitades entre ciudadanos opositores y ciudadanos chavistas. Vi - y me pronuncié - con horror ante las imágenes de la GNB disparándole a manifestantes y contra las imágenes de francotiradores fascistas disparándole a policias y civiles. Vi como 10 miembros de las GNB iban tras las rejas por dispararle a opositores, a pocos meses de que 12 campesinos colombianos fueran asesinados por el ESMAD y por el ejercito en el paro catatumbero y el agrario sin que al día de hoy haya persona alguna tras las rejas. Mataron a Robert Serra del Psuv, y los medios colombianos especulando que era narco, mientras semana a semana siguen ultimando a líderes sociales colombianos lo que merece poco menos que una nota de prensa.

Gustavo Adolfo

22 de Febrero

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El derecho sirve para legitimar el poder, Venezuela ha mantenido por décadas ...+ ver más

El derecho sirve para legitimar el poder, Venezuela ha mantenido por décadas un sistema desigual que estaba justificado legalmente y hoy un tirano encarcela basado en un sistema judicial que el justifica legalmente. Naturalmente lo que pasa es injusto y malo para una sociedad que parece retroceder en todo pero si de algo debería servir la historia venezolana es para que en el resto de América nos preocupemos por construir sistemas más justos, lo triste es que los humanos no parecemos aprender de la historia.

GMolano

22 de Febrero

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Maduro y su riada de chavistas corruptos están gobernando como si no existier...+ ver más

Maduro y su riada de chavistas corruptos están gobernando como si no existiera chance de revancha, eso no me cabe duda. Pero la revancha viene y no va a venir de manos de un "pitiyankee", sino a manos del propio pueblo. Después de marzo el reloj va a empezar a correr, porque la fiesta "socialista al debe" alguien la tiene que mantener y ya no va haber como. Las posibilidades de que Maduro termine su mandato son precarias, si de casualidad se llega a mantener, va a ser con un niveles de violencia insospechados, algo a lo que los venezolanos no están acostumbrados. No se si el chavismo vaya en declive, pero al menos Maduro y su combo no les veo mucho futuro.

Henry Castro Gerardino

24 de Febrero

140 Seguidores

Crimen es crimen y arbitrariedad es arbitrariedad no importa quien lo cometa. ...+ ver más

Crimen es crimen y arbitrariedad es arbitrariedad no importa quien lo cometa. Afirmar que alquien es un criminal sin tener pruebas es un caso de difamación, pero si a eso le agrega que le impone prisión y lo juzga amañadamente, pues es un acto tiránico que todos por igual debemos rechazar. Guardar silencio, como sucede con nuestros amigos de izquierda, es complicidad cobarde. Lo sucedido en Venezuela nos impacta porque la verdad, es que nuestra democracia está vigente, pese a que pueda calificarsela de pequeña, deficiente o mal desarrollada. De ahí la necesidad de protegerla y apoyarla, no solo de palabra, también reconociendo los derechos de los demás y haciendo valer los propios, sin recurrir a la violencia, ni siquiera verbal.

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