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Por Blogoeconomia · 07 de Octubre de 2013

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Por Leopoldo Fergusson (Seguir a @LeopoldoTweets)

Este miércoles 9 de octubre participaré en un foro sobre el proceso de paz con distinguidos académicos, políticos y expertos [i] (los invito, de paso, a inscribirse). Me han pedido que hable sobre participación política, y voy a anticiparle a los lectores de La Silla algunas de las ideas que presentaré en ese espacio.

Además de destacar la importancia del punto de participación política dentro de la agenda, voy a aportar elementos para analizar quiénes son los perdedores políticos en un eventual éxito de las negociaciones. Quiero también proponer mi visión sobre el tema más profundo que encierran las negociaciones de paz: la solución a lo que llamo un “Lío Dinámico”. Y terminaré con comentarios sobre las metáforas que han surgido para describir el proceso de paz.

La importancia de la participación política de las Farc

El punto de participación política es particularmente importante dentro de la agenda por varias razones. Pero quiero enfatizar una: que las Farc tengan algo de poder político culminados los diálogos es fundamental para que sus líderes sepan que el Estado colombiano no les va a “poner conejo”. Esta es una idea clave detrás de algunas teorías del conflicto y la democratización (en particular, este libro de Acemoglu y Robinson). El gobierno puede prometerle a las Farc cielo y tierra, pero esto de poco sirve si el propio gobierno (o gobiernos futuros) pueden incumplir fácilmente lo pactado. Promesas así, poco creíbles, no las firma nadie. La democratización, entendida como entregar poder político formal a los grupos sin acceso al mismo, es una solución para la guerra.

Así, gústenos o no, las Farc deben salir de la mesa con expectativas razonables de acceder al poder político formal en Colombia. Es probable que el escenario ideal para este acceso sea el ámbito local, por al menos dos razones. Primero, en escenarios en extremo visibles de la vida nacional las Farc enfrenta dos enemigos, uno interno y otro externo. El interno es el desprestigio que se han ganado con sus acciones atroces. El externo es el riesgo en seguridad que enfrentan de parte de la extrema derecha. Segundo, si juegan bien sus cartas, las Farc pueden capitalizar su voluntad de paz para acceder con cierta legitimidad (y un menor riesgo en seguridad) al poder local en regiones donde han tenido históricamente una penetración más profunda en la sociedad. El énfasis territorial de la paz, de hecho, lo ha subrayado explícitamente el alto comisionado.

Los perdedores políticos de la paz 

Mucho se ha hablado sobre los enemigos de la paz. Y con razón, porque la guerra crea intereses poderosos, económicos y políticos. Hay varias maneras de investigar quiénes son los perdedores políticos con un eventual éxito del proceso de la paz. Pero como economista me veo tentado a aplicar algo cercano a lo que llamaríamos un criterio de “preferencia revelada”. Al hacerlo, es fácil encontrarse con trinos como los siguientes:

 

O, si la evidencia anterior no le convence, le propongo otra prueba: preguntarle a google.  La respuesta no es sorpresa ni secreto: Uribe es un fuerte opositor del proceso de paz. Uribe obtiene un retorno político con la supervivencia de las Farc porque su ventaja comparativa es la lucha militar contra la guerrilla. Si las Farc desaparecen, desaparece su ventaja comparativa. Y este no es un problema que atañe sólo a Uribe: los políticos que son conocidos por ser particularmente buenos manejando algún problema específico tienen el perverso incentivo de no resolver del todo el problema, de mantener “la culebra viva”. (En una investigación con James Robinson, Ragnar Torvik, y Juan Vargas proponemos una teoría en esta línea y ofrecemos evidencia en defensa de esta hipótesis.) 

Dicho sea de paso, el presidente Santos podría aprovechar esta misma lógica con el proceso de paz. Si los colombianos sienten que el proceso va por buen camino, pero que faltan puntos cruciales o la implementación de los acuerdos, y si Santos se logra presentar como “el hombre de la paz”, entonces puede tener una ventaja comparativa electoral frente a los demás candidatos. Como a Uribe en su segunda (y fallida tercera) elección, habría que reelegir al presidente para que “termine la tarea”. El problema es que, con su doble discurso y el de su gobierno, Santos no ha logrado presentarse como “el hombre de la paz”.

Otra posible extensión (algo simplista) de esta lógica es que los políticos cuyos votos provienen de zonas de fuerte influencia de las Farc tienen incentivo a no apoyar el proceso. Al fin y al cabo, han aprendido a vivir en este contexto, y quizás prefieren el status quo. O quizás, como Uribe, se benefician de un discurso anti-Farc. La idea la examinamos con Juan Felipe Riaño revisando cómo votaron los congresistas por el Marco Jurídico para la Paz. La figura siguiente relaciona el voto de cada senador y representante por este proyecto (en la votación definitiva) con un índice que mide el número de ataques de las Farc en aquellos municipios donde cada político obtuvo un fuerte apoyo electoral.

El resultado es exactamente el contrario: entre más Farc en la región de apoyo electoral del político, más probable que apoye el Marco Jurídico que el gobierno presentó como un instrumento clave de las negociaciones. La hipótesis que surge frente a esta evidencia es la siguiente. Aún si estos políticos tuvieran ciertos beneficios “a la Uribe” de la continuación de la lucha armada con las Farc, se distinguen del último en algo crucial: son políticos regionales (y sí, en Colombia, a pesar de la jurisdicción nacional, los senadores sueles ser también políticos regionales). Entonces, ¡Ya están, de facto, compartiendo el poder local con las Farc! Mejor hacerlo de jure, con una reglas claras y predecibles. Si estamos dispuestos a suponer que los políticos se preocupan por el bienestar de sus electores, esta correlación también puede obedecer a que son especialmente estos políticos quienes buscan evitarle a sus electores los dolorosos costos del conflicto.

Hay otros perdedores políticos posibles, aunque es prematuro conocerlos con certeza pues todo dependerá de cómo los movimientos políticos existentes (y los nuevos) jueguen sus cartas. La izquierda democrática, por ejemplo, puede estar nerviosa y con razón. Quienes han hecho oposición desde la izquierda en Colombia ya han sido grandes perdedores con las Farc, pues la existencia de éstas contribuye a su estigmatización. Y podrían perder también con la eventual transformación de las Farc porque competirían por espacio político. Quizás entre otras razones por esto (aunque no le falte algo de razón), Antonio Navarro fue de los primeros en criticar a las Farc tras su reciente declaración calmando las turbulentas aguas del proceso hablando bien del proceso de paz y del gobierno Santos. Y no deja de ser un problema que hoy con las Farc se discutan temas (el estatuto de oposición es el caso más claro, pero no el único), que la izquierda democrática ha luchado por años sin disparar un solo tiro. Es como el hijo necio que sale premiado por corregir su conducta, mientras que el hijo juicioso se queda sin premios. Un problema, pero no el más profundo en las conversaciones…

 

La paz, la justicia, y el Lío Dinámico

El tema de participación política está inevitablemente vinculado al tema de justicia. Aún si las Farc logran un acuerdo que les de una expectativa razonable de acceso a cierto poder político, esto no es suficiente. Si los diálogos son exitosos, las Farc enfrentarán un riesgo jurídico, tanto local como internacional, que puede dejar a muchos de sus miembros por fuera de la participación en política.

No hay forma de blindarse del todo frente a este riesgo jurídico. Pero para minimizarlo, es crucial que las Farc pacten en lo jurídico un acuerdo que les de una razonable seguridad. El gobierno ha entendido esto mejor que las propias Farc, y los esfuerzos por “vender” tanto afuera como adentro el Marco Jurídico van en esta dirección. Pero poco a poco las Farc parecen entender que sin reconocer sus delitos y hacerse responsables por sus crímenes y víctimas, no podrán tener la legitimidad para conseguir representación política ni podrán minimizar el riesgo jurídico futuro. Por eso, de criticar fuertemente el Marco Jurídico y afirmar que es a ellos a quienes se les debe pedir perdón, pasaron más recientemente a ofrecer unas declaraciones mucho más moderadas. Hablan, por ejemplo, de una comisión de la verdad “de todos los lados de este complejo conflicto, sin silencio alguno” incluyendo “responsabilidad que pueda recaer en combatientes de las FARC”. 

Tampoco son, como hace un tiempo, radicales en el punto de la Constituyente. Quizás las Farc entendieron el riesgo de convocar una Constituyente, que para tener legitimidad exige participación popular, lo que puede implicar pocos representantes afines a sus ideas y muchos en contra. Y en donde, por lo tanto, se vuelven a barajar las cartas y pueden surgir reveces en lo acordado.

En general, todo este tema de la participación política de las Farc y de la fórmula de justicia que se adopte han sido presentados como un “mal necesario”.  Hay que “tragar sapos” se dice. Una versión de esta metáfora indica que hay que sopesar el valor de la paz con el valor de la justicia. Otra, que se trata de perdonar los muertos del pasado para evitar los del futuro.

En todas sus versiones, esta forma de plantear lo que estamos haciendo al meternos en un proceso tan difícil e incierto como unas conversaciones de paz me parece floja. Primero, como estrategia de mercadeo (aunque de eso no se nada). Segundo, porque la disyuntiva puede ser falsa: más verdad, justicia y reparación se puede lograr después de unas conversaciones exitosas que sin ellas, como lo han dicho el alto comisionado y Albie Sachs refiriéndose al caso Surafricano.  Y sobre todo, porque no llega al fondo del asunto. El fondo del asunto, creo yo, es que enfrentamos un Lío Dinámico.

Lo explico con un ejemplo. Hacia 1958, se podía encontrar en el primer número de la Revista Criminalidad de la Policía Nacional el texto de la figura que sigue (les muestro además la "composición fotográfica" sobre la "inconfesable aberración"). El homosexualismo equiparado a un crimen.

 

Lo anterior, por supuesto, es totalmente inaceptable. Es muy fácil decirlo para quienes como yo vimos nacer a la Constitución de 1991, que consagra en su artículo 13 que “Todas las personas nacen libres e igual es ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.” Y más fácil aún para las nuevas generaciones. Sin ir más lejos, en mi época de colegio los prejuicios frente a la orientación sexual en la sociedad eran tales que hacían impensable que, a temprana edad en el desarrollo de su identidad, alguien “saliera del closet”. Mi hermana, diez años menor, se gradúo del colegio con amigos abiertamente homosexuales.

Un avance innegable, pero entre nosotros hay quienes crecieron en un contexto distinto. El caso famoso es el del Senador Gerleín, quien ha dicho entre otras cosas que el sexo entre homosexuales es “excremental y merece repudio”. ¡Repudiable! ¡Inaceptable! ¡Cavernario! (Me refiero a lo de Gerlein, por supuesto.) Todo lo que quieran. Pero la pregunta es: ¿Cómo hace una sociedad para mejorarse, cuando persisten vestigios de un pasado que hoy consideramos (correctamente) intolerable? ¿Hay que mandar a Gerlein a la “Hoguera social”? En cierto sentido sí: es preciso mandar el mensaje de que una actitud discriminatoria contra los homosexuales no tiene ninguna cabida en esta sociedad. ¿Pero cómo hacerlo sin desconocer que Gerlein es, hasta cierto punto, producto de su tiempo? Más difícil aún: ¿Cómo reconocer lo anterior sin eximirlo de su responsabilidad? Hay una prepotencia simplificadora entre quienes vemos por encima del hombro a Gerlein, con aire de superioridad moral, cuando desconocemos que nosotros mismos, quizás, creciendo como él, tendríamos iguales o peores prejuicios.

Este es el gran Lío Dinámico, y es un lío que tenemos que encarar durante el proceso de Paz. Por supuesto que la violencia de las FARC es intolerable, pero hay que entender que no surgieron del vacío: en particular, no surgieron en nuestro tiempo ni en nuestro contexto. ¿Cómo derrotar del todo ciertas prácticas -en este caso, desligar completamente la violencia de la política- al tiempo que reconocemos que hay fenómenos que surgieron de una realidad distinta? ¿Y cómo reconocerlo sin eximir a las Farc de su responsabilidad? Porque entender no es someterse, me enseñó un maestro cercano. 

Yo no sé cuál es la solución correcta al Lío Dinámico. Pero sé que de eso se trata el proceso de paz. Sé también que, como sociedad, nos equivocamos ya una vez justificando la violencia. El temor que tengo ahora es que nos equivoquemos una vez más, ahora simplificando la violencia. Una forma de simplificación que encuentro con frecuencia en conversaciones informales es la que equipara a los líderes de las Farc con simples narcotraficantes. Pero se cae de su peso que, aunque estén involucrados los dos en el negocio de las drogas ilegales, una cosa es Marulanda y otra cosa es alias Fritanga. Desconocerlo es, de nuevo, prepotencia simplificadora. Una prepotencia que en Colombia es un “lujo urbano”, casi que un lujo bogotano. Lo dijo bien hace poco Julieta Lemaitre en La Silla. Y ver a líderes de diversos lugares del país hablando del conflicto en el Conversatorio organizado por la Corte Constitucional da la misma impresión.

A manera de conclusión: sapos y otras metáforas

En medio de la multiplicación de metáforas que han surgido sobre el proceso de paz, entonces, encuentro poco atractiva esa de que la paz consiste en “tragarse unos sapos”. Porque las negociaciones de paz se tratan de mucho más: se tratan de mejorarnos como sociedad, de resolver el Lío Dinámico, de desterrar la unión entre política y violencia. Además, porque asistimos a las siguiente triste paradoja.

Según las encuestas de opinión recientes, los colombianos, aunque apoyan mayoritariamente la idea abstracta de una paz negociada, no están dispuestos a “tragarse muchos sapos” en el intento. Rechazan mayoritariamente, por ejemplo, que líderes de las Farc participen en política.

En cambio: ¿Cuántos sapos estuvimos dispuestos a tragarnos por la guerra? Uribe, el hombre de la guerra, fue elegido con ese mandato: recupere el dominio militar del Estado frente a la insurgencia. Hasta ahí, muy bien. El fortalecimiento del Estado colombiano ha sido una necesidad desde la Patria Boba. El problema grave es que en la práctica ese mandato estuvo acompañado de un tácito y mal entendido “haga lo que tenga que hacer”. Entonces surgieron: la parapolítica en la coalición que gobernó con Uribe, las chuzadas ilegales a la oposición, la yidispolítica para comprar la reelección, el “caso Tasmania” que involucró a su primo, las zonas francas de sus hijos, falsas desmovilizaciones, el caso de Guillermo Valencia Cossio (hermano del ministro del interior) favoreciendo bandas criminales, entre otros. Y, el crimen más horrendo de todos: el fenómeno de los “falsos positivos”, cuyo nombre aséptico esconde lo que realmente representa.

Involucrado Uribe directamente en lo anterior o no, las acusaciones, tan cercanas al mandatario, nunca influyeron en su popularidad. Efecto teflón se llamó.  Lo del efecto teflón nos muestra que Uribe es el epifenómeno. El problema de fondo es que los colombianos nos equivocamos al creer que el problema de las Farc se podría solucionar a través de una estrategia militar agresiva y punto. Favorecimos ese tipo de solución en la que el Estado se hizo fuerte en lo militar, pero descuidando el jugar con un apego estricto a las reglas. Matar civiles inocentes, cambiar la Constitución, algo de alianzas con ilegales y corrupción fueron, ahí sí, un mal necesario, unos “sapitos” que podíamos tragarnos para derrotar a las Farc.

¡Qué error! Colombia necesita un Estado más fuerte, y eso incluye a sus fuerzas militares. Pero necesita un Estado consensualmente fuerte. Eso no se logra con atajos: la violencia del Estado, como todas sus acciones, debe seguir las reglas del juego aunque otros no lo hagan. Por eso, de paso, considero tan poco acertado el esfuerzo de las fuerzas militares por promover un fuero que les dará libertad operacional pero les restará legitimidad frente al país. Los temores en este sentido fueron señalados por La Silla.

Y así como argumenté que lo de simplificar el fenómeno Farc es un “lujo urbano”, tragarse estos sapotes (con ese, y mayúscula) sin atorarse es también un lujo urbano, y un lujo de clase. Los costos del conflicto en Colombia, y de estos fenómenos en particular, están asimétricamente distribuidos: las zonas rurales y los individuos más pobres llevan la peor parte. Pero para que vean que nuestra democracia sí es imperfecta, que nos falta construir más espacios de participación, sólo imaginen qué hubiera sucedido si los 1.500 (o 3.000, nunca sabremos cuántos) ‘falsos positivos’ hubiesen sido una generación entera de jóvenes graduandos de los colegios internacionales en Bogotá.  ¿El teflón habría resistido esto?

Como muchos colombianos, tengo muchas razones para ser escéptico sobre el eventual éxito de este proceso. Hay muchos intereses creados y no es claro que se pueda ofrecer a las Farc un paquete que estén dispuestas a aceptar. El gobierno está presionado por los tiempos electorales. Los líderes de las Farc poco entienden de esto porque, si los pensamos bien, estos líderes son más bien unos dictadores (¡Y de los más estables!) dentro de su organización. Para ellos, el traspaso del poder en Colombia puede ser una cuestión de forma: santistas, uribistas, todos hacen parte de la misma élite (y la verdad es que en el escenario Santos versus Santos tienen literalmente la razón). Pero aún siendo esto cierto, aún si nuestra democracia es el extremo en donde sólo un grupo social participa del poder (y no creo que estemos en este extremo), entre las élites hay desacuerdos importantes. 

Acá cabe la analogía más fea que ha surgido hasta el momento, del presidente Santos afirmando que hacer la paz es como hacer una morcilla: el proceso es feo pero el resultado no. Y, al final del proceso, a los colombianos reacios a tragarnos sapos nos ofrecerán una morcilla y no tendremos recato en comerla. Nos harán una oferta de tómalo o déjalo que no podremos rechazar. El problema es que con la premura electoral pareciera que el gobierno también tiene que prepararle a la guerrilla su morcilla: un producto final para que tome o deje antes que sea muy tarde para lograr el repunte en las encuestas y continuar en el poder.

Y si las Farc pierden esta oportunidad, cabe la metáfora más tenebrosamente bella que ha surgido hasta el momento sobre el proceso de paz. Al reloj de arena que cuenta el tiempo que le queda a la oportunidad de la paz negociada, habrá que darle la vuelta de nuevo para reiniciar la guerra en pleno, y con ello cada nuevo grano de arena que contemos será un colombiano más asesinado.

 

[i] La Facultad de Economía de la Universidad de los Andes junto con El Espectador, realizará un foro sobre las conversaciones en La Habana. Algunos profesores (Ana María Ibáñez, Daniel Mejía, Andrés Moya, Fabio Sánchez, y yo) discutiremos con políticos y expertos (David Curtidor, Juan Fernando Cristo, Antonio Navarro, Jorge Enrique Robledo, y Eduardo Villar) cada uno de los puntos de la agenda de negociación.

Comentarios (84)

estudiante123

08 de Octubre

0 Seguidores

Perdón, no entendí donde está la defensa de las FARC en el artículo......+ ver más

Perdón, no entendí donde está la defensa de las FARC en el artículo...
Excelente entrada, Leopoldo. Ojalá la continúe después del foro, para quienes no podemos asistir nos enteremos de qué se discutió.

Blogoeconomia

08 de Octubre

67 Seguidores

Pienso que estoy defendiendo las negociaciones de paz, sin hacerme falsas ilus...+ ver más

Pienso que estoy defendiendo las negociaciones de paz, sin hacerme falsas ilusiones. A las Farc, no. 

Luis Fernando Pears

08 de Octubre

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Creo que esta aclaración de las Farc, debió ser para Juan Fierro.

Creo que esta aclaración de las Farc, debió ser para Juan Fierro.

Blogoeconomia

09 de Octubre

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Así es, ¡Gracias por la aclaración sbre la aclaración!

Así es, ¡Gracias por la aclaración sbre la aclaración!

DIDUNDI

08 de Octubre

3 Seguidores

Si esto te parece una defensa de las Farc entonces entra y lee al señor Romá...+ ver más

Si esto te parece una defensa de las Farc entonces entra y lee al señor Román-bloguero- que según tu posición hace la contraparte que reclamas, y de seguro te satisfaces de verdad.
Este es un articulo que de verdad poco esperaba de los economistas, y no se trata de complacer a x/y usuario, se trata del equilibrio que se debe manejar en la infoimaci0on cuando de verdad se dice hacer parte y sentir de verdad el país como bien común a todos.

Blogoeconomia

08 de Octubre

67 Seguidores

Muchas gracias por sus comentarios tan completos. Los leí todos en detalle, y...+ ver más

Muchas gracias por sus comentarios tan completos. Los leí todos en detalle, y creo que hay varios puntos en los que concuerdo con usted. Sólo quisiera anotar dos cosas. Lo primero es que aunque le creo que ese listado a usted, como a muchos colombianos, no le indigna y le da lo mismo, encuentro poco constructivo que el motivo es que fenómenos horrendos similares hayan existido antes. Es la resignación al fracaso, y yo soy un optimista que pienso que siempre podemos mejorarnos como sociedad (que es el punto de fondo de la entrada). Y hay muchos colombianos a los que, creáme, no les da mismo: unos privilegiados se pueden dar el lujo de que les de lo mismo. Y la segunda observación es que mí punto acá no es sobre Uribe. Uribe pasará, pero lo que puede persistir es el fenómeno social que dio origen precisamente a esa indiferencia frente a estos fenómenos (que Uribe haya sido directo culpable o no, no lo sé ni es el tema de mi entrada). De nuevo gracias.

DIDUNDI

08 de Octubre

3 Seguidores

Don Leopo, no sé si Ud. va en representación de LSV UNIANDES o a título per...+ ver más

Don Leopo, no sé si Ud. va en representación de LSV UNIANDES o a título personal, pero cualquiera de las posibilidades, creo q su exposición es mucho más equilibrada y exigente con las partes q están en la Habana, incluso con la misma sociedad q somos todos, y tenemos que estar dispuestos a ceder al mimos tiempo que exigimos, pero ante todo a perdonar y reparar.
Que diferencia con la exposición del señor Román donde muy frescamente asume la responsabilidad de un proceso de 50 años a una guerrilla q espera entregue así por así, xq las necesidades apremian, y según él, todos estamos cansados de los diálogos, pero no del derrame de sangre q promueve con actitudes egoísta q en nada contribuyen positivamente al país.
PD: Gracias....buen articulo

Blogoeconomia

08 de Octubre

67 Seguidores

Gracias. Y no, esto no es a título de LSV, ni siquiera de Blogoeconomía. Po...+ ver más

Gracias. Y no, esto no es a título de LSV, ni siquiera de Blogoeconomía. Por eso cada uno de nosotros firmamos las entradas, así que estas opiniones no comprometen a mis amigos blogueros o a La Silla.

Luis Fernando Pears

08 de Octubre

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Su exposición la llamo: contribución a una solución negociada.
Es una c...+ ver más

Su exposición la llamo: contribución a una solución negociada.
Es una clara muestra de equilibrio sin sesgos que desvíen la atención.y con un apostura de colombiano que desea lo mejor para todos.
Así digan que el proceso esta desgastado,personas como ud que tienen la oportunidad de aportar,son las que se necesitan, a ver si salimos del oscuro túnel en el que hemos caído,mas por interese egoístas que satisfacen ademas del lucro económicos,un egocentrismo por demostrar ser superiores a costa de la sangre ajena.

sinnombre

09 de Octubre

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P27 Yo no tengo ningún interés distinto a vivir en paz, pero no creo que dar...+ ver más

P27 Yo no tengo ningún interés distinto a vivir en paz, pero no creo que darle poder político a asesinos sea la manera de obtenerla. Y tampoco creo que la posición “moderada” de unos pocos asesinos en el poder local nos acerque a vivir de manera civilizada. La gente se beneficia cuando impera la ley porque más gente está dispuesta a invertir y porque pueden caminar más tranquilos. Y eso no tiene nada de especial, es lo que quiere cualquier persona normal.
P28 Rara la metáfora (ya sé que no es suya), ¿Esa morcilla la preparan con sangre de las víctimas? De otro lado, no va a haber comida al final de la "preparación". No le van a dar morcilla sino veneno, quien se lo coma a sabiendas es un tonto.
P29 Negociar con asesinos es echarle bultos de arena (de esos metafóricos, es decir, de muertos) al dichoso reloj. La paz no se logra a costa de la justica, se logra mediante la justicia.

Blogoeconomia

09 de Octubre

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Gracias por sus comentarios señor sinnombre. Iba a intentar una respuesta pun...+ ver más

Gracias por sus comentarios señor sinnombre. Iba a intentar una respuesta punto por punto, pero infortunadamente no tengo tiempo ahora. Pero además, leyendo algunas de las reacciones tengo una frustrante sensación de que algunas interpretaciones suyas sobre mi postura son tan distantes a lo que yo quise plantear (quizás es responsabilidad de mi falta de claridad, o de los prejuicios que usted y yo podamos tener), y en otras parecen tan irreconciliables nuestros puntos de vista, que no pude más que recordar esta frase de Frank Ramsey que recoge JM Keynes en sus "Essays in Biography": "I conclude that there really is nothing to discuss; and this conclusion corresponds to a feeling I have about ordinary conversation also."

sinnombre

09 de Octubre

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No pasa nada. Nada nos obliga a comentar ni a contestar los comentarios. Eso s...+ ver más

No pasa nada. Nada nos obliga a comentar ni a contestar los comentarios. Eso sí, es una lástima que no haya nada que discutir en general.
En todo caso, quedo con curiosidad con respecto a cuáles son los puntos irreconciliables.

Blogoeconomia

09 de Octubre

67 Seguidores

Es cierto, no es obligación, pero en general prefiero reaccionar porque es pa...+ ver más

Es cierto, no es obligación, pero en general prefiero reaccionar porque es parte de la gracia de estos medios. Intentaré ahora hasta donde llegue, para precisar mis planteamientos y que sepa mis reacciones a sus planteamientos.

sinnombre

10 de Octubre

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Gracias por su tiempo. Sé que ustedes son personas muy ocupadas.

Gracias por su tiempo. Sé que ustedes son personas muy ocupadas.

sinnombre

09 de Octubre

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P25 Por eso se necesita que impere la ley y que todos los asesinos vayan a la ...+ ver más

P25 Por eso se necesita que impere la ley y que todos los asesinos vayan a la cárcel. Por eso las instituciones no se deben negociar con quienes determinaron los falsos positivos ni con los paramilitares ni con las FARC. La solución no es asumir que como unos lo hicieron, entonces hay que volverlo a hacer. La solución, por enésima vez es que impere la ley.
P26 Ah, entonces no es un tema de hacer lo correcto sino de que si unos pueden hacerlo mal, ¿por qué (nos)otros no?
De otro lado, el ejemplo es una sarta de mentiras: ¿Cuántas condenas hay por ‘falsos positivos’ (ciertamente muchísimos menos de 1.500)? ¿Puede compararse eso con ‘una generación de jóvenes de familias ricas’? Nadie, ni el mismísimo Buda tendría teflón que aguante el asesinato de una generación de nada, ni de muy pobres ni de más o menos pobres ni de nada pobres. Eso es uno de esos ejemplos que sirven para soliviantar adolescentes pero que no significan nada.

Blogoeconomia

09 de Octubre

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El primer punto ya lo mencioné en reacciones anteriores. Sobre lo segundo, el...+ ver más

El primer punto ya lo mencioné en reacciones anteriores. Sobre lo segundo, el punto de los falsos positivos como ejemplo acá es para mostrar que la opinión pública no los juzgó duramente en buena medida porque en nuestro país, tristemente, hay muertos de diferentes categorías. Y estoy sugiriendo mi sospecha que ningún gobierno habría podido mantenerse con altos niveles de popularidad o legitimidad si los cientos de falsos positivos hubiesen sido jovenes de clases altas en lugar de personas con menos oportunidades, como fue el caso. Esto nos muestra que nuestra democracia, que defiendo y cuyas instituciones tienen legitimidad, no es sin embargo suficientemente representativa y debemos buscar que lo sea. 

sinnombre

10 de Octubre

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¿La opinión púbica no los juzgó duramente? Usted cree (me imagino que con ...+ ver más

¿La opinión púbica no los juzgó duramente? Usted cree (me imagino que con base en lo que lee en la prensa) que fueron entre 1.500 y 3.000, ¿cuántas condenas hubo realmente?
Yo no apruebo esos asesinatos e insisto enq ue quienes los cometieron deben ir a la cárcel. Pero hacer énfasis en cifras amañadas para luego hacer una pregunta absurda, me parece una manera muy llamativa de argumentar.

Blogoeconomia

10 de Octubre

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Lo de las cifras amañadas no se lo acepto. Las asociaciones de víctimas habl...+ ver más

Lo de las cifras amañadas no se lo acepto. Las asociaciones de víctimas hablan de 3.000 casos, pero incluso las cuentas del Cinep quien verifica fuentes incluyendo las oficiales cuenta más de mil casos. La visita de la ONU liderada por Alston en su visita cotejando fuentes *del propio gobierno* señaló el caracter generalizado del fenómeno. Muy fácil para usted, más bien, ponerle el adjetivo de "amañado" a algo sin dar absolutamente ningún sustento. No tengo problema en discutir las ideas con usted, pero le reitero que botar adjetivos como "absurdo" y "amañado" en lugar de expresar puntos de vista, eso sí que es una manera llamativa de argumentar: consiste en no argumentar sino en darle adjetivos a los argumentos del contrario. 

sinnombre

10 de Octubre

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Tiene toda la razón. Esa no es una manera de argumentar y ofrezco excusas (ge...+ ver más

Tiene toda la razón. Esa no es una manera de argumentar y ofrezco excusas (genuinas) por haber calificado las cifras sin presentar una fuente confiable distinta.
Aquí va: se han investigado alrededor de 3350 y se han fallado 170. Suponiendo que todos los 170 hayan sido culpables, cosa que es totalmente condenable, ¿no le parece que 1.500 es una cifra exagerada? ¿una investigación es lo mismo que una condena?
Y, volviendo a la entrada, ¿cómo pueden ser comparables 3.500 asesinatos con asesinar a una generación entera de lo que sea?

Blogoeconomia

10 de Octubre

67 Seguidores

Lo escalofriante es que es muy comparable el número. Hay 25 colegios Uncoli e...+ ver más

Lo escalofriante es que es muy comparable el número. Hay 25 colegios Uncoli en Bogotá. Si cada uno gradúa en promedio 40 hombres, eso suma 1.000 por generación (por cohorte), que es el sentido de la comparación que estoy haciendo. Así que no, quizás pude ser más preciso diciendo cohorte en lugar de generación, pero creo que la comparación es muy pertinente y diciente. Sobre si 1.500 es exagerado, ni usted ni yo lo sabemos, con 170 condenados y 1.500 acusados incluso en los cálculos conservadores, los implicados están en algún lugar en el medio pero no sabemos cuál.

sinnombre

09 de Octubre

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P21 a P24 Entonces el razonamiento es que como ya se aceptaron situaciones ina...+ ver más

P21 a P24 Entonces el razonamiento es que como ya se aceptaron situaciones inaceptables con los paramilitares, oponerse a que se haga lo mismo con las FARC es pura mezquindad.
Interesante. Uno supondría que la gente quiere aprender de los errores, pero da la impresión de que también puede repetirlos y magnificarlos sin pestañear (dándoles poder político a los asesinos así, sin más).

Blogoeconomia

09 de Octubre

67 Seguidores

No entiendo el paralelo. La mención a todas estas cosas es para mostrar que s...+ ver más

No entiendo el paralelo. La mención a todas estas cosas es para mostrar que son hechos horrendos que la opinión pública decidió ignorar, perdonar y olvidar como dijo usted, con tal de fortalecer la lucha militar contra las Farc. Y yo argumento que eso es un error pues genera un estado fuerte en lo militar, pero no un estado consensualmente fuerte, y como consecuencia de eso, puede perpetuar a la larga la violencia política y entonces ser contraproducente. De ahí no se deriva una invitación a que la opinión decida ignorar los horrores que las Farc han cometido en la guerra. De hecho pienso, y lo dije en la entrada, que esos errores deben ser conocidos, y las Farc deben responsabilizarse por ellos.

sinnombre

10 de Octubre

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¿La opinión pública decidió ignorar los falsos positivos, las negociacione...+ ver más

¿La opinión pública decidió ignorar los falsos positivos, las negociaciones de Ralito, etc.?
Bueno, eso sí que es toda una novedad. Pero suponiendo que lo hubieran hecho, la manera de corregir el error de negociar con asesinos no es volver a hacerlo con otros.

sinnombre

09 de Octubre

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P20 Yo sé cuál es la solución correcta al “Lío Dinámico”: QUE IMPERE ...+ ver más

P20 Yo sé cuál es la solución correcta al “Lío Dinámico”: QUE IMPERE LA LEY. Que los asesinos, TODOS LOS ASESINOS, vayan a la cárcel. Listo, no es más. La solución es negarse a negociar con asesinos (como se niegan todos los países civilizados), no la relativización de los asesinatos; ¿En qué sentido es distinto Marulanda a Fritanga? Ya le digo: en que Fritanga determinó una cantidad de asesinatos muy inferior a la de Marulanda. Eso no lo hace mejor persona, claro está. Mi punto es que asesinar para tomarse el poder no es mejor que asesinar para tener piscinas y Ferraris. Fritanga infringió leyes y por eso está en la cárcel, pero al menos tenía la decencia de no querer imponerme las suyas, a diferencia de los buenos de las FARC.

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09 de Octubre

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Son distintos en cuanto a que son fenómenos sociales muy diferentes, aunque los dos hagan parte, por ejemplo, del negocio ilícito de las drogas. Y claro, la solución al lío dinámico es que impere la ley. La solución a la discriminación a los homosexuales es que no los discriminen. Pero traté de enfatizar que es muy fñacil decir eso, con aire de superioridad moral, cuando la sociedad de hecho no es así. ¿Cómo lo corregimos, cómo llegamos a ese imperio absoluto de la ley? Estoy diciendo que así como a Gerlein habría que darle la oportunidad de que evite la discriminación contra los homosexuales antes de mandarlo a la hoguera social, a las Farc hay que darles la oportunidad de que abandonen las armas si muestran voluntad para hacerlo. A menos que usted crea que podemos ganar militarmente la lucha contra las Farc, lo cual ha sido imposible, e incluso de serlo el costo humano es tan alto que es, ahí sí moralmente superior, lograrlo por la vía negociada si es posible.

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10 de Octubre

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No, no es muy fácil decir que la ley impere y ciertamente quien lo dice no lo hace con aire de superioridad moral. Yo, por ejemplo, lo digo con la convicción de que eso es lo que nos diferencia de los países civilizados y que para parecernos a esos países, hay que copiar las instituciones buenas (como la de no negociar con asesinos).
¿Cuánta gente se opone a los diálogos de La Habana por las razones que yo he dado? Muy pocos. La mayoría de la gente, incluyendo a los uribistas, cree (o al menos eso dice) que dialogar con los asesinos está bien, la discusión se reduce a los términos en que se debe dar esa discusión. F Santos dijo en una entrevista que Uribe se opone al proceso por pura mezquindad.
El imperio de la ley no se logra negociándola con quien la desconoce y asesina para cambiarla sino usando los mecanismos previstos para hacerla cumplir y, si es necesario, cambiándola de manera pacífica y democrática.

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10 de Octubre

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No, el tema no es el precio.
El tema es que no hay nadie negociando con lo...+ ver más

No, el tema no es el precio.
El tema es que no hay nadie negociando con los asesinos que hay en el ejército. Y eso está bien porque uno no debe hacerlo con ninguna clase de asesinos.

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09 de Octubre

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P19 Este párrafo parece dar la explicación: ¿La violencia de las FARC es in...+ ver más

P19 Este párrafo parece dar la explicación: ¿La violencia de las FARC es intolerable, pero hay que entenderla y, en últimas, olvidarla, todo porque no nacieron de nuestro contexto? Bueno, esto sí que es toda una novedad. Ahora resulta que uno debería olvidar las violaciones cuando el contexto del violador sea distinto del propio. Interesante.
Por ejemplo, según esa manera tan llamativa de razonar, los falsos positivos son algo que hay que entender y perdonar porque no nacieron del vacío y quienes los cometieron o los determinaron, nacieron y crecieron en otro contexto. Interesante.
Claro que entender no es someterse: discutir las instituciones de igual a igual con asesinos sí es someterse.
¿Cuál es concretamente el “Lío Dinámico”?

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09 de Octubre

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Creo que fui claro en decir que entender no es someterse, y en ningún momento...+ ver más

Creo que fui claro en decir que entender no es someterse, y en ningún momento dije que se debe olvidar la violencia de las Farc. Los falsos positivos, bueno, esa violencia es tan horrenda como la de las Farc y más, porque fue ejecutada por el propio Estado, y la gracia del Estado, la razón porque le damos el monopolio del uso de la fuerza, es porque la usa atado a unas reglas muy estrictas y, si se quiere, con las manos muy atadas y hasta en desventaja con los grupos ilegales. Los falsos positivos es un caso extremos de alejarse de dichas premisas.

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10 de Octubre

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No dije que usted hubiera dicho otra cosa. Entendere no es someterse, quién e...+ ver más

No dije que usted hubiera dicho otra cosa. Entendere no es someterse, quién estaría en contra de esa afirmación.
De nuevo, negociar con asesinos SÍ es someterse.
Claro que los falsos positivos son tan horrendos como los asesinatos de las FARC, pero NO FUERON EJECUTADOS POR EL ESTADO. Si algunos profesores de Los Andes violan a sus alumnas como chantaje para pasar la materias, eso no siginifca que Los Andes sea un antro al que uno manda a su hija a que la violen, ni puedo acusar al Rector de Los Andes de concierto para delinquir (a menos claro, que uno pueda probar que eso es una política de la universidad).
De nuevo, TODOS LOS ASESINOS deben ir a la cárcel.

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09 de Octubre

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P13 Qué decir. Usted reconoce, con un eufemismo, que las FARC tienen poco ap...+ ver más

P13 Qué decir. Usted reconoce, con un eufemismo, que las FARC tienen poco apoyo (me cuesta creer que alguien las apoye) y muchos contradictores, pero no tiene problema en que se negocien las instituciones con ellos. Es como la democracia representativa, pero al revés.
P14 Desde luego, hay que sopesar el valor de la paz con el de la justicia (¡¿?!). Por eso en los países civilizados siempre hay algunos asesinos en el Congreso o en las alcaldías locales: para no poner en riesgo la paz.
P15 a P18 Hasta aquí no me queda muy claro en qué consiste el “Lío Dinámico”. Daría la impresión de que se trata de una especie de problema cultural de generaciones traslapadas. En este caso, me parece difícil de entender cómo es que espera que cambie la mentalidad de la gente; pero, sobre todo, me cuesta entender en qué sentido quiere que cambie ¿usted quiere que las personas consideren legitimo otorgarle poder a asesinos?

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09 de Octubre

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Ttraté de enfatizar que a mí eso de que se trata de sopesar paz y justicia no me convence. Es más bien de lograr la paz con un máximo de justicia, y además pienso que tras unas negociaciones exitosas es mucho más probable la justicia (pues puede haber más verdad y reparación y penas en el marco de la justicia transicional) que sin negociaciones exitosas. Y el lío dinámico es precisamente cómo lograr, al tiempo que se negocia con grupos que han hecho algo inaceptable, lograr consolidar el mensaje que eso (en este caso mezclar violencia con política) es inaceptable. No es fácil, claro, ni se puede volver "costumbre" andar negociando con todo el que decidió alzarse en armas, pues se manda el mensaje que eso está bien y se premia. Pero el caso de las Farc no es cualquier cosa, son 50 años de conflicto, son un fenómeno social que no podemos simplificar y pretender que sólo por aborrecer su violencia (que yo aborrezco tanto como usted) se acabarán.

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10 de Octubre

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Entonces entendí mal eso de sopesar paz y justicia.
Entonces, el lío din...+ ver más

Entonces entendí mal eso de sopesar paz y justicia.
Entonces, el lío dinámico nace porque hay negociación. La manera coherente (sin lío dinámico) de mandar ese mensaje de que lo inaceptable realmente lo es, consiste simplemente en NO NEGOCIAR.
Ahora, me cuesta entender lo de que las FARC son un caso especial porque llevan cincuenta años asesinando gente y que no se las puede simplificar. ¿La cuestión es de tiempo? Pero más allá de eso, ¿qué ha pasado cuando se ha negociado con las FARC? Y no solo me refiero al Caguán.

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09 de Octubre

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P11 Ah, entonces aceptemos que asesinar gente es un medio válido para accede...+ ver más

P11 Ah, entonces aceptemos que asesinar gente es un medio válido para acceder al poder. Superado esto, pasemos a lo importante: los malos de las cortes internacionales todavía pueden considerar inconveniente que los asesinos efectivamente accedan al poder. Pura gente mezquina que no entiende nada.
P12 Claro, la legitimidad para conseguir representación política depende de que reconozcan a sus víctimas, no de que ganen votos como el resto de la gente. Y como son tan agudos, entonces hoy dicen una cosa y mañana dicen otra. Interesante esa noción de “voluntad de paz”.

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09 de Octubre

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Acá sí creo que o fui muy confuso, o no nos entendemos, o las dos. El escrit...+ ver más

Acá sí creo que o fui muy confuso, o no nos entendemos, o las dos. El escrito es, sobre todo, acerca de lo inaceptable que es intentar acceder al poder con la violencia, y que debemos desterrar esa pretensión. Para desterrarla, las Farc deben mostrar su compromiso a abandonar ese camino, y también deben hacerse responsables por las atrocidades que han cometido, en el marco de la justicia transicional. De lo contrario no tienen credibilidad ni legitimidad para poder siquiera pretender acceder al poder.

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10 de Octubre

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Listo, estoy de acuerdo. Entonces que entreguen las armas, ¿en dónde entra l...+ ver más

Listo, estoy de acuerdo. Entonces que entreguen las armas, ¿en dónde entra la negociación aquí?

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09 de Octubre

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P10 Qué buen ejemplo: A Navarro, uno de esos bienhechores que nunca ha levan...+ ver más

P10 Qué buen ejemplo: A Navarro, uno de esos bienhechores que nunca ha levantado un arma, lo estigmatizan por ser de izquierda: qué injusticia.
No, el problema con las FARC es que son asesinos y secuestradores y reclutadores de niños. Por eso cualquier discusión de las instituciones con ellos es problemático. Si el razonamiento suyo es válido, ¿Por qué no sentarse a negociar la política de narcóticos con los narcotraficantes o la legislación de la propiedad con las bandas de atracadores? ¿No nos “ahorraríamos” muchas muertes?

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09 de Octubre

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El punto de Navarro ya lo mencioné arriba, y tenemos visiones opuestas. El de...+ ver más

El punto de Navarro ya lo mencioné arriba, y tenemos visiones opuestas. El de negociar con todos los criminales, no me parece que venga al punto. La negociación con las Farc es consecuencia de que su levantamiento es político, aún si tras 50 años de guerra el medio que eligieron (equivocado e inaceptable, que como dije en Lío dinámico lo queremos desterrar, la violencia) para llegar al poder puede haberse convertido casi en el fin en si mismo (en buena medida por las complicaciones de los retornos económicos que usted menciona de asuntos como las drogas y la minería ilegales).

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10 de Octubre

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Pero es que en eso consiste precisamente el error: en creer que como el objeti...+ ver más

Pero es que en eso consiste precisamente el error: en creer que como el objetivo es político, entonces ahí uno sí debe entrar a negociar independientementede que su argumento fundamental es el asesinato.
No. Y Navarro no me parece admirable, de la misma manera que no ma parecen admirables Mancuso y compañía (y si los paramilitares no tenían objetivos políticos, ¿por qué se ufanaban de tener/controlar el 35% del Congreso?).
La manera de acabar la barbarie no es cediendo a las pretensiones de los bárbaros sino haciendo que los bárbaros se sometan a la ley. Sin concesiones, porque los otros bárbaros vendrán por más.

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09 de Octubre

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P9 como las FARC con armas “comparten” el poder con los políticos (como s...+ ver más

P9 como las FARC con armas “comparten” el poder con los políticos (como si fuera lo mismo amedrentar a la gente que ganarse votos), resulta mejor establecer reglas claras para compartir ese mismo poder una vez que las FARC dejen las armas. Y como las reglas hoy no son claras y nuestra Constitución y nuestros códigos son “papeles impredecibles”, entonces hagamos algunos retoques de esos papeles para que, involucrando a los asesinos, ya sean un poco más estables. Una maravilla.
No me queda claro por qué ahora sí está dispuesto a aceptar que los políticos se preocupan por sus electores: cuando estaba señalando a los que se benefician de la guerra, daba la impresión de que lo único que les interesaba era conseguir votos mintiendo acerca de sus intenciones de atacar a los asesinos (Bueno, debe ser porque los argumentos, como la política, son dinámicos).

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09 de Octubre

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No veo la contradicción en que los políticos se interesen, en parte, por el ...+ ver más

No veo la contradicción en que los políticos se interesen, en parte, por el poder y su permanencia en él y que también sean sensibles (¡incluso si es sólo para poder obtener los votos y permanecer en el poder!) a los intereses de los ciudadanos que representan. Tampoco veo donde dije que nuestra Constitución no es clara o es impredecible. Dije que las Farc ejercen un poder de facto, por fuera de las instituciones, en regiones del país.

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10 de Octubre

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Bueno, seguramente fueron mis prejuicios pero esa fue la impresión con la que...+ ver más

Bueno, seguramente fueron mis prejuicios pero esa fue la impresión con la que quedé cuando hablaba de los que se "beneficiaban de la guerra".
Ahora, para hacer que las FARC dejen de ser un poder de facto lo que se necesita es combatirlas, no darles el poder de jure.
Como los narcotraficantes también son un poder de facto en algunas regiones, deberíamos dejar de perseguirlos y darles el poder de jure.

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09 de Octubre

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P7 ¿En qué sentido no un colombiano sino cualquier persona podría creer qu...+ ver más

P7 ¿En qué sentido no un colombiano sino cualquier persona podría creer que una negociación con asesinos “va por buen camino”? La gente siente que las cosas van por buen camino cuando imperan la ley y la democracia, no cuando las leyes se negocian con secuestradores. Aún a pesar de que la prensa es abiertamente gobiernista y está a favor del proceso, la gente entiende que cuando uno cede al chantaje, el chantajista vuelve por más. Además, otros aprenden que el chantaje es un mecanismo que a la larga genera utilidades. Interesante que eso no lo tenga en cuenta en su “Lío Dinámico” y que omita el hecho de que después de la negociación con el M-19, los asesinatos se dispararon.
P8 Claro, los políticos prefieren algo de asesinatos y de carros bomba para poder decirle a sus electores que ellos van a combatir a quienes asesinan y ponen bombas. Esos políticos sí que son inteligentes. Pero no…

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09 de Octubre

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Lo que usted ve como un buen ejemplo en el M19 de lo negativo de unas negociac...+ ver más

Lo que usted ve como un buen ejemplo en el M19 de lo negativo de unas negociaciones con un grupo armado, yo lo veo como un fenomenal ejemplo de que es posible una negociación y un tránsito de la lucha armada a la lucha política a través de los mecanismos de la democracia.

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10 de Octubre

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Bueno, tenemos ideas totalmente distintas de lo que es fenomenal. ¿Los asesin...+ ver más

Bueno, tenemos ideas totalmente distintas de lo que es fenomenal. ¿Los asesinatos disminuyeron con esa negociación?

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09 de Octubre

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P5 a P6 Ya. Entonces el proceso de La Habana es equivalente a ‘la paz’, as...+ ver más

P5 a P6 Ya. Entonces el proceso de La Habana es equivalente a ‘la paz’, así no más. Interesante.
Pero supongamos que eso fuera cierto. ¿No sería mucho mejor para los dirigentes de las FARC mantenerse bajo una falsa amenaza? Si uno sabe que quien vocifera del otro lado solo está haciendo amenazas para agradar a sus electores, ¿no resulta más conveniente mantener poderes locales y las rentas del narcotráfico y de la minería ilegal que enfrentarse al fastidio de tener que competir por votos con un discurso que, ya se sabe, no interesa a nadie? (porque si interesara, de nuevo, no necesitarían asesinar gente para “convencerla”)
Pero no solo eso, si los electores votan por políticos que prometen combatir a las FARC, ¿no le parece que hacer algo distinto desvirtúa la democracia?

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09 de Octubre

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No, las negociaciones con las Farc, en caso de que resulten exitosas, no será...+ ver más

No, las negociaciones con las Farc, en caso de que resulten exitosas, no serán la paz en Colombia. Pero sí pienso que son un paso importante. El tema de los intereses económicos que se han formado (minería, drogas) es en eefecto crucial, y seguro no se resolverá del todo aún en un escenario de negociación exitosa. Pero lo que permanezca, no podrá ser ya un tema de una lucha política, y en ese sentido creo que el paso es importante aunque no sea la solución a todos los problemas de Colombia. 

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10 de Octubre

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Bueno, eso parecía también con los paramilitares y según todo el mundo, eso...+ ver más

Bueno, eso parecía también con los paramilitares y según todo el mundo, eso fue un gran fracaso.
Y si uno debe negociar todos los efectos cruciales con quien está organizado para asesinar gente, ¿por qué no haberlos negociado con los paramilitares? ¿Acaso ellos no eran un "eslabón" importantísimo del negocio?
Es que negociar con asesinos no solo no es la solución a los problemas de Colombia, es el origen de esos problemas. Yo inclusive estaría dispuesto a que las FARC pagaran sentencias cortas (no es mi escenario ideal, pero estaría dispuesto a aceptarlo) siempre que se desarmaran y dejaran de asesinar y secuestrar. Tampoco me importaría que formaran su partido político y que compitieran por votos como el resto de movimientos políticos. A mí lo que me parece un síntoma de barbarie es negociar las instituciones con ellos.

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09 de Octubre

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P4 Ah ya, es un hecho. No es una pregunta. No es algo sobre lo que la gente d...+ ver más

P4 Ah ya, es un hecho. No es una pregunta. No es algo sobre lo que la gente debe opinar (ni mucho menos estar de acuerdo). Lo único que queda por discutir es qué forma de poder se le va a dar a los asesinos dentro de ese Estado que desconocen y que llevan un muchos años tratando de abolir. Interesante.
También muy interesante lo de darles poder local. Como ya han amedrentado a las personas de esas localidades, es poco probable que alguien desconozca ese poder ganado a pulso (sin elecciones, qué carajo, pero ganado a pulso en todo caso). Interesante eso que usted llama tener penetración en las regiones.
Sin tener en cuenta la lindeza de que a usted no le importa saltarse las urnas, lo de “otorgarles” poder local no parece ser consistente con lo que ellos han dicho: que no duraron 50 años “luchando” para tener un par de curules en el Congreso; dudo que se vayan a transar con algunas alcaldías y puestos en los concejos municipales (así sea sin el fastidio de las urnas).

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