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Por Blog de Notas · 23 de Enero de 2014

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por: Alf Onshuus

 

Las noticias que últimamente hablan sobre científicos colombianos y la capacidad e incapacidad de los medios de entender el impacto en ciencias, han generado bastantes reacciones por parte de mis colegas casi siempre atacando la labor periodística en cuestión. Y aunque muy posiblemente haya fallas en el periodismo (algunas de las cuales aparecen explícitas en la editorial de El Espectador que apareció al día siguiente del artículo de Bernal sobre Cuero), yo quisiera enfocarme un poco en fallas que hemos tenido como comunidad científica, que yo creo han afectado no sólo la capacidad de los periodistas de hacer cubrimiento científico, sino la capacidad del gobierno de distinguir y apoyar la ciencia que se hace en Colombia.

 

Siempre que surgen estos dilemas, vuelvo a una conversación muy larga que tuve con Javier Moreno. Él acababa de escribir una columna en El Espectador titulada “Especulación Científica” (http://www.elespectador.com/opinion/columna-376789-especulacion-cientifica), columna que le había costado la indignación de muchos colegas y amigos. La conversación fue larga, y a mí me quedó una idea clara: no existen ni pareciera que se buscaran mecanismos para evaluar adecuadamente el impacto de la inversión que se hace en ciencia en Colombia, y esa falta de evaluación hace que sea mucho más difícil justificar el incremento en inversión que soñamos todos los científicos colombianos. En general pedimos financiación argumentando que la ciencia es claramente un motor de desarrollo ignorando que también lo son (y quizás más claramente) infraestructura, educación, seguridad, seguridad fiscal y jurídica, etc. Es decir, todo contra lo que estamos compitiendo por recursos.

 

Y es un problema nuestro, entendiendo por “nosotros” a la comunidad académica y de administración científica que hay en Colombia (es decir, desde investigadores hasta Colciencias) que no es sólo sobre mecanismos de evaluación. Creo que hay dos tendencias en las cuales caemos muy fácilmente.

 

La primera es que somos muy buenos reaccionando, sin proponer alternativas. Siempre que el gobierno o algún columnista nos sugiere explicar las virtudes de la inversión científica antes de pedir más inversión en un país con las necesidades de Colombia, saltamos a atacar la solicitud o las sugerencias sin proponer nada a cambio. No queremos que se mida el impacto en patentes y en el PIB argumentando la investigación pura es algo que tiene posibles impactos inesperados en unos rangos de tiempo que pueden variar desde años hasta siglos. Somos muy rápidos y puntuales a la hora de criticar cuando los periodistas se equivocan en evaluar a personajes como Cuero o Patarroyo, y explicamos por qué los argumentos están equivocados con toda la rigurosidad de un artículo científico.  Y no es que estemos equivocados en ninguno de los razonamientos anteriores. El problema es que casi nunca buscamos proponer alternativas concretas. Casi siempre decimos por qué las propuestas son equivocadas sin explicar cómo serían propuestas adecuadas, y esta falta de sugerencias positivas nos está costando: ni la inversión en ciencia, ni la comprensión de los periodistas y del público general sobre lo que és la ciencia y los científicos han mejorado en los últimos años. ¿Por qué no hay una propuesta sobre mecanismos de evaluación de las políticas de inversión en ciencia que surja de la comunidad científica? ¿Por qué no tenemos metas claras así sea a mediano y largo plazo sobre (algo de) lo que la inversión en ciencia puede lograr como mecanismo de igualdad y progreso, con metas y mecanismos precisos, con informes y resultados periódicos, que por lo menos le den la oportunidad al gobierno de acogerlos con algún tipo de perspectiva de cómo mejorarán las cosas por medio de la inversión en ciencia?

 

Y aún cuando pensamos en proponer alternativas llegamos a la segunda tendencia que considero problemática que, en palabras coloquiales vendría siendo el conocido refrán de “lo perfecto es enemigo de lo bueno”. Tenemos casi un consenso sobre el hecho de que hoy en día la mejor manera de decidir sobre ciencia es la opinión y evaluación de los pares. Pero caemos en un error grave si pretendemos que esa sea la manera de evaluar ciencia en Colombia: Funciona muy bien para asignación de recursos a un proyecto puntual, o para definir la calidad de la obra científica de una persona particular. Pero si Colciencias llega a tener la capacidad de poder hacer juicios rutinarios cualitativos sobre toda la ciencia en Colombia, sería un síntoma claro de que la burocracia científica ha avanzado mucho más que la ciencia misma y eso sería un muy mal síntoma de la ciencia (y de la inversión en ciencia) en Colombia. Necesitamos generar y pensar en mecanismos cuantitativos prácticos que, si bien no deben ser la única manera de evaluar la ciencia, sí deben ayudar al estado (y, por ejemplo, a los periodistas) a poder tener indicadores rápidos e inteligentes del estado de la ciencia en Colombia. Otro ejemplo, me parece razonable pedirle a los periodistas que hacen documentales sobre un científico a que indaguen un poco la opinión de los pares para entender el lugar y la calidad del trabajo. Pero antes de llegar a ese punto, debemos generar datos que indiquen quienes de los científicos tienen una obra suficientemente sobresaliente para que se considere hacer el documental.

 

Y el problema de la falta de planeación y evaluación no se limita a los trabajos periodísticos, sino que comienza precisamente en Colciencias, el organismo que más debería estar ayudando en esto. ¿Por qué Paula Arias responde a la pregunta de si hay mucha fuga de cerebros financiados por colciencias sin datos, diciendo “No tanto. El modelo de becas-crédito condonables ayuda a que regresen"? Y no estoy hablando de estudios complicados y costosos. Deberíamos tener datos precisos, con un informe claro y público que incluya: cuántos becarios se han financiado, cuántos han vuelto a Colombia, durante cuánto tiempo, cuántos años de trabajo en Colombia hemos logrado con cada financiación y cuál ha sido el monto de los gastos. Incluir también, de los que se han quedado, cuál ha sido su impacto, cuántos están involucrados con academia o con funciones que requieren o por lo menos se benefician de un doctorado. Asimismo, cuál es su escuela, su investigación y el impacto que ha tenido en la ciencia y la sociedad. Todos estos son datos que Colciencias podría y debería tener, y hacerlos públicos, lo que nos permitiría bien sea modificar las políticas de financiación de doctorados para optimizar los recursos o dejar de cuestionar las virtudes de los mecanismos de una vez por todas, en lugar de estar cambiando de políticas dependiendo del director de Colciencias. La respuesta a la pregunta sobre cerebros fugados debería ser “No, tenemos estudios que demuestran lo contrario”, o “sí, pero estamos mejorando los incentivos para que regresen, con estudios concretos que nos hacen pensar que esta vez sí va a funcionar”. Pero esas respuestas requieren datos que no parece haber en Colombia.

 

Personalmente creo que cualquier inversión de los dineros de nuestros impuestos debe ser estudiada, hecha con metas claras y precisas, y con mecanismos de evaluación durante el proceso. Creo también que la ciencia tiene facetas muy particulares (incluyendo un grado importante de incertidumbre y demora en los procesos) que hace que sea difícil para personas ajenas a la comunidad poder plantear la planeación y la verificación. De nuevo, cuando a la directora de Colciencias se le preguntó en El Tiempo sobre los motivos de no dar becas a estudiantes que ya hubieran comenzado su doctorado, dio argumentos, si bien consistentes y razonables para alguien que esté fuera del medio, claramente falsos y simplistas a ojos de alguien que hubiera hecho un doctorado: “Quienes ya estudian es porque, de alguna manera, tienen recursos para pagar su formación.”. Los científicos necesitamos poder justificar los incrementos en inversión que queremos con argumentos claros y sin vaguedades, justificaciones precisas de lo que el país logrará a cambio, planes concretos para lograrlos, y evaluaciones periódicas que por lo menos den indicios de si se están logrando o no. Y no únicamente valoraciones cualitativas que a todos nos parecen ideales y que deben hacerse cada cierto tiempo, sino de indicadores fáciles de obtener, que si bien no deben ser definitivos, sí pueden usarse como señales de que las cosas van por buen camino.

 

Una política de investigación científica explícita, clara y continuada es esencial para que la ciencia pueda tener repercutir positivamente en la sociedad que la finanza. Sin ella, cualquier beneficio que se obtenga será accidental y frágil.

Comentarios (25)

AlfO

24 de Enero

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Voy a mirar el libro, no lo conocía, pero se ve muy en la línea de lo que pl...+ ver más

Voy a mirar el libro, no lo conocía, pero se ve muy en la línea de lo que planteo. Y lo que plantea sobre inversión es un punto clave. Incluso a nivel de gobierno, es mucho más fácil justificar un gasto de dineros públicos si la inversión va de la mano de un proceso claro por medio del cual uno vea progreso constante, que si es sólo promesas de cambio que pueden suceder veinte años después. Aún si esas metas a largo plazo sean lo más importante.

JMAC

24 de Enero

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Lo que aquí se propone tiene consecuencias, muchas de ellas no intencionadas....+ ver más

Lo que aquí se propone tiene consecuencias, muchas de ellas no intencionadas. Ya sabes que no se puede cuantificar sin criterio político y moral. Aunque se puede medir "cuantos becados regresan y cuanto tiempo se quedan", y también se puede jugar el juego interactivo de calibrar los incentivos para que regresen y se queden mas, de ahí a poder medir 'la calidad de la investigación y su impacto en la sociedad' es un salto cuántico... Surge entonces una industria de contaduría académica que termina contando publicaciones y citaciones y se genera incentivos perversos hacia la cantidad y hacia temas seguros y sexis... Hay que cuidarse de no dejarse enganchar por la fiebre de los datos y la información y recordar que la 'calidad' es algo que se puede medir de miles de formas, pero que no deja de ser misterioso. Mas bien, propongo que los que abanderan la cuantificación de la producción científica, primero cuantifiquen su propia humildad y también su vanidad ante los misterios del saber...

AlfO

24 de Enero

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De lo que conozco, los países que tienen políticas adecuadas de investigaci...+ ver más

De lo que conozco, los países que tienen políticas adecuadas de investigación, todos tienen un mínimo de seguimiento e indicadores para analizar el impacto. Es un placer por ejemplo buscar datos del crecimiento de la ciencia y la investigación en Corea los últimos 20 años. Tienen todos los datos que a uno se le puedan ocurrir.

AlfO

24 de Enero

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Estoy de acuerdo que abusar de la cienciometría puede ser malo. Pero no hacer...+ ver más

Estoy de acuerdo que abusar de la cienciometría puede ser malo. Pero no hacer nada justificándose en los posibles abusos me parece peor. Por lo menos los datos objetivos (cuantos becados regresan y cuanto tiempo se quedan) sí deberían tenerse para analizar los impactos de las políticas.

psophia

24 de Enero

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Como nota al márgen, dudo que datos sobre "cuantos regresan y cuanto tiempo s...+ ver más

Como nota al márgen, dudo que datos sobre "cuantos regresan y cuanto tiempo se quedan" digan mucho. Considere, por ejemplo, a Carlos Jaramillo, el excelente paleobiólogo del Smithsonian (http://www.stri.si.edu/english/scientific_staff/staff_scientist/scientis...). No sé si él fue becario, aunque sé que estudió en la Nacho. Creo que para Colombia es mejor que Carlos esté en el Smithsonian que en alguna universidad en Colombia. En el Smithsonian tiene más recursos para desarrollar las investigaciones de Carlos sobre el pasado geológico de Colombia, y para entrenar y promover estudiantes colombianos. En un mundo globalizado, lo de "cuantos regresan" parecería ser menos relevante que antaño. Más relevante es cuantos hay haciendo ciencia sobre Colombia e interactuando intensamente con estudiantes colombianos, sin importar dónde estén.

psophia

25 de Enero

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En el caso particular de Jaramillo, y de varios otros científicos trabajando ...+ ver más

En el caso particular de Jaramillo, y de varios otros científicos trabajando en el exterior, creo que el balance sí es lo mejor para Colombia (no sólo para los científicos individualmente). Estos científicos usan recursos del exterior para avanzar la ciencia *sobre Colombia*, y para promover/entrenar estudiantes *colombianos*. Si ellos trataran de volver a Colombia, y tuviesen la suerte de encontrar puesto para hacer investigación (poco probable), no tendrían la mitad de los recursos (y el tiempo) de los que disponen ahora para hacer ciencia *sobre Colombia*. En Colombia desperdiciaríamos sus capacidades, serían desempleados, o los enterraríamos en montañas de burocracia. Estarían muertos para la ciencia.

psophia

25 de Enero

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Estoy de acuerdo con su apreciación sobre shakira y falcao. Pero dudo que el ...+ ver más

Estoy de acuerdo con su apreciación sobre shakira y falcao. Pero dudo que el caso de esas dos celebridades sea análogo al de los científicos de los que estoy hablando (que, aclaro, no son todos los que están afuera). Mi punto parecería sencillo: desde afuera, varios científicos colombianos contribuyen a la ciencia en Colombia. No por rosca, sino por su trabajo. Por ejemplo, desde el Smithsonian Jaramillo ha estudiado la vegetación (polen) del paleogeno del piedemonte llanero (de Colombia). Ese estudio, a su vez, ha sido importante para la exploración petrolera por parte de Ecopetrol (http://www.ecopetrol.com.co/contenido.aspx?conID=38529&catID=200). Entre otras, este caso ilustra como un artículo científico (e.g., http://si-pddr.si.edu/dspace/bitstream/10088/3885/1/Jaramillo_Munoz_Cogo...) puede resultar en recursos para un acueducto en Chocó, y para mucho más.

Edward Becerra

25 de Enero

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Bueno Alf, en realidad la cosa me parece mucho más complicado que lograr apor...+ ver más

Bueno Alf, en realidad la cosa me parece mucho más complicado que lograr aportar soluciones o ideas para la medición. Hace poco un profesor decía en una charla de café, que no importa el modelo que se proponga, la gente lo iba a optimizar para realizar el menor esfuerzo. Eso aplica a mucho de lo que dice en su escrito. Los gobiernos usan las cifras porque es una manera rápida y tal vez la más barata para tener un factor de medición, lo hacen desde la investigación hasta en las encuestas políticas. Por eso, si es una política de estado, lo normal es que midan la investigación en Colombia por "cuánto de..." Ahora, es de ambos lados. Existen leyes que dan incentivos económicos en función de cuantos artículos publican, cuantas patentes registran, cuantos proyectos, etc, lo cual hace que muchos investigadores publiquen 8 artículos en revistas semi-desconocidas o de bajo impacto dentro del país (y en algunos casos por fuera) o donde les queda más sencillo publicar por los tiempos y por la...

Edward Becerra

25 de Enero

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y continúo... por la poca o casi ninguna revisión que se hace de la calidad ...+ ver más

y continúo... por la poca o casi ninguna revisión que se hace de la calidad del artículo. Obviamente que a más artículos, más plata, y poco interesa si tiene o no aplicación o es útil o no para resolver una problemática social concreta del país. Soy matemático y en general, nosotros pasamos mirando mucho hacia afuera, para saber cuál es la matemática de punta y resolvemos pocos problemas del entorno social donde seríamos útiles. Entonces, al gobierno le interesan las cifras, no la calidad y a los investigadores también. Por eso dudo mucho que la comunidad científica esté interesada en mejorar los modelos de medición de la calidad de lo que hacen. Y claro, señor don gato, es muchísimo más importante un acueducto en el Choco que un artículo así sea en el espectador, pero la gente prefiere dos pájaros en la mano que mil volando. En mi concepto personal, la mayoría de los problemas sociales cotidianos son más importantes que un artículo a futuro.

yiojans

25 de Enero

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Es un problema grave que tenemos: queremos resultados pragmáticos e inmediato...+ ver más

Es un problema grave que tenemos: queremos resultados pragmáticos e inmediatos por parte de la ciencia. La mayoría de las cosas en ciencia NO TIENEN APLICACIÓN INMEDIADA. Inclusive, muchas veces no se puede predecir qué o en qué momento los resultados de una investigación pueden generar soluciones o riqueza!!! El acueducto para el Chocó es una necesidad inmediata? si, claro. Pero si digamos no se supiera como optimizar el material de las tuberías, si nadie estudia como es mejor deiseñar una red de alcantarillado, etcetc,etc, terminamos en lo mismo: haciendo acueductos con modelos de hace un siglo. Lo mismo pasa con las carreteras. Son importantes, si, pero se siguen construyendo con base a modelos del siglo pasado, porqué será? Faltará investigación y aplicación de la información que ya se ha generado? No le echo la culpa a la sociedad de tener esa visión "inmediatista" de la ciencia, es culpa también de los científicos que no comunican la ciencia y su importancia a la sociedad.

yiojans

26 de Enero

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Quién está pidiendo computadores cuánticos, acelerador de partículas y pro...+ ver más

Quién está pidiendo computadores cuánticos, acelerador de partículas y proyectos de genómica para Colombia!? Nadie! Eso dejémoselo a los de la plata. Pero de una cosa no tengo duda, se invierte en eso porque puede ser fuente de nuevas tecnologías y servicios (riqueza), eso no es un capricho simplemente. Otra cosa. La ciencia no es solamente la investigación y los resultados . Cuando usted hace ciencia, crea capital humano. Usted patrocinando ciencia genera individuos entrenados para resolver problemas. Un científico es entonces alguien que ha “perdido el tiempo” resolviendo problemas “irrelevantes”, es una persona capacitada y entrenada para resolver problemas. Uno sin ciencia, no es capaz de hacer buenos puentes, buenas carreteras, y hasta un oleoducto, es simplemente imposible. Que se hace aquí? Se llama al gringo que sabe cómo se hacen (cuando se quieren hacer bien) porque acá nadie sabe del asunto. Qué señala eso? Falta de capital humano, falta más ciencia acá.

yiojans

26 de Enero

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Para mí, la ciencia es clave. Claro, no es la única que genera capital human...+ ver más

Para mí, la ciencia es clave. Claro, no es la única que genera capital humano. No estamos en la posición de hacer proyectos faraónicos, creo que no entraría en discusión eso para Colombia. Y el estudiante de bachillerato puede tener muchas ideas, pero sin información básica y conocimiento le va a costar mucho, a no ser que su idea tenga que ver con lo que llaman en Colombia “emprendimiento” (eso de montar empresita con algo). Estoy de acuerdo en que muchas cosas vienen importadas, la ciencia cuando se desarrolla para resolver problemas locales también genera identidad en la sociedad, lo que no falta. De nuevo, sin ciencia local es muy difícil avanzar.

Prada

26 de Enero

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Ciencia y tecnología. (Juntas pero no revueltas).
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Publicaciones...+ ver más

Ciencia y tecnología. (Juntas pero no revueltas).
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Publicaciones y patentes.
Organización y economía. (Burocracia y rentabilidad económica)
Divulgación científica hacia la sociedad.
Ciencia universal, sociedad parroquial, políticos efímeros en busca de su propio lucro.
Los científicos investigan (I) y participan en Desarrollo (D).
Los ingenieros y técnicos Desarrollan (D) e innovan (i).
La ciencia es universal y no beneficia exclusivamente a la sociedad que la financia. Produce publicaciones.
El desarrollo y la innovación benefician a la sociedad y a los particulares que la financian. Produce patentes.
¿Estamos hablando de esto?
¿Si? Entonces, ¿cómo diablos terminó este foro comentando sobre acueductos, carreteras, Falcao y Shakira?
Propongo que Col-ciencias cambie su nombre a Col-desarrolo o Col-innovaciones.
Propongo que orientemos nuestra producción "intelectual" a tecnología, economía, política, fútbol y farándula.
Pero a ¿ciencia parroquial? ¿en serio?

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