Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Luis Guillermo Vélez Cabrera · 09 de Febrero de 2015

4585

11

Era Forrest Gump el que decía que la vida era como una caja de chocolates donde uno nunca sabía lo que le iba a tocar. Bueno, el Plan Nacional de Desarrollo es como una cajita de chocolates legislativa llena de bombones de diferentes sabores donde hay que escoger cuidadosamente cuales le gustan a uno y cuales no.

A mí, en general, me gustan mucho los bombones de este plan porque me parece coherente, serio y realista. Pero hay uno que me parece particularmente interesante porque aborda el problema mas serio del país que a nadie le importa.

Es el artículo 126 que modifica la forma como la Comisión Nacional del Servicio Civil, la CNSC, contrata los concursos para la selección de los funcionarios de la carrera administrativa. En otras palabras, cambia la forma como se escoge la burocracia gubernamental.

En Colombia la palabra “burocracia” tiene una connotación negativa porque se asimila básicamente a la tramitomanía estatal. Pero la burocracia es en realidad uno de los grandes inventos del mundo contemporáneo. Es la existencia de un cuerpo de administradores públicos, ajenos a la actividad política, cuya responsabilidad es gestionar profesionalmente el aparato gubernamental.

Esto permite la continuidad, independencia y calidad en la gestión pública al desligarla de los vaivenes de la política electoral.

Un servicio civil serio, poderoso y profesional inmuniza al aparato gubernamental del clientelismo, obligando a los políticos a pensar en programas y proyectos no en puestos y contratos.

La constitución colombiana determina que los empleos estatales son de carrera y que se eligen por concurso de méritos, otorgándole a la CNSC la administración del sistema. Es decir ordena la creación de una burocracia estatal meritocrática, independiente y estable.

La razón por la cual esto no es así es un verdadero estudio de caso de porqué en Colombia las buenas ideas no se traducen en buenos resultados. En resumidas cuentas, lo que se llama la carrera administrativa colombiana ni es meritocrática, ni es independiente, ni es estable y sobre todo no es carrera.

Todo gracias a las nobles intenciones de los magistrados de la Corte Constitucional que sin saber muy bien cómo debe funcionar un sistema de carrera administrativa y sin las ganas de averiguar, en las últimas décadas han convertido al servicio civil en un monstruo de mil cabezas. 

El almendrón del asunto es que realizar concursos de méritos resulta increíblemente caro y complicado. Deben ser abiertos a los treinta millones de ciudadanos mayores de edad, lo que hace que por un cargo, digamos de profesional especializado, concursen cincuenta mil personas. Llenar tan solo una vacante en una superintendencia por ejemplo puede costar casi veinte millones de pesos. Además del costo, lo cierto es que para un funcionario que aspira ascender a un cargo superior vacante, es decir seguir la carrera, resulta casi imposible por ley de probabilidades quedar de primero en el concurso abierto.

Esto hace que cuando efectivamente se hacen los concursos, que son infrecuentes debido a su costo, quienes tiene la experiencia y el conocimiento en la organización se ven remplazados por un extraño que tuvo un buen día respondiendo un examen.  Es como si en el ejército los tenientes concursaran para ser generales, los coroneles estuvieran comandados por los capitanes  y los generales compartieran el mando con el subteniente que es un hacha para los exámenes.

Por otra parte la idoneidad y transparencia de los concursos deja mucho que desear. Por ley la CNSC los debe contratar mediante licitación con una universidad acreditada ante ella misma pero por alguna inexplicable razón la Universidad de Pamplona siempre parece salir favorecida. Sí, la misma Universidad de Pamplona que hace poco se vio salpicada en el escándalo de la venta de exámenes a los aspirantes a jueces y magistrados en Nariño.

En otros países el examen de ingreso al servicio civil es abierto a todos los ciudadanos pero el ascenso en la carrera depende del mérito. O sea, como un ejército civil donde ingresan muchos subtenientes y finalizan cuarenta años después un puñado de generales que tienen el mando de las organizaciones públicas.

Lo grave del asunto es que cambiar el sistema es imposible, literalmente. En 2012 la Corte Constitucional determinó que una modificación, así fuese temporal, al régimen constitucional del servicio civil constituía una sustitución de la constitución. Es en serio. En Colombia se puede mediante acto legislativo cambiar el régimen político de la nación pero no se pueden modificar las puntuaciones de los exámenes del servicio civil. 

Ante esta catástrofe constitucional autoinfligida la única solución es un cambio incremental. El artículo 126 del PND corrige dos cosas importantes. La primera le permite a la CNSC contratar con el ICFES la elaboración de los exámenes, algo que debería ser obvio pero que durante veinte años no lo ha sido. Y la segunda, ata los costos de los concursos a los acuerdos marco de precios de Colombia Compra Eficiente.

Ojalá que a la Corte no se le ocurra ahora que la tarifa del acuerdo marco de precios es también una sustitución de la constitución. 

Comentarios (11)

Prada

09 de Febrero

1 Seguidores

En resumen: Bajarán los costos de los exámenes contratados por la CNSC y se ...+ ver más

En resumen: Bajarán los costos de los exámenes contratados por la CNSC y se hace posible que en el futuro los realice el ICFES.
Si esta es "la reforma más importante" que trae el PND, sospecho que no me interesarán las demás. A menos que sea otra exageración de titular que ya se están viendo con demasiada frecuencia en LSV, para conquistar clics. Pero entiendo por qué a nadie le importa (esa parte del titular puede ser muy acertada). (A menos que se deba interpretar como: De las que a nadie le importan, esta es la más importante.)
Lo que sí no entiendo es cómo el artículo 126 del PND (¿o PNL?) contribuirá a solucionar los dos grandes problemas de la burocracia colombiana analizados en el artículo, a saber:
1. Los suertudos desplazan a los meritorios.
2. Los meritorios no pueden avanzar porque tiene en contra la ley de las probabilidades (imagino que todos llevan una moneda o un dado a los exámenes).
Ser suertudo paga.

Jose Knecht

09 de Febrero

0 Seguidores

Otro punado de opinones sin sustento.

Otro punado de opinones sin sustento.

Gustavo Adolfo

09 de Febrero

0 Seguidores

En “Claudio el Dios y su esposa Mesalina” hay un episodio interesante, el ...+ ver más

En “Claudio el Dios y su esposa Mesalina” hay un episodio interesante, el emperador Claudio descubre que sus funcionarios están aceptando regalos de los postulantes a obtener la ciudadanía romana, por lo cual evalúa la posibilidad de juzgarlos por corrupción, pide consejo al rey Herodes y este responde haciendo uso de la ley judía, según la cual está prohibido poner bozal al buey que ara la tierra, con lo cual concluye que es inútil tratar de impedir que el funcionario no saque provecho, lo que se debe hacer es exigirle resultados. En Colombia la Ley dice que no puede sacarse provecho propio o en favor de terceros pero la realidad es que hay un cuerpo burocrático bastante corrupto y poco eficiente.
P.D. Yo sé que LGV nunca contesta los comentarios, pero sería bueno que nos diera una cita de la Sentencia de la Corte.

Flavio Pinto Siabatto

11 de Febrero

0 Seguidores

El episodio de Claudio no podría servir como un ejemplo de la situación gene...+ ver más

El episodio de Claudio no podría servir como un ejemplo de la situación general. Hoy en día hay países en los que existe una distancia clara y visible entre el ciudadano y el servidor público. Y si esas líneas se cruzan, la ley se aplica. Lo que pasa es que en Colombia ya nos acostumbramos a vivir en el lodo de la corrupción y la cloaca de la politiquería. Sólo por fuerza de la costumbre, tendemos a creer que es física y químicamente imposible abstraerse del sistema corrupto y politiquero. Pero es posible y en muchos países es la norma.

jausa

10 de Febrero

0 Seguidores

Dice cosas ciertas e importantes el artículo pero varias cosas falsas, la má...+ ver más

Dice cosas ciertas e importantes el artículo pero varias cosas falsas, la más importante es porque la carrera en Colombia no es meritocrática?? No hay respuesta para ello. La segunda es que el tema sea culpa de la Corte Constitucional, tampoco hay prueba, se le quedo por fuera un tema que si embargo debe conocer bien, el clientelismo. Por ejemplo el acceso de personas como el articulista al cargo de supersociedades es producto de eso, ese es un típico cargo a ser ejercido por un persona idónea tecnica e independiente, pero en Colombia se reparte para asegurar governabilidad asi no se puede.

Carolina Isaza

10 de Febrero

320 Seguidores

Estoy de acuerdo, esta reforma, aunque sea pequeña, es muy importante. El tema del empleo público no va a cambiar mientras no se ataque el clientelismo.

Estoy de acuerdo, esta reforma, aunque sea pequeña, es muy importante. El tema del empleo público no va a cambiar mientras no se ataque el clientelismo.

chjarami

10 de Febrero

1 Seguidores

Tiene razón el articulista en identificar el problema. Aunque los motivos pa...+ ver más

Tiene razón el articulista en identificar el problema. Aunque los motivos para el trancón de la CNSC son bastante complejos, y exceden esta columna, en efecto varios de los ingredientes son esos. Ahora, será que la propuesta del PND soluciona? Y aguntará el análisis de la CC?
Para los comentaristas escépticos: échenle una mirada a cuánto dura un concurso en surtirse.

Hugo Alfredo Molina

11 de Febrero

0 Seguidores

El icfes también está salpicado en casos de venta de exámenes.

El icfes también está salpicado en casos de venta de exámenes.

Henry Castro Gerardino

12 de Febrero

140 Seguidores

Me postulé para un concurso y obtuve una calificación buena pero por debajo ...+ ver más

Me postulé para un concurso y obtuve una calificación buena pero por debajo de mis expectaqtivas. Confiado esperé la segunda etapa pero la solución a decenas de peticiones y de tutelas, como la de los funcionarios que se negaban a ser valorados por las pruebas, hizo que esta no llegara sino luego de casi tres años y casi que en secreto. Enterado por casualidad me apresté a continuar la competencia pero nunca tuve oportunidad de competir y, así, me quedé con los crespos hechos. Nunca más volví a interesarme por estos asuntos, total, paqra la época en la que presenté las pruebas, se descubrió que un señor, esposo de una funcionaria de la U. de Pamplona, había obtenido 120 puntos, el tope más alto posible. La prensa nunca se volvió a ocupar del escándalo y la universidad siguió realizando las pruebas. Total, no vale la pena.

DIDUNDI

13 de Febrero

3 Seguidores

La reforma puede ser importante ´pero no la MAS.
Así como el termino de ...+ ver más

La reforma puede ser importante ´pero no la MAS.
Así como el termino de ''Doctor'' está totalmente prostituido, el concepto de Burocracia está totalmente mal interpretado y peor aun,pesimamente aplicado. El concepto en su esencia es proactivo, aquí nos limitamos a decir no hay, no se puede, no no y no ,sin antes haber buscado otra opción; atender la llamada del celular incluso a la vendedora de bisutería barata es mas importante. Paralelo a la connotación de tramitomanía existe el del desgreñe administrativo y sobre todo de las arcas de la nación; es absolutamente indignante ver como funcionarios que gana muy superior al promedio del colombiano,se aposenten en un escritorio solo esperar la hora de salida.
Q haga las pruebas quien las haga no va a cambiar nada, la meritocracia es básicamente DEDOCRACIA; es prácticamente imposible no encontrar un funcionario publico que no tenga padrino político.

Las historias más vistas en La Silla Vacia