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Por Blogoeconomia · 19 de Mayo de 2014

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Por Juan Camilo Cárdenas

Hace poco leí en las redes a una persona con la siguiente máxima para votar: “escoja el peor y vote contra él”. Al comprender como funciona nuestro cerebro podemos tratar de balancear la forma en que votamos no solo desde las emociones sino desde las consecuencias más profundas de los resultados electorales y de paso entender la dinámica ética de la campaña actual.

Carsten De Dreu, sicólogo de la Universidad de Amsterdam recientemente le aplicó oxitocina a un grupo de voluntarios que participó en un experimento en el que podían mentir para aumentar sus ganancias personales o las ganancias de su grupo. Para fortalecer el experimento, doblemente ciego, también aplicó un placebo a un grupo de control. La oxitocina es la hormona de la prosocialidad, asociada al amor filial y la atracción sexual, la confianza y el altruismo. Sin embargo la oxitocina también ha sido reportada como un neurotransmisor de otra dimensión del comportamiento humano: el miedo. La pregunta es si la oxitocina aumentaría o disminuiría el nivel de honestidad de los miembros de un grupo cuando la deshonestidad puede aumentar los beneficios de su grupo.

Ya que estamos en final de semestre, hágase un quiz a si mismo: ¿Tiene un cálculo aproximado del costo-beneficio para su bienestar o el de su familia o el de su vecindario de las implicaciones de cada una de las propuestas de educación, ambiente, salud, empleo, o infraestructura de Clara Lopez, Martha Lucía Ramirez, Oscar Ivan Zuluaga, Juan Manuel Santos o Enrique Peñalosa? Si es así, debería tener buenas pistas de por quién votar.

Tristemente creo que ese quiz no lo estamos haciendo la mayoría de colombianos como no lo hacen la mayoría de potenciales votantes antes de cada elección en el resto del mundo. Lo que hacemos es dejarnos fácilmente llevar por nuestro sistema límbico, que de paso también es de alguna manera otra forma de mirar el costo-beneficio (neurológico) de las acciones, a través de nuestras emociones.

Recurrir a las emociones para mover agendas políticas está en la esencia misma de la política y en las decisiones económicas que tomamos todos los días, y en esta campaña hemos sido testigos de una buena cuota –de pronto excesiva- de manipulación de las emociones para llegar al voto.

Las emociones mueven decisiones que a veces el cálculo racional no logra. No es el cálculo de voto pivotal, o el costo-beneficio de mi esfuerzo por la levantada y caminada al puesto de votación contra el beneficio que voy a obtener personalmente por que mi candidato salga elegido lo que me va a sacar de la casa ese domingo de las elecciones. Es más, si fuera por eso mucha gente no debería votar porque su voto no resolvería una elección. Pero la gente vota y en muchas ocasiones porque las emociones lo arrastran al puesto de votación.

Hoy las emociones en Colombia están más disparadas que nunca, pero hay dos en particular, el miedo y el odio, que están gobernando el proceso electoral reciente. Lo paradójico es que ellas tienen una dimensión perversa y una benévola.

El miedo nos puede bloquear en la acción para resolver problemas de acción colectiva, pero también nos dio una ventaja evolutiva para aprender a detectar los peligros. El odio nos lleva a asumir costos altísimos para dañar al otro, pero también nos dio un mecanismo para unirnos con quienes nos identificamos y manifestar también con costos igualmente altos nuestra solidaridad con nuestro grupo.

El miedo, cuya actividad ya ha sido claramente identificada en la amígdala del cerebro, parece estar asociado no solo a la oxitocina sino a uno de los hallazgos mas importantes de la economía del comportamiento: la aversión a la pérdida, desarrollado por Kahneman & Tversky. En la actual campaña éste ha sido protagonista. Miedo a que en las negociaciones de La Habana nos quiten la tierra o la así llamada “seguridad ciudadana”. Miedo a que nos quiten la libertad de expresión y el derecho al disenso o incluso miedo a que nos quiten la vida. Columnistas hablan en estos días del miedo como guía de su voto. Los hallazgos de este fenómeno parecen soportar la idea de que el miedo, ampliamente estudiado en el cerebro humano y muy similar en la mayoría de otros animales, está presente cuando se teme perder algo valioso, especialmente en condiciones de escasez. Ese miedo al parecer se exacerba aún más cuando se pasa de la incertidumbre a la ambigüedad, es decir cuando pasamos de saber las probabilidades de cada posible evento incierto a no conocer siquiera las probabilidades de los mismos.

Mientras tanto, el odio nos ha permitido fortalecer nuestras identidades y amor por el miembro de nuestro grupo y al mismo tiempo cultivar un rechazo intestinal a los del grupo con el que no nos identificamos. Edward Glaser lo articuló muy bien en su artículo del 2005: el odio surge de las historias de crímenes del grupo de afuera, pero más que desde la verdad, desde la repetición de esas historias que generan los políticos aprovechando que los electores escuchan pero no dedican esfuerzos por confirmarlas. El odio, sugiere Glaeser, se reduce cuando se hacen esfuerzos por descubrir la verdad de las historias. Sin embargo la oxitocina que liberamos cuando afianzamos esa identidad de grupo operará en contra de la recomendación de política de Glaeser. Efectivamente quienes recibieron la oxitocina, esa hormona de la afiliación con nuestro grupo, mostraron mayor deshonestidad para aumentar los beneficios del grupo. Es mas, el experimento permitió confirmar además que esa deshonestidad derivada de la oxitocina se orientó esencialmente al grupo, ni siquiera para el provecho personal.

Mientras las campañas recurran más a los mecanismos parroquiales de cohesión intra-grupo y odio hacia el otro grupo, mayor será la propensión a la deshonestidad y eso es lo que parece que está guiando la campaña entre algunos de los grupos protagonistas.

p.d. Ahora, si aun quiere tratar de mediar entre sus emociones y un ejercicio mas sereno de evaluación de las campañas, LaSillaVacía tiene una herramienta para ayudar un poco.  

Comentarios (17)

Andrés García

21 de Mayo

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Buenos días. Primera vez que escribo, pero me pone a dudar un poco la última...+ ver más

Buenos días. Primera vez que escribo, pero me pone a dudar un poco la última parte del comentario. Concuerdo con que, según las condiciones del acuerdo, esta paz puede o no puede durar, y siendo sincero tampoco creo que el acuerdo de La Habana sea el final de la violencia en Colombia. Aún quedan los narcotraficantes, aquellos que siempre se opondrán a cualquier cosa que implique redistribución de tierras, y la constante ineptitud del Estado al hacer sus funciones más básicas, justicia y seguridad. Aún así, no vale la pena intentar quitarle el tinte político a la violencia en Colombia? Por otro lado, no sé que tan estructural sea la solución de OIZ. Siempre habrá un lado inconforme, y esto es potencial para violencia. Pero creo que eso también depende de las contrapartes. Y cuando ambas son especialistas en no escuchar al otro, intentar demonizarlo, utilizar medios ilegales para buscarle el quite, y buscar la victoria total sin importar las pérdidas y la sangre, no podrá haber paz.

Andrés García

21 de Mayo

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Buenos puntos. Y en parte esos me hacen dudar de la posibilidad de una paz dur...+ ver más

Buenos puntos. Y en parte esos me hacen dudar de la posibilidad de una paz duradera. Ser un criminal seguirá siendo eficiente con o sin proceso de paz gracias al narcotráfico y la corrupción, y no pocos tratarán de escudarse tras ese argumento tan irritante, "sólo así se deja de ser pobre". Esos dos puntos no sé qué tanto los atacaría OIZ, pero soy más bien escéptico. Por otro lado, el imperio de la ley es una cosa que falta demasiado en Colombia, y considero que sin éste nunca tendremos un país sin violencia. También es importante asegurarse que haya algún tipo de reparación y verdad, un "acto de contricción" de todos los actores involucrados, ojalá con penas. Tal cosa tiene un grado de impunidad, por lo que se ve en experiencias internacionales (Sudáfrica se me viene a la cabeza). Contradictorio, lo sé. Pero puede convertirse en un precedente para montar un imperio de la ley respetado por todas las partes. Eso sí, su eficacia depende de quién esté al mando (de nuevo, Sudáfrica).

Andrés García

21 de Mayo

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Creo que más que "precedente", la palabra correcta que debí usar era "oportu...+ ver más

Creo que más que "precedente", la palabra correcta que debí usar era "oportunidad". Mi error.

Blogoeconomia

20 de Mayo

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El gato casi me tienta a hablar de egoismo vs altruismo pero me aguanté las g...+ ver más

El gato casi me tienta a hablar de egoismo vs altruismo pero me aguanté las ganas. Eso da para otra entrada completa.

 

Emilio Zolá

21 de Mayo

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Cuando alguien se sienta a escribir un articulo sobre la problematica colombi...+ ver más

Cuando alguien se sienta a escribir un articulo sobre la problematica colombiana, una de las mas surrealistas y violentas del planeta, y se dedica a esgrimir excusas mediaticas y sus consecuencias actuales, pero no toca para nada sus verdaderos inicios ni sus actores, queda uno con una sensacion de vacio. Colombia es un pais que mantiene una justificadisima fama de dogmatica y segregacionista, en cualquier rubro. Es algo que llevamos adherido al ADN. Si le sumamos nuestra malicia indigena ancestral, mas la violencia y corrupcion que tomamos de los espanoles, no se necesita hacer un sicoanalisis de fondo para saber de donde vienen nuestros miedos y odios.

Blogoeconomia

21 de Mayo

74 Seguidores

p.d.2. Otra herramienta para encontrar a su candidato: http://congresovisible...+ ver más

p.d.2. Otra herramienta para encontrar a su candidato: http://congresovisible.org/

 

Andrés Felipe Camacho Baquero

21 de Mayo

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Y es que con miedo, se desconecta el hipotálamo y volvemos a nuestros instint...+ ver más

Y es que con miedo, se desconecta el hipotálamo y volvemos a nuestros instintos básicos de supervivencia; de no votar por el mejor sino por el que haga menos daño, el que no nos deje tan metidos. Eso, en un país donde el miedo es constante, no deja vislumbrar racionalidad a la hora de actuar en un voto. Pero ¿qué tanto más efectivo les sale a los candidatos infundir miedo (o aumentarlo) en vez de repartir tamal e "inversiones regionales"?. El miedo es con justa razón, en las elecciones de senado y cámara, los barrios marginados saben que si no gana "Tal" en la localidad, les va peor; la cogen contra ellos. Si el miedo sirve para hacerse elegir, las guerras no pararán nunca.

Andrés Felipe Camacho Baquero

22 de Mayo

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Gracias gato, no queremos perder eso. Lo de guerra lo había pensado en funci...+ ver más

Gracias gato, no queremos perder eso. Lo de guerra lo había pensado en función del miedo, cualquier cosa que infunda miedo como mecanismo de guerra en contra de la sociedad. Pero es que ese determinismo del miedo nos ha tenido 12 años en lo mismo: la mejor estrategia de campaña.
A propósito del Artículo, ¿qué motivaría un voto en blanco masivo?¿Un miedo aún mayor y más generalizado?

csglr09

22 de Mayo

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Muy buena esta entrada. Es más fácil escuchar a los que nos hablan al oído,...+ ver más

Muy buena esta entrada. Es más fácil escuchar a los que nos hablan al oído, con sus propias interpretaciones de los hechos, que buscar la verdad y la fuente de lo que dicen.

csglr09

22 de Mayo

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Muy buena esta entrada. Es más fácil escuchar a los que nos hablan al oído,...+ ver más

Muy buena esta entrada. Es más fácil escuchar a los que nos hablan al oído, con sus propias interpretaciones de los hechos, que buscar la verdad y la fuente de lo que dicen.

Doctorísimo

23 de Mayo

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Muy buena entrada. Solo quisiera agregar algo.
De donde yo vengo el miedo ...+ ver más

Muy buena entrada. Solo quisiera agregar algo.
De donde yo vengo el miedo siempre fue el motor que empujaba a la gente a las urnas, y cuando me refiero a miedo hablo del físico miedo, de ese que le hace sudar incluso si se está bañando con agua helada, y cuando digo empujón me refiero a la punta del rifle de cualquiera de los tantos grupos armados, de izquierda o derecha.
Hoy día, de donde yo vengo, la gente vota para no perder el voto. En las pasadas elecciones al congreso escuché a muchos decir que no votaban por el candidato más afín, sino por aquel que estuviera en contra de su peor candidato y tuviera posibilidades de ganar. En algunos casos votaban para no "ahogarse". Ridiculez total.

Blogoeconomia

24 de Mayo

74 Seguidores

Doctorisimo, gracias por su comentario. Creo que estamos de acuerdo en que des...+ ver más

Doctorisimo, gracias por su comentario. Creo que estamos de acuerdo en que desconocer el miedo como parte del motor del voto es ingenuo. Yo insisto que el coctel peligroso es el del miedo con el parroquialismo (ingroup/outgroup) porque nos lleva a la deshonestidad y eso le esta haciendo daño al sistema democrático.

Juan Camilo Cardenas

13 de Junio

433 Seguidores

Un punto mas de evidencia de que los grupos alteran los sistemas morales inter...+ ver más

Un punto mas de evidencia de que los grupos alteran los sistemas morales internos:http://www.sciencedaily.com/releases/2014/06/140612104950.htm

Blogoeconomia

26 de Junio

74 Seguidores

Y una mas:

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S00319384...+ ver más

Y una mas:

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0031938414002595

 

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