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Por Blogoeconomia · 26 de Enero de 2014

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Por Jorge Tovar. 

Hace unos años, Jeffrey Sachs, como Director del proyecto de Naciones Unidas sobre los Objetivos del Milenio proponía la asistencia financiera de países ricos a pobres como estrategia de desarrollo significativa para acabar con la pobreza extrema, reducir el hambre y las enfermedades. Su propuesta, loable, no fue compartida en todos los estamentos académicos. Particular importancia tuvo las críticas de William Easterly, otro eminente profesor en los Estados Unidos. La crítica de Easterly era que las propuestas de Sachs eran demasiado ambiciosas; en esencia que la ayuda no era el instrumento para el desarrollo.

El debate lleva ya ocho años y siguen peleando. La última a raíz de un reciente artículo de Sachs en Foreign Policy. Crítica el canto de victoria de Easterly en el debate. Argumenta en su escrito que hay suficiente evidencia que justifica la asistencia a países pobres en diferentes programas, particularmente aquellos relacionados con asistencia sanitaria con medidas tan simples como cubrir una cama con mallas que impiden la picadura de mosquitos infectados con malaria.

 Easterly rápidamente respondió diciendo que Sachs ya perdió la noción del debate. Según él, el tema es de niveles. Sachs, argumenta Easterly, ya no defiende la ayuda externa como instrumento esencial de desarrollo. Es apenas un instrumento más.

El debate es interesante porque a la larga no es más que una piedra en el eterno debate del desarrollo. ¿Por qué unos países son ricos, por qué otros no? La respuesta sigue sin respuesta concluyente.

Recientemente tuve la oportunidad de participar en un documento sobre los impactos que proporciona la iniciativa de Aid for Trade a lo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) denomina Mesoamérica. Ello incluye desde México a Colombia, ambos incluidos. El Aid for Trade busca colaborar con países en desarrollo en promover, desde el punto de vista de la oferta, los diferentes acuerdos comerciales que los países han venido firmando en las últimas décadas. Es decir, se pretende facilitar el cruce de fronteras, solventar las restricciones sanitarias y fitosanitarias que, a pesar de un TLC, terminan restringiendo el comercio, además de preparar suficiente capital humano para explotar mejor el potencial del comercio internacional. El objetivo específico de mi participación era revisar el impacto de la iniciativa en proyectos de impacto regional, es decir aquellos que involucrasen a dos o más países.

La conclusión general es que la iniciativa funciona en cuanto a que efectivamente se enfoca en proveer ayuda en aquellos puntos débiles que los mismos países ayudan a identificar. Evaluando el caso de proyectos que afectan a más de un país, la principal dificultad es coordinar instituciones domésticas que no tienen obligaciones de cumplir los hallazgos multiregionales de los diferentes proyectos. Como diría Easterly, no es la panacea. Eso es cierto. Sin embargo, siempre será mejor hacer algo que no hacer nada.

El tipo de ayuda que ofrece Aid for Trade es diferente al foco del debate entre Sachs y Easterly. A pesar de ello, la problemática es similar. Si la asistencia que se ofrece no logra ser la solución estructural para la pobreza extrema, ¿debe suspenderse el flujo de ella hacia los países pobres? En teoría, seguramente, siempre habrá una forma potencialmente mejor de impulsar el crecimiento de los países pobres. En la práctica, es evidente que mucha de la ayuda que se envía no llega, alguna se  desvía al mercado negro y algunos fondos ni siquiera salen del país donante. Pero por otro lado, para un país necesitado siempre será mejor recibir una ayuda con destinación específica que no recibir nada.

Algunos dicen que las ayudas no son más que maneras de los países ricos para exculpar sus pecados. Eso, quizás, sea otro debate. Pero sus resultados, así sean parciales, son válidos.

Comentarios (9)

Gustavo Adolfo

26 de Enero

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A la pregunta ¿Por qué unos países son ricos, por qué otros no? nunca va a...+ ver más

A la pregunta ¿Por qué unos países son ricos, por qué otros no? nunca va a existir una respuesta concluyente, el motivo se puede reducir en esta brillante frase de Jared Diamond "La historia, al igual que la vida misma, es compleja; ni la vida ni la historia tienen alicientes para aquellos que buscan sencillez y coherencia." Gracias a elgatodeschoredinger por recomendarme este autor.

Carlos Lozano Acosta

27 de Enero

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Ni vanidad ni panacea. El papel de la cooperación al desarrollo es satisfacer...+ ver más

Ni vanidad ni panacea. El papel de la cooperación al desarrollo es satisfacer objetivos más amplios de la política exterior del donante. Así de simple.

Ronda Bridge

28 de Enero

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Para quienes trabajamos en este campo, es evidente que cada donante (sean pais...+ ver más

Para quienes trabajamos en este campo, es evidente que cada donante (sean paises u organisaciones) tiene su propia agenda. Depende pues de las entidades ejecutores o de las comunidades que reciben los fondos, tener claridad acerca de los prpositos y finalidades de los proyectos. (Me parece que es una discucion incompleta si se hace en abstracto). Sin embargo es claro que se debe fortalecer la capacidad de evaluar y decidir la conveniencia local de los proyectos.

psophia

29 de Enero

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Una visión crítica de las ideas de Jarred Diamond y Jeffry Sachs (en particu...+ ver más

Una visión crítica de las ideas de Jarred Diamond y Jeffry Sachs (en particular su "determinismo ambiental") está aquí: http://www.academia.edu/4927223/F_k_Jared_Diamond
Correa no es muy amigable con Daimond y Sachs (tal vez se pasa), pero me parece (viendo el partido desde la linea lateral) que visiones igualmente críticas son comunes en departamentos de antropología de múltiples universidades.

chjarami

02 de Febrero

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El artículo de Correia se reduce a enumerar los huecos en las teorías geogr...+ ver más

El artículo de Correia se reduce a enumerar los huecos en las teorías geográficas (todas los tienen, o no serían objeto de actividad académica ya), caricaturizarlas, y aseverar, en el párrafo más interesante, que dan munición a visiones políticas que le disgustan. La estrategia retórica que Correia usa es la repetición.
Es en efecto una visión frecuente en científicos sociales. Pero difícilmente es ciencia, más bien activismo político desde la academia. Y le critica a las teorías geograficas exactamente eso: que son activismo político.
Su relevancia para la discusión científica no nace de los argumentos, que parecen escasos, sino de su influencia. Que no es poca. No sé hasta dónde es constructivo tratar de dar esta discusión en modo científico, y no más bien en modo político.

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