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Por Andrea Saldarriaga · 11 de Marzo de 2013

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Para que los impuestos cumplan su función redistributiva y contribuyan a que el Estado implemente una política eficaz de reducción de la pobreza, dos condiciones son necesarias: por un lado, se requiere una correcta imposición fiscal; y, por el otro, un recaudo efectivo que sea debidamente utilizado y llegue a quien lo necesita. La primera, es una cuestión de técnica legislativa y de sentido de responsabilidad social. La segunda, es una cuestión de buen gobierno y ausencia de corrupción.  Aunque el debate se ha centrado generalmente en esta segunda condición, el reciente llamado del primer ministro británico David Cameron para luchar contra la evasión de impuestos por parte de las compañías multinacionales, invita a observar con más detenimiento la primera condición. Al hacer esto, nos damos cuenta de la urgente necesidad que tiene Colombia de replantearse las preguntas sobre fiscalidad, en especial, cuando se trata de inversión extranjera y compañías multinacionales.

A finales del año pasado a los británicos se les aguó el café de la mañana. Un reporte anunciaba que Starbucks, el mega-gigante estadounidense líder en el mercado del café, había pagado solo 8.6 millones de libras esterlinas como impuesto de sociedades en los 14 años que llevaba operando en el país y ni un centavo en los últimos tres años, a pesar de reportar ganancias cercanas a los 400 millones de libras en 2011. La reacción no se hizo esperar. Miles de personas en todo el país salieron a protestar contra Starbucks amenazando con boicotear la operación de la compañía. El resultado tampoco se hizo esperar. En diciembre, Starbucks se comprometió a pagar de manera voluntaria un valor adicional sobre sus pagos fiscales en los próximos dos años de aproximadamente 20 millones de libras. Anuncios similares se hicieron contra compañías como Google y Amazon.  Paralelamente, se presentaron varios informes que daban cuenta de cómo las compañías británicas, a su vez, habían dejado de pagar miles de millones de libras en impuestos en países en vía de desarrollo. Por ejemplo, la fundación Action Aid con sede en Sudáfrica señaló cómo Zambia Sugar plc, el mayor productor de azúcar en África habría dejado de pagar alrededor de 17 millones de dólares en impuesto a las sociedades en Zambia desde el 2007. 

El problema tiene dos caras. Por un lado, hay una grave deficiencia en la técnica legislativa a nivel internacional, que se agrava en los países con regímenes nacionales laxos e instituciones débiles. Las compañías cuestionadas básicamente aprovechan la posibilidad que dejan abiertas las normas fiscales para desarrollar esquemas corporativos que permiten el uso de paraísos fiscales, la estructuración de transacciones para transferir artificialmente costos  y ganancias y la aplicación de beneficios bajo tratados de tributación. Ante esta situación, el gobierno de Cameron se comprometió a liderar una coalición internacional para reformar el régimen de forma tal que se reduzca el espacio para estas maniobras y se facilite la implementación de medidas severas contra las compañías evasoras.

La otra cara del problema es la pregunta sobre la responsabilidad social de las empresas y de los consumidores. Starbucks es bien conocida por la promoción de altos estándares éticos en su negocio, incluyendo el apoyo a los pequeños productores de café en África y América Latina. La pregunta es por qué no hacer extensivos esos estándares a la totalidad de la operación corporativa, incluyendo cuestiones como la del pago de impuestos. Los impuestos, en particular, en los países en vías de desarrollo son una de las contribuciones esenciales de las multinacionales al desarrollo sostenible del país. Si las compañías pagaran realmente los impuestos en el lugar donde se llevan a cabo sus operaciones económicas, su contribución sobrepasaría en varios billones de dólares lo que invierten los países desarrollados en ayudas y cooperación económica. Un estudio del Centro de Responsabilidad Global de la Universidad de Essex asegura que los países en vía de desarrollo reciben alrededor de 120 billones de dólares en ayuda internacional y al mismo tiempo dejan de recibir alrededor de 500 billones de dólares por concepto de la implementación de esquemas de evasión de impuestos.

En cuanto a la responsabilidad social de los consumidores, es esencial resaltar el rol que tienen hoy en día para ejercer un control sobre la actividad corporativa, en particular, en países donde las instituciones son débiles y los controles difusos e ineficaces. Está en sus manos escoger y apoyar aquellas compañías que mejor contribuyen al desarrollo económico, social y ambiental de sus comunidades. Sin embargo, esta función esta fuertemente condicionada por la disponibilidad de información transparente y veraz.  Esperemos que la renovada importancia que se le da al derecho a la información en el nuevo estatuto de protección al consumidor impacte positivamente el rol de los consumidores en este contexto.

Ahora bien, la pregunta que surge ante este panorama, es si la reforma tributara que se aprobó en Colombia a finales del 2012 ofrece alguna respuesta en materia de técnica legislativa para garantizar que las empresas que respondan al llamado a la inversión extranjera contribuyan – al menos desde el punto de vista fiscal – de manera adecuada con el país. Sin ser una experta fiscal, me parce que la respuesta es negativa y que no se abordaron las preguntas claves que se está haciendo hoy la comunidad internacional. Esas preguntas y esos cambios son por demás urgentes. Un reporte publicado en noviembre de 2012 por una coalición de ONGs inglesas argumenta que la falta de un sistema fiscal efectivo y transparente en Colombia ha resultado en que varias compañías multinacionales terminen recibiendo un beneficio mayor por concepto de exenciones fiscales de lo que pagan en impuesto a las sociedades y en regalías. El reporte, que se titula “Regalándolo todo: las consecuencias de una política minera no sostenible en Colombia” ha sido traducido al español y se presenta este jueves 14 de marzo en la Casa de España. Ojalá la discusión, sobrepase la crítica y se  oriente hacia el cuestionamiento de nuestras responsabilidades sociales y la generación de soluciones innovadoras para los retos que este tema presenta, en Colombia y en el mundo.
 

Comentarios (7)

Dalinye

12 de Marzo

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Completamente de acuerdo. La responsabilidad social empresarial consiste en pa...+ ver más

Completamente de acuerdo. La responsabilidad social empresarial consiste en pagar los impuestos que son. Aquí se ha entendido como la realización de "obras de beneficencia" que no pasan de ser gigantescas campañas publicitarias.

Robin Hood

12 de Marzo

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No hay voluntad politica para que eso ocurra, todo lo contrario. Esa es una am...+ ver más

No hay voluntad politica para que eso ocurra, todo lo contrario. Esa es una amenaza para la 'Confianza Inversionista'. Santos esta obsesionado a como de lugar que lo incluyan en el OECD a cualquier precio, así tenga que sacrificar el país, su población, el medio ambiente.

mamo54

13 de Marzo

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y por ningún lado se habla de lo triste que es pagar impuestos para sostener ...+ ver más

y por ningún lado se habla de lo triste que es pagar impuestos para sostener una burocracia que la heredan por generaciones, parece mas una columna gubernamental que un ciudadano del comun pues con que cachaza se invita a la gente a pagar impuestos si los que los administran se los roban sin inmutarse y con leyes a su disposición, 2 billones del cartel la contratacion,otros miles en la dian, otros billones con las EPS, otros miles en estupefacientes, otros miles en colpensiones y asi por todos lados y usted nos invita es a que paguemos impuestos,mientras los dineros publicos sean el afan de los politicos no deberiamos pagar impuestos,proponga algo sobre eso.

Diego Castro L

14 de Marzo

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Aunque no me parece que sea una conclusión que se derive del texto -porque la...+ ver más

Aunque no me parece que sea una conclusión que se derive del texto -porque la columna no lo invita como ciudadano a pagar impuestos, sino a vigilar que las grandes empresas lo hagan-, creo que tiene razón. Pagar impuestos en Colombia, para el ciudadano común y corriente, es muy triste.

MauricioRomero

13 de Marzo

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Lo unico que le falta al articulo es mencionar que en Colombia estamos mejoran...+ ver más

Lo unico que le falta al articulo es mencionar que en Colombia estamos mejorando a pasos de gigante gracias a Juan Ricardo Ortega.\http://www.lasillavacia.com/historia/el-crecimiento-del-recaudo-la-victo...

ABColombia

15 de Marzo

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Aqui se puede descargar la version en espanol del informe sobre mineria en Col...+ ver más

Aqui se puede descargar la version en espanol del informe sobre mineria en Colombia del grupo ABColombia: "Regalándolo todo: las consecuencias de una política minera no sostenible en Colombia"http://www.abcolombia.org.uk/mainpage.asp?mainid=17

Andrea Saldarriaga

17 de Marzo

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El artículo es claro en plantear dos problemas: el primero de técnica legisl...+ ver más

El artículo es claro en plantear dos problemas: el primero de técnica legislativa y responsabilidad social y el segundo de buen gobierno y corrupción. El segundo tema es evidente y ha sido ampliamente documentado y debatido. El propósito del artículo es llamar la atención sobre la importancia del primer tema – que pasa generalmente desapercibido – e invitar reflexiones y propuestas al respecto. En ningún momento se niega la importancia del tema de la corrupción. Y en cuanto a la solución, no hay una fórmula mágica. Pero creo que ésta tiene que empezar por casa, por cómo cada uno de nosotros como ciudadano se comporta como consumidor de servicios estatales y pide cuentas. De nuevo, una cuestión de responsabilidad social, la mía, la suya como ciudadanos. Un tema que queda pendiente para futuras entradas.

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