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Por amolap · 22 de Septiembre de 2011

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Hay miles de candidatos con investigaciones por delitos graves, otros comprometidos con organizaciones delictivas, algunos son familiares de mafiosos o vienen de largas líneas de mando dedicadas a saquear el Estado. Precisamente por eso, la decisión del Consejo Nacional Electoral sobre los avales de Cambio Radical es una vergüenza para el país; dejó sin herramientas a los partidos para responder ante una crisis moral en la política que afecta la legitimidad de la democracia.

Carlos Galán, como Director de Cambio Radical, pidió la revocatoria de los avales de candidatos incursos en investigaciones graves y algunos otros que el partido calificó como “inconvenientes políticamente”. El Consejo Nacional Electoral los dejó en firme, con la tesis de que una vez otorgado el aval no se puede retirar sino por razones jurídicas, pues la inscripción ya se hizo. Se trata de una interpretación aberrante de la seguridad jurídica; condena a los partidos a que si, por ejemplo, mañana uno de sus candidatos hace algo indebido, tengan que mantener el aval.

El bien jurídico tutelado por un partido que pide la revocatoria de avales es la democracia. De lo que se trata es de que los partidos puedan reaccionar ante los escándalos que sacuden al acontecer nacional. La democracia y la responsabilidad política son bienes jurídicos de mayor jerarquía que el derecho de esos personajes a poder ser revocados sólo por razones jurídicas.

Más aún, los partidos son organismos eminentemente políticos y  así mismo han de ser sus decisiones; de alma y tinte político. En ese sentido vale la pena recordar que la responsabilidad jurídica –la que la ley impone- es la más laxa de todas, pues recoge los mínimos necesarios para vivir en comunidad.

La pirámide de las responsabilidades se hace más estricta a medida que desciende; pasa de la responsabilidad legal, a la ética y a la moralidad. Cada tipo tiene sus reglas y las autoridades que las ejercen y todas son más severas: la religión -donde se peca incluso con el pensamiento-; la social que ni siquiera admite defensa; los Comités Éticos de las profesiones que analizan conductas que si bien no son subsumibles en responsabilidades jurídicas pueden dar lugar a cancelación del derecho de ejercer la profesión, finalmente la política que debe atender a los intereses de la nación y el sentimiento de las sociedades.

Así las cosas, las decisiones políticas de los partidos no deben ser despreciadas aduciendo razones jurídicas, que son aplicables más bien a las responsabilidades de ese tipo. Si hubiera responsabilidades jurídicas, no serían los partidos los encargados de aplicarlas, sino que los entes estatales competentes para ello lo harían.

La responsabilidad política es otro tipo de responsabilidad, es más amplia, más exigente y más estricta; y debe ser aplicada no sólo por los electores sino también por los partidos. Así que un Partido podría excluir a un militante o retirar un aval a pesar de que el individuo haya sido absuelto en las instancias judiciales, pues se trata de otra responsabilidad, y de preservar los valores políticos y éticos de la organización en defensa de la democracia.

Mal hace el tribunal de la política en desconocer que los avales son un tema político más que jurídico; lo que se juega es el buen nombre de las organizaciones políticas, y el control y la responsabilidad que imponen sobre quienes quieren ejercer funciones públicas.

Ojalá la Registraduría acoja la petición de Cambio Radical y revoque los avales; solo así se puede proteger la democracia desde los partidos.

El otro ámbito de protección son los electores que con su voto premian o sancionan a las colectividades políticas. Pero cabe preguntarse por la efectividad: ¿Ha dejado de votar por el candidato de un Partido por encontrar en ese mismo partido personajes indeseables? ¿Qué lo motiva a votar por un candidato determinado? ¿Qué lo desmotiva a hacerlo?

Comentarios (6)

Tatiana Luján Ruiz

23 de Septiembre

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La entrada que más me ha gustado de las que ha publicado aquí. Estoy totalme...+ ver más

La entrada que más me ha gustado de las que ha publicado aquí. Estoy totalmente de acuerdo.
Cabe preguntarse, como lo hizo Rafael Pardo en hora 20, por qué Cambio Radical no revocó directamente los avales sin acudir al CNE.

LORENA BERNAL CASTRO

23 de Septiembre

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quisiera saber dónde se encuentra consagrada la normatividad de protección a...+ ver más

quisiera saber dónde se encuentra consagrada la normatividad de protección a los que se les retiraría el aval.
Por otra parte es evidente que lo que dice la Sr. Paloma es cierto, es de mucho más rango el derecho a la democracia (justa y ética, le agregaría yo-) que como muy bien sabemos se encuentra desde el tenor del mismo Preámbulo de nuestra Carta Política con el alto poder vinculante que lo caracteriza, me gustó mucho el punto de vista. Quedo atenta si alguien me puede responder dónde encuentro la ley que regula este tema (lo único que conozco es el art. 108 de la C.P.
-Mmmjumm, no sé por qué creo que existe un pequeño vacío jríadico en este caso.
Gracias.

LORENA BERNAL CASTRO

23 de Septiembre

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quisiera saber dónde se encuentra consagrada la normatividad de protección a...+ ver más

quisiera saber dónde se encuentra consagrada la normatividad de protección a los que se les retiraría el aval.
Por otra parte es evidente que lo que dice la Sr. Paloma es cierto, es de mucho más rango el derecho a la democracia (justa y ética, le agregaría yo-) que como muy bien sabemos se encuentra desde el tenor del mismo Preámbulo de nuestra Carta Política con el alto poder vinculante que lo caracteriza, me gustó mucho el punto de vista. Quedo atenta si alguien me puede responder dónde encuentro la ley que regula este tema (lo único que conozco es el art. 108 de la C.P.
-Mmmjumm, no sé por qué creo que existe un pequeño vacío jríadico en este caso.
Gracias.

Adriana R.

24 de Septiembre

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Excelente argumentación en su artículo. Tiene toda la razón al anotar que, ...+ ver más

Excelente argumentación en su artículo. Tiene toda la razón al anotar que, si hubiese una responsabilidad jurídica condenatoria para un político, son otros entes los encargados de hacerlos valer. Pero vemos con asombro cómo los partidos políticos no tienen entre sus bases y principios la moralidad y la ética, de ahí que no asumen políticas de exclusión de sus políticos ante la corrupción, los despilfarros, escándalos etc. Y es tan grande el sistema de protección a los políticos corruptos que hasta el CNE también se lava las manos ante la gravedad de los hechos. Seguimos viendo como partidos políticos permiten el ingreso de personajes de dudosa reputación solo por su poder en regiones donde consiguen miles y miles de votos, como lo han denunciado en varias ocasiones organizaciones que con datos reales y veraces lo demuestran. Sí, es una vergüenza y una sucesiva cadena de atentados terroristas contra la democracia, si es que podemos seguir llamándola de ése modo. Un saludo.

Jaime Romero

29 de Septiembre

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No estoy de acuerdo. Un partido avala unos candidatos y después, a última ho...+ ver más

No estoy de acuerdo. Un partido avala unos candidatos y después, a última hora, decide "desavalarlos" con justificaciones tan subjetivas como amistades o lazos familiares con delincuentes (o incluso simplemente sospechosos de serlo)? Qué diría Paloma si el anterior presidente de Cambio Radical hubiese solicitado lo mismo contra Galán, simplemente diciendo que es "políticamente inconveniente" mantenerlo de candidato? Me parece que el señor Galán y Cambio Radical sabían que el CNE no iba a revocar los avales (http://www.cne.gov.co/CNE/OBJETIVOS_FUNCIONES.page - ver punto 12) pero les iba mejor con el show. Siempre es más fácil culpar a otros.

RICARDO RODRÍGUEZ ASENSIO

04 de Octubre

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Verdad que no comparto la argumentación ni las conclusiones de la nota. La co...+ ver más

Verdad que no comparto la argumentación ni las conclusiones de la nota. La confusa mezcla no bien sustentada de los conceptos de primacía de la Constitución con las normas legales, los principios morales, los criterios éticos, las doctrinas religiosas y las conveniencias políticas de los partidos, enfrentada a los derechos de los electores, los derechos de las personas, el sistema electoral, el estado de derecho, etc, me llevan a consignar mi desacuerdo con el texto que resultó fatigante. Carlos Fernando Galán dijo en alguna ocasión, para defenderse del absurdo cargo de ser joven, que lo importante no era la edad sino el criterio, en lo cual tiene razón. Por ello vale tomar en cuenta el criterio cuando desdibuja los hechos, contradice las garantías y es derrotado institucionalmente. Galán calló después del dictamen del Consejo Electoral que favoreció a su compañero de campaña y colega de curul sin tacha alguna durante varios años. @RIGUEZ_A

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