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Por Jineth Prieto | Laura Ardila Arrieta | Tatiana Duque · 26 de Abril de 2018

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Aunque Iván Duque y Gustavo Petro son los dos polos opuestos de la campaña presidencial, en el viejo PIN están debatiéndose entre esas dos opciones. 

La idea del partido del parapolítico Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil es hacer el acuerdo que más le convenga para tomar aire los próximos cuatro años luego de la estruendosa derrota en las legislativas (no alcanzaron el umbral para Senado y solo quedaron con dos Cámaras). Pero tiene todo en contra para acordar beneficios.

No solo porque el costo de hacer una alianza con ese partido debido a todas las sombras que pesan sobre él es muy alto con respecto a los votos que podría poner; sino también porque no es tan claro qué tantas bases tenga para negociar debido a que en todas las regiones donde es fuerte muchos de sus militantes ya están formalmente matriculados entre esas dos campañas y la de Germán Vargas Lleras

Entre Duque y Petro

Aunque normalmente las decisiones en el viejo PIN no suelen ser producto del consenso de sus integrantes, sino más bien son la ejecución de las directrices que imparte su dueño el ‘Tuerto Gil’, para las elecciones del 27 de mayo ese partido está metido en un debate interno.

 

La discusión inició hace tres semanas cuando las directivas del partido citaron a un Comité Ejecutivo Ampliado (incluyó delegados de varios departamentos) para definir el nombre del candidato presidencial que apoyarán en la primera vuelta. 

La idea era que para mantener las bases juntas -algo que es muy importante en este momento debido a la derrota en las legislativas-, se decidiera por votación el respaldo; sin embargo, ese día no hubo acuerdo porque, según nos relató una fuente que estuvo allí, “prácticamente empataron” los nombres de Iván Duque y de Gustavo Petro.

La disyuntiva en sí misma es una contradicción, pero tiene una explicación histórica y otra estratégica. 

La histórica es que aunque el viejo PIN inició su debacle hace diez años por haberse aliado con grupos paramilitares y ha sido afín a candidaturas de derecha en ese mismo lapso de tiempo, realmente nació tras la desmovilización del M19 y agrupó a organizaciones sindicales y a sectores de izquierda que aún permanecen allÍ. 

La explicación estratégica está en que en las encuestas esos dos candidatos están punteando, y en el viejo PIN quieren arrimarse al árbol que más sombra les dé. 

Más allá de eso y para evitar nuevas fracturas, ese mismo día se conformó una comisión para buscar acercamientos con las dos campañas y definir con cuál se irían.

Los delegados fueron la senadora saliente Doris Vega, esposa del parapolítico Luis Alberto ‘el Tuerto Gil’ (dueño del partido); Marco Fidel Ramírez, concejal cristiano de Bogotá; Milene Jarava, representante electa y esposa del controvertido Yahir Acuña; Julio Villate, exdiputado de Santander; y Juan Roberto Rico, un viejo socio de Gil que hace parte del comité político del partido.

La idea era que ellos hicieran los puentes, miraran las posibilidades de llegar formalmente a cualquiera de esas dos campañas, y preacordaran las condiciones del apoyo para que el partido tomara la decisión que más le favoreciera. 

Sin embargo, en la práctica esa comisión no ha funcionado.

Tras los resultados de las legislativas, el partido tiene más reducido que nunca el perfil para negociar (en otras ocasiones tenían la fuerza de una bancada de 8 representes, 5 senadores y 467 mil votos y hoy su carta son 2 cámaras y 354 mil votos), en que sus bases ya están divididas y que no es tan claro que los quieran recibir formalmente. 

Nuevamente de tinieblo

La Silla habló con Alicia Arango, la jefe de debate de la campaña de Iván Duque, y con Jorge Rojas el coordinador político de la campaña de Petro, y en los dos lados nos dijeron que no ha habido acercamientos formales con las directivas del viejo PIN. 

Mientras que en el Centro Democrático Arango nos dijo que tampoco habían reuniones concretadas; en el de Petro nos explicaron que lo que sí ha pasado ha sido la adhesión formal de algunos concejales -nos habló del caso específico de Caucasia en Antioquia- y que lo han hecho a título personal.

En el lado del partido de Gil las versiones son otras. 

Dos fuentes de adentro de esa colectividad y una del Centro Democrático en Santander le contaron a La Silla que la senadora Doris Vega sí ha buscado acercamientos con el uribismo y que en Bogotá -en el Congreso- ha intentado acortar distancias con el expresidente Álvaro Uribe. 

“El problema es que no hemos recibido respuesta y nada se ha concretado”, dijo a La Silla un político del viejo PIN. 

Además, otras tres fuentes nos contaron que en el lado de Petro, el comisionado ha sido Juan Roberto Rico (algo que él nos negó), pero que tampoco ha pasado nada.

Cualquiera que sea la verdad, lo que sí deja en evidencia el cruce de versiones es que al viejo PIN no lo quieren de frente en ninguna de las dos campañas. 

El escenario es el mismo que vivieron en 2010 cuando Santos inicialmente se negó a hacer campaña con ellos, pero los aceptó al final cuando se apretó la puja electoral. También el que repitieron en 2014 cuando a última hora se montaron de frente al bus de la reelección.

En el lado de los demás compromisarios, La Silla encontró que no se están moviendo o que por su cuenta ya están definiendo su propio bando. 

Mientras que el concejal Marco Fidel Ramírez nos contó que aún no se ha reunido la comisión y que está esperando a que los citen para sentarse a hablar del camino que tomarán; en el lado de Jarava, como contó La Silla Caribe, hicieron una encuesta para que su grupo decida el candidato que apoyarán; y el exdiputado de Santander, Julio Villate, ya está trabajando de frente en la campaña de Iván Duque a través de la línea de Luis Alfredo Ramos. 

Además, las otras fuerzas del partido en las regiones donde tienen concentrado su poder también se están acomodando por cuenta propia. 

La movida regional

El viejo PIN tiene en el Caribe sus tres fuerzas electorales más grandes: sus dos representantes electos (la sucreña Milene Jarava, esposa y heredera política del cuestionado exrepresentante Yahir Acuña; y el magdalenense Franklin Lozano, hijo y heredero político del exdiputado Franklin Lozano, condenado por parapolítica) y su senador más votado, Antonio Correa.

De esas tres fuerzas, la de Lozano es la única que oficialmente ya está dentro de una campaña presidencial: la de Germán Vargas Lleras, que con la estructura que lidera Lozano padre sigue sumando maquinarias de cuestionados, como lo hemos venido contando en La Silla.

El representante electo Lozano está formalmente dentro del comité político de la campaña Vargas en el Magdalena y, de hecho, ya ha asistido a varias reuniones proselitistas, como nos lo confirmaron por aparte dos políticos de ese departamento que lo han visto, también son vargaslleristas y prefirieron no ser citados.

En Sucre el grupo que dirige Yahir Acuña depende del sondeo en Facebook, que cerró a mediados de mes, pero, que según nos dijo ayer una fuente importante del yahirismo, aún no tiene los resultados consolidados.

Tampoco el senador saliente (la mayor votación del viejo PIN) Antonio Correa hace parte aún de ninguna campaña presidencial. Hace unos meses estuvo cerca de la de Vargas y ahora quisiera respaldar más bien a Duque, pero en ninguno de los dos casos se ha concretado nada.

En cambio en el Pacífico los militantes del partido ya están en las toldas uribistas, tal como lo pudimos comprobar en Chocó y Buenaventura, donde todavía tienen votos a través de diputados y concejales. 

En Chocó, donde el Partido tiene 14 concejales, 1 diputado y 1 alcalde, sus bases y directivas ya acompañaron los recorridos del uribismo en Condoto, Itsmina, Unión Panamericana y Tadó. 

Además su director regional, el exdiputado José Nilson Quinto hace parte de la coordinación departamental de la campaña, en la que también hay miembros del uribismo, La U y el Partido Conservador.

La meta del uribismo en Chocó es sacar 32 mil votos, una cifra similar a la que sacaron en 2014 con Óscar Iván Zuluaga. De esos, el PIN cuenta con que pueda poner 4 mil.

El apoyo en Valle, el otro bastión diezmado del PIN en el Pacífico (tiene solo 34 concejales), es más de base que de líderes, sobre todo en Buenaventura, fortín político del exsenador parapolítico Juan Carlos Martínez Sinisterra. 

Como contamos, el Negro Martínez había buscado a la campaña duquista en el puerto para adherir, pero los acercamientos quedaron truncados tras su recaptura el martes de esta semana por enriquecimiento ilícito

Ahora, solo las bases de la excandidata Noris del Carmen Cano (quien se quemó en marzo con 5.800 votos) y el excandidato a la Asamblea, Efrén Vente, ambos aliados del Negro Martínez, están con la campaña. Así nos lo confirmó el electo representante uribista del Puerto, Milton Angulo, mientras que la excandidata no contestó llamadas ni mensajes. 

Solo una parte minoritaria de la estructura del PIN en el puerto no la controla Martínez. Esta facción, liderada por el concejal Winstong Segura apoyaría a Vargas, vía la alianza con la gobernadora Dilian Francisca Toro, del que Segura es cercano, algo que el Negro consideró una traición

En Norte de Santander, donde le dio el aval al hoy alcalde de Cúcuta, César Rojas, las fuerzas están partidas.

Mientras que el sector del condenado exalcalde y padrino de Rojas, Ramiro Suárez, está con Germán Vargas Lleras , la base tradicional de ese partido está de frente con la campaña de Gustavo Petro.

Y en Santander, que es la casa del viejo PIN, las tendencias están divididas entre los indecisos y Duque (el parapolítico Alfonso Riaño, está impulsando la llegada a esas toldas y en el uribismo local confirmamos que varios excandidatos a concejo y alcaldías están sumándose).

Sobre la posición del ‘Tuerto’ Gil hay versiones encontradas. Un sector nos dijo que el controvertido político está más inclinado a apoyar a Duque y que esa es la razón por la que su esposa está buscando los acercamientos con el Centro Democrático; y otro, que aún no ha mostrado favoritismo y que está esperando a la nueva reunión de las directivas. 

El 1 de mayo las directivas del partido definirán entre Petro y Duque y si aceptan ser el tinieblo de cualquiera de esas campañas, o si se van por el medio y dejan en libertad a sus militantes para no ahondar las heridas de las legislativas y evitar más fracturas. 
 

Comentarios (3)

DIDUNDI

26 de Abril

3 Seguidores

Parece q el PIN no ha hecho dl todo Pum.!.
El caso es q para ambas campa...+ ver más

Parece q el PIN no ha hecho dl todo Pum.!.
El caso es q para ambas campañas es un riesgo x lo pregonan, en especial Petro y deben estar + bien a la expectativa d quién si acepta d frente el tal apoyo, para así convertirlo en tema d señalamientos en campaña. Obvio q Fu.. perdón Si, se lame d alianzas hasta con el diablo y con Petro no sé a q' clase d sombra se refieren, burocracia?.
Soñar pueden.

DIDUNDI

26 de Abril

3 Seguidores

Pd: el concepto d propietario d partido igual se le puede aplicar a Furibe qui...+ ver más

Pd: el concepto d propietario d partido igual se le puede aplicar a Furibe quien es el q manda en el fucd.

José Saramago ..

27 de Abril

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El concepto de demagogo encaba perfectamente con lo que es Gustavo Petro. ...+ ver más

El concepto de demagogo encaba perfectamente con lo que es Gustavo Petro.
“Un demagogo es aquel que predica doctrinas que sabe que son falsas, a personas que sabe que son idiotas”:
H.L.Mencken

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