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Por Juanita Vélez · 01 de Noviembre de 2018

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Ayer en la tarde, luego de horas de debate y mucha tensión, se selló en la Comisión Primera de Senado el primer pacto político alrededor del Acuerdo de Paz desde que ganó Iván Duque

Ese pacto, que parecía improbable pero terminó uniendo a casi todos los partidos, puede ser el primer paso de un camino que le dé más legitimidad a la justicia transicional pactada en La Habana, de otro que lleve a más implementación del Acuerdo, y de un tercero hacía menos polarización política.

El acuerdo

19 de los 22 miembros de la Comisión más visible del Congreso (José Obdulio Gaviria no estaba, Julián Gallo de la Farc estaba impedido y Alexander Maya del Polo votó en contra) sellaron un pacto que mantiene vivo el camino de modificar la JEP mediante un acto legislativo, como quiere el uribismo, pero sin crear una sala especial que juzgue a los militares, como pretendía la senadora uribista Paloma Valencia.

 

En su lugar, acordaron dos cosas: que a las salas que ya existen puedan entrar 14 magistrados nuevos seleccionados por un nuevo mecanismo (aunque el uribismo dejó la constancia de que pueden pedir que sean más) y que la sola confesión de una persona ante la JEP no puede ser la única prueba para que se condene a otro que no acepte su responsabilidad ante ella, como puede pasar con muchos militares.

Además de eso se comprometieron a trabajar conjuntamente para que salga adelante ese pacto en los siete debates que le faltan al proyecto para fortalecer la legitimidad de la JEP, no meterle ningún tema nuevo, llevar todas las discusiones del nuevo texto a una ‘comisión multipartidista’ que reúna a todas las fuerzas políticas del Congreso, y dejar la puerta abierta para que las bancadas puedan presentar otras iniciativas sobre estos mismos temas, pero en otras reformas.

Eso significa que el uribismo todavía puede revivir su idea de una sala paralela pero en otro proyecto que probablemente tendría menos fuerza al haber logrado lo que acordaron.

Ese punto muestra que tanto el partido de Duque como la oposición tuvieron que negociar.

La fórmula para que Uribe y Petro se pusieran de acuerdo

En la tarde del martes el proyecto de la senadora Valencia estaba a punto de morir en la Comisión.

El ex presidente Uribe entró al salón a hablar con los tres liberales miembros de la comisión -a la que no pertenece-, Luis Fernando Velasco, Miguel Ángel Pinto y Fabio Amín. Ellos eran clave porque desde el lunes quedó claro que sus tres votos definían las mayorías, ya que hay 8 uribistas y aliados, contra 14 senadores pro paz.

Luego de esa conversación, Velasco logró que la Comisión aprobara un receso. Allí toda la comisión se fue a la oficina del presidente del Senado, Ernesto Macías, para tratar de llegar a un acuerdo a puerta cerrada.

A ellos se unieron algunos congresistas más, dada la importancia del tema, como la representante verde Juanita Goebertus, el senador del Polo Iván Cepeda y la senadora de la Farc Victoria Sandino.

“Fue un encuentro en el que todas las fuerzas hablaron con sinceridad y abrieron las heridas”, le contó a La Silla la representante verde Goebertus, que jugó un papel clave en la negociación por su conocimiento del Acuerdo que ayudó a negociar.

En ese ambiente de franqueza Roy Barreras, senador de La U, trajo una propuesta para destrabar el asunto.

Su idea era que en vez de crear una nueva sala para los militares, se metieran nuevos magistrados en las salas ya existentes. De esa manera aliviaba el temor del uribismo de que los magistrados de la JEP son de izquierda o pro Farc, y también evitaba el miedo de la otra orilla de que se creara impunidad para los militares, se pusiera en riesgo su seguridad jurídica y se rompiera la lógica de la justicia transicional e incluso su sostenibilidad futura.

Al uribismo le sonó, pero pidieron que quedara que los militares y los guerrilleros que no reconozcan su responsabilidad puedan salir libres a los 5 u 8 años de cárcel, un beneficio que argumentaron que podía evitar falsos testigos y auto incriminaciones falsas, y que a su juicio podía generar confianza en la JEP.

La bancada pro paz se negó e incluso la Farc, que saldría beneficiada si eso pasara, dijo que no le interesaba tener más rebajas de las que ya se pactaron.

Todo eso porque conceder ese beneficio extra sin que los militares o guerrilleros hubieran cumplido las condiciones de la JEP para tener beneficios (contar la verdad, reparar a las víctimas y reconocer su responsabilidad) podía debilitar la seguridad jurídica de los condenados.

Por eso al final solo ganó la idea de meter nuevos magistrados a las salas ya existentes y, para apaciguar los temores a falsos testigos que podrían buscar beneficios señalando a otros, se incluyó la exigencia de tener pruebas adicionales para condenar a alguien en la JEP.

En la redacción del texto buscaron que rimara bien con el Acuerdo.

Para eso fue clave Goebertus quien, como nos dijo un senador, “no habló mucho,  pero sí ayudaba a resolvernos las dudas a todos por su conocimiento en el tema”.

Además, según supo La Silla, Humberto De La Calle y Sergio Jaramillo, los cerebros detrás del Acuerdo, estuvieron enterados de la fórmula.  “No es que nos tiraran línea, pero cuando ya vimos que los uribistas estaban cediendo, comenzamos a llamarlos a ellos para consultarles su opinión”, nos dijo Velasco.

Al final la reunión terminó sin acuerdo en cuántos serían los nuevos magistrados, ni en quienes conformarían el comité para elegirlos, pero con las bases de la fórmula lista para la sesión de la Comisión de ayer.

A ella la bancada pro paz llegó con un texto sin definir ninguno de esos dos puntos, y Valencia con otro que decía que debían ser 25 nuevos magistrados, más de la mitad de los 38 actuales, y con un comité de escogencia en el que el uribismo podía poner dos de los cinco miembros (los delegados del Presidente y del Congreso, que se sumaban a los del Defensor del Pueblo, del Procurador y del Consejo Superior de la Judicatura).

Antes del medio día la Comisión hundió esa propuesta, lo que amenazaba con convertirse en la muerte del proyecto, una victoria para la oposición que habría roto la idea de llegar a un acuerdo.

En ese momento Velasco salió con una fórmula intermedia: 14 nuevos magistrados y un comité de escogencia sin delegados de origen netamente político (dos de la Judicatura, uno de la Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial y otro del Procurador).

En todo caso, las bancadas pro paz iban ganando y pudieron moverse para reducir su temor de dejar vivo un proyecto al que el uribismo le podía meter cosas nuevas más adelante.

La senadora verde Angélica Lozano y Barreras animaron a sus compañeros de oposición a que se salieran de la Comisión para romper el quórum. Eso habría hundido el proyecto que tenía que salir hoy so pena de naufragar.

Sin embargo, los tres liberales se quedaron sentados, con lo que dieron una nueva prueba de poder y de su intención de salvar el acuerdo. Y Velasco pidió un receso para lograrlo.

Las puertas de la comisión primera se cerraron y adentro se quedaron todos sus miembros más Uribe. Según supo La Silla, Velasco le pidió al senador Gustavo Petro, acérrimo opositor de Uribe, que juntos le pidieran al ex presidente comprometerse públicamente a no meterle nada nuevo a la reforma en el proceso que falta.

Lo lograron.

Reabrieron las puertas y, ante micrófonos y cámaras, Uribe dijo que se comprometía a eso, aunque recordó que el Centro Democrático puede tramitar cambios en otros proyectos. Además, dijo que no cedían en buscar que haya más magistrados nuevos.

Así se llegó a un acuerdo para el que fueron centrales Goebertus, que durante todo el debate corría de un senador a otro para despejarles las dudas; Velasco, el pivote para que la discusión se mantuviera y no se impusiera ninguna de las dos partes; y Uribe y Petro, que no antagonizaron como suelen hacerlo y se la jugaron por el consenso.

Lo que viene

Lo que se logró ayer abre tres caminos paralelos y positivos.

El primero es que la JEP, que ha sido criticada desde el uribismo, puede ganar legitimidad.

Eso, que ya está en juego con sus primeras decisiones , podría recibir un gran impulso si el uribismo logra sacar adelante este proyecto y queda una JEP con su clara impronta.

Aunque faltan siete debates para que ese camino se recorra, el solo hecho de que haya un acuerdo político para cambiarla sin romper sus lógicas muestra que ese horizonte existe.

Eso, a su vez, puede llevar a que mientras tanto las críticas sean más sosegadas y a que sus decisiones, como las del caso Santrich o las del incidente por posible incumplimiento contra alias El Paisa, tengan una recepción menos crítica desde la derecha.

El riesgo es que ese camino se desvíe porque en los debates que faltan no se mantenga el acuerdo. Eso podría llevar al uribismo a criticar con más ahínco, si pierde, pues tendría el argumento adicional de no haber podido cambiar la JEP actual a pesar de haber cedido; o romper la lógica de toda esa justicia, si el uribismo logra revivir la idea de las salas especiales para los militares.

El segundo camino viene de que fue un acuerdo frente a la implementación del Acuerdo sin antecedentes, y además en un tema tan sensible como los militares en la JEP, un punto casi de honor para muchos uribistas.

Eso abre una ventana de oportunidad para que los partidos encuentren ese tipo de fórmulas intermedias para sacar adelante otros puntos del Acuerdo que faltan por desarrollar, como el nuevo sistema de catastro multipropósito o las 16 circunscripciones especiales de paz.

Eso encajaría, además, con la visión del Gobierno de modificar el Acuerdo sin dejar de implementarlo, aunque sea a su manera, que se concreta no solo en el “sin trizas ni risas” de Duque en campaña sino en decisiones concretas como haber nombrado a Emilio Archila, que votó Sí en el plebiscito de 2016, para implementarlo.

El tercer camino, que justamente tiene que ver con otro mensaje de Duque, es que el pacto envía un fuerte mensaje político de no polarización, como lo que ha propuesto el presidente con su idea de los “pactos por Colombia”.

Aunque en éste el Gobierno no haya sido protagonista, encaja en la idea de que todos los sectores políticos, a pesar de sus diferencias, se pueden poner de acuerdo. Y eso, en un ambiente que muchos -medios internacionales o nacionales, han dicho que está polarizado desde la segunda vuelta, puede ser la semilla de un posible cambio.

Los tres caminos pueden parecer positivos. Pero aún quedan siete debates para saber si todos van a cumplir su palabra y si el acuerdo sobre los militares en la JEP hace escuela.

Comentarios (13)

José Saramago ..

01 de Noviembre

3 Seguidores

El NO gano en el plebiscito del 2 de octubre de 2016, el NO eligió Presidente...+ ver más

El NO gano en el plebiscito del 2 de octubre de 2016, el NO eligió Presidente, con lo cual el Acuerdo-negocio -sin el pueblo- d La Habana no tiene ninguna legitimidad, o dicho en otras palabras, se puede modificar para mejorarlo. Es innegable que la Fuerza Publica requieren de una diferenciación en su juzgamiento sin persecución de izquierda y sin que a cambio de beneficios tengan que mentir.

Enri

01 de Noviembre

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¿No se cansa de escribir sandeces?

¿No se cansa de escribir sandeces?

Marleny Barrera López

01 de Noviembre

5 Seguidores

Buena la noticia. La concepción de Estado, antes que los intereses políticos es lo que debería primar. Esa tradición no la tenemos y especialmente de parte del Uribismo que se empecinó en trabar el Acuerdo con las Farc. Lo de la JEP tiene un componente internacional con la CPI muy fuerte y además sin respaldo militar, sus posibles "benefactores". Con el catastro multipropósito será muy distinto.

Buena la noticia. La concepción de Estado, antes que los intereses políticos es lo que debería primar. Esa tradición no la tenemos y especialmente de parte del Uribismo que se empecinó en trabar el Acuerdo con las Farc. Lo de la JEP tiene un componente internacional con la CPI muy fuerte y además sin respaldo militar, sus posibles "benefactores". Con el catastro multipropósito será muy distinto.

Enri

01 de Noviembre

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Lo peor que pueden hacer las fuerzas pro-paz es facilitar el camino para que l...+ ver más

Lo peor que pueden hacer las fuerzas pro-paz es facilitar el camino para que la ultraderecha consiga la anhelada impunidad que siempre ha buscado. AUV carece de ligitimidad y de autoridad para dar clases de justicia. La JEP es un tribunal que surgió producto de un acuerdo entre el Estado colombiano y la exguerrilla de las Farc para juzgar a TODOS los implicados en la tragedia de la guerra interna.

José Saramago ..

01 de Noviembre

3 Seguidores

Llegar a un pacto dará mas estabilidad a la JEP.No llegar a nada generará ma...+ ver más

Llegar a un pacto dará mas estabilidad a la JEP.No llegar a nada generará mas polarización.
El Centro Democrático a cedido bastante, y son justos sus reclamos como represente del pueblo que voto NO.
El Acuerdo no tiene legitimidad y eso incluye a la JEP,la cual es innegable es de las FARC, es de ellos y esta hecha para ellos,con la cual (la izquierda) busca perseguir a sus enemigos históricos.

Alvaro

01 de Noviembre

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El pais se ha venido enterando todos los dias que las mentiras que se convirti...+ ver más

El pais se ha venido enterando todos los dias que las mentiras que se convirtieron en promesas para hacer elegir al sub-presidente dolo eran eso. Ahora les toca hacer estas payasadas para poder tapar lo obvio: habia que sacar a la gente a votar verraca

José Saramago ..

01 de Noviembre

3 Seguidores

Cambio el titular: de “El pacto que Santos no logró” a “El improbable p...+ ver más

Cambio el titular: de “El pacto que Santos no logró” a “El improbable pacto sobre militares en la JEP”.
¿improbable pacto?:claro que aumentar mas magistrados de izquierda puede constituir un despilfarro, es EL MISMO Tribunal de las FARC.
El Centro Democrático cede, la izquierda celebra, lo cual no es bueno.
Si no funciona el pacto, se ilegitima la JEP: y se recogen firmas y el pueblo acaba eso.

AlvaroH

02 de Noviembre

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Saramago, usted miente al llamar de izquierda a todos los magistrados actuales...+ ver más

Saramago, usted miente al llamar de izquierda a todos los magistrados actuales. En fin, usted quiere es uribismo por arriba, uribismo por debajo.

DIDUNDI

01 de Noviembre

3 Seguidores

Vuelve furibe y su corte a comprometerse a NO JODER + X LA JEP, x lo menos x a...+ ver más

Vuelve furibe y su corte a comprometerse a NO JODER + X LA JEP, x lo menos x ahora; solo es esperar Q DE NUEVO RECULE, así como con la propuesta anticorrupción Verde.
Las propuestas q tocan el bolsillo son siempre antipopulares, lo peor d esta es q ad+ ES IRRACIONAL .
El IVA d IVAN puede convertirse perfectamente en un tiro al aire con forma d boomerang.
Y DDD sigue bloqueado desde su móvil.

#EnvidiaPorNoSerQuienAcabóConLasFARC

01 de Noviembre

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Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la ...+ ver más

Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la población. duque es duque, los ministros son los ministros, uribe y sus lacayos, son ellos mismos. hijitos propongan cosas despalomadas y luego yo salgo a salvar a mis compatriotas, dotor la gente se dará cuenta, no importa los idiotas q me siguen me seguirán adorandoMAMERTOS ESTAMOS CAYENDO EN ESA TRAMPATODOESTAPLANEADO

DIDUNDI

01 de Noviembre

3 Seguidores

Dícese d una pinche reunión donde todos se supone fueron ganadores y perdedo...+ ver más

Dícese d una pinche reunión donde todos se supone fueron ganadores y perdedores: Desde mi punto d vista furibe sigue mandando la parada, lograr q posiciones tan radicales en la defensa d la JEP cedieran en unos nuevos tales magistrados, habla x si solo.
Así como hay muertes 'necesarias', hay necesidad d q ante tanta impunidad q se avecina, la CPI tome riendas y les de una lección, Es necesario.

DIDUNDI

01 de Noviembre

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Los medios, ridículos en u mayoría dando importancia y relevancia a un hech...+ ver más

Los medios, ridículos en u mayoría dando importancia y relevancia a un hecho político d conveniencias pretendiendo mostrarlo como la 'nueva paz' q estaba pendiente; se desarmó la Farc, ahora pretenden que se desarmó furibe y asociados?. Engañar tontos no tiene ciencia.
Adicional la ñapa distractora d la tal 1/2 prima para hasta 3 salarios mínimos. Esto incluye a los pensionados?.
Una

Miguel Xiques

02 de Noviembre

0 Seguidores

Hablando de Concentración, Diálogo y Acuerdos Programáticos en ester artíc...+ ver más

Hablando de Concentración, Diálogo y Acuerdos Programáticos en ester artículo, como una alegoría ala Paz y Reconciliación y viene este señor Saramago con su comentario lleno de odio. Deberían censurarlo.

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