Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Nohora Celedón · 02 de Octubre de 2018

14691

8

La semana pasada el Congreso aprobó en primer debate el Presupuesto General de la Nación para el 2019. Su discusión es álgida todos los años pero este más porque por primera vez en ocho años hay un cambio de administración y el Gobierno actual dice que el anterior le dejó “la olla raspada” y que le dejó un presupuesto insuficiente.

Si bien el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla presentó sus números al Congreso, que dan cuenta de un hueco de 25,6 billones de pesos en el presupuesto y que según el Gobierno es “heredado” de la administración anterior, parte de este faltante tiene que ver con nuevos planes de la nueva administración y con nuevas maneras de manejar el dinero.

Es decir que la cifra de los 25,6 billones de pesos de faltante presupuestal heredado es, por lo menos, exagerada.

Al Gobierno de Iván Duque le queda difícil decir que el presupuesto debe aumentarse por sus iniciativas, porque uno de su caballitos de batalla en la campaña presidencial fue que el Gobierno Santos era “derrochón”.

Además, al entrar anunciando un hueco grande que posteriormente redujo a 14 billones de pesos, el Gobierno tiene una justificación para presentar un proyecto de ley de financiamiento que le permita aumentar el recaudo.

El presupuesto aún está en discusión y muchas cosas pueden ser cambiadas aún (menos el monto de 258,9 billones de pesos), para lo que la retórica del hueco heredado puede mejorar el ambiente de negociación del Gobierno en el Congreso.

El hueco

Pocas semanas después de posesionarse, el propio presidente Iván Duque se quejó en un taller Construyendo País de que el Gobierno Santos (al que él y su partido le hicieron oposición) presentó un presupuesto que dejaba sin fondos a muchos programas sociales.

“Si nosotros lo dejamos así termina teniendo un impacto negativo en la sociedad por el desfinanciamiento que hay de muchos de esos programas”, dijo.

En el proyecto de presupuesto el hueco son 10 billones de pesos para inversión y 4 para gastos de funcionamiento que, según una fuente de Minhacienda, son los gastos más urgentes, lo que no quiere decir que no se vayan a necesitar los 11,6 billones que ya redujo el Gobierno en necesidades de gasto.

Parte de la limitante de Hacienda es que el Gobierno tiene la obligación constitucional de reducir el déficit del Estado por la regla fiscal, una ley que le pone límites a la capacidad de endeudamiento del Gobierno.

A esto se suma que el presupuesto que dejó Santos proponía que Duque gastara menos de lo que él hizo en los últimos cuatro años, dejando pocos recursos para programas como los subsidios de energía (electricidad y gas), familias en acción, la plata para pagar recobros a las EPS y el Programa de Alimentación Escolar (PAE).

Es decir, programas sociales que son políticamente atractivos y socialmente positivos, por lo que recortarlos probablemente produciría un descontento social que afectaría la imagen de Duque.

Los faltantes en esos cuatro programas según los cálculos de Hacienda, son unos 7 billones de pesos.

La otra parte del faltante son nuevos programas que quiere hacer el nuevo gobierno, o a una metodología distinta para manejar el presupuesto.

Es difícil calcular exactamente cuánto del faltante corresponde a cada uno de esos motivos, porque en la última versión del hueco el Ministerio no detalló los faltantes en suficiente detalle en todos los rubros.

Pero al revisar detalladamente algunas de las partidas claves queda claro que el hueco “heredado” no es ni tan hueco ni tan grande como insinúa el Gobierno.

Lo heredado

En un documento que presentó al Congreso el pasado 29 de agosto, el Ministerio de Hacienda precisó que los huecos más grandes estaban en Defensa, con 6,2 billones de pesos, inclusión social (5 billones), salud (4,9 billones), educación (1,6 billones) y energía (1,2 billones).

El Ministro, Alberto Carrasquilla, no ha dicho que el presupuesto esté desfinanciado y en el debate de la semana pasada aclaró: “El presupuesto estaba financiado, pero no contenía una cantidad de ítems necesarios para darle continuidad a unos programas de tipo social”.  

Es decir, dejó claro que el gobierno Santos proyectó unos gastos que se podían pagar, y que el problema era lo que había sacrificado para cuadrar las cuentas.

Por eso, Carrasquilla fue enfático en que faltaba plata para pagar compromisos heredados del Gobierno anterior en el Programa de Alimentación Escolar, los subsidios de energía y Familias en Acción.

Sin embargo, esto no es totalmente cierto.

Tres analistas del mercado y tres exviceministros de Hacienda nos dijeron que compromisos por 25,6 billones de pesos parecen mucha plata, a pesar de que que el presupuesto planteado por el anterior Ministerio de Hacienda, liderado por Mauricio Cárdenas, dejó muy justo al nuevo Gobierno.

El argumento es que el Gobierno Santos II tuvo que hacer varios ajustes presupuestales por la caída de los precios del petróleo, y sus gastos se ubicaron en promedio en 14,6 puntos del PIB, pero para 2019 dejó un presupuesto equivalente a 14 puntos del PIB, lo que implica un ajuste fuerte.

El analista Felipe Campos explica que básicamente lo que hizo el Gobierno anterior fue comprometer a Duque con algo que no pudo lograr, que es bajar casi un punto del PIB el presupuesto total.

Sin embargo, de aumentar el presupuesto en 25,6 billones, que es el escenario ideal del Gobierno, el gasto se ubicara a 16 puntos del PIB por encima del gasto promedio del Gobierno Santos.

Para poner en perspectiva la cifra, la reforma tributaria de 2016, que subió el IVA de 16 a 19 por ciento, logró recaudar 7 billones adicionales, un poco más de la tercera parte de lo que ahora falta.

Por eso el hecho de que sea tanto dinero ha generado dudas sobre si parte del lío es que Duque quiere gastar más.

“Debe quedar claro que: en la campaña este gobierno prometió austeridad, al gobierno pasado lo acusaron de “derrochón” y “el hueco” no es una fatalidad heredada sino una lista de compras del nuevo gobierno”, dijo el economista y profesor de la Universidad de los Andes, Marc Hofstetter, en su cuenta de twitter.

 

Nuevos gastos

“Decir que esa plata hace falta para educación, o para salud, es una forma un poco amarillista de vender el hueco. El hueco es de plata, uno -el Gobierno- decide dónde es que hace falta”, nos dijo un exdirector de crédito público del Ministerio de Hacienda.

Efectivamente, como los ingresos de la Nación entran a una bolsa común, cada Gobierno decide en qué se los gasta, hasta donde le permiten las normas.

Aunque éstas dejan poco margen, y por eso se dice que el presupuesto es poco flexible, una vez está financiado lo obligatorio como el pago de deuda, las pensiones, los recursos para los gobiernos locales para salud y educación o los pagos de sentencias, cada Gobierno prioriza.

Por eso, decir que falta para un programa u otro es inexacto.

“Eso es como decir que tengo 100 pesos para mercado y tengo que comprar 70 en arroz y 50 en carne, que suma 120. Yo decido de dónde recortar, si compro todo el arroz y menos carne o si compro menos de cada cosa. Lo mismo es el presupuesto: yo decido si recorto de educación o de defensa”, nos dijo un ex viceministro de Hacienda

Además, hay una prueba de que no todos los faltantes son heredados en el ejercicio de priorización de Hacienda para reducir el hueco a 14 billones.

En la lista priorizada, donde se entendería que no hay gastos nuevos porque se corta casi la mitad frente a la anterior, hay varios puntos que no estaban incluidos en la que sumaba 25,6 billones.

Eso muestra, de entrada, que incluso en el hueco “reducido” hay deseos del nuevo Gobierno y no faltantes que dejó el anterior.

Por ejemplo,  Hacienda inicialmente decía que faltaban 1,6 billones de pesos para educación, 755 mil millones para créditos del Icetex y 925 mil millones para el PAE; y en la nueva lista aparecieron faltantes para infraestructura educativa y calidad de educación superior, y se aumentó el presupuesto para educación en 320.000 millones de pesos.

De forma similar, en el sector de Minas y Energía aparecieron faltantes para la Creg, el Servicio Geológico Colombiano y la Agencia Colombiana Minería que no estaban en el “hueco” inicial; y en Cultura apareció otro hueco por 80.000 millones de pesos para mantenimiento de infraestructura, salvaguardia del patrimonio, política cultural, estímulos, gestión cultural, Biblioteca Nacional e industrias culturales.

 

Este rubro cultural no figuraba en los faltantes iniciales y está relacionado con una de las banderas de la administración Duque de impulsar las industrias culturales, que como contó La Silla tenía en la falta de presupuesto una barrera.

Encima, un anuncio del mismo presidente muestra que no todo el hueco era por compromisos que Santos dejó sin financiar: hace dos semanas el Presidente se comprometió a aumentar el presupuesto del PAE para 2019 en un 48 por ciento más (dos billones de pesos), una decisión que más allá de lo necesaria o loable muestra que el “hueco” se alimenta en parte por decisiones nuevas.

Para el Gobierno Santos, el PAE debía ser financiado con plata de las gobernaciones y del Gobierno Central, y por eso dejó 712.900 millones de pesos del presupuesto para pagarlo. Como Duque prometió a los Gobernadores que la Nación lo pagaría todo, en su lista de faltantes aparecen 925.000 millones adicionales.

A esto se le sumará lo que se adicione al presupuesto en el proceso de negociación con los congresistas. Según el Gobierno hubo 23 artículos a los que se propusieron adiciones presupuestales en el primer debate.

Esos ejemplos confirman lo que dos exfuncionarios del Gobierno Santos que participaron en armar el primer borrador del presupuesto nos dijeron, tras revisar los faltantes: muchos de los huecos corresponden a ampliación de coberturas.

“Corresponden en su mayoría a nuevas necesidades de gasto, que está bien porque es un nuevo gobierno y tiene distintas prioridades”, nos dijo uno de ellos.

Otra parte del faltante está relacionado con una forma más ortodoxa de hacer el presupuesto.

Ponerse al día

El Gobierno de Duque quiere hacer un manejo más ortodoxo del presupuesto, lo que significa que parte del hueco se debe a que Carrasquilla quiere ser más juicioso justo el año en el que toca apretarse el cinturón.

Dos ejemplos son los subsidios de energía y el presupuesto para Familias en Acción, probablemente los más comentados de toda la polémica.

En el primer caso, como contamos en La Silla, durante los últimos años el Gobierno no incluía todo lo que debía gastarse en el año y, por el camino, hacía adiciones presupuestales para cuadrar la caja.

Algo similar pasa con los recobros del sistema de salud.

Con Familias en Acción, el nuevo Gobierno dijo que faltaba la plata para hacer dos de los seis ciclos de pago bimestrales en 2018 y los seis ciclos para 2019, para 2,5 millones de familias en acción, lo que se calcula que vale 1,9 billones de pesos.

Pero en el anteproyecto del gobierno anterior había un presupuesto de inversión de 1,2 billones de pesos para el programa Familias en Acción, que financiaban solo dos ciclos del programa en el próximo años, pero implica que no estaba totalmente desfinanciado.

Según nos contó un experto en el tema, que nos pidió no ser citado porque trabaja en el Gobierno, es cierto que para el presupuesto de 2018 no incluyeron la financiación de 2 ciclos de Familias en Acción, usualmente dejaba uno desfinanciado; y que era preocupante que le dejaran tan poco presupuesto para 2019 porque esto le pone presión a quienes manejan el programa en el DPS, que tiene que gestionar la plata que falte sobre el tiempo.

Pero no asignar la totalidad de la plata desde el principio tiene cierta lógica porque la cantidad de familias que reciben subsidios es variable, pues no siempre demuestran que cumplen con las condiciones para recibirlo (como tener a los niños en la escuela o que asistan periódicamente a controles médicos).

En el faltante del presupuesto se habla de subsidios para 2,5 millones de familias, pero ciclo a ciclo este número oscila entre 2,1 y 2,5.

Este tipo de manejo no es ortodoxo, pero era tan habitual en el gobierno anterior que se solía hablar de “jinetear las partidas”, es decir mover un pago al año siguiente.

La idea del Gobierno es que eso se acabe. Para ponerse al día con todos los pendientes y dejar asegurado todos los gastos del próximo año para no tener que hacer adiciones presupuestales.

La discusión del presupuesto se va a seguir dando hasta el 20 de octubre, el plazo que tiene el Congreso para aprobar la ley so pena de que el Gobierno lo saque por decreto. En este caso solo podría pasar el proyecto que se aprobó en el primer debate.

Por eso, Carrasquilla tiene la sartén por el mango. Y además cuenta con una mejor perspectiva de unos mejores precios del petróleo, que al menos por cuenta de los dividendos de Ecopetrol, el próximo año, le dará un ingreso adicional para timonear el presupuesto.

 

Comentarios (8)

José Saramago ..

02 de Octubre

3 Seguidores

Si hay un grave hueco fiscal, la cosa es peor para cubrir los programas social...+ ver más

Si hay un grave hueco fiscal, la cosa es peor para cubrir los programas sociales en el año 2019.
El gobierno Juan Manuel Santos a través de lo que mal se llamo “mermelada” desapareció los recursos de los colombianos y nos dejo endeudados.
¿a todas estas que paso con los recursos por la venta de ISAGEN?.

Y a propósito: hace dos años exactamente el gobierno de J.M. Santos se robo el Plebiscito.

Manuel Alejandro Mena Salazar

02 de Octubre

0 Seguidores

Santos Uribe y Gaviria son identicos, siempre venden las empresas publicas a p...+ ver más

Santos Uribe y Gaviria son identicos, siempre venden las empresas publicas a privados para despues hacer gastos pesimos. No hay diferencia entre ellos realmente.

Andres Felipe Garcia Rovira

02 de Octubre

2 Seguidores

hace rato no veia un articulo tan poco serio, conclusión si juanita se gasta...+ ver más

hace rato no veia un articulo tan poco serio, conclusión si juanita se gastaba 300 millones en LSV y ahora dice que se gasta 250 no dejo un hueco de 50 millones sino que hizo un presupuesto ajustado, si uno le dan en el colegio 10.000 pesos al dia y la ultima semana se puede gastar solo 5.000 es un ajuste no un hueco,el conocimiento de finanzas es para preocuparse.Triste que ni entiendan el error

Juan David Gonzalez

02 de Octubre

0 Seguidores

Realmente en LSV usan un lenguaje confuso, decir que el gobierno anterior es d...+ ver más

Realmente en LSV usan un lenguaje confuso, decir que el gobierno anterior es derrochon y decir que el nuevo gobierno quiere gastar en otras cosas no son sinonimos, es como si uno dijera ya no tengo plata para emborracharme porque debo pagar la EPS, pero para LSV eso es sinónimo, el gobierno colombiano es campeón según el banco mundial en despilfarro de recursos con el 4.5%, no corrupción que mal.

Manuel Alejandro Mena Salazar

02 de Octubre

0 Seguidores

Segun el banco mundial, que estupidez. ¿Desde cuando instituciones bancarias ...+ ver más

Segun el banco mundial, que estupidez. ¿Desde cuando instituciones bancarias que lo unico que buscan es recortar el gasto publico para que los impuestos de todos se usen para pagarles a ellos, son entes neutrales?. Los impuestos de los colombianos se debe usar para mejorar la calidad de vida de los colombianos, es lo NORMAL. El ciudadano no paga para que su plata se vaya a bancos y empresas.

Juan David Gonzalez

02 de Octubre

0 Seguidores

Porque no toma todos los billetes del banco de la republica que tiene y los qu...+ ver más

Porque no toma todos los billetes del banco de la republica que tiene y los quema, si lee bien dice banco, entiendo su ignorancia y malestar decir que el gobierno gasta despilfarro dinero para usted debe ser indignante debe ser porque usted ademas de educación le falta consciencia social, como se atreve a decir con la gente en choco muriéndose por no tener hospital que el dinero esta bien gastado

Juan David Gonzalez

02 de Octubre

0 Seguidores

Parece que todos en LSV fueran ricos y no saben que es un presupuesto, normalm...+ ver más

Parece que todos en LSV fueran ricos y no saben que es un presupuesto, normalmente si uno presupuesta mas, le queda dinero y lo devuelve, eso no tiene ningún misterio, es equivalente a decir como en el estado colombiano todo se lo robaban en la época de Santos le daba menos plata a las instituciones para que cuando pidan adicion justifiquen, ya se entiende porque dejaron el país en crisis, asi era

#EnvidiaPorNoSerQuienAcabóConLasFARC

02 de Octubre

0 Seguidores

Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la ...+ ver más

Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la población. Ya sabiamos y los resentidos tambien lo saben que eso del hueco es una mentira que repiten constantemente para lograr un presupuesto mayor, eso es robar. Santos calladito porque no tiene rabo de paja, la verdad sola sale a flote

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia