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Por Juanita Vélez | Ana León · 03 de Diciembre de 2018

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El ELN y las disidencias de las Farc están actuando coordinadas para sacar cocaína de los disidentes por las rutas que controlan los elenos en la frontera entre Venezuela y Arauca. Además, tienen un pacto de no agresión después de una historia de cinco años de guerra entre farianos y elenos en ese departamento. 

La muestra más clara de que eso está pasando es que hay evidencias de que están trabajando coordinados en Colombia y que se han reunido en Venezuela.

La coordinación en Colombia

Tres fuentes consultadas en Arauca le contaron a La Silla que en ese departamento los elenos y la disidencia del frente primero, a la que ven como continuación de las Farc, se hablan y tienen acuerdos. 

 

“El territorio de Arauca prácticamente ha sido compartido entre esas dos. Ahora que las Farc están retornando lo que hacen es reestablecer eso (su relación)”, nos dijo un líder que se mueve en zona de frontera. 

“La relación de ellos ahora es de coordinación, de establecer acuerdos y de respetarse los espacios”, nos dijo una persona que trabaja con la Iglesia Católica en la región. 

“Hay dinámicas de convivencia entre Farc y ELN (...) acuerdos de respetarse como organizaciones armadas en el territorio”, nos dijo Víctor De Currea, profesor y analista sobre el ELN.

Esa información sobre contactos entre mandos medios de ambos se ha conocido a cuentagotas en medios como la FM y La Opinión de Cúcuta

Según dijo a La Silla el general Álvaro Vicente Pérez, comandante de la Fuerza Tarea Quirón que opera en Arauca, incluso ha habido reuniones entre agosto y octubre en Arauquita y Fortul entre comisiones de mandos medios del ELN y las disidencias de las Farc, pero no pudimos confirmarlo con otras fuentes en terreno.

En lo que sí coincidieron dos fuentes que se mueven en Arauca y el general, es que las disidencias allí ya están unificadas con las del frente primero. 

Ese frente está al mando de Iván Mordisco, que a su vez actúa bajo la sombrilla de Gentil Duarte, quien, como ha contado La Silla, tiene el proyecto de revivir a la ex guerrilla y retomar el trabajo de bases. 

Dentro de ese proyecto, mantener acceso directo a una frontera es clave. 

Por eso, aunque en Arauca quedan menos de 10 hectáreas sembradas de coca según el informe del Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de Naciones Unidas de 2017, el control en la zona es útil para el narcotráfico como corredor hacia Venezuela. 

El pacto al que han llegado los disidentes y el ELN es no enfrentarse entre ellos, pero también han acordado usar las rutas ilegales para asuntos distintos, las disidencias para la cocaína y el ELN para el contrabando. 

El acuerdo no se ha dado solo a partir de reuniones operativas en Arauca, sino con encuentros en Venezuela entre altos comandantes. 

La reunión de Apure

Según le contaron a La Silla siete fuentes por aparte (entre funcionarios, gente que trabaja en la Iglesia Católica, investigadores y líderes de la región), a comienzos de octubre hubo una reunión en el estado venezolano de Apure entre altos mandos de ambos lados, aunque ninguna de las fuentes nos dijo concretamente quiénes. 

En esa zona, que es frontera con Arauca, se mueve alias ‘Pablito’, miembro del Comando Central del ELN y quien históricamente ha comandado el Frente de Guerra Oriental, el más fuerte militarmente y el más crítico al proceso de paz de esa guerrilla. 

Sobre quiénes fueron a esa reunión hay dos versiones. 

Cinco de las siete fuentes que nos confirmaron el encuentro, incluyendo un periodista venezolano, dicen que fue entre altos mandos del ELN y sus contrapartes de las disidencias.

“Estos encuentros se hacen para tomar decisiones ahí mismo. Por eso no mandan a cualquier raso”, dijo a La Silla una fuente en terreno que lleva años en la región. 

“Sabemos que fue a principios de octubre y que estaban los altos mandos de las disidencias que están liderando una reagrupación”, nos dijo por su lado otra fuente que conoce las dinámicas ilegales de Arauca. 

Para un líder político que se mueve en el paso fronterizo entre Apure y Arauquita, Arauca, la reunión muestra que el ELN le da a las disidencias un estatus de guerrilla, de grupo alzado en armas como ellos. “Pero no es que estén trabajando mancomunadamente”, aclaró.

Eso muestra que la coordinación entre disidentes y elenos no es solo una coincidencia local y mandos medios, sino que hay una intención de no pisarse las mangueras desde arriba.

Una conclusión preocupante, por el pacto entre ilegales, que podría ser más grave si otra versión del encuentro, de la que hay menos fuentes, resulta ser cierta.

¿Disidencias recargadas?

Dos fuentes por aparte le dijeron a La Silla vacía que al encuentro también fueron algunos de los ex guerrilleros de las Farc que no aparecen públicamente hace meses.

“Sí tenemos información de que existió esa reunión y que sí asistieron (algunos de los ex guerrilleros que andan perdidos), pero sin nombres”, nos dijo una fuente del Ministerio Público que vive en la región. 

La otra fuente, una persona que tiene contacto permanente con miembros de las Farc en la zona, nos dijo que no sabía que hubieran asistido elenos, pero sí que estuvieron alias ‘Romaña’, famoso por inventarse las pescas milagrosas, Iván Alí y Aldinever Morantes. Es decir, tres de los “ausentes” más visibles.

Los tres son parte de la dirección política del partido Farc, que tiene 111 miembros, y no presentaron excusa para faltar al ‘Consejo Nacional de los Comunes’, la reunión que hicieron con todos los directivos en septiembre de este año.

La Silla intentó corroborar esta información con otras 14 fuentes independientes y directamente con Romaña y Aldinever, pero ninguna confirmó esa presencia. 

También le preguntamos al senador de la Farc Carlos Antonio Lozada, pero dijo que no sabía nada de ese encuentro.

Por eso, no es claro que la coordinación entre disidentes y elenos sea también una prueba de que las disidencias estén reforzadas con ex comandantes de las Farc.

Sin embargo, sí hay suficientes evidencias de que las disidencias y el ELN aceptan mutuamente su presencia y su poder ilegal, algo que hace unos años era impensable y que muestra que tienen un obstáculo menos para nutrirse del narcotráfico y crecer. 
 

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