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Por Jerson Ortiz | Juan Esteban Lewin · 09 de Diciembre de 2020

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A menos que algo extraordinario ocurra, este jueves el Senado va a elegir a la actual fiscal delegada Paola Meneses, amiga personal del presidente Iván Duque, para llenar así la vacante que dejó hace cuatro meses Carlos Bernal en la Corte Constitucional.

Meneses llega con la chapa de ser cercana a Duque y al fiscal Francisco Barbosa, y fue la que más se movió entre los senadores para presentarse y pedir el voto, según le confirmaron a La SIlla siete senadores de diferentes partidos.

La casi fija magistrada habló con la bancada del Centro Democrático en un foro organizado por el partido hace dos semanas; buscó uno a uno a los de Cambio Radical desde que Duque la ternó el 23 de noviembre, y llamó por zoom al grupo de senadores que se denominan liberales socialdemócratas que reúne a ex U, liberales y miembros independientes de Cambio Radical, como Rodrigo Lara, Guillermo García Realpe, Roy Barreras o Luis Fernando Velasco. 

 

Seis senadores de Cambio Radical y el Partido Liberal coinciden en que los otros dos ternados por Duque, José del María Castillo y Fernando Grillo, no los buscaron para tener entrevistas o reuniones.

“Ni mensaje de WhatsApp nos mandaron”, nos comentó un senador liberal que pidió no ser citado. 

Tan desconectados estuvieron del proceso que, por ejemplo, un día después de ser ternado, Grillo viajó a Portugal a un encuentro internacional y estuvo allá hasta el 27 de noviembre.  

Con los que habló, Meneses se comprometió a hacer una defensa de los principios de la Constitución y dar las garantías para todas las posturas ideológicas. Se pintó como ni muy conservadora ni muy liberal, y lejana a los extremos, según las fuentes. 

“Trabajaré por una Corte que llame al diálogo, en vez de imposiciones. Eso mantendrá la contundencia de los fallos de la Corte”, dijo Meneses al presentarse oficialmente este miércoles en el Senado. 

“Encarnaré la separación de poderes. El Congreso es el único legitimado para regir las normas de los colombianos. Propongo colaboración armónica entre las ramas”, añadió. 

Presentarse como una candidata moderada le ha servido para tener el guiño de las bancadas mayoritarias. 

“Particularmente me gusta su hoja de vida, académica, muy completa. Su elección le daría oxígeno, nuevos aires a la Corte Constitucional”, nos dijo el senador uribista Ernesto Macías. 

“Tiene el compromiso de respetar los pilares de la Constitución”, nos comentó a su turno Rodrigo Lara exCambio Radical. 

“No es para hacerse ilusiones, pero no la vemos como alguien que vaya a atacar el acuerdo de paz o vaya a ir en contravía del Estado de Derecho”, nos dijo un senador liberal. 

Pero no para conquistar el voto alternativo. Por ejemplo, la senadora Angélica Lozano nos comentó que la bancada verde se inclina, por ahora, a votar en blanco. 

Aún así, a diferencia de sus compañeros de terna, los senadores que sí piensan votar por Meneses la ven como la opción con menos carga ideológica o alineación política.

Por ejemplo, recuerdan que Castillo firmó una carta pidiendo a Duque que objetara la Ley Estatutaria de la JEP junto con uribistas y conservadores, y ven a Grillo como muy cercano al expresidente Álvaro Uribe Vélez, porque fue su director de Función Pública entre 2002 y 2008 y repite cargo desde 2018, designado por Duque.

Lo que sí tiene es cercanía con Duque, justo cuando el presidente ha entregado ministerios y otras cuotas de poder a congresistas o aliados de ellos, y con eso ha logrado mejorar la relación difícil con el legislativo. 

Hasta el punto de que tiene a punto de llevar a una amiga sin mayor peso político ni profesional a la Corte que decide el futuro de asuntos tan trascendentales como el aborto, el Acuerdo de paz o las reformas tributarias.

Su carrera

Paola Meneses Mosquera es una abogada javeriana que se graduó del colegio Rochester en 1994, como Duque, y de la Javeriana en 2000.

En la universidad, según tres personas que estudiaron al tiempo con ella, no era muy conocida ni muy visible; la recordaban porque sus padres tenían cargos importantes.

Efectivamente, Luz Stella Mosquera había sido magistrada de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá y fue magistrada de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura entre 1992 y 2000; y Álvaro Meneses fue el director jurídico de Ecopetrol durante más de 15 años. 

La virtual magistrada no tiene mayor trayectoria ni experiencia en derecho constitucional; aunque hizo una especialización en el Centro de Estudios Constitucionales de Madrid hace más de 15 años, desde su tesis de ese momento se enfocó en un área muy puntual: los servicios públicos.

En eso mismo hizo una maestría en la Universidad Carlos III de Madrid, en eso trabajó al regresar a Colombia y esa experticia la destacó hoy en su presentación en el Senado, cuando dijo que su hoja de vida conjuga “la academia, la experiencia en lo público y lo privado”, y que con ella la Corte tendrá una nueva voz para el “análisis jurídico diverso y enriquecedor”.

Duró casi 7 años en la Empresa de Teléfonos de Bogotá, primero como abogada de la vicepresidencia jurídica y luego como directora de asesoría jurídica de la secretaría general entre octubre de 2010 y junio de 2012.

Luego fue, durante tres años, secretaria general de RedGroup, las empresas de propiedad de Adriana Bernal, que se dedican a la asistencia para poseedores de seguros (con servicios como plomería de emergencia o conductores de vehículos) y del portal digital KienyKe.

De allí pasó a ser secretaria general de la Federación Nacional de Departamentos, a donde llegó de la mano del político liberal Amylkar Acosta, amigo de sus padres. Allá apoyó sobre todo la expedición de la ley de licores de 2016.

Cuando Duque llegó a la Presidencia, la nombró superintendente de Subsidio Familiar, un cargo en el que se encarga de supervisar a las Cajas de Compensación Familiar, un área que no manejaba. Trabajó cerca con la entonces ministra de Trabajo, Alicia Arango, ya que la Superintendencia es parte del sector que encabeza ese ministerio.

Tras un año y medio en el cargo, renunció en febrero de este año para pasar a ser fiscal delegada contra la criminalidad organizada, nombrada por su amigo, el recién posesionado Francisco Barbosa.

A pesar de no tener experiencia en la Fiscalía ni en el derecho penal en general, no le ha ido mal en estos nueve meses.

“Es una mujer estratégica, que escucha, que toma decisiones, y como es súper inteligente pues entiende y es acertada”, le dijo a La Silla una persona que trabajó con ella en la Fiscalía y no es cercana a Barbosa. 

“No es lo que uno llamaría una jurista, pero es inteligente y práctica. Llegaría a aprender y haría un buen papel... aunque no sé qué tan independiente porque, eso sí, le debe a Duque su reciente carrera de funcionaria de tan alto perfil”, concluye.

En esa percepción de ser muy capaz, y muy dada a aprender, coinciden un exprofesor de ella en la universidad, tanto su exjefe Amylkar Acosta como una persona que trabajó de cerca con ella en su paso por la Superintendencia, y que no la conocía de antes. “Es muy pila, yo creo que entendió el Sistema en normas muy bien”.

La huella de Duque, a su imagen

Para Santiago Pardo, experto de La Silla Llena, con esta elección de magistrado Iván Duque dejó su legado en materia judicial. 

No solo porque se elige a una persona que estará mucho tiempo después de que termine sus 4 años de gobierno, sino que tiene la posibilidad de influenciar con sus postulados a debates tan importantes para el país como los derechos y libertades de las personas o el control sobre el poder presidencial.

Con Meneses, la huella que dejará Duque será a su imagen: más joven que la mayoría de sus antecesores en un cargo de gran responsabilidad, sin experiencia específica para el puesto (así como Duque no había manejado una empresa o una nómina, Meneses no ha sido magistrada, litigante ni asesora jurídica de peso) y bajo la sombra de sus padres (el de Duque, político de carrera, la de Meneses, magistrada de carrera).

También reitera su mensaje de impulsar a mujeres a cargos de poder, como cuando inició su gobierno sacando pecho por tener un gabinete paritario: con Meneses, por primera vez en su historia la Corte será casi paritaria, con cuatro mujeres (las otras son Gloria Stella Ortiz, Cristina Pardo y Diana Fajardo) y cinco hombres.

Es un misterio cómo se moverá la nueva magistrada en la Corte, si será una magistrada conservadora o no, y cuáles son sus posturas sobre teorías como la de la sustitución de la Constitución o sobre el nivel de exigencia de las acciones públicas de constitucionalidad que la Corte ha ido elevando.

Por ahora, el ambiente para su llegada no parece ser muy positivo: “Es querida, juiciosa, hace lo que se le dice, pero varios de nosotros consideramos que es un insulto con la institucionalidad de la Corte mandar una persona con ese perfil”, le dijo a La Silla Vacía uno de sus magistrados.

En un tono menos fuerte, otro muestra que no es una elección con efectos claros: “Estamos a la expectativa porque no la conocemos. Yo nunca me la he topado si quiera, pero dicen que es buena persona. Ojalá... Dicen que es pila pero no tiene experiencia judicial, y esto es otra cosa”.

En el pasado han llegado magistrados jóvenes a la Corte como José Gregorio Hernández, Eduardo Cifuentes, Manuel José Cepeda o Carlos Bernal. Pero todos ellos llegaron con reconocimiento como juristas.

Meneses lo hará sin ese peso específico, y con el rótulo de amiga del Presidente. Como Duque, que llegó a la presidencia tan joven como Alberto Lleras o César Gaviria, pero sin la trayectoria de ellos y con el rótulo de ser el que dijo Uribe. Por eso, con ella se inaugura el duquismo en la Corte en más de un sentido.

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