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Por LaSillaVacia.com · 18 de Diciembre de 2018

Foto: Efraín Herrera-https://id.presidencia.gov.co/multimedia/fotos

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Ayer, las sesiones extras del Congreso arrancaron con todos los congresistas presentes. Sin embargo, solo avanzó uno de los tres proyectos para los que el presidente Iván Duque convocó, el de la Supersalud. Eso lo dejó con solo dos días para sacar adelante los tres proyectos, un trancón que pone en riesgo su reforma tributaria y abre la puerta a aplazar el proyecto de modernización de TIC para concentrar esfuerzos en la primera..

Eso no solo por la solicitud pública del Partido Conservador de aplazar el proyecto de TIC.

Un senador del Centro Democrático, que pidió no ser citado, le contó a La Silla que varios congresistas quieren pedirle al Gobierno que aplace su discusión para aligerar el orden del día de hoy y mañana. Esto les permitiría concentrarse en la tributaria y al Gobierno le evitaría la derrota de que termine hundido contra su voluntad el proyecto de TIC, con el costo de habérsela jugado a fondo por él.

El Gobierno puede jugar otra carta: la de prolongar la convocatoria de sesiones extras más allá de mañana (algo que según nos contó un congresista ya decidió pero no ha anunciado para evitar que se alarguen más las discusiones), pero entre los congresistas suena más postergar el debate de un proyecto impopular y cuya urgencia no es clara. De hecho, dos fuentes conocedoras dicen que le ven pocas esperanzas de vida a ese proyecto.

Ese es el resultado de un día en el que el Gobierno, a pesar de haberse jugado a fondo con la presencia de sus ministros en el Congreso, no logró avanzar lo que se había propuesto y naufragó en medio de la discusión sobre posibles impedimentos de decenas de congresistas en los dos proyectos que no caminaron.

En el Senado, en medio de impedimentos presionaron al Gobierno

La plenaria de Senado arrancó hacia las 4 de la tarde, dos horas después de lo previsto tras el trasnoche del domingo, y tenía como primer punto de debate la reforma tributaria.

La expectativa del Gobierno era evacuar ayer los impedimentos, negar la ponencia alternativa de la oposición y la solicitud de los verdes de no votarla, para sacarla adelante hoy en el Senado y que mañana la Cámara la apruebe.

Sin embargo, ni siquiera se alcanzaron a votar todos los impedimentos. Quedaron al menos 20 que se deben definir hoy en la plenaria que Ernesto Macías convocó para las 10 de la mañana, antes de discutir el proyecto.

Esos que quedaron son el remanente de los más o menos 70 impedimentos que presentaron senadores (la mayoría de los 107 que hay), en general porque recibieron financiación, directamente o a través de sus partidos, de empresas que se verían afectadas con la tributaria.

 

Entre ellas Bavaria y la Organización Ardila Lülle, dueña de Postobón, que están pendientes de lo que ocurra con los impuestos a la cerveza y a las gaseosas.

El Gobierno se la estaba jugando. Al igual que el domingo, varios ministros estaban en el recinto, conversando con senadores. Según nos confirmó una alto funcionario del Gobierno, el presidente Duque les había dado la instrucción de estar más involucrados en las discusiones del Congreso, en particular de la tributaria.

La Silla vio a los ministros Ricardo Lozano, de Ambiente; Jonathan Malagón, de Vivienda, y Carmen Inés Vásquez, de Cultura. También a la alta Consejera para las Regiones, Karen Abudinen, quien estaba muy activa, como el domingo. También estuvo el Superintendente de Salud, el uribista Fabio Villegas, que se movió por Senado y Cámara para promover el proyecto para fortalecer la entidad.

Con ellos, la plenaria rechazó la mayoría de los impedimentos que alcanzó a discutir. Pero eso le tomó unas cuatro horas, y poco a poco se fue quedando sola.

Primero, las bancadas de oposición resolvieron quedarse afuera.

Luego la de Cambio Radical, según el senador Richard Aguilar, salió para reunirse a definir las proposiciones que presentarán a la tributaria. Además, según le dijo a La Silla otro senador de ese partido, querían mostrar su peso para armar quórum. No volvieron a entrar.

En paralelo, la bancada liberal también se paró para presionar al Gobierno y asegurar que el Congreso apruebe la creación el Ministerio de Ciencia, de autoría del senador rojo Iván Agudelo y que acogió esa bancada como su gran bandera de esta legislatura.

De hecho, lo sacaron adelante a cambio de apoyar la reforma política de Duque el domingo pasado, pero quedó faltando la conciliación de los textos que había aprobado la Cámara y el que salió del Senado tras ese acuerdo.

“Hasta que el Gobierno no presentara el decreto de extras en el que incluía la conciliación de los textos de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, no íbamos a entrar a la plenaria”, le explicó a La Silla un senador liberal que pidió no ser citado.

”Hasta que el Gobierno no presentara el decreto de extras el Ministerio de Ciencia y Tecnología, no íbamos a entrar a plenaria”

Senador liberal

A eso de las ocho de la noche el Gobierno publicó un decreto modificando el que convocó a extras para incluir ese proyecto y el de aprobación del ingreso de Colombia a la Ocde, con lo que la mayoría de los liberales regresaron a la plenaria.

Pero no llegaron todos e incluso se habían ido algunos de La U y de las bancadas más cercanas al Gobierno (el Centro Democrático, los conservadores, el Mira y Colombia Justa Libres).

El senador conservador David Barguil le explicó a La Silla que su bancada está firme con la tributaria pero que muchos estaban cansados y ya era claro que no se iban a debatir los temas fuertes, pues no alcanzaba el tiempo.

Finalmente, el presidente del Senado, Ernesto Macías, convocó a un receso de cinco minutos para descansar y tratar de rearmar el quórum. Aunque el descanso se alargó más de media hora, al regresar no había quórum. Por reglamento Macías debió levantar la sesión, y convocó para hoy a las 10 de la mañana, cuando seguirá el viacrucis del Gobierno

Mientras tanto, en la Cámara había otro camino tortuoso, que según tres senadores afectó el ritmo en el Senado.

En la Cámara la lluvia de impedimentos por la Ley TIC agotó al Gobierno

La plenaria de la Cámara arrancó al tiempo de la del Senado pero con el proyecto de extras que tenía menos oposición, el que le da más dientes a la Superintendencia de Salud para sancionar a los prestadores de servicio de salud, las EPS, y las IPS (clínicas, hospitales, laboratorios clínicos y similares).

Con el consenso que previamente había logrado Álvaro Uribe, el principal impulsor del proyecto, en menos de dos horas lo aprobaron, pues prácticamente todos sus artículos se votaron a pupitrazo.

Sin embargo, cuando inició la discusión de la Ley TIC hacia las 6 de la tarde, el secretario de la Cámara anunció que había más de 80 impedimentos, en su gran mayoría de congresistas a quienes financiaron medios de comunicación o empresas del sector que posiblemente se verían beneficiados.

La decisión del vicepresidente de la Cámara que estaba manejando la sesión, el quindiano de Cambio Radical, Atilano Giraldo, fue votar los impedimentos en grupos.

En un primer momento esa decisión pareció darle ritmo al debate, pues la plenaria aceptó los impedimentos de 22 congresistas que aseguraban que medios de comunicación habían financiado sus campañas o las de sus partidos.

Sin embargo, se disparó un debate cuando un congresista explicó que en la comisión sexta, que aprobó el proyecto hace pocos días, rechazaron esos mismos impedimentos. Por eso, la plenaria empezó a negar los siguientes bloques de impedimentos, en medio de una creciente discusión.

lo que llevó a la reapertura de la votación del primer bloque de impedimentos. 

Hacia las 8 de la noche y mientras en el Senado se empantanaba la tributaria, Giraldo decretó un receso.

Al poco tiempo conformó una subcomisión para analizar las más de 150 proposiciones que presentaron los congresistas, levantó la sesión y citó a la plenaria para hoy a las 8 de la mañana, una hora inusual por lo temprano y que le deja una esperanza al Gobierno de que el proyecto salga adelante y la tributaria se pueda discutir mañana.  

Lo que viene

En las plenarias que están citadas para esta mañana, el Gobierno se juega sus restos porque si hoy no salen la tributaria de Senado y la Ley de TIC de Cámara, ya no alcanzan los días para los que tiene convocadas las extras.

Le tocaría citar a más sesiones, algo que suele molestar a los congresistas en plena temporada navideña pero que es usual en el trámite de reformas tributarias, o sacrificar el proyecto de TIC para aligerar lo que está pendiente -como propusieron los conservadores-, especialmente en Senado.

Y es que allí es donde hoy la situación pinta más difícil, porque incluso si evacúa la tributaria, luego tiene pendientes las ley de TIC y la de la Supersalud.

De entrada, es improbable que los senadores aprueben rápido una tributaria que tiene impedimentos pendientes.

Una vez los tramiten, es probable que los críticos de la reforma presenten proposiciones para hacerle ajustes, e incluso que lo hagan senadores gobiernistas. Eso no solo puede mejorar un proyecto que ha sido muy criticado, sino que alargará su trámite.

Por ejemplo, la bancada de Cambio Radical presentará al equipo de Hacienda 15 proposiciones que quiere presentar, como bajar el IVA a los insumos de las energías renovables, dejar exenta la jalea de propóleo y poner un impuesto verde a las botellas plásticas.

Como su peso es importante en el Senado, probablemente logre que el Gobierno apoye algunas de esas propuestas. Pero eso requeriría que luego la plenaria las debata y apruebe.

Si con esas propuestas y otras más el Senado aprueba hoy la tributaria, la Cámara podría hacerlo mañana.

Pero solo si lo hace acogiendo el texto del Senado se terminaría el trámite. Si hace así sea un solo cambio, Duque tendría que convocar a sesiones extras el jueves para que se concilien los dos textos.

Además, faltaría que el Senado apruebe el proyecto que le da dientes a la Supersalud  -cosa que pinta sencilla - y que lo haga con el proyecto de Ley de TIC, que pinta más enredado y que ayer mostró que incluso si el Gobierno se la juega con sus ministros, sin mayorías y sin mermelada lo puede poner contra las cuerdas.

Todavía pueden cambiar cosas entre hoy y mañana, o en los días adicionales de extras que convoque Duque. Pero no es usual que el Gobierno prolongue esas sesiones, ni que se le hundan proyectos que incluyó. Menos que ocurran las dos cosas a la vez. Y menos aún que ocurra en su primer período de sesiones.

Por eso, cualquier escenario diferente al milagro de que salgan adelante la tributaria y la Ley de TIC de acá al miércoles sería un golpe para Duque, que cierra su primer periodo legislativo sin haber encontrado la clave para sacar adelante iniciativas en el Congreso sin mermelada y no morir en el intento.

CONTEXTO

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