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Por Julián Huertas | Juan Esteban Lewin · 05 de Abril de 2019

Foto: Presidencia

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Ayer, la ministra de Justicia, Gloria María Borrero, presentó en el Congreso una reforma constitucional que busca impedir que personas que hayan cometido delitos sexuales contra menores vayan a la justicia transicional. Aunque puede sonar a otra ofensiva legal contra la Justicia Especial para la Paz, como las objeciones, jurídicamente no la toca. En política, en cambio, otra es la historia.

Legalmente no la toca porque el proyecto no busca modificar el Acto Legislativo 01 de 2017, que aterriza en la Constitución el Acuerdo con las Farc, sino el artículo 44 de la Constitución, en general.

Eso significa que, si es aprobado, solo regirá para futuras negociaciones y que no abre la puerta para que la JEP pierda la competencia, por ejemplo, para investigar los delitos denunciados por la Corporación Rosa Blanca.

 

Pocos efectos legales

Solo hasta ayer, 25 días después de la alocución presidencial y 17 del arranque de las sesiones ordinarias del Congreso, Duque presentó una reforma constitucional que no toca a la JEP.

Eso a pesar de que, en la alocución en la que informó las seis objeciones a la Ley Estatutaria de la JEP, el presidente Iván Duque dijo “presentaremos al Congreso una reforma constitucional para modificar el acto legislativo 01 de 2017 que incluya estos tres puntos que mejoran la Jurisdicción Especial para la Paz. El primer punto es la exclusión de los delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes de la Justicia transicional”.

En los días siguientes, Duque modificó y precisó su discurso; por ejemplo, 9 días después en Mitú dijo que iba a presentar un proyecto de “acto legislativo para corregir algunos aspectos, mirando hacia adelante, en lo que tiene que ser una justicia transicional de verdad”, con lo que ya no decía que iba a cambiar las reglas sobre las Farc.

Sin embargo, en otros actores la confusión se mantuvo. Por ejemplo, en congresistas uribistas

ex candidatos al Congreso

O figuras visibles del uribismo

De hecho, tras el anuncio de ayer algunos medios, como el Nuevo Siglo o La Fm, dijeron que el proyecto iba a modificar la JEP. El primero tituló “Violadores de niños fuera de JEP: primera reforma” y “Gobierno quiere modificar el acto legislativo que blinda acuerdo de paz“, fue la noticia de la segunda. Algo similar pasó en RCN Radio, El Espectador o en KienyKe.

Aunque el plan original era presentar una sola reforma constitucional, como dijo Duque, finalmente solo presentaron esta, de apenas dos artículos, 25 días después de la alocución en la que Duque dijo “Tan pronto se reanuden las sesiones ordinarias del Congreso de la República radicaremos este acto legislativo”, y 17 después de que iniciaran las sesiones ordinarias del Congreso.

Según le dijo a La Silla Vacía un alto funcionario que conoció el proceso, vendrá otra que toque los otros dos puntos que anunció el Presidente (quitar los beneficios de tajo a los reincidentes y quitarle a la JEP los delitos  de ejecución continuada que se siguieron cometiendo después del 1 de diciembre de 2016) que sí impactará la JEP.

Justamente por eso su demora, según esa fuente: “los demás temas deben pasar por la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implantación del Acuerdo de Paz, Csivi”, dijo. “Eso implica más tiempo para que lleguen al Congreso y, con el corto período legislativo hasta junio, tal vez no sea oportuno presentarlo ahora porque si no pasa cuatro debates para entonces, se hunde”.

La Silla no pudo verificar por qué la decisión de separar los tres puntos en dos reformas (algo tan sorprendente que el domingo pasado el alto consejero presidencial para la política, Jaime Amín, le dijo a El Espectador que era una sola), pues aunque ese alto funcionario explicó que por el principio de favorabilidad penal el cambio sobre delitos contra menores no se podía aplicar a las Farc, lo mismo se puede alegar de los otros dos ajustes.

Por eso, la decisión de presentar el proyecto apenas cuatro días antes de que la Cámara vote las objeciones, deja la idea de que el Gobierno mandó más bien un mensaje político que podría cambiar la agenda política sobre temas de paz.

Un nuevo tablero de juego

Desde que Duque presentó las objeciones a la JEP, el uribismo se ha casado con el discurso de que los exguerrilleros de las Farc debían tener penas mucho más fuertes por haber cometido delitos sexuales contra menores, y en estas semanas las denuncias de la Corporación RosaBlanca sobre decenas de casos de ellos han ocupado mucho espacio en la agenda.

Con la presentación de esa reforma constitucional, que para el analista y director de Razón Pública, Hernando Gómez Buendía, es “descaradamente populista”, hay un debate nuevo en el Congreso que puede ayudar a mantener viva esa crítica al Acuerdo a seis meses de las elecciones locales.

También podría ayudar a cambiar el tablero de la discusión de las objeciones cuando ya las bancadas alternativas, La U, Cambio Radical  y los liberales anunciaron que votarán en contra de ellas, lo que asegura que no van a pasar y deja a Duque ad portas de una derrota política fuerte.

Eso porque una cosa es votar contra objeciones relativamente técnicas y otra es mantener la misma postura frente a un proyecto que toca un tema tan doloroso como los delitos sexuales contra menores. De hecho, congresistas de partidos que han anunciado que votarán contra las objeciones, como Maritza Martínez de La U, estuvieron en el grupo que metió un artículo que buscaba exactamente lo mismo en la ley estatutaria de la JEP.

Más cuando parte de la opinión confunde los dos temas que han estado ligados desde los debates sobre la negociación de La Habana, que luego el uribismo incorporó en el trámite de la ley estatutaria de la JEP y que fue una de sus principales críticas a la sentencia de la Corte sobre ella.

Y cuando uno de los grandes argumentos para defender las objeciones, como se nota en debates en redes sociales o en posturas como la de la senadora Paloma Valencia en esta columna, es que ellas van ”contra violadores de menores”, a pesar de que ninguna de las seis se refiere a ese tema.

Para eso tiene algo de tiempo, porque incluso si este lunes las objeciones se caen en la Cámara, basta que el Senado las apruebe para que sigan vivas. Por ahora no hay fecha para que las discuta, pues depende de lo que decida su presidente, el uribista Ernesto Macías.

Una posible cuota inicial de un acuerdo 

Que el proyecto pueda abrir una puerta para cambiar el panorama no quiere decir que finalmente se abra - o no solamente en favor del uribismo.

Primero, porque la reforma hasta ahora ha tenido tan poco impacto que al preguntarle ayer por ella a dos congresistas uribistas, el senador Santiago Valencia y el representante Gabriel Santos, no sabían de su existencia.

Eso muestra el poco impacto que tuvo su presentación, por lo menos por ahora, en una agenda cargada no solo con las objeciones sino con la tensión cada vez mayor por la Minga.

Segundo, porque el proyecto puede ser un bumerán para Duque porque no propone que los delitos sexuales salgan de la JEP, como piden los uribistas y ha dicho muy claramente Lorena Murcia, vocera de Rosa Blanca.

Por eso, es posible que abra otro camino: el de lograr un pacto con los defensores del Acuerdo, como propuso nuestro columnista Héctor Riveros la semana pasada, y a pesar de que hoy mismo el Gobierno dijo que no retirará las objeciones.

El pacto puede funcionar porque el proyecto podría darle un triunfo político al uribismo, si el Congreso la aprueba y queda constancia de que su posición de hace años es mayoritaria, sin poner en riesgo el Acuerdo y su seguridad jurídica, como quiere la oposición ampliada.

Eso no es imposible, pues tiene el antecedente del consenso del semestre pasado alrededor de una reforma a la JEP, que se hundió por tiempos, y que buscaba que los militares sometidos a esa justicia fueran juzgados por otros magistrados.

A Duque le podría ayudar a recuperar su imagen de presidente institucionalista (como nos dijo una fuente del Alto Gobierno que pidió no ser citado, “Duque es institucional y trata de impulsar sus cambios desde el marco institucional”), aliviar la carga de la casi fija derrota con las objeciones y por fin darle carne a su propuesta de lograr pactos y acuerdos nacionales; aunque podría alejarlo de nuevo de los sectores uribistas más radicales.

Para el uribismo más amplio, sería una manera de salir de la minoría en el Congreso, de mostrarle a sus bases resultados en sus críticas al Acuerdo y de hacer menos ideológicamente difícil tener alianzas en octubre con partidos que en estos temas están en la otra orilla, como con los liberales en Bogotá o Caldas; aunque también podría debilitar el discurso radical anti JEP de parte de sus miembros

Para la oposición ampliada, sería una forma de debilitar el argumento de las bases uribistas de que defienden “violadores de menores” y de mostrar que sus mayorías pueden lograr acuerdos, además mordiendo parte de la agenda uribista pues si todos concuerdan en que es deseable prohibir que las justicias transicionales futuras aborden delitos sexuales contra menores, esa deja de ser una bandera de su sector.

Lo mismo ocurriría, para todos, si hay acuerdos con los otros dos puntos de la futura reforma, las sanciones más duras para los reincidentes y los delitos que siguieron ocurriendo después de la concentración de las Farc; aunque en todos esos casos quienes lo lideren y acepten podrían perder fuerza entre los defensores más radicales del Acuerdo.

Y para el país, un pacto ayudaría a reducir la polarización y a mostrar que sí hay un camino para que las viejas orillas del Sí y del No logren acuerdos sin romper con la seguridad jurídica de lo acordado - aunque podrían también abrir la puerta a renegociar lo que ya se está implementando.

Comentarios (11)

Elizabeth Prado

05 de Abril

6 Seguidores

Es respetable que Lewin quiera que retiren las objeciones y se llegue a un acuerdo, como Riveros. Pero entonces, preferiría que escribiera una columna de opinión. Yo leo LSV porque busco información y análisis y muchas veces lo encuentro. En las columnas espero opiniones. Pero no me gusta que mezclen información y análisis (al menos trata de ser objetiva) con opinión (es subjetiva).

Es respetable que Lewin quiera que retiren las objeciones y se llegue a un acuerdo, como Riveros. Pero entonces, preferiría que escribiera una columna de opinión. Yo leo LSV porque busco información y análisis y muchas veces lo encuentro. En las columnas espero opiniones. Pero no me gusta que mezclen información y análisis (al menos trata de ser objetiva) con opinión (es subjetiva).

Julián Huertas

05 de Abril

542 Seguidores

Hola Elizabeth tratamos siempre de mirar hacia adelante y por eso citamos la c...+ ver más

Hola Elizabeth tratamos siempre de mirar hacia adelante y por eso citamos la columna de Héctor,que es un factor interesante.

José Saramago ..

05 de Abril

3 Seguidores

Héctor Riveros usa el espacio de LaSillaVacia para publicar columnas de opini...+ ver más

Héctor Riveros usa el espacio de LaSillaVacia para publicar columnas de opinión sesgadas, desde ellas hace política liberal gavirista y por lo tanto oposición; él hace eco al chantaje de liberalismo gavirista de “retirar las objeciones”.
Sin olvidar el resultado del Plebiscito,el presidente Iván Duque podía, debía objetar y así lo hizo: eso fue lo correcto,y lo correcto es debatir en el congreso.

Juan Esteban Lewin

05 de Abril

299 Seguidores

Hola Elizabeth: ¿por qué dices que yo quiero eso y que acá hay opinión?

Hola Elizabeth: ¿por qué dices que yo quiero eso y que acá hay opinión?

Elizabeth Prado

05 de Abril

6 Seguidores

Hola. Porque el artículo dedica los últimos párrafos a promover las ventajas de un acuerdo que tiene como prerequisito retirar las objeciones, sin analizar cuáles son las ventajas políticas de no hacerlo, ni considerar qué significa retirarlas. En otras palabras, promueve la posición política que comparte y eso pienso que lo convierte en una opinión y a mi me gusta saber que género estoy leyendo.

Hola. Porque el artículo dedica los últimos párrafos a promover las ventajas de un acuerdo que tiene como prerequisito retirar las objeciones, sin analizar cuáles son las ventajas políticas de no hacerlo, ni considerar qué significa retirarlas. En otras palabras, promueve la posición política que comparte y eso pienso que lo convierte en una opinión y a mi me gusta saber que género estoy leyendo.

Juan Esteban Lewin

07 de Abril

299 Seguidores

Elizabeth, creo que tu argumento es interesante pero que muestra que el debate...+ ver más

Elizabeth, creo que tu argumento es interesante pero que muestra que el debate es complejo. Lo digo porque, si entiendo bien, de haber explciado por qué algo puede ser positivo y negativo es análisis, pero si solo se dice una de las dos posibilidades es opinión. Eso implicaría que para un análisis todo tiene que tener pros y contras, y para una columna no... interesante, pero no estoy seguro de que las columnas no puedan tener ese tipo de matices (Sobre la nota, tienes razón y agregué la correspondiente para enriquecer y matizar). Saludos,

Saint Sinner

05 de Abril

0 Seguidores

⛤ No es malo las criticas contra la JEP, ni defender las victimas de acceso...+ ver más

⛤ No es malo las criticas contra la JEP, ni defender las victimas de acceso carnal violento de mujeres & menores, SIN EMBARGO, las cosas hechas sin desinterés salen muy torcidas, o sea es bien sabido que Centro Democrático prima mas otros objetivos , más que de grupo, no tanto los derechos civiles que pasaría casi un 3 plano, no les interesa esas personas sino su propia agenda política

#EnvidiaPorNoSerQuienAcabóConLasFARC

05 de Abril

0 Seguidores

Los fanáticos enemigos d la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la p...+ ver más

Los fanáticos enemigos d la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la población. Hasta los cuantos muertos innecesarios ,llegará uribe, con sus lineas rojas, para hacer un acuerdo d paz con el ELN?MODULACIÓN pide uribe a la corte y al negro, q les habló conmucha claridad,pero el nola tiene. El titulo debería ser uribe no busca cambiar la JEP, solo confundir a sus fanáticos para ganar votos

juan manuel rodríguez. c.

05 de Abril

1 Seguidores

El escrito en mención es de carácter analítico. No hay que olvidar que todo...+ ver más

El escrito en mención es de carácter analítico. No hay que olvidar que todo análisis incorpora la opinión. El analista valora y juzga. Hay juicios de valor y juicios de hecho. Ningún autor puede sustraerse a la interpretación del tema que se analiza. Ahora, hay columnas de opinión objetivas, otras que no lo son tanto y algunas pecan de subjetivismo debido a intereses ideológicos.

lomagrande

06 de Abril

0 Seguidores

Pienso que nadie está de acuerdo en defender a los violadores sexuales, sea c...+ ver más

Pienso que nadie está de acuerdo en defender a los violadores sexuales, sea cual sea el violador y la víctima, el problema es que el Centro democrático aprovecha a las víctimas para sacar adelante su política guerrerista y se quiere llevar el proceso de paz por delante con argumentos como los de Paloma Valencia, que no son argumentos sino expresiones de odio y ambición de poder y discriminación .

José Saramago ..

08 de Abril

3 Seguidores

Desde Garavito hasta los reclutadores, pedofilos, pederastas, torturadores, as...+ ver más

Desde Garavito hasta los reclutadores, pedofilos, pederastas, torturadores, asesinos y abusadores sexuales de las FARC, responsables de esos delitos de lesa humanidad deben pagar,pero no con curules.
La Corporación Rosa Blanca tiene miles de denuncias, un ejemplo: contra alias 'Carlos Lozada'.
Aquí, hasta ni publicar fotos de menores de edad desnudos en una revista para adultos se debe tolerar.

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