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Por Juan Esteban Lewin | Juanita Vélez · 14 de Septiembre de 2018

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Mientras el presidente Iván Duque dice donde puede que quiere construir pactos nacionales para encontrar soluciones a los principales problemas del país, que estén por encima de las luchas políticas, las declaraciones de dos de sus ministros y la presentación de la reforma a la justicia muestran malos presagios en su intento por generar esos consensos.

Eso porque, en los tres casos, lo que ha hecho el Gobierno no viene de acuerdos con los interesados, ha molestado a amplios sectores y ha mostrado que arranca más imponiendo su visión que liderando una negociación para un pacto.

El mal presagio en lo social

Ayer en Cartagena el ministro de Defensa, Guillermo Botero, dijo que “los grupos armados financian la protesta social”.

La frase unió en un solo rechazo a sectores muy diversos que se sumaron en Twitter al hashtag #MinDefensaEnemigoDeLaProtesta y lo convirtieron en tendencia nacional.

Lo hicieron desde el petrismo  y desde movimientos sociales como la Organización Nacional de Indígenas de Colombia, Onic, hasta congresistas de la Alianza Verde, el Polo, La U y el Partido Conservador, pasando por la Defensoría del Pueblo, que le respondió al Ministro diciendo que vincular la protesta con los grupos armados “arriesga a los protestantes y viola el principio de distinción del derecho internacional humanitario.”

Al propio Duque le tocó salir a desmarcarse de su ministro al decir que “la protesta es un derecho y se tiene que hacer con estricto apego a la ley”.

Después de eso Botero sacó un comunicado diciendo que es “absolutamente respetuoso” del derecho a la protesta, pero que “no se puede permitir que grupos armados organizados al margen de la ley, oculten sus intereses detrás de ese derecho”.

El mismo Botero ha dicho que a los cocaleros hay que “tratar de darles todo el asistencialismo posible” y que hay que retomar la fumigación aérea con glifosato, usando como evidencia que en su finca ese herbicida le ha funcionado.

Esas frases le han valido críticas sobre todo de los cocaleros agrupados en la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana, Coccam, que justo hoy le envió una carta al Gobierno firmada además por más de 20 organizaciones campesinas e indígenas, y sindicatos y colectivos ambientalistas, pidiéndole que no retome la fumigación ni con glifosato ni con ningún otro químico.

Todas esas declaraciones de Botero le pueden hacer muy difícil a Duque concretar un diálogo con esos sectores porque el Presidente no se ha sentado a buscar acuerdos con esas organizaciones sociales, que reclaman que los pasos que ha dado el Gobierno en la política de drogas han sido sin tenerlos en cuenta.

El mal presagio en lo económico

En el frente económico, el mal presagio para el pacto viene por cuenta de los dos tonos que ha tenido el Gobierno para hablar de sus propuestas.

De un lado, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, ha defendido la necesidad de presentar una reforma tributaria dura, con medidas como ponerle IVA a más productos de la canasta familiar y llevar a que muchos más colombianos deban declarar renta.

Han sido tan fuertes sus comentarios que incluso el representante uribista Samuel Hoyos calificó la idea de ampliar el IVA de regresiva.

Después de eso el mismo Carrasquilla dijo que “probablemente algunas iniciativas que he propuesto yo, no el Gobierno, resultan muy impopulares”.

Del otro lado, el Presidente ha tenido un tono más suave que endulza las palabras de su Ministro. Por ejemplo, ayer dijo que no presentará una reforma tributaria (que él mismo había anunciado) sino una ley para financiar los programas sociales del Estado sin aclarar si ésta incluye cambios tributarios, y hace 10 días había aclarado que “no vamos a poner a pagar impuestos de renta a las personas que hoy no pagan porque están por debajo de los umbrales, que es la clase media”.

Algo similar ocurrió cuando el Ministro dijo que “tendría que haber un Sisbén para los ricos”, con la idea de que así como hay una base de datos de las personas más pobres para que reciban beneficios sociales, debe haber una de los más ricos para ponerlos a pagar más impuestos.

Sin embargo, como el Sisben se identifica usualmente con los beneficios y no con la base de datos, la frase recibió fuertes críticas de académicos como Ignacio Mantilla y congresistas como Aída Avella, Roy Barreras e Iván Cepeda

Al final, Duque calificó la frase como “desafortunada”, pero no ha armado un espacio para empezar a cocinar un pacto nacional para superar el hueco fiscal o la inequidad tributaria.

El mal presagio en lo judicial

La reforma a la justicia que el Gobierno presentó el jueves es otro mal presagio para los pactos nacionales, a pesar de que explícitamente lo presentó como uno de ellos.

“La reforma a la justicia es un clamor ciudadano y una necesidad sentida de la Nación, que requiere que todos los actores de la vida pública hagan unos acuerdos mínimos en un gran Pacto Nacional por la Justicia”, es la primera frase de su exposición de motivos.

Por eso es significativo que en las 24 horas que han pasado desde su presentación la hayan criticado voces muy diversas, incluyendo los magistrados con los que el Gobierno se sentó varias veces en las últimas semanas para empezar a cocinar un pacto, que a todas luces no se logró.

  • La defensa de la tutela

Buena parte de las críticas vienen de que la reforma propone limitar el uso de la tutela en algunos puntos, como evitar las tutelatones limitando quienes pueden interponerlas para que solo sean los directamente afectados, obligar a que se presenten ante jueces que saben de los asuntos que traten, crear un plazo máximo para usarla, y permitir que haya una ley estatutaria que regule y limite la tutela contra sentencias y contra particulares.

Eso ha llevado a que académicos, abogados y políticos de vertientes diferentes - como el representante verde Fabián Díaz, el vargasllerista Erwin Arias o el liberal gobiernista Alejandro Carlos Chacón, presidente de la Cámara - critiquen la reforma.

  • Las molestias de los magistrados

La reforma, como las más recientes, se centra en redefinir la administración de la Rama y los poderes de las Altas Cortes. Ese énfasis no solo ha sido criticado desde diferentes orillas (como el senador de La U Ritter López o el académico Jorge Iván Cuervo), sino que ha molestado a varios magistrados.

Por ejemplo, anoche el presidente de la Corte Suprema, José Luis Barceló, criticó puntos como la propuesta de quitarle a esas cortes buena parte de su poder para nombrar a cabezas de organismos de control, la de poner como requisito que sus miembros hayan sido magistrados de tribunal o juez, o que se proponga que tengan más inhabilidades al salir de ese cargo.

En el mismo sentido, El Tiempo contó ayer que había una molestia amplia con el proyecto entre los magistrados. “Se dedica a golpear a los magistrados, en lugar de traer más recursos para la Rama, mejorar el Gobierno y la administración de la justicia”, es una de las citas de magistrados que presenta.

  • Los abogados críticos

Abogados de diferentes especialidades y vertientes han criticado distintos aspectos de la reforma. Por ejemplo, el penalista antioqueño Ricardo Posada ha dicho que al exigir que los nuevos magistrados tengan experiencia en la Rama se cortan los puentes con la academia; y Ramiro Bejarano dijo que solo tiene un punto rescatable (prohibir que comuniquen sus decisiones antes de que haya sentencia escrita).

  • La queja de Cambio Radical

A todo lo anterior se suma que en el partido del ex vicepresidente Germán Vargas hay una molestia muy grande por el texto de la reforma, pues dicen que en una medida muy grande copia la que ellos presentaron:

Eso, con un Congreso en el que el Gobierno no tiene mayorías y los votos de Cambio pueden ser decisivos, muestra que la reforma nació logrando todo lo contrario a un pacto nacional.

Nada de eso significa que la reforma no vaya a avanzar, no solo porque es natural que haya debate y porque el proceso legislativo puede ayudar a armar un pacto nacional, sino porque el Gobierno tiene pensados más ajustes a la justicia, en aspectos diferentes a su administración y las Altas Cortes.

Quizás en ellos presente los proyectos cuando esté más cocinado un pacto nacional.

Comentarios (8)

José Saramago ..

14 de Septiembre

2 Seguidores

La justicia es un partido político mas, ese problema lo traen desde que en la...+ ver más

La justicia es un partido político mas, ese problema lo traen desde que en la constitución de 1991 se politizo la justicia, la cual no es eficiente; y aunque hay valiosos jueces y magistrados decentes, hay una parte, una mafia llamada el Cartel de la Toga que esta corrompida, izquierdizada y politizada, estos no se van a auto-reformar a las buenas, al final solo una constituyente sera la solución.

Ronald-T

14 de Septiembre

0 Seguidores

Si los temas fueran fáciles no requerirían el paraguas de algún pacto. Los ...+ ver más

Si los temas fueran fáciles no requerirían el paraguas de algún pacto. Los malos presagios pueden también estar asociados a esa dificultad. Un ejercicio empatico podría hacernos percibir la propuesta de Carrasquilla, como un intento de tornar en progresivo un impuesto eminentemente regresivo como el IVA, lo cual parece interesante aunque complicado.

Ronald-T

14 de Septiembre

0 Seguidores

Y sobre las Cortes, es de esperarse que los magistrados no quieran salir de su...+ ver más

Y sobre las Cortes, es de esperarse que los magistrados no quieran salir de su zona de confort. Ellos serían el palo en la rueda de cualquier mejora. Duque lo sabe y aún así buscará un acuerdo ya que, si no lo logra, no podremos decir que no lo intentó. Sin embargo, parece una estrategia arriesgada.

Ronald-T

14 de Septiembre

0 Seguidores

Mindefensa es quien no encaja con los pronunciamientos de Duque, por mucho qu...+ ver más

Mindefensa es quien no encaja con los pronunciamientos de Duque, por mucho que se le busque o se force alguna similitud. No se entiende porqué insiste en opinar en temas que no son de su resorte, en cambio poco se refiere a problemas como el de la frontera. Cómo van las cosas creo que en poco tiempo va superar a su antecesor Luis C. Villegas en ser el más errático.

Alvaro

15 de Septiembre

0 Seguidores

A la presidencia se llega a aplicar lo aprendido no a aprender, decia Kissing...+ ver más

A la presidencia se llega a aplicar lo aprendido no a aprender, decia Kissinger. Que tristeza leer la argumentación de los partidarios del uberrimo, es el mismo sonsonete, la misma diatriba pero nada que aporte al debate.

DIDUNDI

15 de Septiembre

3 Seguidores

1-Gbno q sigue nadando al va-Y-ven d las aguas; se esperaban los 30 días, aho...+ ver más

1-Gbno q sigue nadando al va-Y-ven d las aguas; se esperaban los 30 días, ahora se habla d los 100 días, mañana desde cualquier lugar en el tiempo.
Gbno d Siglo 21 con olor nauseabundo a Siglo 20 donde la corrupción es tan sistemática como la violencia desaparecedora d líderes sociales a los q se les impone el IVA y d ñapa se les autodenomina d Narcos, cuando no tienen ni en q' caerse muertos.

GMolano

16 de Septiembre

0 Seguidores

Botero necesita que el ESMAD o el Ejercito repartan bolillo y plomo, que de ma...+ ver más

Botero necesita que el ESMAD o el Ejercito repartan bolillo y plomo, que de mala fortuna muera un millenial, solo ahí va a comprender en que contexto de país le toco ser MinDefensa. Parece predestinado para estrellarse.
Carrasquilla tubo que cambiar el nombre a la reforma tributaria para que no sonara a reforma tributaria lo que es una reforma tributaria.
El proximo año sera muy interesante.

chjarami

17 de Septiembre

1 Seguidores

Ya perdí la cuenta de cuántos ministerios hay. Pero que dos de ellos digan cosas que disgustan a una parte de la opinión no significa que se contradiga la posibilidad de un pacto nacional: significa que en el pacto neceariamente habrá disgustos para todos. Dejará a todos medianamente felices e infelices. Podría (debería) ser de otra manera?

Ya perdí la cuenta de cuántos ministerios hay. Pero que dos de ellos digan cosas que disgustan a una parte de la opinión no significa que se contradiga la posibilidad de un pacto nacional: significa que en el pacto neceariamente habrá disgustos para todos. Dejará a todos medianamente felices e infelices. Podría (debería) ser de otra manera?

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