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Por Carlos Hernández Osorio · 20 de Enero de 2020

Claudia López, en la sesión del Consejo Superior de la Universidad Distrital, que presidió el jueves pasado. Foto: Alcaldía de Bogotá.

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La nueva alcaldesa de Bogotá, Claudia López, ha dicho que su gobierno no solo comparte los motivos del paro nacional que este martes tendrá su primera jornada de movilizaciones del año, sino que hace parte de él. 

Eso se pondrá a prueba no solo con cómo maneje las protestas, tras el debatido estreno de sus nuevos protocolos el jueves en la Universidad Nacional, sino en cómo enfrente las demandas de los estudiantes de la Universidad Distrital, que está en paro, discutiendo una reforma y azotada por un escándalo de corrupción, y en la que puede ella puede incidir directamente porque es presidenta del Consejo Superior y la Alcaldía pone casi todos los 300 mil millones de presupuesto anual de la institución.

En estos cuatro puntos se verá si ella se sintoniza o no con lo que piden los estudiantes de esa Universidad, que le puede servir como laboratorio para concretar su proyecto de escuchar y actuar ante las peticiones que abundan en la calle desde el año pasado, y que ella ha prometido atender con la propuesta de "hacer un nuevo contrato social":

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Escuchar a los estudiantes justo cuando proponen una reforma grande

Estudiantes de la Distrital bloquearon el martes pasado la Carrera Séptima con calle 40, frente a la sede administrativa, para exigir la presencia de López, que en campaña se comprometió con ellos a respaldar su propuesta de crear una Asamblea Universitaria.

A partir de esa protesta Claudia convocó una sesión del Consejo Superior para el jueves pasado.

Crear la Asamblea es una reforma grande, que se convirtió en un punto de honor para los estudiantes que dicen que si no se aprueba, no levantan el paro. La decisión la puede tomar el Consejo Superior.

La propuesta es que haya una Asamblea mucho más amplia que el Consejo de nueve personas, pues tendría unas 115 personas (40 estudiantes, 40 profesores y 15 trabajadores trabajadores elegidos en elecciones internas, más 5 egresados y representantes de los directivos)

Aunque sería solo consultiva, y el Consejo mantendría la capacidad de decidir, ayudaría a legitimarlo o deslegitimarlo, pues tendría el derecho de discutir previamente decisiones gruesas como modificar los estatutos o la redacción del plan de desarrollo de la Universidad.

Hasta diciembre pasado, la creación de la Asamblea tenía sólo tres votos garantizados en el Consejo, según dos integrantes de él: los de los representantes de los estudiantes, de los profesores y de los exrectores.

En contraste, los dos votos del Gobierno Nacional (delegados del Presidente y de la Ministra de Educación), han planteado dudas jurídicas, y, según le dijo a La Silla una fuente que lo supo de primera mano, una política: que aprobarlo crearía un efecto dominó de asambleas en todas las universidades públicas, lo que dificultaría la toma de decisiones (hoy sólo hay una similar en la Universidad de Nariño).

En la sesión del Consejo que presidió el jueves la Alcaldesa, sin embargo, siete integrantes se comprometieron a votar a favor de crear la Asamblea en las próximas dos semanas (el estudiante, Julián Báez, no podía votar porque hace poco se le terminó el periodo, y el único que no estuvo de acuerdo fue el de profesores, que pidió aprobarla ese mismo día, algo que la mayoría consideró improcedente).

“En esas seis horas hicimos más de lo que hicimos en seis años”, le dijo a La Silla un integrante del Consejo que pidió reserva. “Creo que la mayoría cambió su posición en buena medida por la decisión de Claudia de transmitir la sesión en vivo. Allá la gente está acostumbrada a decir una cosa adentro y otra afuera, y ahí ya les tocó hablar a sabiendas de que todo el mundo los estaba viendo”.

“Lo que haremos en estas dos semanas no es arrancar de cero, sino revisar el proyecto que ya presentaron los estudiantes para presentar ese u otro con modificaciones al Consejo Superior. Queremos mirar en detalle que se ajuste a la Ley 30 (de Educación Superior)”, le dijo a La Silla Vacía la Secretaria de Educación, Edna Bonilla.

Los estudiantes, nos dijo Báez, consideran que están blindados jurídicamente, pues hicieron la propuesta después de discutirla con las directivas de la Universidad, cuyo rector, Ricardo García, dijo abiertamente que la apoya.

Como de la aprobación de la Asamblea depende que los estudiantes levante el paro, si se logra no solo ganarán ellos sino que López dará una muestra de que los escucha, algo que están reclamando del gobierno nacional estudiantes en todo el país.

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Atacar la corrupción en medio de un paro que arrancó, precisamente, por corrupción

En octubre de 2019 estalló el escándalo porque Wilman Muñoz, entonces Director del Idexud, el Instituto que se encarga de hacer contratos con entidades externas para traerle plata a la Universidad, se habría robado de $10.400 millones.

Ese fue el detonante del paro que hasta hoy se mantiene, y que le echó combustible en Bogotá a las movilizaciones estudiantiles que hicieron parte del Paro Nacional que arrancó semanas después.

El escándalo estalló en plena carrera por la Alcaldía y López lo usó para hacer campaña, prometiendo combatir la corrupción allá.

A Muñoz la Procuraduría ya lo destituyó e inhabilitó por 20 años, pero eso fue insuficiente para calmar las aguas por la histórica corrupción en la Universidad.

Ahora López tiene un margen de maniobra para mostrar más resultados: en la sesión del Consejo Superior que presidió el jueves ordenó contratar una auditoría para revisar la contratación de toda la Universidad y no solo del Idexud, como acordó hacerlo el Consejo en febrero pasado (y contrató apenas el 27 de diciembre).

Eso es importante porque iría más allá del escándalo de Muñoz cuando los contratos de prestación de servicios son un hoyo negro, según le dijeron por aparte a La Silla el representante de los estudiantes, la Secretaria de Educación y un integrante del Consejo que pidió reserva.

Sus resultados servirán para dar luces sobre cómo es manejada la Distrital y dónde hay que poner más alertas para evitar que se roben la plata.

Sin embargo, dos factores que son fuente de descontento y que es difícil que la Alcaldesa logre solucionar de fondo, lo que muestra los límites de ese margen.

Por una parte, están los que hacen política dentro de la universidad (con plata de por medio, como hemos contado), en los que están metidos profesores, estudiantes y trabajadores.

Una fuente que conoce de primera mano las movidas del Consejo le contó a La Silla, por ejemplo, que personas cercanas al exconcejal Samuel Arrieta (que por mucho tiempo manejó los hilos de la Distrital) intentaron incidir entre algunos integrantes del Consejo durante la sesión para “tirarle duro a Claudia”, pero finalmente no pasó.

Por otra, el rector Ricardo García está deslegitimado ante los estudiantes, que son los que lideran el paro, porque el confeso corrupto Muñoz dijo en la Procuraduría que García estaba al tanto de las movidas ilegales de dinero.

Aunque éste lo ha negado y la misma Procuraduría lo desestimó, los estudiantes han incluido la acusación en sus protestas, como quedó claro la semana pasada. “Él no puede aparecerse en una reunión con ellos porque lo comienzan a tratar de corrupto”, nos dijo una fuente del Consejo.

La salida no parece cerca, pues García le dijo a La Silla: “Mientras no recupere mi reputación, no me voy”. Hasta ahora López no ha marcado distancia frente a él, aunque tampoco ha salido a defenderlo.

 
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Facilitar el acceso a educación superior

La Distrital, nos dijo la Secretaria de Educación, Edna Bonilla, es el escenario natural en el que Claudia pretende comenzar a cumplir su principal propuesta en educación: crear una Agencia de ciencia, innovación y educación superior que garantice al menos 20.000 cupos de educación superior gratuita en cuatro años.

Es el escenario natural en tanto habrá un paquete de esos cupos que se abran en la Distrital, lo que le ayudaría a robustecerla aumentando demanda de sus programas.

Eso es clave en una ciudad en la que, de 45 mil estudiantes que se gradúan de colegios públicos cada año, sólo 26 mil acceden a educación superior; además porque la educación pública gratuita es una reivindicación general de movimiento estudiantil y muchos de los jóvenes que han salido a marchar.

La apuesta no está ganada, porque, como nos dijo la Secretaria, parte de esos cupos serán también para acceder a la universidad privada, y dependiendo de qué tanto termine fortaleciendo López a las públicas, y en particular a la Distrital, frente a las privadas, puede tensionar o distensiones su relación con los estudiantes.

 
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Aplicar los nuevos protocolos para atender la protesta social

Junto con los estudiantes de la Nacional y la Pedagógica, los de la Distrital tienen la mayor capacidad de convocatoria para cualquier movilización en las calles de Bogotá, con la particularidad de que los motivos de su descontento también son locales, y por ello Claudia López puede incidir para atenderlos.

Y ya han demostrado que están dispuestos a salir a las calles así sea por fuera de la agenda del paro, como el año pasado, cuando antes de que comenzaran los cacerolazos salieron dos semanas a marchar tras conocerse el robo de los $10.400 millones (esa protesta es recordada porque el Esmad terminó lanzando gases a la entrada del Hospital San Ignacio).

Y como lo hicieron la semana pasada cuando bloquearon la Séptima para pedir que López les definiciera si estaba jugada o no con aprobar la Asamblea. Fue una protesta que se disolvió sin la intervención del Esmad, pero eso no quiere decir que la Alcaldesa los tenga ganados, sobre todo después de que algunos de sus estudiantes participaron en las protestas frente a la Universidad Nacional del jueves.

Ese día se pusieron a prueba los nuevos protocolos para atender la protesta social que creó esta Alcaldía y que parten de privilegiar el diálogo y la sanción social contra los violentos antes que al Esmad, que seguirá usando como última opción. 

Aunque privilegiar el diálogo marca una diferencia frente a Peñalosa, que siempre estuvo caído frente a los estudiantes, está por verse si con esos nuevos protocolos López logra menguar las tensiones entre estudiantes y Alcaldía, teniendo en cuenta que tan sólo contemplar la intervención del Esmad ya lo rechaza de plano buena parte del movimiento estudiantil y la izquierda.

“Se notó la intención de cambiar frente a la Alcaldía pasada, pero los policías siguen siendo los mismos, y los gestores de convivencia son paños de agua tibia porque no tienen capacidad de decisión”, le dijo a La Silla una estudiante de la Distrital que estuvo en las protestas del jueves.

El mismo Gustavo Petro, que en su campaña presidencial movilizó a un grueso de los estudiantes universitarios, ya dijo que “es más de lo mismo”, por lo que López tiene el reto de no quedar ante los estudiantes como una Peñalosa II en ese aspecto.

 

 

Comentarios (5)

harriarq

20 de Enero

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Veremos si Claudia es mas efectiva que su secre disfrazado de joven, quien no ...+ ver más

Veremos si Claudia es mas efectiva que su secre disfrazado de joven, quien no pudo convencer a los de la nacho ni con guaro, La López obrara de mediadora y apoyadora, juez y parte, jefe de la policia y acompañante.... Recuerde que gobierna para la ciudadanía en general y no solo para sus electores, veremos en el paro y las marchas, ya le midieron el aceite dos veces y parece que le falta ...1

AlvaroH

20 de Enero

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Pero sí pudo convencer a otros que protestaban, así que usted está viendo c...+ ver más

Pero sí pudo convencer a otros que protestaban, así que usted está viendo como malo su labor por no ser perfecto ni omnipotente.

Elgatodeschrodinger

20 de Enero

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La nacional, la distrital y la pedagogica tienen espacios fisicos que valen mucho mas alla de una infraestructura razonable y cuestan por la afectación a la ciudadania lo suficiente como para pensar comprar un par de fincas y que los manden a las afueras, si uno no es capaz de vivir en sociedad las vacas lo reciben, a ver si podemos recuperar la tranquilidad los vecinos y produce mas que disturbio

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Henry Castro Gerardino

20 de Enero

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Escuchar y proponer es bien recibido, lo difícil es conciliar todas las propuestas, máxime que los estudiantes tienden a pedir lo imposible, no importa si es legal o ilegal. Claro, todos pedimos mucho para que en la negociación se alcancen la mayor parte de la propuesta. Pero es muy probable que los estudiantes endurezcan sus posiciones y pretendan que debe pasarse incluso por encima de las normas

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13 de Febrero

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Ojala vaya bien la Distrital. Pero, la Nacional y la Pedagógica están en Bogotá y las Universidades privadas en el Centro de la ciudad, con su oferta a expensas de los Barrios populares, constituyendo la modalidad de gentrificación mas perversa del mundo. El negocio de la educación superior. Foto calle 19x3a: la Cinamateca Distrital pero las torres para arriendo a estudiantes con cerros pintados.

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