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Por Daniela Pinzón García · 27 de Julio de 2020

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La semana pasada, La Otra Cara publicó un artículo que asegura que los senadores Iván Cepeda, Gustavo Petro, Antonio Sanguino y la bancada de Farc, presentaron un “proyecto de ley para modificar la estructura de la Fuerzas Armadas, especialmente, la forma cómo se hacen los ascensos de los integrantes del Ejército y la Policía en el Congreso”, y que con esto, “las Farc pretendían reformar ilegalmente el Ejército”.

Como el artículo tiene más de 2,600 reacciones en Facebook y más de 12 mil en Twitter, decidimos pasarle el Detector de Mentiras y encontramos que es engañoso porque parte de un hecho cierto, la presentación y retiro de un proyecto de ley, para llegar a conclusiones erradas, que el retiro se dio porque era ilegal y que el proyecto tenía unos alcances mayores a los que revela su texto. 

El proyecto de ley

Este es el proyecto de ley que presentaron “los congresistas de izquierda y las Farc” para reformar las Fuerzas Armadas” y la carta de retiro del mismo: 

 

El senador Antonio Sanguino confirmó a La Silla Vacía que las imágenes que muestra La Otra Cara son reales, pero que les falta contexto. 

Ese es uno de los cuatro proyectos de ley liderados por los senadores Antonio Sanguino e Iván Cepeda, para reformar las Fuerzas Armadas.

Los proyectos de ley son sobre: 

  • El sistema de ascensos de militares y policías

  • El uso de la fuerza pública en la manifestaciones públicas - Esmad 

  • La creación del servicio social para la paz

  • La inteligencia y la contrainteligencia 

Todos fueron radicados la semana pasada (revíselo acá, acá y acá).

“Esto no con el ánimo de acabar con las fuerzas militares -como asegura el artículo de La Otra Cara-, sino con el fin de fortalecerlas y garantizar que su accionar respete los derechos humanos”, le explicó Sanguino a La Silla.

No reformaba el Ejército, sino regulaba los ascensos

El proyecto buscaba regular y controlar el ascenso de los miembros de la Fuerza Pública, no reformar el Ejército como dice La Otra Cara.

Por ejemplo, proponía suspender los ascensos de militares denunciados o investigados por genocidio, crímenes de lesa humanidad o de guerra, "falsos positivos", interceptaciones legales o tolerancia de grupos armados.

Esto para evitar ascensos tales como el del general Nicacio Martínez, que estaba siendo investigado por un posible caso de falsos positivos. 

No había problema legal, pero sí político o de presentación

Los autores sí retiraron ese proyecto de ley, como asegura la publicación, pero no por un “grave error legal”. 

La Otra Cara argumenta que los ocho senadores del partido Farc que firmaron el proyecto no podían hacerlo, pues “según la ley, los miembros de esa guerrilla no pueden legislar en la Comisión Segunda del Senado”, que tiene a su cargo, entre otros temas, la defensa nacional y la fuerza pública. 

Si bien es cierto que los congresistas de Farc no pueden hacer parte de las comisiones segundas de Senado y Cámara, según una ley que desarrolla el Acuerdo, eso no significa que no pueden presentar proyectos de ley que deban ser tramitados por esa comisión.

Los congresistas pueden presentar proyectos que se tramitan en cualquier comisión, no solo en aquella en la que están.

De hecho, de los firmantes solo Sanguino y Cepeda pertenecen a la Comisión Segunda; otros como Petro, no. 

Sobre el retiro, esto explica el senador Sanguino: “Lo pusimos a consideración de todas las bancadas, y lo firmaron los senadores de oposición, incluyendo a los de Farc. Después de radicado, los senadores de Farc manifestaron que no estaban seguros que fuera conveniente y pidieron quitar sus firmas. Por eso lo retiramos". 

Sin embargo, una vez retiradas esas firmas, lo volvieron a radicar. Retirarlo era la única forma de quitar las firmas y que el proyecto siguiera. 

Aunque es imposible saber cuál era la intención de los senadores de Farc al firmar y retirar sus firmas, es absurdo afirmar que fue porque hubo un "grave error legal" o porque se "descubrieron sus intenciones", como dice La Otra Cara, pues los proyectos de ley son públicos y además, este era legal.

Calificamos el artículo como engañoso, toda vez que utiliza información verdadera para llegar a una conclusión errada. 

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