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Por Ever Mejía · 26 de Marzo de 2020

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La cuarentena es una medida drástica y dura para la mayoría de colombianos. Pero quizás el sitio donde se siente con mayor severidad es en las Islas de San Andrés, que deberá sobrevivir los 20 días de encierro sin su principal motor económico, el turismo, y con un solo hospital para atender a 63 mil isleños. A eso se le suma que el domingo se confirmó el primer caso de coronavirus y que es un caso de contagio no importado. 

Aunque según el reporte del Instituto Nacional de Salud (INS) el paciente tuvo contacto con un caso confirmado de coronavirus, es llamativo por ser el primer caso de la isla y porque no se reportó dónde está la persona que lo infectó. De hecho, el gobernador de San Andrés, Everth Hawkins, le dijo a La Silla Vacía que no se sabe quién lo contagió. 

El diagnóstico se confirmó por casualidad. 

 

El viernes, Hawkins y su círculo más cercano se realizaron la prueba porque el gobernador estuvo en la cumbre de mandatarios convocada por el presidente Iván Duque el 14 de marzo, en la que también asistió el alcalde de Popayán, Juan Carlos López, quien resultó infectado por el virus. 

El gobernador dio negativo, pero uno de sus escoltas se convirtió en el paciente 0 de la isla. 

Hawkins sospecha que su escolta se pudo contagiar entre el 13 y 14 de marzo porque mientras él estuvo en Bogotá en la cumbre, a su escolta lo mandaron a patrullar a la peatonal, uno de los sectores más transitados por turistas en la isla. 

De ser cierta esta hipótesis, indicaría que el escolta estuvo casi una semana (del sábado 14 hasta el viernes que se le realizó la prueba) infectado, y sin las medidas de prevención.

Sin tener claro el origen del contagio, es posible que el coronavirus esté en el ambiente de la isla, como reconoce el propio Hawkins.   

Esto alerta a los isleños que las últimas semanas tuvieron un alto contacto con turistas y que solo cuentan con un hospital público con unidad de cuidados intensivos. También les preocupa saber cómo sobrevivirán sin los ingresos del turismo durante los 20 días de la cuarentena y con las medidas de prevención posteriores.  

Deficiencias hospitalarias

El hospital Clarence Lynd Newball Memorial es el único en el Archipiélago que cuenta con unidad de cuidados intensivos para atender a  57.433 sanandresanos y a 6.259 providencianos.

Hoy solo tiene 9 camas de cuidados intensivos y el mismo número de respiradores, cuatro de ellos ocupados por paciente con otras enfermedades. Una cama y un respirador por cada siete mil habitantes.

El gobernador asegura que entre mañana y sábado estarán llegando 25 camas y 10 respiradores nuevos a la isla. 

En todo caso el hospital, que lleva el nombre de un médico raizal destacado por su trabajo con los isleños, es reconocido por su deficiente servicio. 

Como contamos, entre el 2017 y 2018, el hospital sufrió una crisis en la que no se le pagaba el sueldo a los trabajadores y no tenía ni siquiera sábanas límpias. Su situación llegó a ser tan precaria que tuvo que recibir donaciones. 

En su momento, el entonces gobernador Ronald Housni (condenado por corrupción) fue suspendido provisionalmente por la Procuraduría durante seis meses por la presunta omisión de sus deberes en el manejo del sistema de salud, porque le renovó el contrato a una IPS que prestaba un servicio de salud “deficiente”.

Y, en agosto del año pasado, la Asociación Sindical de Médicos de Colombia (Asmedas), seccional San Andrés, le envió al Ministerio de Salud una denuncia por 38 irregularidades en la prestación del servicio de salud en el hospital y en la isla. 

“Área de cirugía y Hospitalización no cuenta con un sistema óptimo de aire acondicionado, aumentando el riesgo de infecciones (...) No hay insumos ni equipos para realizar la labor quirúrgica por lo cual es necesario la constante remisión de pacientes para la realización de procedimientos en otras instituciones (...) Existe una falencia en la electricidad, lo que genera con frecuencia apagones”, reza la denuncia.

A eso se le suma que tiene que atender a los pacientes de Providencia, pues el único hospital de esa isla, el Hospital Local de Providencia, es de primer nivel, o sea que solo brinda atención básica. No tiene servicios de urgencia y en los últimos años, también tuvo problemas con los insumos médicos y el pago a sus empleados.

Así que cada vez que hay una persona de gravedad en Providencia tiene que ser trasladado en avión o en lancha, si es después de la seis de la noche, recorrido que dura dos horas. Generalmente se usa un avión de la Fuerza Aérea. 

“Si se presenta un caso de coronavirus en Providencia, el paciente debe aislarse en su residencia. Y en caso de presentar malestar, será trasladado a San Andrés”, nos confirmó la directora del hospital Marjorie Englehart. 

El gobernador dijo que aspira a dotar a Providencia con una unidad de cuidados intensivos, pero no dio detalles de cómo ni cuándo se concretaría esta intención. 

El archipiélago también cuenta con la clínica Villarreal, aunque esta no tiene unidad de cuidados intensivos. Y el gobernador firmó un préstamo gratuito (comodato) con las cadenas hoteleras On Vacation y Decameron para adecuar un hotel de cada uno como un hospital transitorio durante la emergencia sanitaria. 

“Esos dos lugares vamos a usarlos para cualquier tipo de patología diferente al Covid-19 y así habilitar todas las salas de nuestro hospital para atender todo lo relacionado con el Covid-19”, dijo Hawkins.

A la crisis de salud que se puede avecinar, hay que sumarle la económica. Desde la semana pasada, están cerradas las playas y los vuelos internacionales cancelados; desde ayer, también frenaron los vuelos locales por la cuarentena nacional. Así que una isla que vive del turismo se queda encerrada y sin visitantes. 

Turismo

San Andrés y Providencia tienen 63.692 habitantes y, según el consolidado de la Gobernación, el año pasado recibieron en promedio 85.897 turistas por mes. 1.030.772 visitantes al año. 

De acuerdo con Migración Colombia, en 2019 al archipiélago de San Andrés llegaron el 3,5 por ciento de los turistas que visitaron el país, cuando su población apenas representa el 0,2 por ciento. 

El secretario de Turismo, Sebastián Ospina, nos dijo que este sector mueve el 80 por ciento de la economía de las islas. Y la publicación del Dane del 2019 indica que el comercio, los hoteles y la reparación componen el 57 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de la isla, tres veces el promedio nacional.

Con las primeras medidas de prevención del coronavirus del presidente Iván Duque y el gobernador, se sintieron las primeras afectaciones a la Isla. Pero el golpe más duro se dio tras el decreto expedido el miércoles pasado por Hawkins, en el que ordenó cerrar las playas, el ingreso de turistas extranjeros a la isla y las actividades comerciales en discotecas, bares y cines, entre otras. 

Luego vino el toque de queda durante el fin de semana y la cuarentena nacional que va hasta el 14 de abril.

Robinson Puello, dueño de la empresa de turismo Blessing Tour, que realiza tours por los cayos de la isla, dice que él y sus ocho empleados tienen seis días que no reciben dinero porque viven de los recorridos diarios que le hacen a los turistas. 

Katherine Fonseca y John Mark García son dueños del hostal Luna Azul Tropical, que tiene seis apartamentos y cinco habitaciones, y el último huésped lo tuvieron el domingo 15 de marzo. 

“Gracias a Dios tenemos nuestros ahorros. Pero es triste porque los teníamos destinados para la remodelación del hostal”, nos dijo García. 

Para mitigar el impacto económico en el sector, el gobierno nacional ha anunciado medidas como correr para el segundo semestre las liquidación de las contribuciones parafiscales y la declaración de impuesto de IVA y renta. 

El gobierno también dispuso de un ingreso adicional cercano a los 334 mil pesos para Familias en Acción, que en la isla son 320 familias beneficiadas. La reconexión del servicio de energía y agua para los morosos y la posibilidad de aplazar el pago de las cuotas de créditos hipotecarios, de consumo, tarjeta de crédito, crédito de vehículo y comerciales.

En el próximos 20 días (como mínimo) el archipiélago que recibe un millón de turistas al año tendrá que ver cómo se las resuelve sin ellos, sin poder salir de las casas y con un deficiente sistema de salud. 

Comentarios (2)

Robin Hood

26 de Marzo

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Si para esta epoca llegan un millón de turistas, cada uno tiene que pagarle u...+ ver más

Si para esta epoca llegan un millón de turistas, cada uno tiene que pagarle un impuesto a la isla $110.000, eso serian $110.000.000.000 en ingresos para 63.000 habitantes. Y eso sin contar cuantos turistas + llegan el resto del año.

Que hacen con toda esta plata que les ha ingresado por años? No creo que en Colombia exista un municipio con tales ingresos.

Marleny Barrera López

26 de Marzo

5 Seguidores

El Covid-19 ha desnudado la necesidad de fortalecer el sistema de salud, de darle verdadera dimensión de derecho fundamental y no de mero lucro. La necesidad de no votar por quienes se roban los recursos. Ese círculo hay que romperlo. Seremos capaces? Hoy sí estamos exigiendo al gobierno políticas de ayudas, hay que seguirlas exigiendo, eso es lo que ordena la Constitución Política.

El Covid-19 ha desnudado la necesidad de fortalecer el sistema de salud, de darle verdadera dimensión de derecho fundamental y no de mero lucro. La necesidad de no votar por quienes se roban los recursos. Ese círculo hay que romperlo. Seremos capaces? Hoy sí estamos exigiendo al gobierno políticas de ayudas, hay que seguirlas exigiendo, eso es lo que ordena la Constitución Política.

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