Pipe

12.49 pm. "Bien, mami, Felipe ya comió". 13.22 pm. "Sí, no se preocupe, el niño está viendo televisión". 14.02 pm. "Lo voy a bañar mientras está la sopa. ¿Y a usted cómo le fue en su cita?". 14.45 pm. "Amor, véngase rápido que el niño se cayó". 15.15 pm. "No, Tatiana, es Lina. Váyase para el CAMI, allá se lo llevó Manuel". 15.30 pm. "Voy con él para el Hospital, al niño lo llevaron ahí porque parece que está grave. Pero tranquila, Diosquiera que todo salga bien". 15.55 pm. "¿Cómo así que el niño se murió, Manuel? ¿Qué fue lo que pasó?".

Tatiana Chocontá tiene los ojos grandes, oscuros, como los de su hijo. Tres lunares se alinean en su mejilla derecha, equidistantes: el primero al lado de la boca, el último cerca de la oreja.

Benjamín Quintero llegó a Bogotá en el 2006, proveniente de su pueblo, Pailitas, César. Nunca había salido en televisión pero ahora cree que sin el ruido de esas cámaras no habrá justicia en el caso de su hijo asesinado.

Manuel Nova lleva el pelo muy corto, en dos capas, y tiene las manos gruesas. Desde que habló por teléfono la primera vez con Tatiana, ha contado al menos cuatro historias para explicar la muerte de Andrés Felipe.

Tatiana y Benjamín se conocieron en un cultivo de fresas en Guaymaral, donde trabajaban. Vivieron juntos casi dos años en Cerro Norte, un barrio encumbrado en una franja de los cerros orientales donde alguna vez hubo un bosque, al norte de Bogotá. Tuvieron un hijo. Tatiana se ocupó de la crianza de Andrés Felipe y Benjamín viajó a Girardot a trabajar haciendo placas para edificios. De su vida en común ninguno guarda buenos recuerdos.

Manuel y Tatiana empezaron a salir cuando el amor se fue por la ventana en Cerro Norte. Se conocieron en un obra en la calle 116 con autopista. Él manejaba una máquina retroexcavadora, ella trabajaba en el casino. Del año y medio de noviazgo, vivieron juntos los últimos 5 meses, con Andrés Felipe, en el barrio Santa Rita, casi en la punta de una península que forma una curva del Río Bogotá, en Suba.

Tatiana amaba a Manuel con el amor de los primeros días. Pero sin elección por la muerte de su hijo, sin estaciones, pasó a odiarlo: "Él era bien", dice, "no entiendo qué pasó", dice, "que la Justicia haga lo que tiene que hacer", dice, "y que no salga nunca de la cárcel", dice.

Andrés Felipe Quintero Chocontá acababa de cumplir 2 años cuando lo mataron. Su cara era idéntica a la de su mamá. Sus labios también tenían la forma de un beso, su nariz era chata, y su piel, achocolatada. Su familia lo llamaba Pipe, le gustaban las galletas. Sólo decía algunas palabras, a media lengua, las más simples, que le servían para llamar al orden (chito), dirigirse a su papá (tata) o pedir algo de comer (llelletas).

Andrés Felipe llegó sin signos vitales al hospital. Ese día, 14 de febrero, Manuel lo estaba cuidando mientras Tatiana iba a una cita médica. Según la necropsia, el niño murió ahogado y la manera de la muerte fue violenta "por sumersión de la víctima en medio líquido, probablemente mediante sujeción vigorosa del rostro”. Tenía magulladuras y raspones en casi todo el cuerpo, además de una uña rota en un dedo de la mano izquierda. El ano estaba dilatado. "Este hallazgo ?advierte el informe médico? debe tomarse con cuidado porque el esfínter anal se relaja postmortem". Los exámenes que aclararán si hubo abuso sexual se conocerán pronto.

Tanto el informe del Hospital de Suba como la necropsia practicada por Medicina Legal dan cuenta de cicatrices y moretones antiguos en el cuerpo de Andrés Felipe. “Mi hijo tenía morados como cualquier niño que se cae, las cicatrices viejas son del jardín. Los rasguños sí no los tenía la última vez que lo vi”, explica Tatiana.

En la audiencia de imputación de cargos a Manuel Antonio Nova Cardozo, el fiscal argumentó, con base en las declaraciones y la cronología de los hechos recogidas por los investigadores del CTI, que Tatiana sospechaba de Manuel cuando ella se ausentaba, pero él siempre negaba haber golpeado al niño. “Cuando estaba conmigo Manuel lo trataba bien, estaba pendiente de lo que necesitaba”, dice Tatiana en otra entrevista.

Manuel Antonio Nova Cardozo tiene un proceso abierto por inasistencia alimentaria, pero ninguna condena judicial en su contra. "El señor Manuel ha tenido dos hogares, hijos, sin que se le hubiese puesto denuncia alguna por maltrato infantil”, dice su abogado. Durante la audiencia entran y salen periodistas de la sala. El fiscal lee parrafadas del código de procedimiento penal. Una mujer de traje está absorta en su celular. Manuel Nova pone una mano sobre la otra, acomoda los dedos de una mano con los de la otra. Despacio. A veces se come las uñas, o la piel alrededor, y a veces mueve la cabeza levemente hacia los lados. También él parece distraído.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

CASOS SIN JUZGAR
Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena