La última noche

Cuando la madre lo vio, alrededor de las cuatro de la mañana, Juan estaba dándose golpes con otro hombre. Sangraban. Ella no entendía qué sucedía: un par de horas antes habían estado juntos ?una amiga de la familia, la madre, su hijo Juan Pablo, y el suegro? tomando cerveza y aguardiente. ¿Qué hacía el hijo ?que ella suponía en casa? en la entrada de Aures II, peleando, malherido?

La tarde del sábado 5 de diciembre Juan Pablo ya había bebido un par de horas cuando a las nueve de la noche, para seguir bebiendo, se encontró con su madre donde Don Chucho.

?Primero nos tomamos de a cuatro cervezas. Nos fuimos después a El Turista (otro bar de la zona) y nos tomamos otras cuatro ?cuenta la madre, Edilma Tapiero, de 46 años.

De El Turista salieron a las dos de la mañana hacia un tinteadero ubicado a pocas cuadras sobre la Avenida Ciudad de Cali. En esta nueva estación, una vez bebida media botella de aguardiente, Juan se ofreció a acompañar a la amiga de la familia hasta la casa en Villa María. Regresó después al tinteadero donde lo esperaban la madre y el suegro y se iría nuevamente, al llamado de un muchacho conocido, para hablar con los policías que se habían llevado a la Mona, una vendedora de tintos.

Le pidió diez mil pesos prestados ?no tenía más dinero consigo? al suegro y se fue con el muchacho hacia Aures I, del lado oriental de la Cali. A las dos y veinticinco de la mañana, por última vez, llamaría a la esposa para avisarle de su pronta llegada.

Poco más de una hora estuvo Juan fuera del alcance de su familia, sin llamarlos, sin que lo vieran tampoco. El suegro, que se había quedado en el tinteadero, vio a la mona pasar corriendo de vuelta de Aures I. Extrañado, llamó a Juan ?a las tres y treinta y cinco de la mañana quedó registrada la llamada? y él le dijo que ya iba para la casa, donde estaban su esposa y su hijo.

La familia supo luego, intentando reconstruir los últimos pasos de Juan, que él había vuelto al tinteadero por unos cigarrillos diez minutos después de que ellos se fueran.

Al filo de las cuatro de la mañana, cuando la madre y el suegro cruzaban la calle 132 al occidente de la Cali, lo vieron peleando ?lo vio ella: el suegro tardó unos minutos en convencerse?, y para entonces Juan tenía ya la herida en el cuello que desencadenaría su muerte.

Se caían y se levantaban, hasta que a empellones Juan y su contendor fueron a dar a la avenida. Como pudo, la madre cogió al agresor de su hijo de los brazos, y no lo soltó hasta que el suegro intervino con una golpiza y la madre pudo concentrarse en el hijo.

Una ambulancia que no saben quién llamó se llevó a Juan y, a los cinco minutos, una patrulla de la policía detuvo al otro hombre.

En el Hospital de Suba, a donde los llevaron a ambos, los policías le pidieron a la madre que reconociera al sospechoso ?identificado como Óscar Fidel Moreno Ramírez, de 36 años?, custodiado en una silla del hospital. Cuando a la vuelta a la sala de espera la madre vio llorar al suegro, se negó a aceptar la muerte, pidió ver al hijo.

?A las cinco y cincuenta y uno me llamó mi suegra a decirme que a Juan lo habían matado ?cuenta la viuda.

Juan Pablo Toledo no tuvo tiempo más que para despedirse de la madre. El periódico cita a algunos vecinos de Aures II que habrían presenciado una “riña por exceso de alcohol”. La madre dice haber visto al otro hombre “como ido” la noche del asesinato, pero ni ella ni la esposa conocen al presunto asesino y conjeturan que pudo tratarse de un intento de robo. Ninguno de los vecinos consultados ?droguista, tendero, vigilante, tintero y pareja de novios en el parque? de las calles aledañas, sabían siquiera del asesinato. Y, en fin, no hay registro del proceso judicial, dos semanas después, en los juzgados de Paloquemado, a donde dice la madre que los policías llevaron al sospechoso una vez declarada la muerte del hijo. Pero allá lo vio Edilma Tapiero, la madre, en la madrugada del homicidio, sin camisa, ensangrentado, con una ruana que le consiguieron los policías.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

CASOS SIN JUZGAR
Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena