Carlitos

 

1

?Él era mi niño ?dice la madre y alcanza con una mano el portarretratos.

En la mesa redonda de mantel blanco reposan también una veladora, un vaso de agua, un cuadro de la Virgen María.

Contra un muro de la sala de la casa, en el barrio Nogales, una madre ha levantado un altar para recordar al hijo asesinado.

?Yo soy la fuerte de la casa, no puedo desmoronarme porque se acaba mi familia ?dice enseguida.

Todo lo pregunta antes de aceptar hablar sobre el hijo. ¿Por qué le pusieron así (a la Silla Vacía)? ¿Qué harán ustedes con esa información? ¿Qué va a pasar con los casos después del 31 de diciembre? Y, la más difícil de responder, ¿para qué sirve contar ahora?

2

?Yo estaba lo que se dice profunda. Duermo en un cuarto piso. Por eso no oí nada. Pero al día siguiente ?dice una vecina del callejón donde cayó el hijo asesinado: calle 132 C con carrera 130? cuando salía para mi eucaristía de las siete, encontré la calle acordonada, y el charco de sangre, y cuatro policías rondando.

?¿Pero lo robaron o por qué lo mataron? ?dice la vecina que preguntó a uno de los policías, e insistió, y dos veces le respondieron: “Por intolerancia”.

?La muchacha gritaba “ayuda, ayuda” ?agrega otro vecino que sí oyó los gritos a las dos y media de la mañana y llamó a la ambulancia?. Y mientras tanto tres costeños borrachos que pasaban por ahí, tomando caldo alrededor, le decían “tranquila, tranquila” ?recuerda.

3

Carlos Esteban Ochoa Gonzalez, Carlitos, o Charly como le gustaba hacerse llamar, habría cumplido dieciocho años el 27 de diciembre. Cursó hasta décimo grado. Le gustaba cortar el pelo ?“mirando aprendió, igual a como aprendió a conducir”? y trabajaba a ratos en una barbería con unos familiares. Quería abrir su negocio ?lo decía todo el tiempo?, peluqueaba a los amigos, jugaba microfútbol. Y, a veces sí, a veces no, salía con una muchacha. Pero todas lo querían porque era el más simpático del colegio, un niño venido a grande, el menor y el único hombre de la casa ?eso que dice la gente?, “bendito entre las mujeres”.

4

?Lo primero que le preguntan a uno los policías es que si el muchacho fumaba vicio, que si era expendedor. Lo ofenden a uno con esas preguntas. Con ese sarcasmo ?dice María Eugenia González?. Da lástima que lleven esos uniformes puestos ?dice.

Ella, mestiza de pelo negro y ojos pequeños, habla con el acento del sur aunque nació en Sogamoso. Descree de la Justicia, sigue los noticieros de televisión y se entera del último capturado que liberaron ?a veces porque eso dice la ley: que la cárcel a falta de sentencia es una medida excepcional, a veces porque de verdad la Justicia cojea?, y descree también de las autoridades.

?El primer día dicen que van a mover cielo y tierra… Al tercero, salen con que las cámaras son de baja resolución, que tienen cincuenta casos acumulados, que solo se ven las siluetas.

La madre de una de las muchachas presente la noche del asesinato, temerosa por la vida de su hija ahora testigo de un homicidio, se la va a llevar de Bogotá. Es a la que más han llamado los investigadores ?no así al muchacho que también acompañaba al hijo asesinado?, pero, dice la madre, “no le han pedido ni siquiera un retrato hablado de los atacantes”.

?Nos dijo el capitán (de la policía) que callados porque si no los asesinos se iban del barrio y ahí sí a dónde los iban a ir a buscar… Será en veinte años que yo me muera y no vea nada ?sentencia.

5

Carlos Esteban Ochoa González, el hijo asesinado de María Eugenia González, salió de un bar sin nombre la madrugada del 6 de diciembre, con una amiga y un amigo, y caminaba a pocas cuadras ?a cuadra y media de donde cayó hace dos meses Julián, otro muchacho asesinado en el barrio Nogales? cuando cinco hombre armados los asaltaron. Aunque entregaron los objetos de valor ?el reloj de Carlos?, aunque dicen los amigos que no se resistieron al asalto, uno de los cinco le asestó a Carlos una puñalada por la espalda, y lo mató.

?No era la primera vez que estaban ahí, ni mi hijo y sus amigos eran las primeras víctimas de esa banda ?se queja la madre en televisión?.

La amiga de Carlos, como pudo, lidió con su agonía. En medio del desespero llamó a una tía que vive en Kennedy, que por casualidad conocía a la familia del muchacho, y así, de boca en boca, llegó la noticia, a las cuatro y media de la mañana del domingo, a la puerta de María Eugenia González.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena