“Patecabra”

I.

Es un movimiento como un péndulo, sutil, pero lo suficientemente fuerte para que el mango libere la navaja y ésta quede firme, erguida. El patecabra apareció por primera vez dentro de la fiesta, entre los empujones involuntarios que produce la gente que se aprieta. Había suficientes hormonas para alterar los ánimos. El salón comunal estaba lleno de colegiales del Gerardo Paredes, la mayoría conocidos, pero como la fiesta era abierta también “había ñeros”, cuenta uno de los asistentes.  

–¿Qué, se enamoró o qué?–

Cristian David García no quería problemas, lo que no necesariamente es lo mismo a que los problemas no lo buscaran a él. Sin embargo, para evitar peleas, Cristian y sus amigos salieron del salón comunal. Eran ocho: dos peladas más jóvenes, “el costeño” y otros cinco muchachos entre los 17 y 18 años.

Ni siquiera eran las 11 de la noche.

Cristian David, que había logrado que su mamá le diera permiso para ir a la fiesta, que había atravesado la ciudad desde Soacha hasta El Rincón de Suba para encontrarse con sus viejos compañeros, no estaba dispuesto a rendirse.

– Vamos a buscar otra fiesta–, dijo.

II.

“Nos encontramos con seis negros regrandes. Eran dos costeños y cuatro negros que jugaban con una cédula. Eran como de Antioquia. Estaban en la inmunda, relocos. Uno de ellos dijo, normal: si quiero, puedo matar a uno de esos chinos”.

“Uno de los que venía con nosotros nos dijo ‘Esperen, yo los conozco’”

“Nos controlamos. Mi amigo sacó el celular y uno de los negros se lo rapó. ‘Mi celular, mi celular’, gritaba mi amigo que se fue corriendo detrás del negro. Ese man sacó un chuzo, una 'cabra' y se fue directo al pecho”.

“Yo abracé a Fabián y me lo llevé al Cai. Cuando me devolví, los negros tenían 'cabras' cada uno y tenían arrinconado a otro de mis amigos. Cristian se le fue encima al que había herido a Fabián y lo empujó. Todos salimos a correr pero Cristian se cayó y ahí fue que lo chuzaron”.

“Yo le grité ‘vamos, vamos’. Él alcanzó a pararse pero se cayó más adelantico. Yo me devolví y le dije ‘Cristian, no nos haga esto. Le toqué el cuello pero no le sentía el pulso”.

“Ahí fue que le vimos la hilerita de sangre. Pailas”.

III.

Cristian David García Buitrago -bogotano, 17 años, delgado, amante de los grafittis y dibujos y algo vanidoso- llegó sin signos vitales al Hospital de Suba. Otros dos muchachos que estaban con él fueron internados con heridas de cuchillo en el cuerpo. La noticia llegó rápido al Cai de El Rincón, donde esperaban el resto de los compañeros de Cristian.

“Todos quedamos impactados. Ahí fue que pasó uno de los negros del problema”, cuenta uno de ellos.

Lo reconoció por la pinta. Era un tipo alto, con ropa apretada, una pañoleta amarrada a la mano y una gorra plana.

Él y otro de ellos se fueron detrás del “man”. Lo siguieron hasta que dobló por una esquina y lo vieron cuando, según él, estaba intentando robar a otra persona. Se devolvieron corriendo al Cai y llamaron a los patrulleros que no se demoraron en capturarlo en flagrancia.

“Aún siguen libres los demás. Por lo que escuché en la audiencia de imputación de cargos y legalización de captura el victimario es también muy joven, tan solo 21 años, oriundo del Urabá Antioqueño”, cuenta Pedro Yesid, el tío de Cristian.  “El día que mataron a Cristian perdí la esperanza. Sin embargo muchas personas nos han rodeado de amor y aún, a pesar de tantos hechos dolorosos, creo que debemos trabajar por un mundo mejor”, dice.

Hoy, su familia se acuerda de él como “el enfermerito”. Y es que Cristian, aunque era el menor de sus cuatro hermanos, desde pequeño se convirtió en el primer responsable de su hermana mayor que tiene una discapacidad mental. “Le cambiaba los pañales, le daba la comida y la acostaba a dormir. Era un ser muy amoroso”, recuerda su tío.

Después del entierro, el lunes 9 de noviembre, la carrera 93 a la altura de la calle 128 en Suba se vistió de protesta. El colegio Distrital Gerardo Paredes, acompañado por la familia de Cristian David hizo una procesión. Con pancartas dibujadas en los que se leía “Cristian vive”, llenaron de flores el sitio donde Cristian fue asesinado.

 

 

*La foto de Cristian es publicada en Crimen y Castigo con el permiso de su familia. 

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

CASOS SIN JUZGAR
Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena