Lucero bajo

Sobre el aviso del Banco Popular se anuncia una escuela de “manejo de armas”: un vigilante uniformado empuña un revólver que apunta al observador. El edificio de cuatro pisos aloja también un instituto de programas técnicos, una academia de idiomas y un cajero electrónico. Es domingo 23 de agosto, son las nueve y media de la mañana. Húber Iván Cortés Ospina usa el cajero de la calle 129D con la carrera 91, la calle principal en el corazón de Suba Rincón. Afuera lo espera su esposa Jésica con el hijo de ambos en los brazos.

Húber y su familia habían salido a desayunar a una panadería y se dirigen ahora a comprar un regalo para una piñata a la que invitaron al niño.

Se cruzan de pronto con Yoimar, un conocido del barrio. Al encuentro, Yoimar saca una navaja y la mete en la pretina del pantalón. “Déjeme quieto que voy con mi esposa y mi hijo”, le advierte Húber. Jésica intenta mediar. Yoimar le responde: “Agradezca que va con el niño porque si no le daba cuchillo, pelada” y, enseguida, mirando a Huber, le dice: “¿Cuál es la que me lleva?”, y lo apuñala en el pecho con la navaja que había exhibido hacía unos segundos.

Yoimar huye sin prisa hacia el barrio La Manuela.

Jésica empieza a gritar, pide auxilio, se para en la mitad de la vía. Unos minutos después llegan un par de policías que patrullaban a dos cuadras de distancia. Ayudan a Jésica a parar un taxi y lo envían con dirección al Hospital Nuevo Suba. Los policías, con base en la descripción física que Jésica les da, emprenden la búsqueda del sospechoso. Es de piel negra, contextura atlética, pelo corto y rizado, castaño, calvicie frontal, frente amplia, ojos grandes, castaños ?dirá luego la fiscal leyendo una especie de ficha morfológica? cejas simétricas, medianas, orejas grandes, lóbulos separados, nariz recta, base baja, boca grande, labios gruesos, mentón agudo, bigote rasurado, cuello medio. Viste una camisa amarilla, pantalón negro y tenis azules, en la descripción de Jésica.

Lo encuentran, sin la navaja, en la carrera 91 con calle 128C hacia las once de la mañana. Para estar seguros, le envían una foto a Jésica por celular: ella lo identifica y así “los policiales” dan por hecha la “captura en flagrancia”. Entretanto, Húber muere de camino al hospital.

No se trata de un atraco, solo eso parece claro. Durante el juicio de Yoimar en los juzgados de Paloquemado, la fiscal, citando la declaración de Jésica, menciona una posible pelea entre Húber (26 años) y Yoimar (19 años). Una noche en un parque estaban fumando marihuana con un tercer muchacho que le habría advertido a Yoimar que no fumara en el barrio. Yoimar, según la declaración citada, le respondió que mataría a uno de los dos: a Húber o al muchacho que le reclamaba.

La fiscal cita otro aparte igualmente vago de la declaración de Jésica (que la hermana del asesinado tendría un celular robado con el que Yoimar tendría algo que ver...) y da por sentado, admitiendo que no entiende el comportamiento de Yoimar, que “el motivo del crimen es sin importancia”. Le imputa entonces “homicidio agravado por motivo abyecto o fútil” y pide que lo detengan preventivamente para evitar la fuga y proteger a la testigo. Él no acepta los cargos. La juez lo envía a la Cárcel Nacional Modelo mientras se tramita el juicio.

Yoimar nació en 1996 en Riosucio, Chocó. Su madre María Eloísa, al llamado telefónico de la Justicia, dice que su hijo hacía dos años se había ido a Bogotá y que no sabe más de su paradero.

Durante la primera audiencia judicial, en varios momentos, la juez interroga a Yoimar:

?¿Qué lugar de residencia o ubicación tiene usted?

?¿Acá en Bogotá?

?La dirección que tenga…

?Lucero Bajo.

?¿Cuál es la dirección?

?Yo vivo por ahí por la placita, pero…, si me entiende, la dirección no me la sé, madre.

?¿Usted es titular de alguno de los bienes que he hecho mención (sujetos a registro)?

?Eh, pues…

?Que si es propietario…

?Sí, yo tengo casa.

?¿Está a nombre suyo o la está pagando?

?No sé si está a nombre mío pero nosotros con la hermanita mía tenemos casa. Nos la dejó mi papá.

?¿En dónde queda?

?En Riosucio, Chocó.

?¿Algún abonado telefónico?

?¿Ah?  

?Un número telefónico…

?313…,

?¿Ese teléfono es de quién?

?Es para la dirección…

?No, pero ¿de quién es?

?De un amigo, el que peluquea por ahí.

?Gracias. ¿Usted a qué se dedica?

?En el momento estoy trabajando con mercancía, comprando chanclas.

?Y ¿qué estudio tiene?

?Séptimo grado aprobado.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

CASOS SIN JUZGAR
Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena