Sarah

Por un corredor largo, oscuro, se llega a un patio donde hay un lavadero, una escalera y una puerta. El lavadero lo usaban todos en la casa, la escalera servía a las familias que vivían en el segundo piso, ahora vacío, y la puerta le daba paso ?nadie cruza ya por ella? a una habitación, también vacía, que ocupó por unos meses una compañera de Sarah. Otra puerta, como en un juego de espejos, comunica el cuarto con otro cuarto, la habitación de Sarah, todavía con sus cosas pero sin ella. Vacía.

“Sarah estuvo acá hasta casi las ocho, preguntó cuánto debía (porque la próxima semana le llegaba una plata), se comió unos chitos, llevó tomate de árbol. Cuando se fue, dijo que se iba a ver el Desafío”, cuenta la muchacha de la tienda.

Después de las nueve, de la última llamada por teléfono con la hermana, nadie más que el asesino volvió a saber de Sarah. Sus amigas la llamaron al teléfono fijo ?“se había embalado con un aparato caro que le habían robado hacía poco. Quedó pagando como setenta mil mensuales y por eso andaba sin celular”?, le escribieron mensajes, preguntaron por ella a su vecino, un vendedor de tintos que vive en la misma casa.

“Era raro que no apareciera porque nosotras hablábamos todos los días de la vida. Además tampoco estaba conectada y ella siempre vivía conectada por su trabajo”, dice una de sus amigas.

Sarah habría cumplido 30 años el 11 de noviembre. Vivía en Villa Elisa, un barrio del centro de Suba, desde hacía un año y medio pero su historia en Bogotá era más larga: llegó de San José del Guaviare, al borde de sus veinte. Vivió luego dos años en Medellín, donde se operó, y regresó a Bogotá. Trabajaba ahora como modelo de cámaras web. Tenía una hermana en Usme. Le gustaba conversar, sacar a Cristal a pasear, una minipincher, “una mentira de perro”.

Blanca, alta, de pelo negro y ojos alargados, llamaba la atención por donde pasaba. “Muchas le decíamos: ‘usted no parece un hombre’, porque era muy bonita, tenía malicia de mujer, era buena cocinera, decía a veces ‘un niño no se agarra así’ o ‘cómprese tres cogollos de no sé qué yerba y hágase un agüita para antes de dormir’”, recuerda otra de sus amigas.

Ya no esperaron más cuando el señor de los tintos les contó que oía latir a Cristal: sus amigas sabían que Sarah nunca la dejaba sola.

“El sábado por la noche, como no aparecía ni contestaba, llamamos a la policía. Llegaron como a las diez y media, los dejó entrar el señor de los tintos. Al rato salieron y dijeron que la encontraron pero no dejaron pasar a nadie. Llamaron a una ambulancia. Y pusieron la cinta”.

El lunes siguiente el periódico publicó una historia de puñaladas, rostro desfigurado y un visitante conocido al que Sarah le habría abierto la puerta la noche del 14 de agosto. Lo supieron con esos detalles en el barrio cuando el vendedor del periódico se paró a vocear en la esquina de la calle donde Sarah vivió: “Muerte en Villa Elisa”, “Mataron a travesti”.

Medicina Legal entregó el cuerpo el martes en la mañana. La hermana, que no pudo verla la noche en que la encontraron, aturdida, repetía que Sarah no habría sido capaz de hacerse daño. Como nadie tendría por qué haber matado a una mujer alegre, sin problemas ni enemigos, los allegados alcanzaron a pensar que podría tratarse de un suicidio. Pero las múltiples heridas, la muerte violenta ?cuenta la hermana que Medicina Legal así lo dictaminó?, sugieren ahora un asesinato.

En Bogotá no hubo exequias ni velación. De Medicina Legal la hermana se llevó el cuerpo para San José del Guaviare, donde las esperaba la madre.

Sarah no era Sara ni mucho menos John Wilmar Duarte, como en su cédula. Firmaba siempre como Sarah y así aparecía en Facebook, en la página en la que trabajaba, y también así prefería que la llamaran.

?Acuérdese de que mi nombre es con “h” al final, esta es una Sarah distinta ?le dijo a la muchacha de la tienda la última vez que pidió la cuenta semanal del mercado.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena