Él no vive

Mi sobrino llegó como a la diez al barrio (Tibabuyes Universal, oeste de Suba). Porque él siempre que se peleaba con la mujer se venía para acá.

?Tía, me quiero tomar un guaro con usted ?me dijo esa noche.

?No, mijo, hágale con su primo Jorge, yo me tengo que dormir.

Y sí: bebieron toda la noche aquí en la casa. Por la mañana se quedaron sin trago y como todavía tenían ganas de seguirla, salieron temprano, como a las seis, a sacar plata en el ATH de enfrente, al lado de los billares.

Cuando venían del cajero, tres muchachos les ofrecieron aguardiente. Yo creo que fue porque vieron que ellos habían sacado su plata (“si les ofrecemos un cuncho luego nos van a dar de lo de ellos”, pensarían). Como ninguno les recibió, en esa jala en que estaban todos, terminaron agarrándose a puños. El chino mío les sacó sangre. Y quedaron putos.

?¿Qué? ¿Menospreciando al hombre? ?les dijo uno de los manes.

?Yo tomo de lo mío, para eso trabajo ?respondió mi sobrino.

En ese primer encontrón a mi hijo le alcanzaron a tirar cuchillo pero se salvó porque le dieron al celular que tenía en el bolsillo de la chaqueta.

Mi sobrino había sacado doscientos, se gastó veinte y le quedaron ciento ochenta ?que fue lo que después le dieron a Santa, la mamá?. Con eso compraron media de verde en uno de los bares de la esquina, por ahí donde para el alimentador.

Mientras tanto los indios se fueron por otro cuchillo y los alcanzaron cuando venían bajando las escaleritas del callejón de la casa. Jorge salió corriendo y llegó a golpearme la puerta.

?¡Mamá, mamá, le están cascando a Paul! ¡Ábrame!

Se le llevaron la chaqueta, él les luchó, me asomé y yo veía que les luchaba, y ellos le daban y le daban. Nos dimos cuenta en la funeraria que también le rompieron las manos, los deditos.

Tanto sería que no quería morirse mi sobrino que así como lo dejaron alcanzó a llegar a la casa. Cuando entró se sentó de una en ese sillón, sangrando.

El Barbas, un amigo, nos contó que al otro día uno de esos tipos le dijo en la calle:

?¿Sí se murió el hijueputa ese?

Yo pensé que Paulcito nada más tenía la boca rota, pero al momento cuando vi que empezó a vomitar me di cuenta de que venía apuñaleado.

Mi sobrino ?Paul Esteban Bernal Parra, 43 años? era muy elegante. Él era bien, le gustaba tomarse sus cervecitas, tenía un restaurante en el Siete de Agosto, que atendía la mujer. Y al lado, aparte, tenía su local de repuestos. Tuvo tres hijas, de 20, de 22 y de 18. Y un niño de 3 años con la mujer actual.

Esa plaga que lo mató es amiga de los policías. Como saben que mi chino es vicioso, los tombos pensaron que estaba drogado y no le creyeron cuando él fue a avisarles. La policía aquí no sirve sino para coger a los viciosos y pegarles y quitarles la plata. Tanto muerto en esos bares con el CAI de la Gaitana en las narices (transversal 127, calle 139, 210 metros al noreste del lugar del homicidio).

Le dieron dos puñaladas en la espalda. Una arriba, en el pulmón, y otra abajo, en el riñón, ambas del lado izquierdo. Yo lo volteé en el sillón para ver cómo tenía las heridas. Traía la camisa juagada en sangre.

Salimos y Jorge se le paró a un taxi en la mitad de la vía.

?Usted no se mueve si no es con mi primito ?le dijo al taxista.

Pero el tipo empezó a alegar que no, que él no quería meterse en problemas. De buenas que pasó en ese momento una patrulla, una camioneta de esas de puerta atrás, y en esa se fueron él y mi hijo.

Mi sobrino iba mal, volteó los ojitos y cogió ese color… Él no vive, él no vive ?pensé cuando los vi subirlo a la patrulla.

No demoró nada en la clínica (Hospital Nuevo Suba, tres mil cien metros al noreste del lugar del homicidio: 7 de la mañana, 12 de agosto de 2015). Iba a entrar a operación y le dio un paro. Como 15 minutos nomás duró.

Ahora el chino mío tiene algún peligro de que me lo maten, por eso lo quiero sacar del barrio. Yo no sé por qué estos muchachos de ahora le buscan los dolores al cuerpo.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena