Jeisson murió el domingo de resurrección

“¡Javier, me apuñalaron!”, gritó Jeisson.

El sábado 5 de abril, la víspera del domingo de resurrección, la calle principal del barrio Aures en Suba se vistió de fiesta. Por lo menos para Jorge Orlando Peláez, el papá de Jeisson Andrés Peláez Espejo de 25 años, que esa noche celebraba su cumpleaños.

La calle es larga y ordenada. A lado y lado hay fruterías, peluquerías, ferreterías, locales que exponen accesorios para celulares o venden películas y videojuegos. También se repiten los modelos de tortas multicolores en las distintas panaderías y eventualmente un niño curioso pregunta por su precio.

Estas tiendas y peluquerías cierran de noche y algunas cantinas y puestos de perros calientes toman el relevo.

Sobre la calle hay un edificio de ladrillo de cuatro pisos. Las ventanas son azuladas y tienen marcos dorados. El primer piso tiene dos puertas, una pequeña que es la entrada a los apartamentos y otra mucho más grande y alta que cerrada parece la entrada de un garaje. Detrás de esa puerta está el “Video Bar el Manantial Norteño”, con un aviso amarillo, de letras rojas y patrocinado por un marca de cerveza.

“Fui con mi hermano Luis Humberto Peláez, su esposa Marta Medina, un amigo y un ahijado a celebrar”, contaría después el papá de Jeisson en el testimonio que dio a la Fiscalía.

Sus hijos, Jeisson y Javier, venían caminando por esa calle para encontrarse con su familia. “Salí con mi hermano y unos amigos a farrear por los lados del Éxito de Suba”, cuenta Javier. “Yo llevaba mi celular en mi mano y mi hermano iba escuchando música. De pronto, seis tipos nos rodearon”. Según él, eran las 11:45 de la noche.

Uno de ellos tenía un puñal. Los otros piedras. Jeisson y su hermano comenzaron a pelear con los atacantes. Javier cogió un palo y la pelea se fue agrandando frente al bar donde estaba su padre. En medio de los puños, los palazos y las cuchilladas, Jeisson fue apuñalado en el pecho.

Su papá y sus tíos salieron a la calle. “Estábamos tomando cerveza. Yo inmediatamente salí; vi que mi hijo estaba siendo apuñalado. Me le fui encima al tipo que estaba hiriendo a Jeisson pero él salió corriendo. Me fui corriendo detrás de él. Lo perseguí pero se me voló”, continúa Jorge Orlando.

Javier se quedó con su hermano mientras su papá perseguía en vano al asesino de su hijo.

“Paramos un taxi y nos llevó a mi hijo Javier, a Jeisson y a mí”. Los tres iban hacia el hospital de Suba. “Llegamos allá como en cinco minutos. Ahí me di cuenta que mi hijo Javier también estaba herido, él no me dijo quién se lo había hecho ni yo me di cuenta tampoco”, agrega Jorge Orlando quien contaba en la audiencia cómo descubrió la herida que uno de sus hijos tenía en la espalda.

Unos policías que patrullaban el barrio recibieron el reporte de la pelea. Llegaron al lugar y, según cuenta el reporte de la fiscalía, vieron como Jeisson y su familia se montaron a un carro que los llevó al hospital.

Las personas que estaban en el lugar le dijeron a los policías lo que recordaban de los atracadores. Éstos capturaron a dos jóvenes a algunas cuadras del bar. Los sospechosos fueron llevados al hospital, donde Javier confirmó a la policía que eran los culpables de sus heridas y las de su hermano.

***

En la audiencia de legalización de captura de los dos sospechosos se leyeron las distintas versiones de los hechos. El juez citó apartes de las versiones de la policía, de Javier y de Jorge Orlando.

Todas coincidían en que había habido una pelea. También en que el lugar de ésta había sido frente al bar de la calle principal del Barrio Aures y en que el padre y sus dos hijos habían ido al hospital de Suba.

Sin embargo, las horas de sus versiones no coincidían. La policía hablaba de las dos de la mañana, Javier de la medianoche y su papá de la una de la madrugada.   

El juez, luego de un receso en la audiencia, leyó pausadamente (como si no hubiera suficiente suspenso)  algunos apartes de algún autor de derecho penal: “un cadáver todavía sangrante; una casa que en ese momento se incendia, no constituyen flagrancia si el reo no es sorprendido en el acto mismo o no se lo consigue inmediatamente”.

Como las versiones tenían ciertas diferencias no se podía, según argumentaban los abogados de los sospechosos y posteriormente lo confirmaría el juez, hablar de flagrancia.

Los sospechosos no habían sido encontrados en “en el acto mismo” y por eso quedaron en libertad. Y sin embargo, hoy los rumores de “lo que pasó” quedaron en las peluquerías de la calle o en el susurro de los vecinos: “Jeisson murió el domingo de resurrección”.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena