Inmediatez

1 hora con 52 minutos. Ese fue el tiempo que tardó la Policía en capturar a Juan Camilo Cante después de que apuñaló a Cristian Mauricio Rangel. El mismo tiempo que sirvió para declarar ilegal su captura. El mismo tiempo que sirvió para que quedara libre a pesar de haber matado a un muchacho que además, era su amigo. O al menos, su conocido.

A Cristian Mauricio, en cambio, la vida solo le alcanzó 30 minutos más después de recibir la puñalada.

El sábado 21 de febrero, Cristian Mauricio, su hermano Javier Humberto y Cante estaban tomando con otros muchachos en una tienda del barrio Costa Rica en Suba, a puerta cerrada para evitarse problemas con la Policía que obliga a cerrar las cantinas después de las 11 de la noche. El dueño los dejó quedarse hasta la madrugada del domingo, pero a las 4 de la mañana los sacó del local.

Ocho minutos después lo que hasta ese momento había sido una discusión entre borrachos se volvió una guerra de puñal. Todo por lo que les costó la cuenta.

Solo habían caminado unos 100 metros desde la casa azul con puertas vinotinto hacia la calle 132 cuando comenzaron los insultos. Sin mediar palabra, Canté sacó una navaja y se la clavó en el pecho a Cristian Mauricio. El hermano del herido, Javier Humberto Rangel le quitó a Cante el cuchillo ensangrentado de la mano y esta vez se lo clavó a Cante en la espalda. Cinco enviones de ira que sin embargo resultaron superficiales.

Cante se fue para su casa, a media cuadra, y dejó Cristian Camilo desangrándose en la esquina en medio del grupo de borrachos. La Policía no tardó más de dos minutos en llegar. Pararon un taxi -a la fuerza- para llevar a Cristian Mauricio aún con signos vitales al Hospital Nuevo Suba. En la calle quedaron las manchas de sangre.

"Me tocó traer dos canecas de agua y jabón y decol, y lavar para poder trabajar", dice un vendedor de empanadas que todos los días pone su carrito con un fogón a gas y una sombrilla multicolor justamente en esa esquina.  La pared y el cemento del andén quedaron cubiertos por la sangre de Cristian.

Ni la inyección de adrenalina, ni las paletas del desfibrilador, ni el masaje de los médicos sirvieron para devolverle el pulso a Cristian Mauricio. 15 minutos después de llegar al Hospital, su cuerpo desnudo era enviado a la morgue en una camilla metálica y cubierto por una sábana azul. Los médicos le entregaron a la Fiscalía el saco morado de capucha donde quedó la evidencia del ataque a cuchillo: una raja de tres centímetros.

“El hijo mío no podía ni explicarme lo que había ocurrido por teléfono de la borrachera que tenía, cuando me dijeron que a mi hijo me lo habían apuñalado y que estaba muerto”, lee el abogado de Cante el testimonio de la mamá de Cristian Mauricio en la audiencia de legalización de captura . “El vivo”, aclara el abogado, refiriéndose a Javier Humberto, que se quedó con su hermano hasta que los médicos le informaron de la muerte.

Sin embargo, Javier Humberto sí pudo, en medio de la rasca, decirle a la Policía que conocía al muchacho que atacó a su hermano, que sabía donde vivía, que podía acompañarlos hasta allá. A las 5:15 de la mañana los agentes llegaron a la casa de Cante. Los atendió una tía que les dijo que su sobrino estaba en la Clínica Corpas con su mamá, que lo llevó para que le revisaran las heridas de su espalda.

Los policías se desplazaron hasta allá. Llegaron a la clínica y preguntaron por Cante. Javier Mauricio seguía con ellos pero no lo dejaron entrar a la habitación donde el herido estaba sentado en una silla esperando que el médico lo atendiera. Uno de los policías le tomó una foto y se la mostró a Javier Humberto.

“Si, él fue. Él fue el que hirió a mi hermano y al que yo herí”, confesó Javier Humberto.

A las 6 en punto de la mañana, la Policía capturó a Cante en esa habitación de la Clínica Corpas. Le leyeron sus derechos y le pidieron firmar el acta de buen trato pero él se negó. Diez minutos después, por las lesiones personales a Cante, los mismos policías capturaron a Javier Humberto, quien les entregó la navaja aún ensangrentada.

***

La audiencia de legalización de captura se celebró en Paloquemao al día siguiente. Después de la narración detallada de los hechos por parte del fiscal, éste le pidió a la juez que legalizara la captura que catalogó como “en flagrancia”.

“El elemento inevitable de la captura en flagrancia es la inmediatez”, dijo el abogado defensor de Cante, haciendo énfasis en la última palabra. “Si no hay inmediatez, es obvio que la captura debe declararse ilegal. Aquí no estamos analizando ni siquiera la gravedad, la modalidad, la conducta, de lo que pasó. Estamos mirando si la captura se llevó a cabo como manda la ley y eso no ocurrió. Y aquí pasó hora y media, dos horas entre los hechos y la captura de la persona (su cliente)”, remata.

El nombre del hábil abogado que logró convencer con sus argumentos a la juez ya había aparecido antes en medios de comunicación. Se trata de Luis Alfonso Celedón Milian, un guajiro de Villanueva que defendió a los dos testigos del caso de Luis Andrés Colmenares que resultaron ser falsos, según la Fiscalía.

La tarde del lunes 23 de febrero Juan Camilo Cante de 19 años fue dejado en libertad con 10 días de incapacidad de su trabajo por las heridas que recibió de mano de Javier, el hermano de Cristian Mauricio. Cristian acababa de cumplir también los 19 años. Su mamá y su hermano no pudieron ver a Cante irse libre de la sala de audiencia de Paloquemao porque estaban en ese mismo momento reclamando el cuerpo en Medicina Legal.

IN MEMORIAM
LA SUBA OSCURA

Cada vez que ocurra un asesinato en la localidad, este se ubicará en el mapa.

Si quiere enviar su mensaje de condolencia a la familia de algunas de las víctimas o sumar su nombre a quienes creen que nada justifica un asesinato en nuestro país, incluya su mensaje en la caja. Una vez sea aprobado aparecerá en este mismo espacio.

Para: La vida

Que inconcebible puede parecernos la muerte, pero a la vez como somos tan indiferentes e indolentes. Nuestros muertos, hijos de madres, como todos, hermanos de sangre o hermanos de barrio, de colegio, del parque, sin nombres y apellidos, el hijo de un vecino, el del amigo, el de la muchacha, el que no conozco. De ellos resulta la prueba mas cruda y sincera de nuestra sociedad; la prueba de nuestra misma conciencia, del olvido al que sometemos a nuestra triste prueba de la decadencia que convive casi como una historia eterna, de dejar a nuestros vivos y muertos enterrados en la memoria. Acá cabemos todos; cabemos a los que nos duele, a los que no nos duele, a los que nos hacemos que nos duele, mientras el televisor nos presenta otra noticia. Cabe un "gobierno" indiferente a sus muertos, que cada calle sepulta. cabe nuestra indiferencia que pide a gritos la justicia de "Nuestros" muertos, pero dejamos que lloren otros, a los que no conocemos, que nuestra voz, nuestras palabras se pierdan en el eco infinito del silencio.

Aun nos falta que en verdad nos duela, porque el día en que quizá sintamos el dolor, de sensación, del no poder, no creer; quizá ese día comprenderemos que nunca debimos enterrar a nuestros muertos.

luisa

Para: la revista

El fenómeno de la inseguridad especialmente en las grandes ciudades obedece a la ineficacia de la justicia formalmente, pero a la misma estructura económica desigual que rompe la solidaridad humana y convierte al ser humano en enemigo de si mismo

ulises

Para: la familia de paul esteban bernal parra

para toda la familia de santa muy dolorosa la muerte de paul no entiendo como murio asi si el no era problemático, si alguien de la familia me pudiera mandar un video de el les agradecería pues me quede sin ningun recuerdo de el

israel riveros

Para: la familia

"Una mujer alegre, sin problemas ni enemigos". Seguramente, así es como ella quería ser recordada. Gracias a La Silla por no borrar la humanidad de las víctimas de crímenes de odio. Y por recordar que es con h al final.

Isabel

Para: familiares de victimas

Nada justifica el arrebatarle la vida a un ser humano, Dios en grande misericordioso, que perdone a los victimarios y que acoja a las victimas, entendamos que el perdón es el camino de la salvación y de la paz.

Orlando Diaz

Para: lucina mejia y hermanos de orangel

mucha fuerza para superar esta dalta que nos hace orangel pero solo dios sabe lo que sucedio y el jusgara.

BRINNER RODTIGUEZ

Para: Para quienes aun estamos vivos.

Mas que firmar la Paz se debe educar y desarmar los espíritus, en este país el día mas violento es en la fiesta de la madre. Quieren mas pruebas?

Alberto

Para: Alejandro y Diego

¡Dios que historia tan triste!
Todo el pueblo velando a uno de los suyos, no a cualquiera, a uno muy especial. Un joven ser humano que toco mucho corazones... Diego qué dolor contaminarse de rabia, impunidad y dolor y actuar contra un inocente y vivir con eso...Paz en tu tumba Alejandro, paz en tu alma Diego, que te puedas perdonar...

Jeannette Rubiano

Para: Fiscalia y Jueces

No habría tantos crímenes sin Juzgar si en la fiscalía y los jueces no existiera corrupción, se entregaran más a la investigación a resolverlos y no dejarlos en libertad o darles casa por cárcel

Luis Vargas

Para: la familia de Alexander y la de Diego

Siento mucho que esto haya pasado. Si funcionara el 1,2,3 seguro que se hubiera evitado. Qué tristeza.

antonia perez

Para: Fiscalía y jueces

Este caso demuestra la abulia de la Fiscalía, la cual sólo presta especial interés si hay un impacto mediático relevante (aunque sus pruebas terminen seriamente cuestionadas ante cualquier tribunal).
Tal parece que será deber de los familiares recopilar pruebas y testimonios a fin de que este asesinato no quede impune.
Triste ver cómo la impunidad en Colombia está liderada por la pereza de tanto funcionario, quienes sólo se limitan a no complicarse ("enchicharronarse" creo que le llaman).

Yair Vera

Para: Maicol Alejandro Sarmiento

A pesar de que somos efímeros, nada justifica atentar contra la vida.

Gilberto Betancourt

Para: FAMILIA SANDRA

Lamentando mucho la pérdida d esta gran mujer y madre. Ojalá haya justicia. Yo también fui maltratada y sé lo q significa. Mi solidario abrazo Lo siento en el alma.

LEYLA

Para: Sandra Patricia

Mi solidaridad para la familia de Sandra, especialamente para el pequeño.
Nada podrá enmendar el crecer sin su madre.
Pensar en la labor de ser Madre, en criar seres de paz y tolerancia.

Milena Parra

Para: los familiares de las victimas

Un vacio que dejan, la violencia que se los llevo. Quedamos nosotros para escribir un nuevo capitulo. La vida es sagrada, NADA NADA justifica sus muertes. Un abrazo lleno de esperanza.

jennifer

Para: Familia de Sandra Q.E.P.D.

Acompañándolos de corazón por tan terrible tragedia de perder un ser querido. Que todo el peso de la ley recaiga contra el asesino Jorge Bernal. Un abrazo.

Maurico Mosquera

Para: familiares y amigos

No hay Justificaciónn alguna para poner fin a una vida ante. Dios todos somos iguales,algo que no henos podido entender, si no entendemos esto no entenderemos los valores de la vida.
un abrazo solidario

Edgar

Para: Sandra Rodríguez

soy vecina, me da mucha tristeza por lo que le sucedió a la
señora sandra,des afortunadamente no eta va en la casa , cuando ocurrieron
los hechos.Dios proteja a los niños que siempre los llevo en mi corazón.a
ese señor que le caiga el todo el peso de la ley, que este caso no sea los
que se archiven, o que quede en la impunidad

gloria naizaque

Para: Familiares de Sandra

que dolor tan grande que sigan pasando estas cosas, espero Dios les de fuerza y paciencia en su dolor y a ese demente asesino le den la pena máxima y sin beneficios por favor cuiden el bebé y saquen el perrito de la terraza el era parte de la familia u merece proteccion

Mireya soto

Para: Los familiares de Sandra

No los conozco, xo desde mi corazón reciban mis palabras de cariño y solidaridad en estos momentos de dolor, x favor rodeen a ese bebe q perdió a su madre.

Un abrazo,

Astrid

Astrid Salamanca Rahin

Para: la familia de Sandra.

Siendo hombre siento una profunda pena, por este tipo de hechos.

Edward

Para: Todos

Lo siento

Daniel

Para: La familia de Sandra Rodríguez

Los acompaño en su dolor. Es una tragedia para la familia, para el niño. Increíble el daño que se puede causar por sentirse dueño absoluto de la pareja.

CECILIA

Para: Todos

Nada, nada, nada justifica algo así. no entiendo en qué país vivimos. Lo siento por todos los que tienen que soportar actos como estos.

Angélica

Para: la familia de Nelson

Siento mucho que haya pasado esto. No puedo creer que por pinches 500 mil pesos maten una persona valiosa.

magaly

Para: Todos

Mi mas sentido pésame por su perdida

alber

Para: Todos

Los conocí a todos a través de estas historias. Muy triste. Ninguno merecía morir así.

Daniel

Para: Jose Rafael Contreras

De verdad siento mucho la muerte de este hombre trabajador. Que absurdo que lo mataran asi por robarlo.

Miguel

Para: Todos

Lo siento mucho

lorena