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Por Tatiana Duque | Jineth Prieto | Juan Pablo Pérez B. · 28 de Agosto de 2020

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Tras la elección, ayer en el Senado, de la exministra de Justicia Margarita Cabello como nueva procuradora general, quedó aún más fuerte este contraste: el presidente Iván Duque pasó de no tener peso en el Congreso, de que le hundieran ahí su anhelado proyecto de objeciones a la Jurisdicción Especial de Paz JEP y prácticamente le tumbaran a su Ministro de Defensa; a tener aliados en tres de los órganos de control más importantes del Estado.

 

Se quedó “con todo”, como se leía ayer en las redes, para destacar que el Presidente cuenta con su mejor amigo, Francisco Barbosa, en la Fiscalía General; su aliado Carlos Camargo en la Defensoría del Pueblo y, ahora, su exalta funcionaria Cabello en la Procuraduría.

Eso sin contar que la elección del Contralor, Felipe Córdoba, también fue bien vista en Palacio.

La situación es claramente cierta y encuentra explicación en el sistema que, en estos momentos, le permite al Presidente poner la terna completa para Fiscal (que elige la Corte Suprema) y Defensor del Pueblo (elige la Cámara de Representantes) y postular a uno de los tres candidatos a la Procuraduría (que elige el Senado).

Por ello, aunque algunos digan que nos volvimos Venezuela, lo que está pasando no dista demasiado de lo que sucedió en el pasado gobierno de Juan Manuel Santos, quien tuvo de fiscal a su exsuperministro Néstor Humberto Martínez y, aunque no ganó su ternado, dio el guiño para la elección del Procurador que quedó y también para la del Defensor.

Otra parte de la explicación en el caso de Duque es que se la jugó con candidatos que no son fichas de su bolsillo y dependían de la capacidad de arrastre de Palacio, sino que ya contaban con un recorrido político y contactos, por lo que sus triunfos no obedecieron necesariamente a grandes repartijas burocráticas desde el alto Gobierno.

Como sea, que un Presidente tenga amigos de tal nivel en los órganos de control más importantes del Estado, que con independencia podrían efectivamente vigilar y castigar cualquier acto eventualmente sancionable, le pega a la institucionalidad porque pone bajo expectativa de entrada las actuaciones en estas entidades.

En el caso de Duque, por ejemplo, quien está investigando la llamada “Ñeñepolítica” (la posible compra de votos a la elección presidencial por parte de un cuestionado y asesinado ganadero, llamado José ‘Ñeñe’ Hernández en dos departamentos) es la Fiscalía de su amigo Barbosa.

Quien va a vigilar disciplinariamente a los funcionarios del Estado, incluyendo al gabinete ministerial, es su exsubalterna Cabello, a cuyo despacho podrían terminar llegando las fallas del Gobierno en la solicitud de extradición del paramilitar Salvatore Mancuso, en cuyo trámite tuvo que ver la Exministra.

Y quien va a estar al frente de las alertas tempranas sobre violencia en los territorios es su amigo Camargo desde la Defensoría del Pueblo, un puesto al que el Presidente no quería que llegara alguien opositor al Gobierno, como lo contamos.

“Las facultades de nominación del Presidente deberían repensarse, porque está mal nominar a la Procuraduría a un Ministro en ejercicio. No hay incompatibilidad, pero desde el punto de vista ético sí hay debate”, nos dijo respecto a la elección de ayer el experto de La Silla Llena y doctor en Derecho, Esteban Hoyos, para quien las actuales elecciones abren un debate ético sobre el poder que recae en el Jefe de Estado.

El gana-gana de Duque

En menos de quince días el presidente Duque se anotó dos goles con sus candidatos a la Defensoría y la Procuraduría. Allí, según nos dijeron las 18 fuentes consultadas para esta historia, entre funcionarios y exfuncionarios de Palacio, altos mandos de las ías y congresistas de cinco bancadas, mediaron principalmente dos factores.

El primero es que Duque ternó aspirantes con recorrido político y cercanía con los partidos, que no dependían de la capacidad del Presidente de conseguirles los votos (algo que, de haber sucedido, los hubiera puesto en duda, dada la poca fuerza que Duque ha demostrado tener en el Congreso).

Tanto la nueva procuradora Margarita Cabello, como el nuevo defensor Carlos Camargo, tienen estrechas relaciones con los partidos y políticos tradicionales, especialmente del Caribe.

Cabello, como contamos en su perfil de ayer, ha combinado su carrera pública en la Rama Judicial con una cercana amistad con la élite del Atlántico, incluyendo al poderoso clan Char, lo que fue clave en su elección.

“Yo a ella personalmente le dije que si quedaba postulada la apoyaba y cuando salió en la terna le mandé un mensajito y me devolvió la llamada”, nos dijo un Senador costeño que efectivamente votó por ella ayer, no porque Duque se lo ordenara sino porque es amigo de Cabello.

Eso contrastaba con los otros dos aspirantes, Juan Carlos Cortés (quien perdió con 16 votos de la oposición) y Wilson Ruiz (quien no obtuvo votos), que si bien tenían aliados y recorrido político con liberales y conservadores, respectivamente, pronto se quedaron sin oxígeno político.

Y antes de la elección Cabello ya tenía cantados los votos de casi todos los partidos en el Congreso.

Una situación similar ocurrió con Carlos Camargo, el actual Defensor del Pueblo, quien venía de tener puestos en entidades gracias a sus alianzas políticas y familiares.

Como contamos, desde que arrancó a moverse su aspiración hizo lobby con la Cámara de Representantes que lo eligió; antes de ser ternado ya llevaba más de 60 reuniones virtuales con los congresistas, tenía el respaldo de su partido, el Conservador, y se venía acercando a la Casa de Nariño como director de la Federación de Departamentos.

El Presidente buscaba una terna que le garantizara un Defensor del Pueblo aliado y no enemigo del Gobierno, como quedó claro en la conversación que revelamos entre el mandatario y el jefe de La U, Aurelio Iragorri, que buscaba retener esa entidad.

El segundo factor es que, con la coalición que armó a inicios de año vía puestos en los ministerios, Duque ha podido mantener alianzas con colectividades que hasta el año pasado fueron esquivas a él, como La U y Cambio Radical.

Aunque esa situación por ahora le ha servido solamente para que sus candidatos ganen y no para poner una agenda legislativa, que en el actual año legislativo aún no arranca y que tampoco es ambiciosa.

“El Presidente ha elegido gente que le gusta al Congreso, que se saben mover”, nos dijo un congresista de La U que ayer votó por Cabello y en el mismo sentido nos hablaron casi todos los entrevistados para esta historia: del uribismo, conservatismo, Cambio Radical y el partido Verde.

En Palacio también nos dieron una versión en un sentido parecido:

“Duque ha ternado candidatos que yo llamo politécnicos: tienen un recorrido político, y tienen trayectoria específica en el cargo que van a ocupar (...) Gente que tiene cómo moverse sin que él les haga el ‘trabajo sucio’”, nos dijo un alto funcionario de Palacio en referencia a que no ha tenido que lanzar un guiño de última hora a los partidos, como ocurrió con mandatarios anteriores, porque los aspirantes ya han hecho ese trabajo político.

“Él lo que ha hecho es mandar unos candidatos que saben hacer el trabajo en el Congreso sin necesidad de él estar llamando ‘mira vota por éste’. Ha sido muy hábil porque así evita que lo extorsionen”, nos contó un congresista de Cambio Radical.

Un gana-gana al que se suma que el Presidente, previo a este nuevo momento de respaldos políticos más cuajados en el Congreso, ya tenía a su mejor amigo de la universidad, Francisco Barbosa, como Fiscal General, en una elección en la que no tiene que ver el Legislativo igual, sino que elige la Corte Suprema.

Ahí el Presidente tenía la sartén por el mango porque fue él quien armó toda la terna a la alta Corte, por lo que sí o sí, quien quedara sería afín a él, y que en ese tribunal, como contamos en su momento, Barbosa fue el más votado desde el principio.

Justamente el diseño institucional que le permitió eso fue otro asunto que jugó fuertemente para que la situación de hoy se haya dado.

Un diseño a favor

El camino para que Duque tuviera aliados en las ías pasa porque así la Constitución se lo permite. Como Presidente no sólo pudo armar las ternas de Defensoría y Fiscalía, y poner un candidato a procurador, sino que también puede armar ternas para magistrados de la Corte Constitucional (como ocurrirá con la vacante que dejará Carlos Bernal).

“Desde la Constitución del 91, desde Cesar Gaviria, los órganos de control han sido afines al gobierno de turno (…) En la práctica siempre ha ocurrido, la coyuntura política hace más relevancia al tema. Aunque un Procurador y Contralor que le esté poniendo palos al gobierno también puede ser contrapoducente para el Estado”, nos dijo al respecto el constitucionalista Juan Manuel Charry.

Eso hace que Duque no sea el primer Presidente que influya en esas elecciones, como Santos con Néstor Humberto Martínez y también su guiño para Fernando Carrillo, actual Procurador y exministro del Interior suyo.

Una situación que hoy a Duque le juega a su favor y lo reactiva políticamente, como dicen en su propia bancada uribista. “Dicen que Duque se quedó con todo y sí. Pero no le echen la culpa al Presidente, sino a los constituyentes del 91. ¿Quién terna al Defensor? ¿Al Fiscal? El Presidente y eso dice la Constitución. Si el papa Francisco fuera presidente tampoco ternaría a sus enemigos”, nos dijo un uribista aliado.

Un gana gana que, con la elección de Cabello, deja contentos a los congresistas y al Presidente, pero cuyas consecuencias para la institucionalidad y el equilibrio de poderes se verán en la gestión de estos altos funcionarios.

Comentarios (8)

Elgatodeschrodinger

28 de Agosto

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Excelente articulo del doble estandar, con Uribe se discutia que la reelección destrozaba la constitucion del 91 en cuanto al manejo de nombramientos, en Santos se les olvido porque les convenia y ahora se ataca a duque por lo que todos los presidentes desde samper pueden hacer, sin mermelada se logra el objetivo y tambien les indigna supongo que es mejor mandar bultos de dinero a la costa,paila

Excelente articulo del doble estandar, con Uribe se discutia que la reelección destrozaba la constitucion del 91 en cuanto al manejo de nombramientos, en Santos se les olvido porque les convenia y ahora se ataca a duque por lo que todos los presidentes desde samper pueden hacer, sin mermelada se logra el objetivo y tambien les indigna supongo que es mejor mandar bultos de dinero a la costa,paila

harriarq

29 de Agosto

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Aparte de dejar claro que no les gusta que "en este momento" Duque tenga gober...+ ver más

Aparte de dejar claro que no les gusta que "en este momento" Duque tenga gobernabilidad y que no está "solo" como lo repitieron constantemente algunos; lo que evidencia la elección y participación de los otros partidos, aparte del CD, es que el caso Uribe rompió la polarización, la derecha se une siempre cuando ve acechar el poder por parte de la extrema izquierda, así se eligió Duque y es lógico.

harriarq

29 de Agosto

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Además también es cierto que el anuncio de llegada de recursos para la react...+ ver más

Además también es cierto que el anuncio de llegada de recursos para la reactivación económica es atractivo para los congresistas y es el momento preciso para no quedarse por fuera de las coaliciones, por lo mismo lloran desde la oposición, su "herramienta jurídica" no alcanza para ganar elecciones, solo para ser palo en la rueda. Como diría Cacas mex AMLO, "la solución es que todos sean pobres".

Gustavo Adolfo

28 de Agosto

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Una cosa es elegir y otra elegir mal. Si uno pone al mejor amigo, más vale qu...+ ver más

Una cosa es elegir y otra elegir mal. Si uno pone al mejor amigo, más vale que haga las cosas bien. Si el BFF sale a investigar a los que salen a mercar en pareja y se va de paseo a San Andrés en media pandemia pues va a recibir críticas. Igual que les pasó cuando nombraron a Nestór Humberto, un tipo que siguen nombrando a pesar de que siempre sale por la puerta de atrás.

ValentinaMon

28 de Agosto

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Es patético que la relevancia política del Presidente se active por nombrami...+ ver más

Es patético que la relevancia política del Presidente se active por nombramientos de este tipo, y no por iniciativas de política pública. Aparte de quedarse "con todo", el gobierno Duque no deja nada.

Javier M

28 de Agosto

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Me parece injusto que se critique a Duque por algo que han hecho todos los pre...+ ver más

Me parece injusto que se critique a Duque por algo que han hecho todos los presidentes desde 1991. Por medio de maniobras politiqueras y repartija de mermelada -que ya está fluyendo generosamente en este gobierno-, poner fichas suyas en los entes de control para que no molesten mucho a los congresistas y el gobierno de turno. Duque no hizo nada diferente.

ValentinaMon

29 de Agosto

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De acuerdo, pero cuando era candidato solo criticaba la mermelada y la reparti...+ ver más

De acuerdo, pero cuando era candidato solo criticaba la mermelada y la repartija; todos eran unos corruptos menos él.

Javier M

28 de Agosto

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Tengo cero expectativas con la Cabello dados sus múltiples conflictos de inte...+ ver más

Tengo cero expectativas con la Cabello dados sus múltiples conflictos de interés. Además porque le quitaron poderes a la Procuraduría con la sentencia de la CIDH sobre Petro.

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