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Por Julieta Lemaitre · 02 de Mayo de 2016

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Después de pasar un año de trabajo en Estados Unidos regresé a Bogotá hace ya más de seis meses, y ha sido un áspero regreso. No es sólo el pasar de respirar todos los días aire puro como aquí sólo respiro en vacaciones, a volver a recordar con cuerpo y  ánimo lo que son los trancones, y a lo que huele el nefasto SITP provisional con su vómito de nata negra de todos los días. Es también muy duro volver a la prensa colombiana, bogotana, sentada allí todos los días al lado de mi café y arepa en la mañana.

La comunidad imaginada de la nación contemporánea se finca según el maravilloso clásico de Benedict Anderson sobretodo en la prensa. Esa conversación constante que nos hace “nosotros” pasa por lo que la prensa todos los días nos informa de lo que pasa y lo que piensa y lo que importa y por lo tanto lo que nos pasa, lo que pensamos y lo que nos importa.  Pero la prensa nacional no sólo no parece tener el tiempo y los recursos para hacerlo tan bien como quisieran. Aquí además de la falta de tiempo y de recursos, que es explicable, lo que nos parece unir, o unir  a la prensa y su muchedumbre de editorialistas y columnistas, escritos y hablados en radio y televisión, es la queja cotidiana: es comunidad imaginada unida por la indignación nuestra de cada día.

El talante quejoso y plañidero de la conversación con que la prensa teje la urdimbre de la comunidad imaginada es innegable. Cuando no está cumpliendo con la obligación de vender lo que la pauta exige (todos esos artículos sobre nuevos autos, apartamentos, moda y aparatos,) o cuando no está reproduciendo los comunicados de prensa del gobierno y otros poderes establecidos (“el Ministro de X dijo hoy”…) la prensa está indignada.

Es difícil encontrar una columna o artículo donde se señale algo positivo del país, o se exploren siquiera las contradicciones y ambigüedades a las que estamos sujetos, o se analice con humor y afecto la vida cotidiana. Tan difícil como encontrar un editorial que pondere ambos lados y no sea antes que nada una denuncia o una queja, o encontrar una crónica que no se escriba en el modo de la indignación pública. Ello sin mencionar la histeria colectiva que es un programa de radio donde todos se interrumpen para denunciar y lamentarse en un crescendo que hace temer el apocalipsis a la vuelta de la esquina.

Es cierto que el país tiene muchos problemas serios y que la solución a menudo no es clara; sin embargo, el apocalipsis no llega. Llovió, o lloverá (según la región) de nuevo. Y el país sigue demostrando su capacidad de salir adelante, como lo hacen tantas familia en un país que tuvo su última gran crisis económica el siglo pasado, un país que desde entonces no deja de crecer más o menos al 3%, como lo hacen las instituciones y el estado de derecho y las carreteras y las casitas de dos pisos en cemento y las tiendas de la esquina y los puestos de salud y los colegios en este país que no para de crecer y cambiar y soñar con el mañana.

CODA: ¿Es posible escribir un blog para quejarse de la pobreza e intensidad de la queja cotidiana en la comunidad imaginada sin ser parte del problema? Podría, debería quizá señalar las excepciones, el ocasional cubrimiento a profundidad hecho con mesura y madurez, con más curiosidad que ánimo de condena. Pero lo mejor regresar hoy al blog para quejarme por la quejadera es estar por fin de regreso de espíritu, y no solo de cuerpo presente, en esta ciudad que es también mi casa.

Comentarios (8)

Prada

02 de Mayo

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Pues sí, quejarse de los quejosos suena contradictorio, pero yo también expe...+ ver más

Pues sí, quejarse de los quejosos suena contradictorio, pero yo también experimento la misma sensación de aburrimiento y saturación, especialmente porque la crítica es inane. Pero, bien mirado, el hartazgo no es propiamente sobre gimoteos y quejumbrosos sino por la enorme masa de motivos que tenemos a diario para sentirnos descontentos y enojados, la cual no parece reducirse nunca. De ahí viene la desesperanza y el sentimiento apocalíptico hecatómbico hiperbólico.
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Pero si continúo, creo que terminaría escribiendo una queja contra los que se quejan de los que se quejan. Una buena noticia: Julieta regresó.

Jose Mario Aristizabal

02 de Mayo

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Queja....rtera yo siempre he pensado que el buzon de preguntas, quejas y suger...+ ver más

Queja....rtera yo siempre he pensado que el buzon de preguntas, quejas y sugerencias es un invento kafkiano de control de la ansiedad, para que la gente sienta que tiene control sobre su cotidianidad, hay algo mas practico que quejarse que es tratar de hacer algo, se que como profesor de universidad no hay mucho que se pueda hacer, pero de pronto por eso es que solo pueden quejarse y ya.

Prada

03 de Mayo

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"... por ello acusar a alguien de no ser efectivo solo es justo cuando realmen...+ ver más

"... por ello acusar a alguien de no ser efectivo solo es justo cuando realmente esa persona puede hacer algo."
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"Yo se que usted es juicioso así que si quiere dígame 10 cosas realistas y lógicas que [un profesor universitario de informática pudiera hacer antes de quejarse de, digamos, el rumbo de la política y la macroeconomía] y yo le digo cuales de esas están en las atribuciones del [profesor | obrero | artista | estudiante | ingeniero | médico | periodista | ...]." ¿Una de ellas podría ser quejarse, con fundamento, inteligencia y "buena fe"?
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Un problema de la queja es que fácilmente se convierte en ruido de fondo, inútil, perturbador y jarto. Otros problemas de la queja son la intención oculta y la falta de ponderación. Esta última devalúa casi cualquier queja: Si en una situación comprometida (es decir, cualquiera) una persona puede decidir entre dos opciones, cada una de las cuales tiene sus propias ventajas y desventajas, es muy fácil criticar las desventajas de la opción elegida, cualquiera que sea, sin mencionar siquiera sus beneficios. Esta falta de ponderación desbarata la crítica y, a menudo, deja a la vista una intención oculta, o un prejuicio, para quien sepa mirar.
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¿Qué hacemos para "hacer algo" y evitar el "talante quejoso y plañidero de la conversación"?

Kathy Porto

02 de Mayo

179 Seguidores

Qué gran alegría encontrar de nuevo tu Voz.Una Voz diferente que obliga a p...+ ver más

Qué gran alegría encontrar de nuevo tu Voz.Una Voz diferente que obliga a pensar y sentir que es posible reflexionar de manera diferente y obligar a los medios a salir del monotema y la mediocridad informativa.
Bienvenida! Tu fiel lectora,  Kathy.
 
 

Juan Serrano

04 de Mayo

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Qué gran alegría volver a encontrarte, Julieta, tu lucidez.. Que no muera po...+ ver más

Qué gran alegría volver a encontrarte, Julieta, tu lucidez.. Que no muera por el desuso este espacio.

thorin

05 de Mayo

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Por qué tiene que empezar su columna con esa descripción de Bogotá ? De verdad eso es solo Bogotá ? Por qué esa costumbre tan eenfermiza de quejarse de la ciudad y hacerla quedar como la peor urbe del mundo ? Porblemas los hay y muchos pero esa quejadera nada arregla. Yo abrí su escrito pensando "por favor que diga algo bueno, una cosa al menos, de esta ciudad que tantas cosas buenas tiene". Pero no. Lo mismo de siempre, la retahila inclemente de todos, el fácil lugar común otra vez. De verdad dan ganas de decir "pues a qué volvió?" o "el aeropuerto está al final de la 26!" Y sin embargo, eso no es algo que se acostumbre a decir, para bien, en esta ciudad, que a todos recibe con miles de oportunidades, pero que todos vilipendian gratuitamente.

Por qué tiene que empezar su columna con esa descripción de Bogotá ? De verdad eso es solo Bogotá ? Por qué esa costumbre tan eenfermiza de quejarse de la ciudad y hacerla quedar como la peor urbe del mundo ? Porblemas los hay y muchos pero esa quejadera nada arregla. Yo abrí su escrito pensando "por favor que diga algo bueno, una cosa al menos, de esta ciudad que tantas cosas buenas tiene". Pero no. Lo mismo de siempre, la retahila inclemente de todos, el fácil lugar común otra vez. De verdad dan ganas de decir "pues a qué volvió?" o "el aeropuerto está al final de la 26!" Y sin embargo, eso no es algo que se acostumbre a decir, para bien, en esta ciudad, que a todos recibe con miles de oportunidades, pero que todos vilipendian gratuitamente.

thorin

05 de Mayo

0 Seguidores

Es una ironía que usted inicie con una queja y luego se queje de lo quejosos que somos aquí. Mi invitación para que disfrute de esta ciudad vibrante y se enfoque en lo positivo. Bienvenida de vuelta !

Es una ironía que usted inicie con una queja y luego se queje de lo quejosos que somos aquí. Mi invitación para que disfrute de esta ciudad vibrante y se enfoque en lo positivo. Bienvenida de vuelta !

Johnattan García Ruiz

07 de Mayo

173 Seguidores

Los medios y las redes sociales hoy por hoy son el referente de la opinión p...+ ver más

Los medios y las redes sociales hoy por hoy son el referente de la opinión pública, en un ciclo en el que no se sabe cuál alimenta a cuál. Pero no es solo en Bogotá, en general es un fenómeno global. Trump está donde está por esa relación disfuncional entre la búsqueda del rating y la inconformidad del que hasta ahora le dio por mostrar su inconformismo con el que más hace ruido. Porque ahora se trata de eso, de hacer ruido sin importar el mensaje. Porque en un mundo lleno de voces el que más haga bulla es el que puede llegar a más gente, ya sea para vender o para impulsar su agenda.
Personalmente tengo el pésimo hábito de leer los comentarios de las noticias en Facebook y me aplico una dosis de pesimismo y de tristeza cada vez que lo hago. El colegio del que salí le envía una torta de cumpleaños a sus egresados cada año, y en su página de Facebook todo el tiempo hay gente quejándose, en la mayoría de ocasiones de forma muy grosera, porque no les ha llegado la torta. Gente que se graduó hace 20 o 30 años y que solo escribe a quejarse por una torta de 5 mil pesos. Al que más groserías pone es al que le dan más 'likes'. Dejé de ver noticias nacionales y terminé reemplazando muchos espacios negativos por Buzzfeed, videos de Youtube, podcast como Radiolab o Freakonomics y Twitter. Mucho Twitter. Por lo menos éste último me lleva de un link interesante a otro sin importar si al otro le gusta o no, si le parece idiota o increíble. A mí me da más pereza volver a ver Noticias Caracol al medio día, que subirme al SITP.
Es bueno saber que estás de vuelta. ¡Un abrazo y bienvenida! :)

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