Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Blogoeconomia · 08 de Noviembre de 2016

3107

1

Por Leopoldo Fergusson ()

Esta reforma tributaria es más completa que cualquiera que se haya presentado en Colombia en muchos años. Pero el vaso también está medio vacío: en aspectos fundamentales, se quedan cortos los pasos para un cambio que corrija los principales problemas de nuestro régimen tributario.

Es claro que la reforma llega con el afán de conseguir más recursos por la caída de la renta petrolera. En este aspecto, de conseguir ingresos, la pepa es el IVA (como bien lo dijo ). A pesar de esto, soy de los que se opone al incremento en su tasa general. Algunos me tacharán de , o de ignorar a las calificadoras de riesgo. Ni lo uno ni lo otro. Creo en cambio que hay que dar unas luchas más difíciles.

Pero no debemos confundirnos: si Colombia pierde el grado de inversión por no conseguir los recursos que las calificadoras juzguen prudentes, no podemos achacarle la responsabilidad a la reticencia a incrementar una tasa que tiene niveles completamente normales. No. La culpa viene de años y años (cuatrenios y cuatrenios) de postergar decisiones difíciles para construir un sistema tributario moderno, que arregle los verdaderos líos de fondo. Esos líos están más que diagnosticados: un sistema tributario poco productivo y nada progresivo, lleno de exenciones y beneficios, plagado por la evasión y elusión, muy exigente para quienes juegan con las reglas pero blando con quienes las evaden o las aprovechan para su beneficio, y demasiado dependiente de las (pocas) empresas que tributan y de los impuestos indirectos, sin suficiente carga sobre las personas más ricas en una sociedad desigual.

Para descubrirlos, no teníamos que esperar a la caída de los precios del petróleo. Para atacarlos, tristemente la experiencia lo está mostrando, sí. Pero no pasemos al tablero a los "populistas" que nos preocupamos por un incremento del IVA. Estrictamente, deben pasar los líderes (Presidentes, Ministros de Hacienda y Congresos) de al menos dos décadas sin armar el rompecabezas tributario. Y los privados que en el entre tanto se han beneficiado y han promovido los regalos, en el mejor de los casos, o que simplemente le incumplen al sistema.  

Que esta reforma logre o no el propósito de ser estructural, es todavía una incógnita. La restricción política es clara, y tristemente como otras veces el gobierno parece haber decidido perder la pelea en algunos temas sin siquiera darla. Ojalá el Congreso no solo no agüe los varios pasos correctos que se dan, sino que ayude a fortalecer algunas dimensiones que quedaron flojas (yo sé, pero no pierdo nada con soñarlo...). 

Finalmente, insisto como en otras ocasiones ( y ) que este país no será viable si no resolvemos el problema de evasión tributaria. Los impuestos están en el corazón del contrato social en una democracia. Además de otras medidas para frenar la evasión, la reforma da un buen paso (cárcel para evasores) acompañado de un accesorio ridículo (solo los de ciertos impuestos, solo los enormes evasores). Más vale que el plan de fortalecer a la Dian logre implementarse y resulte exitoso.

Sin más preámbulos, va una lista (no exhaustiva) de mi selección de aciertos y desaciertos de la reforma que propone el gobierno. Para ver la explicación de cada uno, haga click en el acierto o desacierto.

 

Impuestos sobre bienes y servicios

 

Impuestos sobre la renta de las sociedades

 

Impuestos sobre la renta de las sociedades sin ánimo de lucro

 

Impuestos sobre la renta de las personas

 

Medidas para controlar la evasión

 

Comentarios (1)

Andres Felipe Garcia Rovira

08 de Noviembre

2 Seguidores

Muy buen articulo, sinembargo me parece que hay un tema filosofico que por la ...+ ver más

Muy buen articulo, sinembargo me parece que hay un tema filosofico que por la ley del menor esfuerzo siempre omiten los economistas, y es la eficiencia del gasto. Yo pago impuestos, que cuando son utilizados en mi contra para comprar electores mediante mermelada me incentivan a evitarlos, devolverle dinero a los pobres del IVA suena un nuevo clientelismo, la praxis vence la logica.

Las historias más vistas en La Silla Vacia