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Por Paula Doria · 25 de Enero de 2021

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Claudia López dice que el mayor papel que juega su esposa Angélica Lozano es “cuidarla”. La Silla Vacía encontró que ese cuidado va mucho más allá de la intimidad de su hogar, y de lo que la Senadora y la Alcaldesa están dispuestas a admitir públicamente. 

“Yo no quiero figurar ni meterme en la Alcaldía de Claudia. Yo misma me he puesto restricciones a no interferir en el gobierno de Claudia por mi papel como senadora”, dijo Angélica Lozano a La Silla Vacía. 

Según la reportería para esta historia, en la que consultamos a más de 30 personas, entre concejales, congresistas, asesores y funcionarios de la Alcaldía y analistas políticos, Lozano se ha metido a ayudar a Claudia en al menos cuatro niveles. 

Primero, estuvo involucrada en la integración del gabinete en la Alcaldía. Segundo, participó en el proceso de elección del Personero Distrital, un funcionario que vigila a la Alcaldesa. Tercero, ha sido parte de las discusiones sobre acuerdos importantes para la Alcaldesa en el Concejo de Bogotá. Y cuarto, dentro del partido Verde ha trabajado para blindar la imagen del gobierno distrital y controlar la oposición interna que varios copartidarios le han hecho a Claudia López.

Es un rol particularmente complejo, porque además de ser esposas, López es alcaldesa de Bogotá por el partido Verde, el mismo en el que Lozano tiene un rol de liderazgo. Lozano, Senadora de la República, es simultáneamente su primera dama, una posición informal. Además, ambas tienen aspiraciones políticas futuras.

Y es que para agregar complejidad a la relación (entre las cónyuges, la Senadora, la Alcaldesa y las copartidarias del Verde) está que Angélica Lozano ha hecho la mayor parte de su carrera política en Bogotá.  

En 2005, Lozano fue alcaldesa local de Chapinero, en la Administración de Lucho Garzón. En 2010 fue candidata a la Cámara por el partido Verde, pero le faltaron menos de 6 mil votos para quedar electa.  En 2012 fue concejal de la ciudad por el Movimiento Progresistas, que dirigió Gustavo Petro, aunque después se distanciaron. En 2014, fue representante a la Cámara de Bogotá por la Alianza Verde. Y solo hasta el 2018 saltó a un puesto de liderazgo nacional, como senadora de la República. 

Hasta el momento ni López ni Lozano han hecho un esfuerzo explícito para explicarle a la gente cómo están navegando este cruce de relaciones sin precedentes.      

Influencia en los nombramientos 

Al preguntarle sobre el tema, la alcaldesa Claudia López le dijo a La Silla que Lozano “no se mete en nombramientos”. Pero reconoció que Lozano “sí está pendiente de formar consensos y por lo mismo media en líos”. Además, aseguró que en Bogotá no existe esa figura patriarcal y accesoria de primera dama. “Su papel es cuidarme”, agregó. 

Sin embargo, cuatro partidarios del Verde, dos altos funcionarios de la Alcaldía y un asesor cercano a López aseguraron a La Silla que Lozano sí estuvo involucrada en los nombramientos de la Administración antes de la posesión de la Alcaldesa. 

Uno de los funcionarios del gabinete nos dijo que Lozano lo entrevistó directamente y le hizo preguntas sobre sus relaciones políticas. La fuente también aseguró que estuvo en las entrevistas de otros miembros del gabinete que pasaron por la cazatalentos.  

Lozano dijo a La Silla que es falso que hubiera tenido esa participación. 

Según dos altos funcionarios de la Alcaldía, la senadora también se ha movido para conciliar cuando hay crisis en el gabinete. 

Un alto funcionario de la Alcaldía y un asesor de la Administración coinciden en que cuando el secretario de Seguridad, Hugo Acero, intentó renunciar por diferencias con Claudia López, como contamos aquí, Lozano hizo un llamado a la calma y le pidió que se quedara. 

Sobre este episodio, Lozano le dijo a La Silla que no intervino, pero que sí habló con Acero en un acto en Verbenal, por las muertes en las protestas del 9S, al que hizo una excepción en su regla de no ir a eventos de la Alcaldía. Según dijo, cuando vio a Acero le dijo “qué bueno que seas tú quien está a cargo de la seguridad. Muchas gracias por lo que estás haciendo por la ciudad”.

Un mensaje sutil pero efectivo porque Acero se quedó.

La elección del Personero

Si bien el ámbito como Senadora de Lozano es de circunscripción nacional, sigue empleando su conocimiento en temas importantes y complejos de Bogotá, como la elección del personero de la capital. 

Se trata de un cargo poco conocido pero clave, porque actúa como uno de los entes de control al gobierno de la Alcaldesa, y puede abrir investigaciones disciplinarias. Además, como es elegido por el Concejo, también es un botín burocrático.

Uno de los aspirantes más opcionados le dijo a La Silla, a condición de no ser citado, que Lozano lo llamó a preguntarle su puntaje y le pidió que le enviara el pantallazo de la calificación para considerarlo como el candidato del Verde. La fuente también dijo que lo hizo con otros concursantes. 

Sobre la versión de la incidencia de Lozano en esa votación coincidieron también una persona que estuvo en el proceso de selección de primera mano, el asesor de uno de los candidatos y un asesor de un concejal. “Angélica llamaba a concejales y a candidatos. Estuvo muy pendiente de esa elección”.

La senadora le dijo a La Silla que es falso que hubiera hecho estas llamadas. 

Aseguró que, por el contrario, fueron los candidatos y los concejales los que la llamaron a ella para tratar de hablar con la bancada Verde y que ella les pedía que hablaran con la vocera de la bancada, Andrea Padilla. 

“Yo les decía que si yo apoyaba a algún candidato, me le tiraba la elección”, dijo Lozano. “El interés del Verde era que no fuera un personero de bolsillo, pero tampoco un opositor”, agregó. 

La consejera de Concejales

Tras bambalinas, Lozano también ha tenido participación en decisiones claves para la Alcaldía en el Concejo de Bogotá. 

“Ha estado pendiente de decisiones importantes como el Plan de Desarrollo, el Plan de reactivación y el cupo de endeudamiento”, dijo un asesor de un concejal. 

Entre las preocupaciones de Lozano estaba, por ejemplo, que en el cupo se incluyeran los dos billones de pesos para hacer el corredor verde de la Séptima, una de las banderas de Claudia López.

Es normal que una Senadora con tanta fuerza política en Bogotá (62.748 de sus 105.700 votos los consiguió en la capital) esté pendiente de decisiones que marcan el rumbo de la ciudad y el éxito del alcalde de su partido. 

Sin embargo, por su condición de pareja, el interés de Lozano en que estos tres proyectos salieran adelante tenía una doble connotación pues eran determinantes para que López como alcaldesa tuviera margen de maniobra en sus planes para Bogotá. 

Ninguno de los concejales dijo que Lozano lo llamara para influir en su voto. Pero cinco admitieron que sí conversaban con ella sobre temas claves de la Alcaldía. 

La Senadora negó haber hablado con los concejales sobre el cupo de endeudamiento o el plan de reactivación económica, pero reconoció que en procesos como la aprobación del Plan de Desarrollo recibía llamadas de concejales de diferentes bancadas que le manifestaban una inconformidad con algunos artículos. “Lo que hacía era pasarle esa información a Felipe Jiménez”, secretario privado de la Alcaldía de Bogotá y jefe de gabinete. 

También reconoció que en la votación del Plan de Desarrollo llamó a un concejal de la bancada de gobierno para reclamarle por haber votado en contra del artículo que permitía el cobro de parqueo en vía, que se necesitaba para obtener dinero para mejorar la movilidad en la ciudad. “Pero el Concejal me explicó que siempre había votado en contra de eso y así se quedó”, dice. 

Dentro de las toldas del Verde

Como dirigente de la Alianza Verde, Angélica Lozano también ha jugado un papel clave en cuidar la imagen de la alcaldesa López y de su gabinete. 

Esta semana, por ejemplo, se convocó a una reunión del Partido para evaluar cómo hacer frente a la revocatoria que le están promoviendo a la Alcaldesa. 

Cuatro integrantes del Verde le dijeron a La Silla que Lozano y Antonio Navarro son los convocantes a la reunión. También aseguraron que ellos decidieron no invitar a algunos congresistas y concejales verdes que han sido críticos con Claudia López en temas como el manejo de la pandemia o el incumplimiento de algunas promesas, como no hacer un TransMilenio por la Séptima, por ejemplo. 

“A Angélica le queda muy mal estar defendiendo a su esposa como dirigente del partido y senadora. Y les queda peor generar esas grietas al no invitar a miembros del partido a reuniones por la Alcaldesa”, dijo a La Silla uno de los verdes.

Lozano dijo que no se trataba de excluir a nadie, sino que a la reunión invitaron a los que participaron en la campaña de López y que como dirigente del Verde está jugada a que a la Alcaldía le vaya bien, como a todos los gobernantes de la colectividad. También dijo que lo mismo hacen senadores de otras bancadas con sus gobernantes.

Agregó que su papel es mantener a todos informados y resolver inquietudes de los verdes y de los aliados. 

Lo hizo, por ejemplo, con la polémica que ha generado la remodelación del Hospital San Juan de Dios, sobre las imprecisiones de Gustavo Petro al respecto. 

“Si yo doy una información, me invalidan por ser la esposa de Claudia, pero lo que hago es enviarle esa información a gente del Partido. O si alguien llama a preguntar por un tema, llamo a Felipe Jiménez, le pregunto y paso la información. Eso es todo”. 

Una relación llena de grises

Desde que López llegó a la Alcaldía, Lozano ha presentado tres impedimentos para votar temas de la Capital en el Senado, dos de los cuales sus propios colegas han negado porque consideran que no está impedida; falta uno por votar.

Pero hay una zona gris sobre si debe, y hasta dónde, meterse en temas que tocan la Alcaldía. 

Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia, organización que apoyó la Consulta Anticorrupción, le dijo a La Silla que “el ejercicio de ambas funciones debería mantenerse de manera independiente. Podría haber un conflicto si el interés de alguna de ellas entra en algún nivel de relación con el ejercicio de funciones de su pareja”. Por lo tanto, sostuvo Hernández, “deberían evitarse ese tipo de situaciones”.

El cruce de relaciones hacen difícil distinguir, entre otros, si el papel de Lozano en relación con la Alcaldía de López es el de cuidadora de su pareja, consejera calificada o senadora del mismo partido. 

Preguntas a las cuales ni la Alcaldesa, ni la senadora Lozano han dedicado tiempo en aclarar, a pesar de su intenso trabajo político a favor de la transparencia.

Comentarios (1)

Marleny Barrera López

26 de Enero

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No es fácil analizar una relación que nació y crece en el trabajo político con idénticos fines. Lo que siempre ha sido, hoy es, sospechoso. Como expresan, Angélica Lozano tiene su cauda electoral en Bogotá, porque aquí es donde ha hecho su trabajo político, no puede ni se le debe exigir que lo abandone. Creo ella sigue informando, mas no involucrándose. Como en los temas nacionales.

No es fácil analizar una relación que nació y crece en el trabajo político con idénticos fines. Lo que siempre ha sido, hoy es, sospechoso. Como expresan, Angélica Lozano tiene su cauda electoral en Bogotá, porque aquí es donde ha hecho su trabajo político, no puede ni se le debe exigir que lo abandone. Creo ella sigue informando, mas no involucrándose. Como en los temas nacionales.

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