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Por Juan Esteban Lewin | Juanita Vélez · 23 de Enero de 2019

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Con el anuncio de reconocer a Juan Guaidó como presidente de Venezuela en un vídeo con Jair Bolsonaro, el presidente Iván Duque refuerza el endurecimiento de su discurso, que en lo interno se notó con su decisión de pedirle a Cuba la captura inmediata de los ex negociadores del ELN, tras el carro bomba del jueves pasado en la Escuela General Santander.

Además, como el rechazo a Nicolás Maduro es casi unánime en Colombia, le da un espacio para hacerlo y avanzar su propuesta de unión nacional.

La decisión de hoy no fue repentina, y aunque marca un cambio frente al Gobierno Santos tiene algunos antecedentes en el distanciamiento que arrancó en 2015 y que se concretó en decisiones como desconocer las elecciones a la Constituyente de Maduro en 2017 o dejar vacante la embajada en Caracas hace exactamente un año.

En todo caso, lo mediático del pronunciamiento, lo simbólico de la fecha y los antecedentes de la posición de Duque frente a Venezuela marcan un mensaje fuerte, de consecuencias difíciles de prever.

Cristaliza el endurecimiento frente a Venezuela

En julio de 2017 y cuando todavía era un senador con una aspiración distante a la presidencia, Iván Duque viajó a La Haya para denunciar a Maduro ante la Corte Penal Internacional. Había recogido las firmas de 76 congresistas chilenos y colombianos que lo apoyaron en denunciar a Maduro y su Gobierno por posibles torturas, detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales entre abril y julio de 2017, durante los levantamientos en su contra.

 

Aunque ese antecedente quedó relegado en la campaña presidencial siguiente, Duque dijo que Maduro ya había roto en la práctica las relaciones con Colombia y que su gobierno es una “dictadura oprobiosa”, en medio de una controversia en la que su candidatura salió adelante, en buena medida, gracias a la sombra de que Gustavo Petro traería a Colombia el modelo chavista que encarna Maduro.

Tras su elección anunció que no nombraría embajador en Caracas y luego invitó a otros países a salir de Unasur, la organización continental que promovió el chavismo; en su discurso de posesión dijo  “Haremos respetar la Carta Democrática Interamericana, promoveremos la libertad de los pueblos de la región y denunciaremos en los foros multilaterales, con otros países, las dictaduras que pretenden doblegar a sus ciudadanos” y en septiembre dijo que Venezuela no podía seguir como Estado garante de los diálogos con el ELN.

Al tiempo, empezó a liderar un cerco diplomático al gobierno Maduro.

Eso se hizo visible en septiembre, cuando se sumó a otros cinco presidentes americanos (Mauricio Macri de Argentina, Mario Abdo Benítez de Paraguay, Sebastián Piñera de Chile, Valentín Lascarra de Perú, y Justin Trudeau de Canadá) en pedir a la Corte Penal Internacional que investigue posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela, los mismos que Duque denunció en 2017.

Este año arrancó con más pasos en ese sentido.

El cuatro de enero, seis días antes de que Maduro se posesionara de nuevo como presidente, dijo públicamente que esperaba que la reunión de delegados del Grupo de Lima, que crearon 14 países en 2017 para buscar una salida a la crisis venezolana, lo desconociera y reconociera a la Asamblea Nacional de Venezuela, que tiene mayorías opositoras.

Eso finalmente ocurrió, con la baja de México que prefirió no desconocer a Maduro, más cercana la de cinco países de la Unión Europea (España, Francia, Italia, Portugal y Holanda) que le pidieron a la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, crear un grupo de contacto que facilite el diálogo entre el Gobierno y la oposición.

Esa baja no evitó que el resto del Grupo de Lima, incluyendo a Colombia, siguiera adelante con el paso siguiente: reconocer como presidente a quien se ha convertido en el símbolo de la oposición interna a Maduro.

Lo que pasa y lo que viene en Venezuela

En la crisis interna de Venezuela, la Asamblea elegida en diciembre de 2015 y con amplia mayoría opositora (101 de sus 158 miembros posesionados) ha sido desconocida por el Gobierno de Maduro.

Para eso, primero, creó una Asamblea Constituyente en 2017.

Justo antes de sus elecciones, en julio de 2017 y cuando los levantamientos populares en su contra estaban agonizando, detuvo a dos de los principales líderes opositores, Henrique Capriles y Antonio Ledezma, la oposición no participó y el chavismo se quedó con la Constituyente. En una votación llena de discusión sobre la cantidad de votantes (el Gobierno habla de 8 millones, cifras diversas de otras fuentes van de 2 a 4 millones).

A partir de ese momento la Constituyente fue quitándole poderes a la Asamblea Nacional y a otras fuerzas opositoras, como cuando eliminó los distritos metropolitanos cuyas alcaldías estaban en manos de la oposición o cuando, después de que los principales partidos opositores no participaron en unas elecciones municipales en diciembre de 2017, decidió que eso implicaba que no podían participar en las elecciones siguientes. 

Luego, la Constituyente convocó a nuevas elecciones presidenciales para 2018, que tras un aplazamiento se realizaron en mayo, casi al tiempo con la primera vuelta en Colombia. Con la abstención de la mayoría de la oposición, Maduro se reeligió en medio de nuevos señalamientos de falta de garantías y de transparencia.

Desde ese momento la tensión externa fue creciendo, en preparación a la nueva posesión el 10 de enero. Al día siguiente el diputado Juan Guaidó, elegido como presidente de la Asamblea el 5 de enero, anunció que asumiría la presidencia para convocar a nuevas elecciones, lo que aumentó la tensión.

Guaidó, que arrancó en política como líder estudiantil hace una década, fue uno de los fundadores de Voluntad Popular, el partido del líder Leopoldo López, del ala más dura de la oposición contra Maduro.

Y esta semana varios militares se levantaron contra el Gobierno, especialmente un pequeño grupo en la guarnición de Cotiza, en Caracas, el pasado martes.

Hoy 23 de enero, una fecha importante en Venezuela porque ese día en 1958 cayó la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, se convocaron a marchas contra Maduro, cuando también estaba citada la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, en la que el tema de Venezuela estaba en la agenda.

En ella Duque se reunió con el recién posesionado presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. A la salida los dos anunciaron que reconocen a Guaidó como presidente minutos después de que lo hicieran Estados Unidos y Paraguay, y al tiempo con Canadá, Perú, Ecuador, Guatemala y Costa Rica. 

Con lo simbólico del día, las marchas, los levantamientos y la reunión en Davos, el anuncio de Duque de hoy muestra lo que el periodista venezolano Ewald Scharfenberg, director de Armando.Info, llama “algo coreografiado”.

Según él y otros expertos como los internacionalistas Francesca Ramos, Laura Gil, Sandra Borda y Ronal Rodríguez, el desenlace depende en gran medida de lo que hagan los militares

Por ahora, Maduro respondió con un discurso desde un balcón del Palacio de Miraflores, en el que anunció que rompe relaciones con Estados Unidos y que le da 72 horas a los diplomáticos de ese país para salir de Venezuela. No anunció ruptura con Colombia

“Este intento de golpe de estado en que se pretende encadenar al país es la mayor insensatez que ha cometido el imperialismo, sus aliados lacayos de la derecha y la oposición venezolana”, dijo.

El mensaje de Duque

Al reconocer a Guaidó, Duque deja claro que el endurecimiento que mostró desde la semana pasada con el ELN, también se extiende a su política internacional, o por lo menos a las relaciones con Venezuela, que son fundamentales para Colombia.

Eso se refuerza con la decisión de hacer el anuncio junto a Bolsonaro, un presidente que ha sido señalado de ser de extrema derecha y que ha tenido discursos tan extremos como decir que “el error de la dictadura fue torturar y no matar”, que sus hijos no tendrán parejas de raza negra “porque están muy bien educados” o “sería incapaz de amar a un hijo homosexual”.

La decisión de reconocer a Guaidó es de marca mayor en el país con la frontera más grande y más viva de Venezuela, y que ha recibido más de un millón de migrantes de ese país, solo el año pasado.

“Yo esperaba una posición más calmada del Gobierno. De todos los países el que tiene un mayor costo es Colombia porque la situación de transición que se abre en Venezuela va a generar una serie de tensiones que impactarán a nuestros 2219 kilómetros de frontera”, le explicaba a La Silla Ronald Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

“Dependiendo de los niveles de violencia veremos fluctuaciones no solo de víctimas del régimen, también de colectivos chavistas o miembros del régimen y de la policía secreta que al ver que se les cierra el espacio, traten de salir y el único camino directo que tienen para hacerlo es nuestra frontera”, agregó.

La decisión de Duque no solo impacta en la situación de la frontera y de los migrantes, también refuerza el mensaje de posiciones duras que ha venido tomando desde el carro bomba del jueves.

Con su posición de que, por terroristas, los ex negociadores de esa guerrilla perdieron el derecho a que se aplique el protocolo de ruptura de los diálogos y deben ser capturados inmediatamente, dejó la idea de que existe un enemigo interno que debe ser combatido “con todas las herramientas de la legalidad, con contundencia”.

Al ponerse definitivamente del lado de la oposición a un presidente que para muchos ha sido cercano con el ELN y que tiene una desfavorabilidad altísima en Colombia según Gallup, a ese enemigo interno se puede sumar uno externo, que le ayude a concretar el mensaje de unidad que ha martillado en estos días y que no es fácil de concretar.

Eso si logra sumar apoyos a su apuesta por cercar a Maduro, antes que a promover un diálogo que facilite su salida.

Comentarios (4)

DIDUNDI

23 de Enero

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-Duque tiene a Venezuela con Maduro y a Cuba con el ELN para salir dl letargo ...+ ver más

-Duque tiene a Venezuela con Maduro y a Cuba con el ELN para salir dl letargo d 6 meses y buscar ganar protagonismo con una tal solidaridad internacional q no le alcanzará para q vuelvan a tener confianza en el país.
-El fiscal tiene la tal investigación confusa dl carro bomba en la Escuela d Policias para tratar d seguir desviando la atención d Odebrecth.
-Hollman tiene el sueño embolatado.

DIDUNDI

23 de Enero

3 Seguidores

VUELVO Y PREGUNTO: Creen q Cuba cederá a la presión d países Latinos? R/: N...+ ver más

VUELVO Y PREGUNTO: Creen q Cuba cederá a la presión d países Latinos? R/: NO
-Q' va a hacer Colombia si Cuba no cede?.R/: volver a su realidad eterna y buscar protagonismo interno en busca d identidad propia.
Xq' le temen al ELN si vuelve en atención a lo protocolos o sin ellos, acaso no pues la guerra la tienen ganada d siempre?.
-A Duribe le va a salir el tiro x la culata, y bien grande q es

#EnvidiaPorNoSerQuienAcabóConLasFARC

24 de Enero

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Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la ...+ ver más

Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la población. Hasta los cuantos muertos innecesarios , van a llegar los uribistas, con sus lineas rojas, para hacer un acuerdo de paz con el ELN?. A la silla no le ha llegado información de Rusia y China o es que ellos no ha dicho nada? son 6000 millones de dolares solo con Rusia cuantos muertos valen eso?

FRANCISCO ALBER...

24 de Enero

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Qué doble moral, la de los Políticos Colombianos, quien es el Dictador ? cua...+ ver más

Qué doble moral, la de los Políticos Colombianos, quien es el Dictador ? cuanta mierda hablan y en Colombia se está peor qué en Vnz. acá hay comida, pero se matan lideres sociales, acá hay comida y papel higiénico, pero se mueren los ancianos y niños ya sea por hambre o por falta de atención hospitalaria, acá si se mata a extra-juicio, tres envenenamientos con cianuro y el Gob. hablando chachara

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