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Por Nohora Celedón · 10 de Mayo de 2019

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Desde febrero de este año cuatro de las cinco vicepresidencias de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, están sin jefe en propiedad.

Esta agencia, adscrita al Ministerio de Minas y Energía, es clave porque es la que firma los contratos de la Nación con las empresas que producen petróleo y gas, la que vigila esos contratos y pone las reglas de juego para que las petroleras produzcan e inviertan.

La interinidad tiene preocupadas a algunas empresas y gremios del sector que no están seguras de qué tan en firme están las decisiones que toman los directivos que firman con una “e” al lado de su cargo.

El otro problema para las empresas es que seguramente los procesos que hoy llevan unas personas, probablemente cambien de manos cuando se hagan los nuevos nombramientos, y mientras se empapan de los temas se pueden demorar para tomar decisiones, que tienen que ver con la operación del día a día.

Y más porque esta interinidad está relacionada con una puja de poderes entre la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, y el presidente de la ANH, Luis Miguel Morelli, aunque también tiene que ver con la idea del Gobierno de Iván Duque de instaurar en las agencias del Estado procesos de selección más parecidos a los del sector privado.

Selección en suspenso

Cuando la Ministra le aceptó al presidente Iván Duque el encargo en el Ministerio, le puso una condición: que le dejara nombrar a su gente.

Esta condición se cumplió al momento de designar los viceministros de la cartera, pero no con la presidencia de la ANH. El candidato de Suárez era Alejandro Martínez, quien fue por 20 años presidente del gremio de las grandes petroleras, la Asociación Colombiana del Petróleo, y hoy preside el gremio de las empresas de gas natural licuado (el que se distribuye en cilindros), Gasnova.

Pero finalmente el nombramiento fue para Morelli, quien como contamos viene del sector privado, pero también fue Gobernador de Norte de Santander, es reconocido como uribista y contaba con el apoyo de José Obdulio Gaviria.

Martínez no quedó con las manos vacías y Duque lo nombró en el Consejo Directivo de la ANH.

Desde ahí la relación arrancó mal. Algo que no era inédito en la historia de la entidad, pues el Gobierno anterior era bien conocida en el sector petrolero la mala relación entre el ministro Germán Arce y el presidente de la ANH, Orlando Velandia, al punto que evitaban estar juntos en reuniones.

Morelli empezó a nombrar su gente. En octubre nombró a Carlos José Rodríguez, como vicepresidente técnico; a María Paula Jaramillo y a Andrea Sánchez, como vicepresidentas de Contratos de Hidrocarburos y de Promoción y Asignación de Áreas, respectivamente. Le quedaron pendientes los nombramientos en las vicepresidencias de Operaciones, Regalías y Participaciones y Administrativa y Financiera.

Sin llevar ni un mes en el cargo las vicepresidentas renunciaron. Según contó el periodista Norbey Quevedo en esta nota y nos confirmaron dos fuentes por aparte, Morelli les pidió la renuncia después de un Consejo Directivo de la entidad en el que se dio cuenta de que las directivas le pasaban información primero a la Ministra que a él.

Cuando consultamos en la oficina de prensa de la ANH por la salida de Jaramillo y Sánchez nos respondieron que “el presidente tiene que administrar con personas de su confianza”.

El problema es que después de ese retiro no se ha podido nombrar en propiedad a nadie en estos cargos.

Están encargados: en Operaciones, Edgar Bueno que es gerente de proyectos; en Promoción, Nicolás Mejía, quien ocupó ese cargo en el Gobierno Santos y fue contratado en abril como experto; en Contratos, María Jimena Yañez;, y en Administrativa, Sandra Rodríguez, ambas contratadas por Morelli el año pasado.

Además, cinco de los seis gerentes de la entidad también están como encargados.

Como nos contaron dos expresidentes de la ANH, normalmente los nombramientos a esos cargos son de autonomía del presidente de la entidad, aunque suelen llevar el visto bueno del Ministro - en este caso Ministra - del ramo.

Esta vez no ha sido la excepción, pero este visto bueno ha sido fácil de conseguir. Por eso en diciembre el Consejo Directivo creó un subcomité, conformado por el viceministro de Energía, Diego Mesa, el presidente del gremio de las empresas de servicios petroleros, Campetrol, Germán Espinosa, y el propio Martínez, para buscar perfiles para estos cargos vacantes y buscar un mecanismo estándar para que esta selección sea transparente.

Ninguna de las dos tareas ha arrojado resultados aún.

“Faltan candidatos”

“No es un tema personal, la ministra quiere mejorar el gobierno corporativo de las entidades, por eso conseguir a la gente más idónea es difícil. Faltan candidatos”, nos dijo una fuente del Ministerio, que no es vocero oficial y por eso no nos permitió mencionarla con nombre propio.

La dificultad radica en que para los cargos necesitan gente que conozca el sector petrolero de primera mano y muchos de estos perfiles se encuentran en empresas del sector petrolero donde los salarios son mucho más altos que en el sector público.

Un directivo de una empresa petrolera, según su rango y el tamaño de la compañía, puede ganar entre 40 y 60 millones de pesos al mes. El sueldo para un vicepresidente de la ANH no excede los 25 millones de pesos.

Una de las personas a las que le ofrecieron un cargo en la Agencia, nos dijo que rechazó el ofrecimiento por esto y porque además la responsabilidad de estas vicepresidencias dejan expuestos a los funcionarios a investigaciones de la Procuraduría y la Contraloría, aún si se obra de buena fe. Y también porque al salir del cargo les queda una inhabilidad de dos años para trabajar en el sector.

 

Por eso el comité del Consejo propuso buscar una empresa cazatalentos que les ayudara a encontrar la gente.

A pesar de que los miembros del comité se han reunido con firmas de este tipo para buscar propuestas, esta solución tiene dos barreras. Por un lado hay una duda jurídica de si puede hacerse porque para estos procesos está la Función Pública.

Pero el tema principal, nos lo confirmó Morelli, es presupuesto, porque en el de este año no se asignó plata para contratar a una cazatalentos, que para encontrar los vicepresidentes que faltan podría cobrar entre 100 y 160 millones de pesos.

“Al final Morelli ha tomado decisiones importantes, sacó la minuta off shore (las normas para explorar petróleo en el mar), sacó las rondas permanentes (para subastar bloques petroleros), no están parados. El problema es que uno no sabe si lo que firman puntualmente los encargados esté o no en firme”,  nos dijo una empleada de una empresa del sector que está en contacto permanente con la entidad.

Y es posible que falten aún un par de meses más para que se definan, porque a la fecha todavía no hay candidatos claros.

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