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Enver Torregroza

Profesor de la Universidad del Rosario

Profesor Asociado de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario en el área de Teoría Política e Historia. Doctor en Filosofía Summa Cum Laude de la Pontificia Universidad Javeriana. Miembro de la Sociedad Colombiana de Filosofía, del Círculo Latinoamericano de Fenomenología y de la Sociedad Iberoamericana de Estudios Heideggerianos. Autor de los libros: Una introducción a Derrida (2004) y La nave que somos: hacia una filosofía del sentido del hombre (2014). Actualmente adelanta investigaciones sobre la Filosofía Política en Colombia y sobre La experiencia emocional de las víctimas no reconocidas de la guerra en Colombia.

Enver Torregroza en la Red de la Educación

La educación necesita contenidos

Desde que se volvió una moda desestimular la enseñanza de contenidos en colegios y universidades la educación anda patas arriba. Ahora los chicos son buenos para la opinadera, pues no se le enseña nada. Y lo hacen con preocupante exceso de confianza sin nunca atreverse a cuestionar críticamente su propio saber. 

Columna

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Enver Torregroza en la Red de la Educación

¿Es posible enseñar la paz?

Así como la ética se cultiva actuando, día a día, mediante la experiencia, la paz se logra actuando pacíficamente. Esto significa que el único modo de aprender la paz es haciéndola, lo que no es fácil cuando no has vivido en paz.

Columna

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Enver Torregroza en la Red de la Educación

¿Es posible enseñar la paz?

Así como la ética se cultiva actuando, día a día, mediante la experiencia, la paz se logra actuando pacíficamente. Esto significa que el único modo de aprender la paz es haciéndola, lo que no es fácil cuando no has vivido en paz.

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La educación necesita contenidos

Desde que se volvió una moda desestimular la enseñanza de contenidos en colegios y universidades la educación anda patas arriba. Ahora los chicos son buenos para la opinadera, pues no se le enseña nada. Y lo hacen con preocupante exceso de confianza sin nunca atreverse a cuestionar críticamente su propio saber. 

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