Por Juanita Vélez | Jerson Ortiz · 25 de Mayo de 2017

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Para entender cómo se mueve el poder en Caquetá, Huila, Putumayo y Amazonas La Silla Sur se lanza al agua con su primer especial de súper poderosos de la región. Para armar este ranking de las personas y organizaciones que tienen la capacidad de que se hagan cambios estructurales o para impedir que se hagan en esta región, La Silla Sur habló con veinte fuentes.

Nueve políticos (tres representantes, dos excandidatos de alcaldía, un alcalde, un concejal, un alto funcionario del Gobierno y un dirigente departamental de izquierda) tres asesores (uno de la gobernación del Huila, otro de la alcaldía de Neiva y otro de un congresista) tres periodistas, dos miembros de organizaciones sociales (uno de Caquetá y otro de Putumayo), dos académicos de Amazonas y un exmiembro de una Ong.

Con el listado que ellos nos dieron armamos el nuestro. Aquí están.

#1
Hernán Andrade

En los rankings de todas nuestras fuentes, el senador conservador aparece entre los primeros en la lista porque es visto como el único de los cuatro senadores que tiene el sur, que además de la curul, es director de uno de los partidos más tradicionales, como lo es el Partido Conservador.

Ahora que se vienen las elecciones de Congreso y Presidencia en 2018 y las regionales de 2019, Andrade tendrá el sartén por el mango no solo para entregar avales (en el Huila tienen 8 alcaldías, en Caquetá 6 y en Amazonas una), sino también para definir si el partido se va con un candidato propio o le va apostar a una alianza para la Casa de Nariño.

Ese poder de ser un eventual fiel de la balanza es el que ubica a Andrade de primeras. Porque dependiendo de si decide que su partido se vaya con Germán Vargas Lleras, o con el uribismo o con la coalición a favor de los acuerdos, puede cambiar el resultado de la presidencia en 2018.

Fuera de eso en el sur tiene una estructura burocrática grande. Desde el año pasado tiene el manejo de la Electrificadora del Huila, en donde está de gerente su amigo Hernando Ruiz López, economista y exsuperintendente de Sociedades. Ese reemplazó al otro grupo conservador del Huila, el del exsenador José Antonio Gómez Hermida, que tuvo gerente amigo durante 17 años.

La empresa de energía del departamento tiene activos por más de 700 mil millones de pesos. Con Ruiz López, y por ende Andrade, Electrohuila suscribió en 2016 contratos por $127.987 millones, de los cuales el 32 por ciento corresponden al suministro de servicios personales. Todo un fortín burocrático.

Su poder también se ve en su familia. John Jairo, su hermano, es uno de los contratistas más poderosos de la región. Hoy hace parte del consorcio que se ganó el contrato de los $32 mil millones para construir un intercambiador vial, una de las obras más grandes del sistema de transporte público en Neiva.Y también está impulsando a la abogada Esperanza Andrade, su hermana, para el Senado.

 
#2
Rodrigo Villalba

Senador, codirector nacional del Partido Liberal, y padrino político de instituciones claves para del campo. Por esas razones Villalba fue nombrado por diez de nuestras fuentes como un súper poderoso de la región.

Villalba tiene entrada en el Banco Agrario, que tiene un presupuesto de más de un billón de pesos, a través de su amigo y aliado, el exrepresentante a la Cámara por el Huila, Luis Enrique Dussán, hoy presidente del Banco Agrario.

Villalba recomendó a Dussán ahí porque es de su grupo político, luego de haber impulsado como presidente en Finagro a Carlos Ramiro Chavarro, el exsenador conservador con quien hizo alianza para las elecciones de Gobernación del Huila en 2015, elecciones que ganó el equipo de los hermanos Carlos Julio y Cielo González Villa (Cambio Radical).

Según cinco de nuestras fuentes consultadas, en el Partido Liberal del Huila no se mueve nada, no se asigna un aval, sin el consentimiento del senador Villalba. De él dependen las alianzas.

Ese poder se extiende a Caquetá, donde fue el segundo político más votado en la lista liberal al Senado en las últimas elecciones regionales. "Tiene una estructura política que va más allá de Huila, pasa por Caquetá y está llegando ya a Putumayo", nos dijo un congresista.

 
#3
La familia González Villa

Los hermanos Carlos Julio González, gobernador del Huila y Cielo González, exgobernadora de ese departamento y exalcaldesa de Neiva nunca han perdido una elección e incluso han derrotado a pesos pesados como Villalba (le ganaron la gobernación en 2011) o a Andrade (le ganaron la gobernación en 2015) y solo con la Gobernación tienen un presupuesto de 488 mil millones de pesos.

Luego de que Cielo fuera destituida en 2012 por la Procuraduría, retomaron el manejo de la Gobernación y ahora cogobiernan. Por ejemplo, dos funcionarios de la Alcaldía y la Gobernación de Cielo, de su entera confianza, trabajan hoy en la Gobernación de su hermano. Se trata de Armando Saavedra, director de la Oficina de Planeación y de José Nelson Polanía, asesor de Despacho.

"Más que una familia, ellos son una empresa electoral. No es solo Carlos Julio y Cielo, los otros hermanos, Celiano y Jorge, también ponen votos y cargos", dijo una fuente consultada que es cercana al grupo.

Entre los González Villa tienen claro que el precursor, el ideólogo, el que abrió la senda es Carlos Julio. Pero Cielo es la carismática, la que consigue los votos esté en el el partido o movimiento político que mejor la trate.

Carlos Julio, elegido gobernador con votos de Cambio Radical y la Alianza Social Independiente, ASI, primero fue Representante a la Cámara y luego Senador por el partido Liberal; y Cielo fue diputada por el partido Liberal, luego alcaldesa bajo el Movimiento Vamos Colombia en la Alcaldía y luego gobernadora por la U.

Cielo está contemplando aspirar al Senado, pero primero tiene que salir de investigaciones penales en la Corte Suprema de Justicia por irregularidades en contratación durante su breve paso por la Gobernación en 2011. Y también de actuaciones en la Alcaldía.

Otro integrante de este clan político es Germán Trujillo, esposo de Cielo. Trujillo es conocido como el "zar" de la contratación de las raciones alimenticias.Como lo contó La Silla, tiene vínculos con el manejo de los contratos de restaurantes escolares no solo en el Huila sino también en Santander, donde en 2016 movió cerca de 23 mil millones de pesos.

 
#4
Las Farc

La guerrilla que está en proceso de dejar las armas ha sido un poder a la sombra en el Sur, su principal retaguardia estratégica, y lo más probable es que ya sin armas y de frente lo siga siendo a lo largo y ancho del territorio.

En varios municipios en las zonas rurales de Caquetá, Putumayo y Huila jugaron un rol social y político clave porque a partir de su intimidación y presencia en el territorio eran los que impartían "justicia" y los que incidían en las votaciones.

Además, desdes que, aún naciente, esa guerrillera migró de la Cordillera Central, el Caquetá las ha visto crecer e intentar la vía política y las negociaciones de paz: la UP tuvo representación política por el Caquetá y la mayor parte de la zona de distensión estaba en ese departamento. De hecho, el hoy miembro del secretariado de las Farc, Iván Márquez, fue representante a la cámara de la UP por Caquetá entre 1985 y 1986.

Ya sin armas, el poder de las Farc en la región radica en su base social, antes soterrada y ahora cada vez más visible.

De los 7 mil guerrilleros que están concentrados, 2900 (el 40 por ciento) están en las zonas veredales del Sur (contando Putumayo, Caquetá, Meta y Guaviare).

Esa militancia, sumada a la de los cocaleros de Caquetá y Putumayo (suman más de 15 mil familias) más las alianzas que ya se están comenzando a dar con políticos de izquierda sobre todo de la Unión Patriótica (que calculan que tienen entre Caquetá y Huila más de diez mil votos) y de Marcha Patriótica, muestran que el partido de las Farc tendrá un papel en las elecciones del 2019 e incluso las del 2018.

 
#5
La Iglesia Católica

La Iglesia Católica que llegó al Sur antes que el Estado con sus misiones educacionales es un poder tradicional que sigue teniendo mucho peso.

Haber llegado primero le ha dado a la Iglesia, y especialmente a las diócesis y vicariatos, un poder enorme porque se han vuelto los intermediarios de la población civil ante las Farc en Caquetá o las bandas criminales en zonas de frontera como Puerto Asís, Valle del Guamuez y Puerto Leguízamo en Putumayo.

En Caquetá, por ejemplo, la Diócesis hace presencia en 14 de los 16 municipios y en los dos que no, que son San Vicente del Caguán y Solano, están los vicariatos.

Como le contaba una experta en la región a La Silla Sur el poder de ellos radica en que si la guerrilla no dejaba pasar de un municipio a otro a una Ong, ellos interceden para que los dejen o son los que le reclaman al comandante del frente por qué reclutó a un niño a la fuerza. "No los tocan y tienen poder de convencimiento por un lado con el campesino, y por el otro, con el guerrillero".

Pero además también son vistos entre los campesinos como un vocero que les permite sentarse a negociar con el Gobierno. Así pasó, por ejemplo, con los campesinos que han bloqueado vías desde hace dos a?os en el municipio de Valparaíso para impedir la entrada de la petrolera Emerald Energy. Han buscado a la Diócesis de Florencia para que haga presión con el Gobierno.

 
#6
Aníbal Roa

Roa es el empresario de arroz más poderoso del Huila. Es due?o de ?Arroz Roa? y ?Florhuila?, las dos arroceras más grandes en el cuarto departamento con mayor producción del grano después de Casanare, Tolima y Meta.

Según las más recientes cifras de la Superintendencia de Sociedades, la Organización Roa Florhuila es la más grande del departamento (duplica en ingresos a las otras dos que son la Electrohuila, y a la Cooperativa Departamental de Caficultores del Huila, Cadefihuila) con ingresos operacionales en 2015 de más de 1 billón de pesos. Casi el mismo presupuesto de este a?o para la Unidad de Víctimas.

Al ser la cabeza y due?o único de la empresa en una región con poca presencia empresarial, Roa es uno de los empresarios más poderosos del sur del país.

"Es como el gran político del arroz. En la seccional de fedearroz Huila incide en todas las decisiones", nos dijo un periodista económico del departamento.

 
#7
Álvaro Pacheco

El gobernador de Caquetá es la cabeza del partido Liberal en el departamento. Una fuerza que ha sido tradicionalmente poderosa allí. Pacheco fue alcalde de Florencia, candidato a la gobernación en 2007 y representante a la Cámara por Caquetá entre 2010 y 2013 por el liberalismo.

Enfrentó un proceso penal por parapolítica en las elecciones de 2007. Por cuenta de eso fue detenido en el Congreso en 2013 y estuvo preso casi dos a?os en La Picota hasta que un juez especializado lo declaró inocente.

Pero a pesar de esos líos, se quedó con el aval del liberalismo para las elecciones regionales de 2015, algo que partió al partido de los rojos en dos hasta el punto que fue una de las razones por las que la senadora Viviane Morales renunció a la codirección del partido.

Que el liberalismo le haya dado ese aval a pesar de los líos, muestra el poder que Pacheco representa.

Aparte del poder que le da el hecho de ser gobernador (negocia con los gremios, define las contrataciones, etc) tiene un poder que va más allá de lo político y es con los militares y la policía. "Se ha vuelto una llave con ellos", dijo un militar a La Silla. "Con él la relación es muy estrecha y tiene un liderazgo" agregó.

 
#8
Martín von Hildebrand

Como fundador y director de la Fundación Gaia Amazonas, Hildebrand es un súper poderoso en ese departamento porque su fundación es la que más grande y es a través de la cual llega casi toda la plata de cooperación internacional para proyectos sociales en el departamento.

Gaia fue fundada por Von Hildebrand en 1990 para asegurar que los indígenas no solo tuvieran derechos sobre sus territorios, sino que supieran administrarlos. La Fundación trabaja con 17 organizaciones indígenas, que suman 23 mil personas y que administran unas 13 millones de hectáreas de selva amazónica.

Además ha sido un defensor de las áreas protegidas, como parques y resguardos, lo que ha contribuido a la conservación de unas 35 millones de hectáreas de selva.

 
#9
Guillermo Rivera

El recién nombrado ministro del Interior es un súper poderoso en Putumayo porque desde allá lo ven como el político de esa región que más lejos ha llegado dentro del Gobierno.

Desde 2002, cuando se lanzó a la Cámara, logró reelegirse tres veces al Congreso como representante del departamento y ha mantenido ahí su fortín político no sólo porque el Partido Liberal es el más fuerte en el departamento (de los 24 mil votos que sacó el Partido en la última elección a Congreso, 15.500 fueron para Rivera).

También porque ha promovido debates para mejorar las vías de comunicación del departamento, se ha opuesto a las fumigaciones de cultivos ilícitos y ha defendido bajar el precio de la gasolina en Putumayo. Todas apuestas que le reconocen en el departamento y que lo han convertido en la figura política más representativa.

 
#10
El movimiento comunal y campesino

En una región en donde la institucionalidad es tan débil como en el Sur, las organizaciones sociales de base se han ganado un espacio y una legitimidad en el territorio que les ha permitido ser interlocutores con el Gobierno y también con la guerrilla.

En Putumayo, ese súper poder de base lo tienen los llamados 'Meros', la Mesa Regional de Organizaciones Sociales del Putumayo. Esa Mesa agrupa a casi todas las organizaciones sociales, campesinas e indígenas de ese departamento.

Fue esa Mesa la que creó el 'Frente Amplio por la Unidad y la Democracia', la unidad de partidos como Alianza Verde, Polo, Marcha Patriótica y Asi, el Mais y la Aico, que ayudaron a elegir a la actual gobernadora Sorel Aroca, a cuatro alcaldes y cinco concejales del departamento.

Los Meros fueron los que, por ejemplo, convocaron a las marchas en contra de la erradicación el a?o pasado, que paralizaron al departamento por más de veinte días, y que solo se levantaron hasta que voceros de ellos se sentaron con Aroca y siete alcaldes del departamento.

En Caquetá, ese mismo poder lo tiene la Asociación de Juntas de Acción Comunal, movimiento a través del cual las Farc aspiran a influir en la escogencia del candidato para la circunscripción de paz.

Esta Asociación agrupa a todas las juntas de acción comunal de los 16 municipios y es una autoridad allá hasta para las Farc, a quienes les pedían cuentas por lo que hacían en las veredas por todo, según le contó a La Silla un jefe guerrillero de la zona. "Desde que por qué habíamos mochado un árbol hasta por qué un muchacho había decidido irse con nosotros al monte", dijo.

 

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