Por Juanita Vélez · 13 de Septiembre de 2017

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Esta semana se concretó en Florencia una alianza que La Silla Sur había anticipado que venía cocinándose hace casi tres meses y que ahora que ya es un hecho, pone a tambalear el tablero político de ese departamento para 2018.

Se trata de la alianza entre Arnulfo Gasca, mejor conocido como ‘el patrón de patrones’ por haber protagonizado en video en de un narcocorrido dedicado a él y que lo mostraba a él siendo candidato a la gobernación por el partido Conservador con gente armada (en ese entonces quedó de segundas con 37 mil votos) y el también excandidato a la gobernación Luis Antonio Cicery, de Alianza Verde, que quedó de terceras con 36.915 votos.

De entrada esta dupla ya tiene varios contradictores porque si todo sale como esperan ambos excandidatos, le quitarían poder por un lado a la dirigencia conservadora local y por otro a algunas de las organizaciones sociales del departamento.

La alianza

La ‘Alianza por el Progreso’, como la llamaron en su lanzamiento en Florencia, tiene tres objetivos: que Gasca apoye a Cicery para quedarse con una curul a la Cámara en 2018; que a cambio Cicery apoye a Gasca a la gobernación (a la que ya se ha lanzado dos veces) y que con los votos de ambos puedan poner a un candidato para la circunscripción especial de paz que, hasta donde supo La Silla, aún no han definido.

“Ese tema sí lo hemos venido analizando con él (Gasca) y con otros sectores del partido Liberal, del Polo y del conservatismo, porque aquí creemos que el departamento necesita un liderazgo distinto en el Congreso y a mi me interesaría en ese sentido llegar a la Cámara”, nos dijo en ese momento Cicery.

”Yo tengo un proyecto de vida que es la gobernación de Caquetá, aspiro otra vez al aval conservador y voy a apoyar a un candidato a la cámara especial y a otro a la ordinaria”, nos dijo también Gasca.

Pero que estos excandidatos se junten justo ahora cambia el tablero político del departamento.

El lío con los conservadores

Como el objetivo de la alianza es que Cicery llegue a la Cámara y Caquetá tiene dos curules ordinarias (una la tienen los liberales y la otra los conservadores), si llega ayudado de los votos de Gasca, que fue avalado por el conservatismo, perdería el hoy representante Luis Fernando Urrego.

 

Por eso el martes el presidente del partido y senador huilense Hernán Andrade sacó un comunicado dandole un espaldarazo a Urrego y a la dirigencia conservadora local.

En el comunicado desautoriza la alianza entre Gasca y Cicery y dice que la decisión del directorio es ir con listas propias a Senado y Cámara.

Con eso, el conservatismo le cierra del todo las puertas a Gasca, que tuvo el aval de los azules en 2015 (decisión que fue polémica dentro del partido) y reafirma a Urrego, que como hemos contado, quiere repetir la curul en el Congreso.

Aunque eso le conviene a Urrego, el conservatismo tampoco tiene una gran estructura en Caquetá porque solo tienen cuatro de las 16 alcaldías del departamento.

Lo que hay detrás del espaldarazo de Andrade, según contó a La Silla una fuente del directorio nacional, es que Urrego quiere ser la fórmula de Esperanza Andrade, la excandidata a la gobernación del Huila y hermana del senador Andrade, que quiere reemplazarlo a él el año entrante en el Congreso.

Sin embargo, esa versión nos la negó Esperanza. “Yo no tengo ninguna alianza por ahora con Urrego y a finales de septiembre iré a Caquetá para ver cómo están las cosas”, nos dijo.

Pero además de complicarle las cosas a la dirigencia conservadora local, ésta alianza también le puede salir cara a ‘Coco’, sobre todo con las organizaciones sociales que lo apoyaron cuando se lanzó a la gobernación hace dos años.

El lío con las organizaciones

Cuando Cicery se lanzó a la gobernación en 2015 lo hizo con el apoyo de organizaciones sociales de peso en Caquetá como la Unión de Organizaciones Sociales, Campesinas, Ambientales y de Derechos Humanos de San Vicente del Caguán, Unios, que agrupa a once organizaciones sociales de ese municipio.

“Nosotros le pusimos una buena votación en ese entonces y aunque no descartamos un acercamiento y estamos abiertos al diálogo, el hecho de que se haya aliado con Gasca no es bien visto a ojos de las organizaciones de acá, porque representa a la clase política tradicional”, dijo a La Silla un miembro de Unios que nos pidió no ser citado.

Además, según nos detalló esa misma fuente, la alianza entre Gasca y Cicery para poner candidato a la circunscripción tampoco ha caído bien. “Lo más posible es que las organizaciones vayamos con un candidato propio a las circunscripción, que sea un líder que surja de las bases y no de políticos tradicionales que quieren copar ese espacio”, agregó.

El caso es que la sola noticia de que ésta alianza ya se concretó desde ya tiene sacudido el mapa político en Caquetá y probablemente ni los conservadores tradicionales ni las organizaciones sociales se quedarán quietas.

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