Por Jerson Ortiz · 14 de Noviembre de 2017

Aparte de las candidaturas presidenciales en el Huila se recogen firmas para avalar a dos listas a la Cámara de Representantes.

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El pasado sábado 11 de noviembre se abrieron las inscripciones de candidatos para las elecciones de Congreso de 2018. De los tres movimientos de ciudadanos que empezaron a recoger firmas en el Huila para avalarse a la Cámara uno ya se quedó en el camino, mientras que los otros dos están en una lucha contra el reloj para conseguir las 41.700 firmas y la plata de una póliza de seriedad que les pide la Registraduría.

Así van por ahora los movimientos.

En rojo

Los que no van a llegar siquiera a la revisión de las firmas son los del movimiento ‘Huila Se Respeta’. Como habíamos contado ellos fueron los primeros en empezar a recoger las firmas teniendo como discurso de campaña la indignación.

Y aunque iban bien con la recolección en Neiva, Pitalito y Garzón, principalmente (reunieron 15 mil firmas hasta septiembre) dicen que se desinflaron cuando el Consejo Nacional Electoral sacó una resolución en la que definió el valor de las pólizas de seriedad que deben presentar los movimientos ciudadanos para asegurar que sí van a ir hasta el final del proceso electoral después de tener el aval.

 

Según esa norma para departamentos como el Huila, con un censo electoral entre seiscientos mil y un millón de ciudadanos, la suma que debe asegurar la póliza es de doscientos cincuenta (250) salarios mínimos legales mensuales vigentes, es decir unos 190 millones de pesos.

“Eso es mucha plata. Desde ahí quedamos en stand by porque de nada servía recoger las firmas si no podíamos conseguir la plata de la póliza. Además nunca logramos organizarnos para pensar alguna actividad que nos ayudara a reunir esa plata. Yo fui el primero en desistir”, dice Álvaro Ladino, un excandidato al Concejo de Neiva, que fue el que se pensó la idea de armar el movimiento.

Igual decisión tomó días después Carolina Tello Vargas, la segunda en la lista de ‘Huila se respeta’.

“Hacer eso sería lo mismo que vender una rifa sabiendo que no tengo la intención de entregar el premio al ganador, o cualquier otro ejemplo que se les venga a la cabeza. No puedo hacer esa jugada, porque no estuve recogiendo firmas para que me vieran, ni mucho menos para que algún poderoso se me arrimara para ofrecerme un aval de un partido tradicional”, escribió Vargas en sus redes sociales.

De esta manera lo que inició como una propuesta de pasar de los likes en Facebook a firmas y votos, se quedó en el mero intento.

En esta misma situación está el último movimiento ciudadano que empezó a recoger las firmas, el de las iglesias cristianas.

Entre amarillo y rojo

El movimiento con el que los pastores cristianos de Colombia piensan llegar al Congreso se llama ‘Colombia Justa Libres’. En el Huila, como contamos, el movimiento se creó a finales de septiembre .

En la recolección de firmas están los pastores e integrantes de las 60 iglesias cristianas que están metidas en el cuento (en esta conversación no entró la Misión Carismática Internacional de que está con el Centro Democrático).

Al frente del proceso está el pastor Jesús Tovar que hace parte del Consejo de Ancianos que es el que toma las decisiones a nivel nacional en Colombia Justa Libres.

El pastor Tovar le dijo a La Silla Sur que creen “que vamos muy bien”, nos comentó. Pero a la fecha solo tienen 21 mil firmas.

A pesar del optimismo del pastor y de que los cristianos tienen una estructura más organizada, suponer que van a lograr el objetivo de las 41.700 firmas es complejo porque empezaron a recogerlas tarde, (a principios de octubre) y solo les queda menos de tres semanas para que venza el plazo.

En el caso de conseguir las firmas ‘Colombia Justa Libres’ le ha pedido a sus integrantes un aporte de 20 mil pesos por cabeza, con ese dinero esperan ayudar a cubrir parte de las pólizas.

En verde

Los que sí quieren llegar hasta donde más puedan son los del movimiento ‘Defensores del territorio’, que reúne a los líderes e integrantes del movimiento social Asoquimbo que se armó en el Huila para hacerle oposición al proyecto hidroeléctrico El Quimbo.

Como también lo habíamos contado, ellos comenzaron a recoger las firmas a finales de agosto con un discurso ambientalista en rechazo al fracking, a las políticas mineras y en general de defensa al territorio y los recursos naturales.

Al frente de este colectivo está Miller Dussán, un profesor de la Universidad Surcolombiana y quien ha liderado la causa de Asoquimbo desde hace diez años.

Dussán le dijo a La Silla Sur que a la fecha tienen en su poder 29 mil firmas ‘auténticas’ que han recogido en La Plata, Agrado, Gigante, Garzón y Tarqui, pueblos que fueron impactados con El Quimbo.

Y aunque les falta unas 14 mil para llegar a las mínimas exigidas (que deben ser analizadas y validadas por grafólogos de la Registraduría) están más cerca que los demás, igual creen que antes de cerrar el periodo de inscripciones (11 de diciembre) las van a conseguir.

Eso, según Dussán, pese a que el tema de la recolección de firmas está desligitimado por la desbandada de campañas que están pidiendo firmas en el departamento sobre todo para a la Presidencia.

“La gente le pregunta a uno que por qué tantas firmas, que unos días pasan los de Vargas Lleras, otro los de Fajardo, los de Petro, los de Piedad. Entonces eso desgasta a la gente, pero en el caso nuestro pensamos que vamos bien”, dice Dussán.

“Lo único que sí me piden a veces es que les muestre bien el formulario y que no vaya a ser que le esté recogiendo firmas a Vargas Lleras”, complementa el docente.

Sobre el tema de la póliza dice que ‘revisará’ el asunto cuando llegue el momento, es decir cuando tengan las firmas. “Es una suma altísima pero si logramos que nos validen las firmas ya hemos hablado con unos cuatro o cinco profesores amigos que me dicen que nos ayudan a conseguir la plata”.

Así las cosas si los cristianos de ‘Colombia Justa Libres’, o  los ambientalistas de ‘Defensores del Territorio’ no intensifican sus esfuerzos en la consecución de las firmas en estas semanas, podrían terminar como ‘Huila se respeta’.

De paso reducirían las opciones a la Cámara del Huila a las listas de los partidos liberal, conservador, Cambio Radical, La U y Alianza Verde, es decir los tradicionales, quienes han dicho que sí van porque la ley nos exige ni firmas ni pólizas.  

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