Por Jineth Prieto | Jonathan Méndez · 05 de Febrero de 2018

3826

0

En los últimos dos años Girón pasó de ser el municipio más pequeño del área metropolitana de Bucaramanga, a ser un poderoso fortín político que además de duplicar su presupuesto, maneja más contratistas que la Gobernación de Santander.

En plena campaña se encendió la renovada maquinaria de esa administración, que tiene dentro de sus favoritos al exgobernador de Santander, Richard Aguilar, y al candidato al Senado liberal, Miguel Ángel Pinto.

Girón recargado

Desde que John Abiud Ramírez asumió la Alcaldía de Girón hizo tres movidas que lo dejaron con superpoderes en el municipio.

 

Las primeras dos tuvieron que ver con el Concejo. 

Cuando estaba arrancando su periodo y vivía una luna de miel con los 17 corporados del municipio presentó un proyecto solicitando que le dieran facultades para endeudarse en más de $70 mil millones, y otro pidiendo que lo habilitaran para emprender una reforma administrativa dentro de la Alcaldía. 

Aunque el primero inicialmente dividió a los concejales porque un sector consideró que abrirle la puerta al Alcalde desde el inicio para acceder a todo el cupo de endeudamiento del municipio los dejaba sin armas para negociar participación el resto del cuatrienio, al final logró que se lo aprobaran.

El cambio de opinión lo logró, según se lo relataron a La Silla por aparte dos concejales de Girón, luego de reunirse con ellos y abrirles más espacio para que pusieran a su gente como contratistas, además de la promesa de que tendrían participación de los recursos que se liberarían con los préstamos.

“Con eso alineó la coalición y hasta los que no querían votar al inicio luego terminaron cediendo para no quedarse por fuera de la administración desde tan temprano”, le dijo a La Silla una de esas fuentes.

La Silla no obtuvo pruebas diferentes a esos testimonios y el Alcalde negó que la negociación hubiera existido y aseguró que en la aprobación del endeudamiento no hubo diferencias entre los concejales. 

“Cuando no están de acuerdo con algo, no votan y se respeta”, indicó.

Cualquiera que sea la versión cierta, al final el proyecto fue aprobado por unanimidad y la administración obtuvo el semáforo en verde para ir a los bancos.

La segunda movida, aunque dio menos de qué hablar en el municipio, en la práctica  le dio a Ramírez el poder burocrático que nunca antes había tenido un Alcalde en Girón.

Desde que llegó al cargo, además de crear la Contraloría, arrancar el proyecto de la nueva Estación de Bomberos del municipio y emprender la creación de una empresa de servicios públicos, Jhon Abiud subdividió varias secretarías, creó 89 cargos  y pasó de tener 8 a 20 despachos en un municipio de 180 mil habitantes.

(Solo para darse una idea, Bogotá, que es la capital del país y tiene 8 millones de habitantes, suma 26 despachos entre secretarías  e institutos descentralizados.)

Esa nueva organización al tiempo que disparó los gastos de la Alcaldía -12 de esos 20 despachos los instaló en casas a las que les está pagando arriendo, vigilancia y servicios generales y solo en 2018 costarán $1.290 millones-, le amplió la capacidad de contratar personal de prestación de servicios y convirtió al municipio en un fortín aún más atractivo para la temporada electoral. 

Por ejemplo, mientras que en 2016 la Alcaldía tuvo 593 contratistas simultáneamente, este año con la reforma administrativa ya aplicada y con la entrada en vigencia de la Ley de Garantías, la Alcaldía de Girón alcanzó los 805.

El número de contratos con que cerró Girón, superó al de Bucaramanga, que siendo la capital del departamento solo vinculó a 720 contratistas, e incluso fue mayor que el de la Gobernación, que cerró con 783 contratistas.

“Girón es un municipio muy pequeño como para gastar tanta plata manteniendo contratistas”, le dijo a La Silla un concejal que pidió la reserva de su nombre. “Esto se está haciendo con el fin de pagar favores políticos”.

En su lugar, el Alcalde aseguró que la reforma hace más eficiente al municipio y que si bien aumentaba el gasto, con los resultados que obtendría cada cartera se verían justificados.

La danza de los millones

Al tiempo de la recargada burocrática y la habilitada para endeudarse, Jhon Abiud ejecutó la tercera movida. 

Como para sostener el gasto el municipio debía aumentar sus ingresos, en 2016 empezó a cobrarle a los morosos y actualizó el estatuto tributario, con lo que cambió la forma en la que se liquidaban los impuestos.

Básicamente en Girón se cobraba el predial con una tasa por estrato y lo que hizo la Alcaldía fue empezarlo a liquidar con un tasa diferencial que depende del avalúo catastral, algo que pasó el cobro de $11 mil a $19 mil millones. El de Industria y Comercio, además de que lo modificó, pasó de cobrarlo anual a mensualmente para generar liquidez y lo aumentó de $20 mil a $37 mil millones.

Eso, sumado a que al tiempo se proyectó un incremento en otros impuestos más pequeños, a que incluyó los $70 mil millones del cupo de endeudamiento que el Concejo le liberó, y a que trazó un aumento en las transferencias de la Nación, hizo que Girón disparara su presupuesto para 2017.

Mientras que para 2016 la proyección de ingresos bordeó los $143 mil millones, en 2017 llegó a los $303 mil millones, es decir, John Abiud lo duplicó y lo equiparó a municipios como Floridablanca, que con 90 mil habitantes más y uno de los prediales más altos del país, proyectó para ese mismo año un recaudo aproximado de $324 mil millones.

Según el reporte que le dio Hacienda a La Silla, el recaudo ha estado por debajo de lo proyectado. Solo en el predial en 2017 se recogieron $ 5 mil millones menos de lo que esperaban, y eso obligó a que reajustaran las metas para 2018.

A hoy el Alcalde, haciendo uso de las facultades del Concejo, le ha pedido créditos a 10 años a cuatro bancos: $32 mil millones a Bancolombia, $7 mil millones a Occidente, $10 mil millones al Agrario y $23 mil millones al Idesan, para financiar las obras que prometió (megacolegios y vías principalmente).

La Silla revisó los contratos de más de mil millones que ha suscrito la administración de John Abiud Ramírez y encontró que algunos contratistas que fueron cercanos al gobierno de su otrora jefe y hoy candidato al Senado de Cambio Radical, Richard Aguilar, se han ganado la ejecución de recursos en licitaciones que cerraron con único oferente. 

Por ejemplo, Construmarca, empresa representada por Pedro Beltrán Dulcey, de la que fue socio Julián Jaramillo, una de las manos derechas de Aguilar en su administración, se quedó como parte de un consorcio con la ejecución de los $13 mil millones de la construcción del parque lineal San Jorge, en una licitación de único oferente. 

Según cuatro fuentes, una de las cuales conoce por dentro el manejo de la Alcaldía de Girón, Jaramillo es cercano a la administración de Jhon Abiud. A inicios de su mandato, Jaramillo apareció en una visita de obra en Girón junto a él; sin embargo, ambos le negaron a La Silla en ese momento alguna relación comercial.

Otra de las empresas que reapareció fue la Constructora Valderrama, firma que dio de qué hablar en la administración Aguilar por quedarse con la ejecución de una parte de las grandes obras de ese gobierno en medio de denuncias sobre presuntos direccionamientos para favorecerlos. 

La Constructora Valderrama hizo parte de un consorcio con Construsego que se ganó la ejecución de un contrato por $2.532 millones para la construcción de un Centro Vida (ancianato) en el municipio en una puja de único oferente.

La campaña

Con la reforzada burocrática y la liquidez que antes no había visto el municipio, la recargada Alcaldía de Girón empezó a moverse en temporada electoral.

Tres veedores, dos presidentes de juntas de acción comunal y cinco políticos que conocen cómo se mueve el poder en el municipio, le dijeron a La Silla que las apuestas están repartidas y que la Alcaldía se moverá en varios frentes.

Eso se debe a que John Abiud se eligió en 2015 con los avales de siete partidos (Liberal, Conservador, Verde, de la U, Polo, Aico y Mais) y a que gracias a ellos rompió récords en el municipio al alcanzar 39.850 votos, cuando en las últimas dos elecciones los alcaldes de Girón se eligieron con un promedio de 19 mil votos.

Todas las fuentes con las que hablamos coincidieron en que las cargas están repartidas por Secretarías. 

Como contó La Silla, una vez se posesionó, John Abiud le dio participación a varios políticos que fueron claves en su aspiración, y como con la creación de las nuevas secretarías terminó habilitando nuevos cargos, trajo a gente principalmente de su cuerda que, según cuatro fuentes con las que hablamos, están distribuidas entre las campañas.

Para la Cámara los votos principalmente estarán repartidos entre Ciro Fernández, aliado de Luis Alberto ‘el Loco’ Quintero; Édgar ‘El Pote’ Gómez, quien tiene de su lado al secretario de salud John Forero y al de deportes, Jorge Edinson Castro; y Nubia López, esposa del representante del viejo PIN, Fredy Anaya.

En el Senado, tres fuentes le dijeron a La Silla que los compromisos de la Alcaldía están repartidos entre cuatro candidatos: Jaime Durán, Bernabé Celis, Miguel Ángel Pinto y Richard Aguilar. Sin embargo, los dos últimos serán sus apuestas fuertes.

El primero es su alianza obvia. John Abiud fue Secretario de Desarrollo de Santander durante el gobierno de Richard Aguilar y fue a través de ese despacho que abonó terreno para su candidatura a la Alcaldía a través del proyecto ‘Promovemos Tejido Social’, que a la postre terminó siendo el nombre de su programa de gobierno y su plan de desarrollo.

Sobre Pinto, esas mismas fuentes, una de las cuales lo sabe de primera mano, aseguraron que el apoyo está motivado en que el Alcalde quiere estrechar relaciones con el Gobernador Didier Tavera, quien lo tiene como su candidato al Senado.

Según dos políticos que conocen la movida de poder del municipio por dentro, un veedor y dos líderes sociales, la Alcaldía está moviendo su maquinaria enviando a contratistas puerta a puerta a promover esas dos campañas. Además, dos de esas fuentes aseguraron que tanto a los funcionarios como a los líderes los están haciendo llevar gente a sus reuniones.

“Nos están presionando mucho para que los ayudemos con eso”, le dijo a La Silla un líder social.

Además un político que lo sabe de primera mano porque ha sido testigo, nos explicó que en el Concejo las cargas quedaron repartidas entre las aspiraciones de Pinto y de Richard y que al menos 12 de los 17 concejales les están moviendo sus maquinarias para ponerles votos.

“Domínguez está con Doris Vega, Germán Hernández con el número 30 del Centro Democrático y Orlando Rivera con el hijo de Serpa (Horacio José), de resto la mayoría se matricularon con Pinto o con Richard a cambio de participación burocrática”, aseguró.

El Alcalde le dijo a La Silla que esas versiones no eran ciertas y que dado que por su cargo no puede participar en política se ha abstenido de hacerlo. 

“Yo no puedo limitar a que un partido llegue al municipio a hacer su proceso democrático. Pero en la Alcaldía no hemos dado ninguna directriz para apoyar a uno u otro candidato”, aseguró. “Esos son comentarios mal intencionados que se hacen en temporada de campaña”. 

El 11 de marzo se sabrá si la reforzada burocrática empuja a esos candidatos y si alcanza para dividir la pequeña torta electoral de Girón entre tantos.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia