Por Ana Karietna León Quiroga · 23 de Agosto de 2017

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A los espaldarazos que ha recibido la multinacional árabe Minesa, minera que está abonando el terreno para extraer nueve millones de onzas de oro en inmediaciones del Páramo Santurbán, se sumó el del ministro de Minas, Germán Arce.

 

Durante un foro que tuvo lugar el viernes pasado en Vetas, municipio que como ningún otro tiene su suerte amarrada a la extracción de oro y que luego de la delimitación del Páramo de Santurbán quedó borrado del mapa minero porque está dentro de la zona protegida y allí en la práctica no se puede ejercer esa actividad, el alto funcionario del Gobierno dio un discurso en el que defendió a la minería sostenible en la región.

El hecho de que él lo hiciera precisamente en un municipio en el que no se puede hacer minería y que dos años después de la delimitación aún está esperando las promesas de inversión de la Nación, le dio un empujón a Minesa, empresa que está prometiendo empleo e inversión social en caso de que consiga todas las licencias para explotar.

Por ejemplo, en una parte de su discurso reforzó la idea del potencial minero que hay en Soto Norte (la provincia de Santander en la que está ubicada el Páramo), algo que se alinea con los intereses de la minería a gran escala y en esa medida con el proyecto de la multinacional.

“Vetas produce menos del 0,1% del oro que se produce en el país. Pero si Vetas y California y todos los municipios de la provincia de Soto Norte con todas las autoridades encontramos la manera de desarrollar el potencial que tiene esta región, Vetas puede ser el principal productor de oro del país (...) pero vuelvo y digo, que esa es una discusión a la que le falta un tiempo y que tiene que agotar unos espacios”. 

Luego, haciendo referencia a que el país hoy es más atractivo para la inversión, entre otros, por el fin del conflicto con las Farc, hizo énfasis en la necesidad de que entre todos los sectores se analice si es viable o no la minería en la región,  etapa en la cual precisamente el proyecto de Minesa va a entrar dentro de poco, cuando le solicite formalmente a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales la licencia para explotar. 

“Nosotros queremos que esto salga adelante y salga adelante bien y si al final de este diálogo, por miles de razones técnicas y científicas nos damos cuenta que esto no es viable, pues no es viable, pero yo personalmente creo que sí es posible”, dijo Arce. 

Y concluyó con una frase que también le da un espaldarazo a la explotación minera en inmediaciones de Santurbán: "Oro sí y agua también. Queremos ambas cosas y vamos a buscar cómo hacerlo". 

Su intervención en Vetas la hizo en un foro que fue organizado por Asomusanturbán, organización que como contó La Silla, es la palanca de Minesa en los municipios de la región, y en un auditorio que estuvo abarrotado de las comitivas que llevó la minera al municipio.

Además de que los directivos de Minesa estuvieron en el evento (inicialmente estaba pensado para debatir si se debe hacer minería en esa región, pero que terminó girando en torno a la defensa y promoción de esa actividad) con una comitiva de sus empleados traídos desde California, le pagó la ida a 120 ediles de Bucaramanga, tal y como se lo confirmó a La Silla el representante legal de Asojuntas, Lino Mosquera. 

Eso también le sirvió a la minera, para que esos invitados le dieran la bendición al proyecto en público.

“Si están de acuerdo todos los alcaldes de acá de Soto, ellos no van a buscar un perjuicio par la comunidad, y ellos estàn de acuerdo con la empresa (...) Gracias de nuevo a Minesa. Sigan trayendo líderes para que miren y socialicen como es que están haciendo la minería acá en la provincia de Soto”, dijo Juan Cáceres, edil de la comuna 2 de Bucaramanga. 

El evento también contó con el respaldo del Ministerio de Minas.

Ivonne González, la directora de la Asomusanturbán, le confirmó a La Silla que la logística (tarima, sonido, refrigerios y almuerzos que repartieron para los cerca de 300 asistentes) corrió por cuenta del Minterio Arce. 

Así, con el guiño del Minminas en un municipio en el que no se puede hacer minería y que está sumido en el abandono, Minesa sigue intentando legitimarse mientras termina de ultimar los detalles para buscar la licencia ambiental de su proyecto, que espera quedarse por 25 años en la región.

 

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