Por Camilo Trujillo Villa · 08 de Abril de 2018

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Con tan solo 31 años, Esteban Quintero Cardona logró la segunda mejor votación a la Cámara de Representantes en toda Antioquia, superando a todos los demás candidatos de los otros partidos.

Este consentido y protegido político de Álvaro Uribe en el Oriente antioqueño, va por el camino a convertirse en uno de los barones electorales del departamento y ya muchos lo proyectan como un futuro gobernador de Antioquia.

¿De dónde salió este político que hoy enruta hacia Iván Duque el voto joven del Oriente antioqueño?

En cuna de político

Esteban lleva la política en su adn. En 1988, cuando tenía dos años, su padre, Rubén Darío Quintero Villada, fue el primer alcalde de Rionegro por elección popular. 

Creció viendo a su papá ocupar la secretaría de Desarrollo de la Comunidad en la Gobernación de Antioquia —gobierno de Gilberto Echverri Mejía—, repitiendo alcaldía en Rionegro (1992-1994), siendo el secretario Privado de Álvaro Uribe en la Gobernación, debutando en la Cámara de Representantes, llegando al Senado y como candidato a la Gobernación.

Con la trayectoria de su progenitor, hubiera sido muy raro que Esteban no se interesara en la política. Por eso, después de terminar su bachillerato, toma la decisión de estudiar derecho en la Universidad Eafit, a sabiendas que nunca iba a litigar.

Con lo que no contaba Esteban era con el peor golpe político y familiar que estaba a punto de recibir la familia Quintero Cardona.

Lo digo sin tapujos (...) yo me meto a la política para tratar de reivindicar el nombre de mi papá, porque siempre he creído en su inocencia

Esteban Quintero

Siendo senador, en marzo de 2008, ordenan la captura de Rubén Darío Quintero por parapolítica, por presuntos nexos con Freddy Rendón, alias El Alemán. Aunque en 2010 recuperó su libertad por vencimiento de términos, en septiembre de ese año la Corte Suprema de Justicia lo condenó a siete años de cárcel. 

Es ahí cuando nace en Esteban la iniciativa de ser diputado de Antioquia. “Lo digo sin tapujos, además de gustarme mucho este mundo y el querer servir a los demás, yo me meto a la política para tratar de reivindicar el nombre de mi papá, porque siempre he creído en su inocencia”, le reconoció Esteban a La Silla Paisa.

Paso por la Asamblea

Cargando con la popularidad de su padre en el Oriente antioqueño, pero también su condena por parapolítica, a Esteban, con el aval del Partido de la U (todavía era una colectividad uribista), le tocó hacer una campaña en la que su principal objetivo fue atraer el voto de los jóvenes. 

Competía contra candidatos de la talla de Guillermo Palacio, Alex Flórez, Álvaro Jaramillo, Andrés Guerra, Rodrigo Mendoza, entre otros; personajes que llevaban más de 20 años haciendo política en Antioquia y que incluso habían trabajado con su papá; por eso lo veían como un niño y no le dieron casi importancia.

Llega octubre de 2011 y con este mes dos momentos muy importantes para Esteban. En la segunda semana, Rubén Darío Quintero recuperó su libertad por cumplir las tres quintas partes de la condena que lo mantenía recluido en la cárcel de Itagüí. Y el último domingo de ese mes, contra todo pronóstico, en unas elecciones en las que nadie creía que iba alcanzar curul, Esteban llegó a la Asamblea de Antioquia con 18.500 votos.

No hay duda que mi llegada a la Asamblea de Antioquia la consideraron como la entrada de un delfín político

Esteban Quintero

El primero de enero de 2012, con 25 años, Esteban se convierte en el diputado más joven en la historia de Antioquia. Su edad y apellido y fueron la mezcla perfecta para que la opinión pública utilizara dos trilladas palabras para referirse a él: delfín político. 

“No hay duda que mi llegada a la Asamblea de Antioquia la consideraron como la entrada de un delfín político. Sé que llegué, en gran parte, por el recuerdo y la gratitud que tiene la gente por mi padre. Por eso, desde ese momento, empecé a trabajar por hacerme mi propio nombre”, le dijo Esteban a La Silla Paisa y mencionó también que cuando llegó a la Asamblea se sentía en el lugar equivocado, porque, para él, al principio ser joven fue una desventaja.

Su estrategia para ganarse el respeto de sus homólogos fue muy sencilla: durante los cuatro años que fue diputado, se preparó académicamente —estudió una especialización en Derecho Administrativo y otra en Contratación Estatal—. Sostiene que sus estudios fue algo que marcó la diferencia porque, con el tiempo, sus compañeros en el Cabildo lo abordaban para consultarle la parte jurídica de los diferentes temas.

Ahora, con los antioqueños, fueron dos sus estrategias para ir dejando a un lado su imagen delfín político y comenzar a trabajar su reconocimiento propio: se propuso ser autor de varios proyectos de ordenanza, algo que no es muy fácil para los que debutan en las corporaciones, y se apropió de la causa joven en la Asamblea.

Y lo logró, Esteban fue el autor de dos proyectos de ordenanza —uno que actualiza la Política Departamental de Juventudes y otro que actualiza la Estampilla Pro Hospitales Públicos de Antioquia—. Además, lideró varios debates de control político, uno de ellos (en ocho sesiones) sirvió para reactivar las obras del Túnel de Oriente, las cuales tenía paradas el gobernador Sergio Fajardo. 

Además, se desempeñó como vicepresidente de la Corporación y fue presidente de las Comisiones Accidental de Juventud y Seguridad.

Cambio de partido

En enero de 2013 cuando solo llevaba un año como diputado, el expresidente Uribe crea el Centro Democrático. Por esos meses, Esteban —atrapado en la militancia del Partido de la U—, considera renunciar al partido y a la curul, pero prefirió terminar el proceso en la Asamblea.

“Hubiera sido la peor decisión de mi vida, porque estaba representando a muchas personas que creían en mí, sin importar si yo era de la U o del recién creado Centro Democrático; las hubiera defraudado”, nos comentó.

Como el Partido de la U ya no representaba los ideales por los cuales se hizo elegir, Esteban toma la decisión de apartarse de su bancada, tanto así, que anunció públicamente su voto por Óscar Iván Zuluaga y empezó a acompañar a los candidatos del Centro Democrático por sus correrías en Antioquia; inclusive, se convirtió en el jefe de debate de Andrés Guerra en el Oriente antioqueño.

"Unidos por Rionegro"

En 2015, la gestión que Esteban había realizado en la Asamblea ya lo tenían como un opcionado a disputar la alcaldía de su natal Rioengro. 

Siendo diputado, pero con la intención pública de participar en la contienda electoral local, Esteban se une a “Unidos por Rionegro” un grupo de ocho líderes del territorio que tenían la misma afinidad política y que buscaban el mismo destino para el municipio. 

Todos querían ser candidatos a la Alcaldía, pero sabían que si se dividían podrían perder la Administración Municipal. Por eso, con un pacto de caballeros, escogieron un mecanismo que ellos llamaron democrático: contrataron una encuesta. 

Andrés Julián Rendón Cardona, primo de Esteban, resulta favorecido con el 18 por ciento de intención de voto, seguido de Esteban con el 16 por ciento; el  tercero sacó 7 por ciento.

Todos cumplieron su palabra y apoyaron a Rendón en su candidatura a la Alcaldía de Rionegro, por el Centro Democrático, la cual ganó con 38.080 votos.

El asesor más joven de Uribe

En enero de 2016, finalizado su periodo en la Asamblea de Antioquia, Esteban renuncia al Partido de la U e ingresa al Centro Democrático. 

Andrés Guerra pierde por poco la Gobernación de Antioquia con Luis Pérez, que fue el candidato santista; sin embargo, Pérez invita a Esteban a participar en su gobierno como parte de su equipo.

Agradecido con el gobernador, Esteban rechaza el ofrecimiento y recibe otra propuesta que lo convertiría en uno de los alfiles del ahora senador Álvaro Uribe: ser parte de la unidad de trabajo legislativa del expresidente. 

A sus 29 años, Esteban era una de las personas más jóvenes que asesoraba a Uribe con conceptos de viabilidad para los diferentes proyectos de ley y para los debates en el Congreso. 

“Pensaba: yo acá estoy asesorando a una persona que domina la mayoría de estos temas, ¿será que lo que yo le paso si lo lee? Pero al ver sus intervenciones en los debates o al leer sus redes sociales, me daba cuenta que usaba apartes de mis textos y mis conceptos”, cuenta Esteban con emoción. 

Al lado de Uribe estuvo más de un año, también se volvió su mano derecha en el Oriente antioqueño, región en la que Esteban ya tenía nombre propio. En 2017, le presentó la renuncia a su jefe para poder trabajar por la meta que se trazó desde el instante en que supo que no competiría por la alcaldía de Rionegro: ser representante a la Cámara por Antioquia con el Centro Democrático.

Supo hacer la campaña

Motivado por cumplir el objetivo de llegar al Congreso este año, desde hace 12 meses empezó a reunirse y a escuchar a diferentes personas, para conocer todo lo que estaba sucediendo en los 23 municipios del Oriente antioqueño y así armar una campaña en la que se iba a comprometer a ofrecer soluciones.

Una vez inscrito como candidato, empezó a visitar cada día dos y hasta tres municipios del Oriente. A cada municipio le asignó un día de la semana y nunca canceló una visita. Según él, en su región, valoran mucho la presencia del candidato.  

Financié mi campaña con préstamos, recursos propios y donaciones y concentré mi publicidad política en los municipios del Oriente antioqueño que están en la zona del Altiplano

Esteban Quintero

Un representante a la Cámara electo, le dijo a La Silla Paisa que siempre le sorprendió “la cantidad de publicidad que tuvo Esteban. ¿Cuánto le valió eso? En el Oriente antioqueño era impresionante la cantidad de vallas, pasacalles y volantes que repartían de él. ¿De dónde sacaron tanta plata?”.

Al respecto, Esteban le explicó a La Silla Paisa que financió la campaña con préstamos, recursos propios y donaciones; además, que concentró su publicidad política en los municipios del Oriente antioqueño que están en la zona del Altiplano, en todo el Valle de San Nicolás; estas poblaciones son colindantes y comparten los mismos corredores viales, por eso se generaba la sensación de exceso de publicidad.

El Valle de San Nicolás tiene la gente para poner hasta dos y tres congresistas y hace 15 años no contaban con esa representación en el Congreso; Esteban les recordó eso en campaña y por eso todos salieron a votar por él

Diputado de Antioquia

Le dio resultado. En el altiplano sacó 16.657 votos en Rionegro, 3.753 en La Ceja, 3.181 en Marinilla, 1.579 en El Retiro, 1.463 en Guarne, 824 en San Vicente, entre otros.

Un diputado de la Asamblea de Antioquia nos comentó que entre todos los municipios del Valle de San Nicolás tienen la gente para poner hasta dos y tres congresistas y hace 15 años —desde Rubén Darío Quintero— no contaban con esa representación en el Congreso; “Esteban les recordó eso en Campaña y por eso todos salieron a votar por él”, nos dijo el diputado.

Otro plus, con el que no contaron muchos candidatos del Centro Democrático en el país, pero que Esteban sí tuvo —y de sobra—, fue la compañía de Uribe en sus eventos de campaña en el Oriente. En cuatro ocasiones Esteban contó con la presencia de Uribe en plaza pública.

Sabía que no tenía votos ni apoyo en el Urabá y el Bajo Cauca antioqueño, por eso no visitó esas regiones del departamento. En el Suroeste antioqueño, tierra natal de Uribe, tampoco buscó muchos votos, por allá estaban los ramistas del Centro Democrático. En las demás regiones: Magdalena Medio, Nordeste, Occidente y Norte, solo estuvo en uno, dos, máximo tres municipios.

Medellín también fue clave para su arrolladora victoria. Su única aliada en la capital antioqueña fue la concejal Nataly Vélez Lopera, el apoyo que recibió y los recorridos que hizo Esteban con Vélez Lopera, rodeado de sus banderas en defensa de la niñez, sirvieron para obtener un resultado de 14.167 votos.

Como buen millennial, Esteban supo cómo usar sus redes sociales para la campaña. Era uno de los candidatos del Centro Democrático más activos en Twitter, Facebook e Instagram.

En definitiva, Esteban y su equipo de campaña calculaban 40 mil votos y sacó 58.774 votos. Fue la segunda mejor votación a la Cámara de Representantes en toda Antioquia, superó a todos los que quedaron de primero en el Partido Liberal, Conservador, Cambio Radical, Alianza Verde y Polo Democrático. 

El único que lo superó fue Óscar Darío Pérez del Centro Democrático, un político —exmilitante del partido Conservador y de Alas Equipo Colombia— con más de 20 años de experiencia que ha estado varias veces en el Congreso como representante y senador.

Para Iván Duque, la compañía de Esteban será fundamental para atraer el voto joven del Oriente antioqueño. Él está liderando el comité regional para la campaña presidencial. A la fecha, ha realizado dos reuniones y está ayudando a instalar los comités en los 23 municipios que tiene la región.

El futuro

Con la ayuda del Centro Democrático y de la bancada antioqueña de otros partidos, Esteban llegará al Congreso con la intención de presentar la ley marco del deporte y aprovechamiento del tiempo libre. Mediante un estudio jurídico y técnico que se haría, buscará actualizar la ley comunal. También quiere presentar un acto legislativo para trabajar en los esquemas asociativos territoriales y participar en una ley que apoye a los jóvenes rurales.

Tres estrategas políticos, coincidieron en que Esteban tiene un gran futuro político, que ya no necesita el acompañamiento del papá y que puede llegar a convertirse en uno de los barones electorales de Antioquia.
 
“Es muy joven y está haciendo bien la tarea y le han salido los cálculos políticos. Tiene perfil y los votos para ser senador, alcalde de Rionegro, y si hace una buena carrera, cuando le toque el turno en el Centro Democrático, puede ser hasta Gobernador de Antioquia”.

Amanecerá y veremos.

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