Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Sara Ruiz · 06 de Febrero de 2018

1105

0

Antioquia tiene once senadores y todos quieren repetir o heredar. Pero si hay uno que no tiene tan claro si puede mantener el poder es el que más tiempo lleva en el Congreso: el liberal Luis Fernando Duque.

Duque es congresista desde 1998, en 2006 llegó al Senado con 61 mil votos y se ha logrado mantener aunque su caudal haya bajado.

Él es de la misma generación de los repitentes Álvaro Uribe y José Obdulio Gaviria, pero su escaño, por ser liberal, empieza a ser amenazado por grupos encabezados por políticos menores y que tienen respaldo de los grupos locales sólidos.

“Es un cacique al que le faltan indios”

Duque no tiene fórmula a la Cámara en Antioquia. Los que estuvieron con él en 2014, Julián Bedoya y John Jairo Roldán, armaron rancho aparte.

El primero aprovechó su crecimiento vertiginoso y aspira a Senado. Roldán, que es ficha del poderoso grupo de liberales de Envigado, apoya ahora a Iván Darío Agudelo, representante que también busca subir y fue el más votado en Antioquia las elecciones pasadas.

Además, Duque no les aportó muchos votos en la última contienda y no todos los votantes de ellos lo apoyaron a él.

Bedoya y Roldán sacaron 34 y 33 mil votos respectivamente para la Cámara en 2014, y Duque solo alcanzó 25 mil en el departamento. “Esa fue la voz de alerta”, le dijo a La Silla Roldán. “Vea que usted ni endosando le reciben”.

El que iba a ser su fórmula para esta campaña, el representante Oscar Hurtado, que llegó con 24 mil votos en 2014, se le quitó semanas antes de inscribir su candidatura porque vio que Duque no le iba a aportar mucho.

“Empezamos a trabajar, estuvimos ocho meses, y nos dimos cuenta de que su gente no estaba con nosotros. Los líderes de Duque estaban con John Jairo Roldán, y con Julián Peinado (la otra fórmula de Agudelo)”, le dijo Hurtado a La Silla.

“Duque es un cacique al que le faltan indios”, nos dijo el exdiputado Adolfo León Palacio, que está jugado con Bedoya en su grupo ‘Renovación liberal’.

De los 230 concejales del departamento que tiene el grupo de Bedoya solo uno, de Hispania (Suroeste), está con Duque, que no tiene diputados que lo acompañen, porque están apoyando a Bedoya (que va con el exalcalde de La Estrella, Juan Diego Echavarría), a Omar Hoyos (que va con Carlos ‘Flaco’ Mejía, el candidato de Eugenio Prieto) y a Agudelo.

Lo que le queda es el manejo de la Unidad de Víctimas en Antioquia, en cabeza de Jorge Mario Alzate; y en Chocó, que tiene como directora a Maria del Rosario Palacios. Él evaluó a los aspirantes a la Cámara que eran representantes de despojados de tierras y desplazados por la violencia en 2015 para obtener el aval rojo a las elecciones regionales, y apadrinó a Palacios para llegar a su puesto en 2017.

Pero esas cuotas burocráticas seguro se reorganizarán cuando llegue el nuevo Presidente.

Incluso, Sofía Gaviria, que casi se quema en las elecciones pasadas con 400 votos menos que Duque, puede lograr mantener su curul con la opinión que ha movido en sus debates sobre la familia y las víctimas. Duque, en cambio, depende totalmente de la maquinaria.

Esa probable debacle del Senador Duque es la continuación de una caída.

En 2010, cuando se quiso reelegir por primera vez en el Senado, se quemó con 35 mil votos, 25 mil menos de los que sacó en 2006, pero estuvo de buenas porque la exgobernadora de Quindío Amparo Arbeláez resultó inhabilitada y pudo repetir curul como su reemplazo.

Y en 2014 solo fue elegido gracias a Bedoya y Roldán.

En busca de votos por fuera

En otros departamentos a Duque tampoco le está yendo bien.

En Caldas, el segundo departamento donde sacó más votos en 2014, quien fue su fórmula y le ayudó a conseguir sus 6 mil apoyos es Mario Castaño, que ahora es su competencia.

Allí Duque tiene al Sena en ese departamento como cuota burocrática, como ha contado La Patria, y tiene como fórmula al médico Nestor Toro, exdiputado que sacó 2.700 votos en el 2011.

También ha estado buscando votos en Risaralda, y en un momento se dijo que tendría alianza con el representante Diego Patiño, pero hay un pacto oficial entre los liberales en ese departamento es que ese elector se vaya con su paisano Carlos Humberto Isaza, del grupo del alcalde Juan Pablo Gallo. Ahora cuenta solo con el apoyo de la diputada Vivian López, con 7 mil votos.

De resto, donde ha ganado votos, en el Caribe y el Pacífico, no tiene fórmulas. Más bien competencia de casas políticas locales que se quieren mantener.

Después de veinte años en el Congreso y varios respaldos fuertes que se fueron lejos, a Duque parece que le está llegando la hora de dejar su puesto. Nos dijo Roldán, su antigua fórmula: “Si gana, nos da en la cara a todos, demostrando que no necesitó a nadie para hacerlo. Es un 'verraco' si lo logra”.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia