Por Sara Ruiz · 13 de Enero de 2018

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El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, dio de qué hablar hace unas semanas cuando reprendió a dos funcionarias de su alcaldía porque se habían tomado fotos con alias ‘Popeye’. Dijo que habían cometido una “ofensa a las víctimas” y reclamó respeto para ellas. Rodeado de micrófonos y flashes, las llevó a la Casa de la Memoria a darles una lección sobre la historia de dolor de la ciudad. 

Sin embargo, ese compromiso por las víctimas hoy queda en entredicho.

Días antes del regaño, Federico le pidió la renuncia de la directora técnica de Atención a las Víctimas, Luz Patricia Correa, una de las diez personas que apareció en nuestra historia de los funcionarios imprescindibles de Medellín. Ella llevaba nueve años en la entidad y era clave para la agenda de derechos humanos en Medellín y Antioquia.

Luz Patricia le contó a La Silla Paisa que el secretario de Inclusión Social y Familia, Luis Bernardo Vélez, la llamó a principios de diciembre pidiéndole su carta de renuncia. “Me dijo que no le preguntara por qué, que la decisión venía del Alcalde y que creía que era por razones políticas”.

El secretario Vélez le dijo a La Silla que la directora se iba porque “Es importante que se renueven los liderazgos. Nosotros queremos hacer un enfoque nuevo a la Atención a las Víctimas de inclusión, de oportunidad, no seguir reclamando un subsidio”. Aún no tienen ningún nombre para ocupar el cargo.

Ayer, la directora fue con su equipo a entregar un proyecto de siembra de huertas en la vereda La Loma, en San Cristóbal, donde lideró el retorno de más de 600 personas desplazadas por bandas criminales en 2013. Allí aprovechó para anunciar su salida y despedirse.

En el evento estuvieron más de cien habitantes de la vereda, Hugo Guerra, coordinador de Víctimas del Ministerio del Interior; Jorge Mario Alzate, el director territorial de la Unidad Nacional para las Víctimas; representantes de la Personería, la Procuraduría, la Defensoría, e integrantes de la Mesa Municipal de Víctimas. Al evento no fueron medios, salvo La Silla. 

Lo que se va

Correa llegó a la Alcaldía de Medellín como gerente de Atención a Desplazamiento Forzado en el 2008, durante el gobierno de Alonso Salazar. Desde allí fue abonando el terreno para la política pública para atención a víctimas de desplazamiento forzado, que es pionera en el país.

Antes de eso había estado en la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, con la organización de agenda para las víctimas de la masacre del Salado, en Montes de María. También había atendido los desplazamientos de Urabá en los noventa, coordinó desde la Alcaldía los retornos de San Carlos y Granada, en el Oriente antioqueño, y el de 135 familias indígenas del resguardo La Puria, en Chocó.

Pero la bandera de Luz Patricia en Medellín fue haber respaldado a 54 familias de La Loma, cuando las quisieron desplazar los combos. Ella las convenció para que se quedaran y, desde abril hasta octubre de 2013, estuvo con su equipo día y noche acompañando a la gente en sus casas para que no se las dejaran quitar.

“El trabajo de Luz Patricia ha sido un referente y una guía para los protocolos de atención a víctimas del desplazamiento para las capitales del país”, le dijo a La Silla Hugo Guerra, coordinador de Víctimas del Ministerio del Interior.

Él resaltó que se quedó impresionado de cómo las personas retornadas de los barrios de Medellín eran las que le contaban al Gobierno nacional y a otras administraciones cómo hacer un retorno. Eso fue en mayo de 2016, en uno de los encuentros de ciudades capitales que hace el Ministerio para atender a la población desplazada.

“Gracias al equipo de la Unidad de Atención a Víctimas, nosotros hemos tenido una visibilidad para el Alcalde”, dijo Darío Restrepo, coordinador de la Mesa de Trabajo de La Loma, cuando tomó el micrófono en el evento de ayer.

Aneidalyt Delgado, representante de la Mesa Municipal de Víctimas, le contó a La Silla que Luz Patricia motivó a los grupos de víctimas para que recogieran en todos los barrios propuestas para la implementación de los acuerdos de La Habana. También consiguió que se adecuaran tres albergues en el Centro de la ciudad para desplazados.

“Somos las víctimas mejor atendidas, y ella ha estado desde el principio, ha sido el pilar de estos trabajos”, dijo Aneidalyt.

Ahora la Mesa Municipal de Víctimas está programando un plantón para el próximo lunes, para protestar por la salida de Luz Patricia.

Los que quedan

La administración de Federico tiene un plan de renovación de atención a víctimas que ha llegado con cambios.

Por ejemplo, uno de los grandes proyectos que la Alcaldía de Aníbal Gaviria estaba armando con el Centro de Memoria Histórica, Corporación Región y otras instituciones era el informe ‘Medellín, ¡basta ya!’, que se estrenó en septiembre de 2017.

La segunda fase de la elaboración del documento, con historias de la guerra en la capital antioqueña, estaría a cargo de la administración de Federico, pero con el cambio de gobierno, el Alcalde dejó de asignar recursos y de participar en el comité técnico.

Eso fue con la justificación de que no compartían el enfoque del Informe, porque creían que no tenía una verdad que representara a las víctimas. Eso le contaron a La Silla representantes del Ministerio del Interior y Luz Patricia.

El secretario Vélez le dijo a La Silla que no se habían involucrado en el Informe porque no hubo una solicitud clara hacia la Secretaría de Inclusión Social. “No fue por falta de voluntad, sino por cambios de la subsecretaría de Derechos Humanos, que antes estaba adscrita a la Secretaría de Gobierno”, explicó.

Por otro lado, el presupuesto para el equipo de Atención a Víctimas del Conflicto Armado ha bajado con la administración de Federico.

En el año 2015, el último de Aníbal Gaviria, el presupuesto fue de 15 mil 400 millones de pesos. En el 2016, el primer año de Federico, bajó a 8 mil 800 millones. En el 2017 subió a 12 mil millones. Esa asignación de recursos para víctimas ha disminuido aunque el presupuesto general de la Alcaldía se mantuvo en esos tres años en un promedio de 4.1 billones.

Mientras la inversión para atención a víctimas se ha reducido en esta Administración, los casos de desplazamiento forzado aumentaron en el último año. Eso no ha tenido ruido en los medios a pesar de que desde 2012 las migraciones dentro de Medellín venían bajando.

Según datos de la Alcaldía, entre enero y noviembre de 2017 hubo 1.080 familias desplazadas dentro de la ciudad atendidas por la Unidad de Atención Víctimas. En todo el 2016 fueron 707. Eso quiere decir que los desplazamientos intraurbanos subieron en un 44 por ciento.

Medellín ha sido pionera en el país en políticas de retorno y participación de las personas que sufrieron desplazamiento forzado en las decisiones de la institucionalidad.

Para esas víctimas, según Vélez, la Alcaldía tiene un nuevo plan y consiste en darles menos asistencia y más oportunidades. Por eso, dijo, sale Luz Patricia.

Comentarios (4)

DIDUNDI

13 de Enero

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Obvio es político el motivo y ni los mismos medios caen en cuenta d...+ ver más

Obvio es político el motivo y ni los mismos medios caen en cuenta d la estrategia: 'Yo político' necesito  resultados, utilizo al funcionario d turno Q NO ES D MI GRUPO POLÍTICO, hago q trabaje y cree fama, en el momento q se requiere lo retiro y pongo uno d 'mis amores' q recoja los réditos ganados y reoriente esos beneficios A QUIEN YO QUIERA

Pablo1972

13 de Enero

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Preocupante la falta de coherencia del alcalde con su discurso de proteger a la ciudad de los criminales y de restablecer la institucionalidad. La protección y sobretodo la institucionalidad no se logra solo con Policia y ruedas de prensa; es con presencia del estado y apoyo a la población 

Preocupante la falta de coherencia del alcalde con su discurso de proteger a la ciudad de los criminales y de restablecer la institucionalidad. La protección y sobretodo la institucionalidad no se logra solo con Policia y ruedas de prensa; es con presencia del estado y apoyo a la población 

Juan Pablo Zapata Diaz

15 de Enero

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Es claro en este punto que Féderico está usando la Alcaldía como una escale...+ ver más

Es claro en este punto que Féderico está usando la Alcaldía como una escalera para su próximo paso político, y se nota con cada movimiento mediático que hace, que es hasta tal punto que exagera para atraer atención. Increible que sea el Alcalde más popular de Colombia.

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