Por Sara Ruiz | Juan Esteban Lewin · 28 de Febrero de 2018

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La imagen de Luis Alfredo Ramos parado a la derecha del candidato presidencial uribista Iván Duque a semana y media de la consulta del No, es más que una patadita de la buena suerte para el uribismo. 

Es una muestra que de las mayorías de ese partido están con Duque y un golpe a sus rivales por los votos de la derecha, pero también una movida del uribismo para asegurar su victoria en su casa.

Eso porque le da un parte de tranquilidad a los uribistas que han estado inseguros de apoyar a Duque porque lo sienten “muy al centro”.

No se debe necesariamente a que Ramos sea un uribista purasangre (fue rival de Uribe en Antioquia y llegó al uribismo tarde) sino a que su historia de vida encaja en la visión de muchos uribistas de que hay una persecución judicial y política en su contra.

Ramos está en juicio en la Corte Suprema por paramilitarismo desde 2011 y estuvo detenido por ese proceso desde 2013, cuando era precandidato presidencial uribista, hasta 2017, una situación que es vista como de mártir.

“Parte del uribismo lo ve como un perseguido del gobierno Santos y eso le aporta a la campaña de Duque”, le dijo a La Silla Simón Molina, concejal uribista de Medellín y quien ya estaba con Duque.

Además, era uno de los presidenciables duros del uribismo porque tiene peso político propio, nombre y trayectoria. Entre otras, fue alcalde conservador de Medellín, elegido como el mejor del país en 1994; Ministro de Comercio Exterior de Ernesto Samper; Embajador ante la OEA de Andrés Pastrana; Senador de 2002 a 2006, el más votado del país; y Gobernador elegido con partido propio en 2007. Desde entonces ha sonado para presidente.

Ramos, además de esa opinión favorable, sobre todo en Antioquia, tiene maquinaria allí.

La segunda diputada más votada del departamento (con 41 mil votos), Ana Cristina Moreno, es de su cuerda; el representante que hoy es cabeza de la lista abierta, Óscar Darío Pérez, llegó al uribismo con él; y tiene una candidata a Senado, la actual representante Regina Zuluaga, y dos a Cámara.

Pero, más que lo que él aporte directamente a la campaña de Duque, su llegada es una prueba de que en el uribismo están cerrando filas alrededor del ungido.

Uribistas bien amarrados

Una fuente dentro del Partido le dijo a La Silla que el jefe máximo, Álvaro Uribe, estaba preocupado porque no todas sus fuerzas estaban alineadas con Duque para la consulta, y que por eso la campaña de Duque venía buscando a Luis Alfredo Ramos por vía telefónica hace días. Hasta que lo encontró.

La decisión de Ramos de lanzarse al agua con Duque la tomó este fin de semana, después de una gira del precandidato presidencial por el Suroeste antioqueño, subregión donde el uribismo tiene como candidato más fuerte a la Cámara al ramista Hernán Saldarriaga.

En esa gira, apoyando a Duque, estuvo el senador Alfredo Ramos, hijo del exgobernador, que desde que el preferido suyo y de su papá, Rafael Nieto, perdió la candidatura con Duque, había guardado silencio.

La Silla Paisa supo que la amistad entre el senador Ramos y Duque, que son compañeros de bancada y llegaron por primera vez a la política electoral en 2014, fue clave para Luis Alfredo aceptara sellar compromiso con Duque para marzo.

Hasta ayer, los candidatos ramistas habían estado quietos para la consulta y metidos en su propia campaña, según le contó a La Silla Regina Zuluaga, la candidata ramista a Senado. Ella y su fórmula, Magnolia Giraldo, habían estado haciendo giras electorales aparte de los otros candidatos uribistas y de Duque, porque estaban buscando sus propios votos, cabalgando sobre la fuerza del ramismo.

Pero a partir de hoy la cosa cambió totalmente.

“La invitación del doctor Luis Alfredo Ramos fue articular todo el trabajo en los más de 90 municipios en que tenemos trabajo. Ya empezamos a llamar a los líderes y a distribuir la información de que el doctor Luis Alfredo Ramos está de lleno y de frente con Iván Duque”, le dijo Zuluaga a La Silla.

Lo que gana Duque lo pierden Ramírez, Ordóñez y Vargas

Con la alianza pierden los otros candidatos de derecha.

“El éxito de Vargas Lleras, Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez es robarle votos al uribismo, que es la mayor fuerza de la derecha”, le dijo a La Silla el analista político Francisco Miranda.

El exvicepresidente termina afectado porque su estrategia ha sido moverse hacia la derecha con la esperanza de que de la consulta salga un candidato débil, y que los descontentos terminen llegando a su barco.

Con Ramos, esa posibilidad se hace más débil, sobre todo si el 11 gana Duque, porque solo quedan dos corrientes del uribismo lejos de él.

Una es la del ex candidato presidencial Óscar Iván Zuluaga, que se ha dedicado a hacer campaña a sus candidatos sin mencionarlo y suena como posible vicepresidente de Vargas, una jugada que podría contrarrestar el efecto Ramos.

La otra es la del exministro y director honorario del Centro Democrático, Fernando Londoño Hoyos, que representa el sector más “duro” del uribismo y que ya ha manifestado que no le gusta Duque.

Para Ramos, es una ganancia porque estar en la cúpula de la campaña de Duque le permite hacer política a nivel nacional y seguir vigente, a pesar de haber renunciado a ser candidato a Presidencia hasta que no haya sentencia en su caso.

Además, le permite reactivar sus canales con el partido de sus orígenes, el conservador, lo que es otra amenaza a los demás candidatos de derecha.

Entre sus funciones como jefe de debate está ser enlace entre líderes de las regiones, congresistas y otros candidatos, y con eso podría tender un puente y llevar a donde Duque con los conservadores que no están convencidos de Vargas, Ordóñez o Ramírez, cosa que se ve especialmente clara en Antioquia pero que podría “exportar” a otras regiones.

En todo caso, incluso si solo tiene impacto en ese departamento, podría tener un efecto nacional.

Antioquia, la joya de la corona de la derecha

La pelea por Antioquia no es menor.

En 2014 Marta Lucía sacó allí 334 mil votos, casi uno de cada cinco de los de todo el país, y quedó de segunda, por encima de Juan Manuel Santos. Por eso, la jugada afecta directamente uno de sus fortines. Y Zuluaga, el candidato uribista, le ganó a Santos en primera vuelta gracias a la diferencia que le sacó en Antioquia.

Como ese departamento ha mostrado ser de derecha (Zuluaga y Ramírez sumaron más del 55 por ciento de los votos en primera vuelta de 2014; en segunda Zuluaga casi llega al 58; y en el plebiscito el No ganó con el 62 por ciento), la movida de Ramos puede tener un impacto nacional incluso si pasa desapercibido en el resto del país.

Eso porque la llegada de Ramos le da más fuerza a Duque en ese departamento, que no solo es la casa de Uribe sino la de Sergio Fajardo, el candidato de centro que puede robar votos de centro derecha y a quien los ramistas odian.

“La gente que no tenía afinidad con Duque o que no se sentía convencida con su candidatura porque piensa que es de centro, ya se siente más tranquila para votar por Duque porque su nombre lo avala”, le dijo a La Silla un miembro del partido que no quiso ser nombrado para evitar protagonismo, refiriéndose a ese departamento.

Mientras tanto, la fuerza de Ramírez allí no es tan visible, aunque su estrategia busca más votos de base conservadora y apoyos empresariales.

En ese departamento, solo una de las tres corrientes conservadoras, la de Juan Diego Gómez, está con Ramírez, y solo tiene vallas con ella el médico Carlos Ignacio Cuervo, que fue viceministro de Protección Social del Gobierno Uribe y va a Cámara por el Partido Conservador pero no tiene grupo propio.

Los otros dos grupos grandes, el de Itagüí que lidera el candidato al Senado Carlos Andrés Trujillo, y el de los Suárez Mira, no tienen todavía candidato.

A pesar de eso, para Gómez, que se fue a donde Ramírez hace menos de dos semanas, la llegada de Ramos muestra es desespero de sus rivales y no cree que afecte a su candidata.

“Ellos (los uribistas) estaban desesperados porque vieron que Ramos se estaba yendo al Partido Conservador. Están así porque Duque está muy empatado con Marta Lucía”, le dijo Gómez a La Silla.

Si están empatados o no se verá en doce días, en las urnas. Mientras tanto, el uribismo aprieta más sus bases, refuerza su apuesta en la casa de Uribe y se cierra a cada vez más alrededor de Duque, el ungido.

Comentarios (6)

Paragüero

28 de Febrero

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Modelo de transparencia, adalid contra la corrupción.

Entre Petro y esta belleza. Así vamos.

Modelo de transparencia, adalid contra la corrupción.

Entre Petro y esta belleza. Así vamos.

DIDUNDI

28 de Febrero

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Se llama poner la carne toda en el asador, carne d la + legitima carnicería humana q se vive al interior d la ultraderecha. Allí no se sabe quién es amigo, todos son potencialmente enemigos.

Es Antioquia suficiente para q el fungido sea refungido?

Q' pasa si No es el fungido el elegido?

Superará el fungidor la pérdida, la respetará?. El 3-11sabemos.

EduardoSaenzRovner

28 de Febrero

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"Hagan campaña antes de que los vuelvan a meter en la cárcel". Sólo les fal...+ ver más

"Hagan campaña antes de que los vuelvan a meter en la cárcel". Sólo les falta el Dr. Popeye.

Laureano gonzalez

28 de Febrero

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RAMOS  APORTA  UN MILLON  DE VOTOS SUFICIENTES PARA  BORRA...+ ver más

RAMOS  APORTA  UN MILLON  DE VOTOS SUFICIENTES PARA  BORRAR  DESPUES DEL 11 DE MARZO LA  ARROGANCIA PENDENCIERA E INSULTANTE DE LA IZQUIERDA  Y HACER ALGO DE PAZ  AUNQUE SEA SOLO  EN LAS REDES 

DIDUNDI

28 de Febrero

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Y ud siendo médico se conforma con tan poco y no pide 'algo de paz&...+ ver más

Y ud siendo médico se conforma con tan poco y no pide 'algo de paz' para que las salas de urgencia d los hospitales no se congestionen con los muertos AJENOS para ud x lo visto?..x ejemplo.?

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