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Por Sara Ruiz · 11 de Febrero de 2018

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En el último mes han estado circulando por las redes sociales quejas de que contratistas de la Alcaldía de Armenia le están haciendo campaña a la fórmula del antioqueño Julián Bedoya al Senado y el quindiano Luciano Grisales a la Cámara.

Eso ha llamado la atención de los quindianos no solo por la nueva directriz de la Procuraduría que dice que los contratistas no pueden participar en política, sino porque la campaña se la están haciendo a un candidato de afuera, como pasó con el senador vargasllerista bogotano Germán Varón Cotrino hace cuatro años.

El caso es similar. En 2010, con la ayuda de la maquinaria de la exgobernadora Sandra Paola y su novio ‘Toto’, Varón alcanzó 27 mil votos que le permitieron brincar con éxito de Cámara a Senado.

Aunque Bedoya ha demostrado ser el un nuevo gamonal electoral paisa y tal vez no necesita los votos de los quindianos para asegurar su salto, se está valiendo de la relación estrecha de su fórmula en Quindío, el representante Grisales, con el alcalde Carlos Mario Álvarez, que fue elegido en 2015 como parte de su grupo.

En la campaña de Bedoya nos confirmaron que la fórmula que él tiene para Quindío es Grisales, y que espera sacar una votación importante allí.

Álvarez le confirmó esa cercanía a La Silla Paisa. “Luciano Grisales y yo somos los mejores amigos”. Ellos fueron compañeros de gabinete en la alcaldía de la hoy candidata a Senado Luz Piedad Valencia. Y sus esposas -Luz Patricia Loaiza y Mayden Rocío Rojas, que fueron compañeras en la universidad- son inseparables.

También le dijo a La Silla que su amistad con Bedoya, a quien conoció hace cerca de tres años, viene de la de Luciano con el antioqueño, que son amigos porque han compartido en la bancada del Congreso. Luciano ha invitado varias veces a Bedoya a Armenia y han compartido la vida social los tres, pero antes de la campaña, aclaró el Alcalde.

Pero después, desde que empezó la campaña, en octubre, Bedoya ha ido al Quindío unas cuatro veces, le dijo a La Silla el concejal liberal de Armenia, Carlos Alberto Hernández, que está jugado con él.

Esa amistad entre el Alcalde, Luciano y Bedoya explica que el 25 de enero, en un evento de presentación de la fórmula Bedoya-Grisales al que asistieron 1.200 personas, la primera dama del municipio haya estado sentada en la mesa principal al lado de los candidatos.

Frente a eso, el Alcalde le explicó a La Silla que habló con su esposa y le pidió que no apareciera públicamente con ellos, porque eso podía perjudicarlo y enemistarlo con otros grupos políticos con los que se lleva bien.

Sin embargo, esa no sería la única prueba de la cercanía política del triángulo Alcaldía - Bedoya - Grisales.

Contratistas de camiseta puesta

Desde enero empezaron a circular por redes sociales fotos de contratistas de secretarías como las de Planeación, Jurídica y de Desarrollo Económico, con camisetas de campaña de Grisales y o posando al lado de Bedoya.

La Silla habló con siete de ellos y les preguntó por qué estaban haciendo campaña política si trabajan para el Estado. Seis coincidieron en que ese es un asunto personal al que le dedican sus ratos libres, y otro dijo que no conocía la foto y que de existir sería un montaje. Se la mostramos, le pedimos que nos explicara por qué aparecía ahí y solo dijo “gracias”. Le insistimos y no respondió más.

 

Luisa León, Subsecretaria de Desarrollo Económico que renunció a la Alcaldía el 9 de enero para adherir a la campaña de Grisales, le dijo a La Silla que es normal que contratistas participen en política porque el mayor empleador de Armenia es la Alcaldía, con alrededor de dos mil empleos. Le preguntamos si tenía conocimiento de contratistas que estuvieran con otras campañas, pero no conocía ningún caso.

Frente a eso, el Alcalde le explicó a La Silla que le pidió a la esposa de Luciano, una de las líderes de la campaña, que evitara publicar esas fotos porque comprometían su administración.

La Procuraduría tiene el caso en sus manos y está iniciando los trámites para reconocer qué contratistas están haciendo campaña y si son sancionables (depende de si esos manejan recursos o tienen cargos de decisión, o si solo son de apoyo a alguna gestión particular).

Además de los voluntarios, según le contaron a La Silla cuatro excontratistas, en las instalaciones de la Alcaldía los empleados estaría llenando planillas de datos personales de posibles votantes de la campaña de Luciano y no llenarlas les habría costado el contrato a varios en diciembre.

La Paisa habló con tres que llevaban entre cuatro y seis años en mandos medios. Dos accedieron a contarnos lo que sabían bajo condición de anonimato para evitarse problemas con la Alcaldía y no tener dificultades para conseguir trabajo después.

Todos coinciden en que su salida estaría relacionada con que obtuvieron su contrato gracias a la candidata al Senado Luz Piedad Valencia, quien fue alcaldesa hasta 2015 y tomó distancia de Álvarez, quien fue elegido como su continuador, en los últimos años.

Maria Elena Baena es la única que decidió hablarnos de frente. Era contratista de Planeación hace seis años, no le renovaron el contrato en diciembre y ahora está en la campaña de Luz Piedad.

Ella le contó a La Silla que en Planeación estuvieron repartiendo una planilla que debía llenar cada contratista con 30 nombres de familiares y de amigos con cédula, dirección, teléfono, barrio, comuna y fecha de cumpleaños.

Otro de nuestros entrevistados nos contó que en cada dependencia hay contratistas que están encargados de cerciorarse de que sus compañeros entreguen las planillas, le den “me gusta” a las redes sociales de Grisales y de Bedoya, que compartan sus publicaciones y asistan a los eventos de campaña.

Nos contó también que un contratista de Gestión Social se encarga de recolectar las planillas y entregárselas al equipo de Luciano. Pero esa información no pudimos confirmarla con esa persona, porque después de confirmarnos que estaba en la campaña de Grisales y Bedoya no volvió a responder nuestras llamadas ni mensajes.

Luz Esther Duque, una de las contratistas que va de frente con la dupla Bedoya-Grisales, reconoció que las planillas sí están circulando, pero dijo que no es obligatorio llenarlas. Además, argumentó que siempre se han utilizado en la Alcaldía, desde la época de Luz Piedad. “Yo llevo seis años trabajando aquí y siempre ha habido planillas”, afirmó. Le pedimos que nos diera ejemplos o nos las mostrara, pero no tenía.

Por su parte, Juan Carlos Patiño, que era asesor social y comunitario de la Alcaldía y renunció también en enero para ser voluntario de Grisales y Bedoya, le dijo a La Silla que la planilla es simplemente para llevar registro de los apoyos que va a recibir Luciano, una práctica muy común en época electoral.

El representante Grisales le dijo a La Silla que no tiene ni idea de si en la Alcaldía le están haciendo campaña o no, y que su candidata oficial es Luz Piedad Valencia, su madrina política. Pero apareció con él muy activo a su lado la última vez que visitó el departamento.

Independientemente de lo que esté pasando alrededor de la campaña de Bedoya y Luciano en la Alcaldía, el primero va por los votos que le puedan dar la maquinaria del segundo y el afecto del Alcalde por él. Porque dentro de la Alcaldía los están moviendo como fórmula.

Todo eso al mejor estilo de Germán Varón, que espera reelegirse esta vez, pero por Quindío ni se volvió a aparecer.

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