Por Natalia Arenas · 05 de Octubre de 2017

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En las dos últimas semanas, el ex senador condenado por parapolítica Juan Carlos Martínez reapareció en la escena pública de frente para hacer lo que dice que sabe hacer: política. Sus primeras declaraciones las ha dedicado a echar al agua a los políticos que -según él- ‘lo traicionaron’ y contra los que enfila sus baterías con miras al 2018: la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, y su grupo político.

“Aquí, con nuestros amigos, dirigentes y líderes de nuestro proyecto que creyeron algunos que estaba muerto y nos traicionaron, ¡venimos a retomar el liderazgo en Buenaventura y a obtener la primera votación en el Congreso en las elecciones de marzo!”, dijo en un discurso veintejuliero el pasado domingo en el club El Acuario de Buenaventura.

“¡La traición se cobra. No la vamos a cobrar nosotros, la cobra la justicia divina!”, gritó ante un público que le aplaudía.

 

Aunque ese día no dio nombres, pocos en el puerto dudaban para quiénes iba dirigido el sablazo. Aún así, ayer los ratificó y con nombre propio, empezando por el Alcalde Eliécer Arboleda Torres y su madrina política, la Gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, a quien en Buenaventura le dicen ‘la alcaldesa’.

“Me senté con la Gobernadora Dilian Francisca [que] me pidió que le colaborara con la llegada de Eliécer a la Alcaldía y lo hice de manera clara, abierta y diáfana dentro de las posibilidades que tenía en ese momento. Lo apoyamos, no con los resultados acostumbrados, porque somos conscientes que hoy no contamos con las herramientas, y no estaba presente para convocar a los amigos para que nos ayudaran. ¡Y él decir, es que Juan Carlos Martínez ya estaba acabado!”, dijo en la emisora Voces del Pacífico.

(La Silla no pudo verificar esta información con la Gobernadora, pero dos fuentes que conocen la política en Buenaventura dijeron que ese apoyo sí existió).

También se fue lanza en ristre contra Edison Bioscar Ruiz, el asesor de cabecera del Alcalde y otrora secretario general del viejo Pin, el partido que Martínez fundó junto con el también condenado por parapolítica, Luis Gilberto ‘El Tuerto’ Gil.

“Ustedes han escuchado al testaferro de la traición y los aplausos, que decía que yo era su papá, que yo lo había hecho, que todo me lo debía y luego dijo en los medios que era de Opción Ciudadana pero no de la línea de Juan Carlos Martínez. ¡Que bueno que hoy Buenaventura esté sumida en la miseria en las manos de esos señores!”

Y frente al único político bonaverense que él apoyó en octubre del 2015 y que logró una curul en Opción Ciudadana, el concejal Wingston Segura, al que dice que le puso unos 6 mil votos, dijo que su traición “no lo trasnocha”. “Se hizo en mi organización política pero hoy representa los intereses del Partido de La U”.

“Segura lo negó como Pilatos. Se arrimó al Alcalde y lo ignoró al él”, le dijo a La Silla una fuente que conoce por dentro el grupo del ex senador Martínez.

Y es que después de haber sido el amo y señor de Buenaventura, donde movía los hilos del poder desde la cárcel, puso alcaldes durante 8 años (todos presos por corrupción) y tuvo el manejo de parte de los entes de control, hoy Martínez no tiene ninguna cuota en la administración de Buenaventura desde donde catapultó su carrera política de la mano del paramilitar alias ‘HH’ en alianza con narcotraficantes del Valle, como dice su condena. (Aunque en sus declaraciones se declaró víctima de la justicia y dice que presentará su caso a la Justicia Especial para la Paz)

Al principio de su gobierno, Eliecer Arboleda le dio una cuota al concejal Segura, la secretaría de Tránsito, y según Martínez, les prometió la secretaría de deportes. Pero “pasó un año, y ninguna de las personas [que presentamos] llenaba los requisitos para el alcalde”, dijo.

Aunque finalmente consiguieron a una persona y el Alcalde lo nombró, el funcionario sólo duró cinco días en el cargo. Según Martínez, porque “las condiciones administrativas que le plantearon, no permitían hacer una labor importante”.

Para la fuente que conoce por dentro el grupo de Martínez, lo que pasó es que el Alcalde le dijo al funcionario que tenía que trabajar para él y no para el ex senador, y por tanto, el funcionario prefirió declinar el nombramiento.

Justo después, como contó La Silla Pacífico, Opción Ciudadana en Buenaventura decidió abrirse de la coalición de gobierno del Alcalde, aduciendo que no les cumplieron la promesa de darles representación política.

“Ni la dignidad, ni los principios, ni los sueños se negocian. Primero el respeto a la palabra”, decía el comunicado del publicado el pasado 9 de noviembre.

A retomar las banderas, en cuerpo ajeno

Estas declaraciones llegan justo después de que el ex senador Juan Carlos Martínez quedó libre tras haber estado preso pagando una condena de 7 años y medio por parapolítica y otra por fraude electoral. Aunque por ambos procesos recibió la libertad condicional a mediados del 2016 no salió, como contó Semana, porque ‘le apareció’ otro proceso por enriquecimiento ilícito en un juzgado de Cali.

Por eso, Martínez fue enviado a su mansión de 840 metros cuadrados en Colinas de Arroyohondo, en Yumbo, en detención domiciliaria mientras avanzaba la investigación.

El pasado 18 de septiembre, según él, el juez tercero especializado de Cali lo absolvió de los cargos y el ex senador finalmente recobró su libertad para retomar sus cuestionadas banderas políticas.

Aunque inicialmente, el director del Inpec en el Valle del Cauca, Harvy Mosquera, le dijo a La Silla que Martínez no está libre porque "nos registra en domiciliaria y la información que nos entrega el sistema y el director del establecimiento es que se encuentra con permiso del juzgado para trabajar. Estamos verificando la información", a medio día de hoy aclaró que sí fue absuelto y por tanto, quedó en libertad. 

De todas formas, -y aunque tiene una inhabilidad vigente para ocupar cargos públicos hasta el 2021-, Martínez ya estaba haciendo política desde antes de quedar en libertad, en cuerpo ajeno, y con miras en el 2018.

Como contó La Silla Pacífico en mayo, tras varias reuniones en su casa, el parapolítico tiene una lista a la Cámara por la circunscripción especial afro encabezada por su sobrino y líder del Proceso de Comunidades Negras, PCN, Daniel Garcés Carabalí. Seguido por Ana Ximena Polanco, ex tesorera del Valle del Cauca cuando el ex aliado de Martínez, Juan Carlos Abadía, ocupó la Gobernación y ex pareja de Heriberto Arrechea, ex pupilo de Martínez.

De hecho, Polanco acompañó a Martínez en su primera aparición pública en Buenaventura en el Club el Acuario donde también estuvo el candidato al Senado de Martínez, William Rodríguez Cabal, que ya aspiró en 2014 (se quemó con la séptima votación) y que es esposo de la actual concejal de Palmira, Ana Beiba Márquez (presidenta del Cabildo hasta el pasado 1 de julio).

La última ficha de Martínez para el 2018 es su primo, Víctor Amú, ex alcalde de su natal Timbiquí, que aspira a la circunscripción especial de paz en el pacífico caucano. Esa aspiración, sin embargo, depende de cómo quede finalmente el proyecto de ley que crea esas circunscripciones al que le resta un debate en la plenaria de la Cámara donde incluyeron restricciones para candidatos que hayan aspirado y hayan resultado o no elegidos).

Por ellos, Martínez ya se movió también en Tumaco, donde estuvo el pasado 23 de septiembre en una gira de tres días en reuniones políticas a las que asistieron, según cinco fuentes consultadas por La Silla, funcionarios de la Alcaldía de Julio Rivera al que el ex senador parapolítico apoyó, como contó La Silla Pacífico. Y se seguirá moviendo, como él mismo anunció en ‘una gira nacional’ que empezó esta semana en Medellín y el Urabá antioqueño.

Lo que queda claro después de escuchar sus declaraciones es que no sólo está enfilando baterías para salir del oscurantismo político sino que lo hará en contra de sus antiguos aliados y que hoy hacen parte del grupo político de la investigada Gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, a la que le dijo que “en vez de ir a cortar cinticas al Hospital y decir que se ha resuelto el problema de la salud, lo que debe hacer es asumir la responsabilidad política en Buenaventura”.  

Faltará ver si lo logra porque, como él mismo reconoció, “no hay nada que hable mejor que la historia”.
 

Comentarios (2)

dokholord

06 de Octubre

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Yo me hago una pregunta por qué las condenas de no volver a ejercer cargos públicos no es de por vida?, sería lo más sensato.

Yo me hago una pregunta por qué las condenas de no volver a ejercer cargos públicos no es de por vida?, sería lo más sensato.

عبد القادر

06 de Octubre

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