Por Tatiana Duque · 10 de Febrero de 2018

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Esta semana comenzó a ejecutarse el contrato por casi 6 mil millones de pesos para el programa de alimentación escolar (PAE) en Tumaco de este año, siendo el contrato más grande adjudicado por la nueva administración de Julio Rivera, quien llegó al poder en mayo del año pasado tras la destitución de Emilsen Angulo, del grupo opositor del destituido excongresista Neftalí Correa.   

 

A diferencia de años anteriores, la adjudicación no benefició a la Asociación Mujer y Género, que como contamos había tenido la operación durante las administraciones de Víctor Gallo y Emilsen Angulo y que entre 2014 y 2017 tuvo 10 contratos en el puerto (no todos relacionados con el PAE). Ahora quedó en manos de Asoempreservar, una asociación que en años anteriores había tenido la operación del PAE en Nariño, Valle y Cauca.

La despachada a la Asociación Mujer y Género, cuya representación legal según cinco fuentes en el puerto era cercana al grupo político de Neftalí Correa, se convirtió en un capítulo más de una novela en la que están enfrentados grupos del excongresista y Julio Rivera por el control de los recursos del municipio.   

Pero más allá de la controversia política, la Procuraduría tiene en la mira la operación del PAE en el municipio por retrasos e irregularidades. Además, el Ministerio de Educación calificó a finales de 2017 la administración del PAE en Tumaco como ‘regular’ según los estándares de calificación, según conoció La Silla Pacífico.

Quejas perdidas

Según conoció La Silla, dentro de la supervisión al contrato del PAE que manejó la Asociación Mujer y Género por 6.518 millones de pesos se encontraron irregularidades en la entrega de los alimentos a los colegios.

Así lo muestran las quejas que recogieron funcionarios de la Secretaría de Educación en agosto del año pasado en una visita a la institución Cajapi Carretera, en zona rural de Tumaco, que quedó grabada en video.

Ahí, las cocineras que preparan los alimentos se quejan de que las naranjas y huevos que provee el operador les llegan podridos o pasados y que no alcanzó la ración de comida para los más de 260 estudiantes en los últimos días de clase en julio.

“A mi no me fue bien, era de las que más quejas colocaba ante la Secretaría. La fruta llegaba en mal estado. Nos daban solo naranja. Nos daban el arroz pero no nos daban la sal y el aceite para cocinarlos”, nos dijo la rectora del colegio.

También hubo quejas de los colegios La Piñuela, Tibí, Río Rosario y La Variante.

Pero esas denuncias nunca llegaron al informe final de la Secretaría de Educación, según constató La Silla con la Alcaldía. “En el expediente del anterior contrato no reposa denuncia alguna”, nos dijeron.

Un exfuncionario de esa entidad que lo supo de primera mano y al que le consultamos sobre las quejas nos dijo que no las hicieron por miedo a las supuestas represalias en su contra de Sandra María Cárdenas, la representante legal de la Asociación Mujer y Género, que, como revelamos en esta historia, era cercana a la anterior alcaldesa, Emilsen Angulo.

La Silla buscó a Cárdenas pero no respondió a nuestras llamadas.

Aunque esas denuncias nunca llegaron a las autoridades, Mujer y Género terminó el año sin el monopolio que tenía del PAE. Detrás de ello lo que más pesó no fue el desempeño de la asociación sino la pelea política entre el grupo del actual alcalde Julio Rivera y el del excongresista Neftalí Correa, quien puso alcalde durante 3 periodos consecutivos hasta el año pasado.

La despachada

En septiembre de 2017, la administración de Julio Rivera abrió la licitación para un nuevo operador para los últimos 33 días del año escolar (de octubre a diciembre).

Y, a diferencia de los últimos años, Mujer y Género no se presentó a licitar.

Según un funcionario de la Alcaldía, no lo hizo porque “seguramente” no cumplía los requisitos de la licitación.

Al final, la licitación para reemplazar a Mujer y Género fue declarada desierta y esa fue la razón por la cual el Alcalde declaró la urgencia manifiesta a inicios de octubre, que le dio carta blanca para entregar el contrato directamente.

La declaración de urgencia manifiesta generó una tormenta política en el puerto.

Por un lado, el Concejo de Tumaco (de mayoría afín a Neftalí Correa) se quejó ante la Procuraduría por dicha declaratoria y pidió suspender el proceso. Así lo muestra la denuncia hecha por el entonces presidente del Concejo, Segundo Antonio Angulo, que se puede ver acá.

Al concejal Angulo en esa denuncia lo apoyaron otros concejales como Otoniel Vergara (a quien en el Tumaco político referencian como un defensor a ultranza de la Asociación Mujer y Género por su cercanía con la representante legal Sandra Cárdenas, cosa que él niega), y el actual presidente del Concejo, Francisco Valencia.

Básicamente los políticos denunciaban que el contrato no podía ser adjudicado, toda vez que lo que debían hacer era mantener al anterior contratista que ya tenía la experiencia en el manejo del cargo, según nos dijo el concejal Vergara.  

Al final, la Procuraduría les dijo que la emergencia era procedente y que era lo que se tenía que hacer.

Dos de los concejales de la cuerda de Neftalí nos dijeron, por aparte, que esa decisión, firmada por el procurador del puerto Carlos Bastidas era amañada. Para sustentar la acusación nos dijeron que así ocurría desde que el secretario general de la Alcaldía dijo en tres audios que son virales en el puerto que Julio Rivera tenía el apoyo de los entes de control, como contamos.

“Ningún contratista en Colombia tiene asegurado su nuevo contrato. No se puede inferir que tenga un nuevo contrato por derecho propio”, nos dijo Jacob Armero, asesor de contratación de la actual Alcaldía sobre las quejas hacia la despachada de Mujer y Género.  

El nuevo megacontratista

Al final, la administración de Julio Rivera, valiéndose de la urgencia manifiesta, graduó a un nuevo supercontratista en el municipio con dos contratos en octubre y enero, ambos para manejar el PAE y que suman casi 7 mil millones de pesos, entregados a dedo en menos de 4 meses.

La elegida es Asoempreservar, una asociación con sede en Cali, y que en los últimos años había licitado para manejar el PAE en varios municipios de Nariño y el año pasado operó el programa en una zona del Cauca, según registros públicos.

Su representante legal es Gloria Nazaria Mora Cuero, quien ha estado en ese cargo desde hace más de 10 años cuando la asociación se creó. En 2008 fue uno de los licitantes para los desayunos escolares en Cali. Según recoge El País, en esa época la Alcaldía advirtió que no cumplió con requisitos como la presentación de una póliza o de los comprobantes de los pagos de parafiscales.

Durante esta década ha contratado con la alcaldía de Yumbo, la Alcaldía de Pasto y el departamento del Cauca.

Asoempreservar obtuvo el contrato día después de la declaración de urgencia para que manejara el programa para el remate del periodo escolar por 1.200 millones de pesos. Y también obtuvo el que opera el programa de alimentación este año, que arrancó a ejecutarse el pasado 5 de febrero por 5.198 millones de pesos.

Y por la rapidez de las adjudicaciones es que políticos contrarios a la administración advierten que Rivera “tiene intereses allí”, como nos dijo el concejal Otoniel.

Hasta ahora, el único vaso comunicante entre Asoempreservar y la administración de Rivera, es Jeremías Bisbicuth,  un profesional en comercio de la Universidad de Nariño fue el que supervisó el contrato de Mujer y Género el año pasado para la administración de Julio Rivera.

Siete de las personas consultadas para esta historia confirmaron, por aparte, que Bisbicuth trabaja como asesor de Asoempreservar. Dos de ellas, un político y un exproveedor de alimentos, nos dijeron por aparte que Bisbicuth era la ficha entre la nueva contratista y la administración de Rivera.

Mientras que en las oficinas de Cali de Asoempreservar nos dijeron que la representante legal no estaba en la ciudad y que nos devolverían la llamada, en la Alcaldía de Tumaco negaron que hubiera nexos entre el asesor Bisbicuth y Rivera y que si apoyó al Alcalde es porque “a Julio lo apoya mucha gente”.

La Silla trató de comunicarse con el asesor de Asoempreservar pero no nos respondió las llamadas. Una persona cercana a él nos confirmó su trabajo con la nueva contratista.

Las clases en Tumaco arrancarán oficialmente entre la semana que viene y la próxima, luego de que el puerto salga de carnavales. Para esa fecha seguramente continuará la pelea entre los bandos y en la mitad la calidad de la prestación de servicio que beneficia a miles de estudiantes en el puerto.

CONTEXTO

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