Después del desastre, la reconstrucción: oportunidades para avanzar

Los eventos climáticos amplificados por el cambio climático podrían, en medio de la destrucción y el sufrimiento que generan, permitir avanzar a pasos más grandes el cambio que el planeta requiere hacia otros modelos de energía e infraestructuras sostenibles y más resilientes.

Luis Alberto Camargo
Luis Alberto Camargo
Director OpEPA
141 Seguidores142 Siguiendo

0 Debates

1 Columnas

Columna

132

0

02 de Octubre de 2017

Más allá de los movimientos de dineros que genera un desastre climático y las oportunidades que aprovechan muchos en medio de la tragedia para aumentar su riqueza, como lo ha descrito la autora Naomi Klein en su libro , la destrucción generada por eventos climáticos como lo han sido los huracanes Irma y María en el Caribe debería ser una gran oportunidad para hacer un salto hacia el futuro que deseamos construir.

Transformar la infraestructura y modernizarla cuando ésta funciona, así funcione ineficientementemente, es un lujo que muchos países y regiones no pueden tomar. Existen muchas necesidades inmediatas que deben ser atendidas día a día. Los recursos son escasos y están comúnmente invertidos en obras visibles que benefician los intereses de políticos y empresarios, o algunas veces las necesidades críticas de la población que los requiere.

Durante los desastres climáticos el nivel de daño a la infraestructura de un país o una región amplifica el reto que enfrentan las poblaciones más vulnerables al cambio climático. Considero que hay tres áreas prioritarias que se deben tener en cuenta al imaginar la reconstrucción que viene después del desastre, especialmente si queremos pensar hacia el futuro y no quedar anclados en el pasado. La hoja de dibujo está casi en blanco. 

La primera es el sistema de generación y distribución de energía. Islas como Puerto Rico tenían sistemas energéticos muy desactualizados e ineficientes, viciados por corrupción y deudas. Después del paso de María, casi todo el sistema quedó destruido. Hasta el momento gran parte de la Isla no cuenta con energía y no se espera que llegue pronto. La tarea es costosa y lenta pero puede tener un resultado inesperado. Una Isla con soluciones energéticas robustas e inteligentes basadas en sistemas de energía renovable no centralizada.

La segunda área que es clave es la infraestructura de vivienda. La reconstrucción va a ser masiva y podría plantear esquemas de urbanización y vivienda muy diferentes a los que había. Se deben pensar en viviendas altamente eficientes con sistemas bioclimáticos de recolección de aguas y diseñadas de manera que resistan los peores impactos de huracanes que seguirán amenazando la región. También se deben plantear esquemas de urbanización en zonas menos vulnerables y enfocados en la sostenibilidad, que incluyen parques, huertas y escuelas para una nueva era. 

El transporte es la última área. El diseño de la infraestructura y los sistemas que pueden implementarse jugarán un papel fundamental para estos territorios.

El concepto clave en este aspecto es la resiliencia. Sabemos que la vulnerabilidad climática aumenta en comunidades cuya resiliencia es baja. La reconstrucción debe contemplar esto y no quedarse en reconstruir lo que ya existía de la misma manera. Es importante atreverse a transformar y comenzar a generar el cambio de los sistemas hacia lo que imaginamos para el futuro.

Los pasos que demos en esta dirección serán pasos firmes, así inicialmente sean pequeños o limitados por los recursos disponibles par reconstruir. 

En el caso del Caribe dos actores han actuado sobre este principio sin hacer mucho ruido. 

, dueño de Virgin, tiene propiedades en las Islas Vírgenes Británicas. Él decidió enfrentar en persona a Irma y ver de primera mano cómo el huracán acabó con lo que se le atravesó. Después de haber invertido en apoyos humanitarios a través de su empresa, se ha enfocado en promover un  para que los dineros destinados en la recuperación de la infraestructura eléctrica de las islas, puedan transformarse en energías renovables y resilientes.

Otro actor que reaccionó de forma rápida fue Elon Musk, fundador de TESLA, quién decidió apoyar a Puerto Rico. Paralelamente, y de forma silenciosa, comenzó a enviar sistemas para montar unidades solares que den energía a las comunidades, ya que el sistema de distribución eléctrica de la isla quedo totalmente destruido.

Aún cuando en Colombia los huracanes de esta temporada solo nos han "rozado", durante los últimos años hemos vivido un sinnúmero de eventos climáticos con efectos devastadores para la población y la infraestructura. Los eventos climáticos que enfrentaremos en el futuro cercano seguramente van a seguir amenzándonos.

Sería muy bueno ver al Estado y a las empresas que intervienen, que ganan mucho dinero en el proceso, realmente pensar un paso más adelante y trabajar para aumentar la resiliencia de los territorios y modernizar o "futurizar" la infraestructura y sistemas de los territorios afectados por estos dolorosos eventos.