Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

La champeta como herramienta de reivindicación de los derechos humanos

En nuestro artículo ‘Bogotá, Cartagena y Yumbo le apuestan a construir una ciudad mejor’ ofrecimos un pequeño abrebocas de las iniciativas ganadoras en estas ciudades.  Durante las próximas semanas estaremos visibilizando cada una de las experiencias ganadoras y finalistas en las tres ciudades donde Premio Cívico se realizó en 2016. Hoy es el turno de Cartagena.

Paola Avendaño
Paola Avendaño
Coordinadora Nacional, Premio Cívico por una ciudad Mejor
133 Seguidores192 Siguiendo

0 Debates

20 Columnas

Columna

423

0

25 de Abril de 2017

En nuestro artículo ‘Bogotá, Cartagena y Yumbo le apuestan a construir una ciudad mejor’ ofrecimos un pequeño abrebocas de las iniciativas ganadoras en estas ciudades.  Durante las próximas semanas estaremos visibilizando cada una de las experiencias ganadoras y finalistas en las tres ciudades donde Premio Cívico se realizó en 2016. Hoy es el turno de Cartagena.

¿Qué es lo primero que viene a su mente cuando le mencionan la palabra champeta? Algunos lo ven simplemente como un género musical ‘sabroso’ para bailar, otros piensan en aspectos negativos –que incita al embarazo adolescente, que es vulgar, que no es bien visto-. Sin embargo la Organización Defensora de Derechos Humanos RoZtro, hace 19 años trabaja por reivindicar los derechos humanos a través de la cultura popular.

¿Y la champeta? Este género musical influenciado por la cultura africana y resultante de una mezcla entre la puya, el mapalé y la cumbia indígena se convirtió en la herramienta para reivindicar los derechos de los jóvenes cartageneros. La champeta es vista como identidad, por lo que el imaginario del ‘champetudo’ que muchas veces es negativo, está siendo derrumbado por esta organización que nació como un movimiento ciudadano y que en 2016 se constituyó legalmente como fundación.

RoZtro ha beneficiado desde sus inicios más de 800 jóvenes, y algunos de ellos hoy lideran procesos de formación al interior de la organización. Tal es el caso de Libardo, que hoy tiene 17 años y es uno de los líderes de esta iniciativa. Libardo afirma que la champeta lo sacó de las drogas y la delincuencia. Según él, para que un joven Sobreviva debe pertenecer a una pandilla o de lo contrario ‘no está en el flow’. La champeta entonces, se ha convertido en esa puerta de escape y reivindicación de los derechos de los jóvenes en esta ciudad. A través de la enseñanza de la danza los jóvenes tienen una mejor comprensión de su cuerpo y con el canto una mejor compresión de cómo se expresan.

Actualmente RoZtro trabaja en los barrios San Isidro, Olaya Herrera, Membrillal, Pie del Cerro, Nelson Mandela y San José de los Campanos.  El fin último de esta organización son las personas. A través de sus investigaciones, específicamente con el proyecto ‘Etimología de la Champeta’ buscan ‘dar a conocer, proteger e impulsar las etnias indígenas, Sinú Karibe Malibú y las Afrodescendencias que componen la expresión  sociocultural Champeta, en su reconocimiento pleno como patrimonio inmaterial de la ciudad de Cartagena de indias, del Caribe  y  la humanidad, así como el reconocimiento que debe poseer como una estrategia de reivindicación de derechos étnicos, populares y sociales, en contra del racismo y el elitismo’ (RoZtro 2016).

Así que cuando escuche o baile champeta, piénsela de una forma diferente. Piense en el poder transformador que ha tenido este género en la vida de los jóvenes cartageneros que trabajan diariamente por construir una ciudad mejor.

*Realizado por el equipo técnico de Gestión de Conocimiento del Programa Premio Cívico Por Una Ciudad Mejor