La opinión política en Santander: epifanías y expiaciones

Un recorrido por el comportamiento del voto de opinión y lo que lo explica en Santander.

Julio César Acelas Arias
Julio César Acelas Arias
Analista Investigador
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10 de Junio de 2018

Todo periodo histórico tiene su ceremonial político y es importante investigarlo, describir su funcionamiento y descubrir su significación. Prestar atención al estudio semiológico de la política: el vocabulario, los ritos, comportamientos, las actitudes mentales, los lugares de encuentro, la cultura que encierran los intereses individuales, es una actividad placentera y apasionante, como lo es el poder mismo. Ello constituye el aspecto más decisivo de la política, desde la Babilonia de Nabucunodosor, hasta nuestros días.

I

En Santander, desde mediados de los setenta, los ricos y los gremios, perdieron el control del poder político. Fueron desplazados, desde entonces, por una poderosa elite de políticos profesionales que se extingue hoy. Apoyados inicialmente por Vanguardia Liberal, tenían marcada influencia popular, de origen clase mediero, graduados en la universidad pública, sin abolengo ni miembros de la oligarquía local, hegemonizaron la política hasta finales de los noventa: sus vástagos fueron Horacio Serpa, José Luis Mendoza, Hugo Serrano, Rodolfo González, Eduardo Mestre y Tiberio Villareal, el “constituyente popular” más respetado en el congreso en los ochenta. Se conformaron entonces dos poderosas alianzas bipartidistas que compitieron por el poder político regional y nacional, monopolizándolo y moldeándolo: la Confederación y el Sindicato Liberal, de entre las cuales surgieron cuatro candidatos presidenciales, (Horacio Serpa, Rodolfo González, Luís Carlos Galán y Alfonso Valdivieso), dos de ellos con reales posibilidades de llegar a la Casa de Nariño.

Después de años de desgaste y resonancia nacional, producto de hábiles redes de clientelismo, no mostraron logros significativos para la región, y al contrario, muchos de ellos, terminaron castigados por el voto ciudadano y vinculados al proceso 8000. Fueron desplazados, entonces por un grupo, renovador e innovador, Convergencia Ciudadana, que controló el poder político por casi 20 años, cooptando a los “indeseables” de todos los partidos, y, que al cabo del tiempo, dejó como único legado un modelo político perverso, que combinó alianzas con grupos ilegales, manejo de millonarios recursos públicos, sólidas empresas sociales y apoyo de sectores excluidos, lo que generó que sus líderes, fueran condenados y estigmatizados por la opinión pública, llegando a las elecciones de marzo pasado, agonizantes y sin representación regional.

II

¿Qué ha pasado en esta transición hasta hoy? ¿Qué advierten las últimas elecciones y que vendrá para Santander, en los próximos años? No es difícil de predecir ni auscultar lo que se avecina. En este texto, avance de uno en construcción, pretendo señalar algunas tendencias, persistencias y novedades, que en política, siempre creemos que están ahí, claras y diáfanas, como el arco iris, pero que tanta profusión de datos electorales vacíos y tanta jerga, aburrida y vaga, de políticos y “opinadores”, nos impiden ver más allá de lo obvio y atravesar la primera corteza del árbol.

En Santander, el voto de opinión, viene en alza sostenida en los ejecutivos, pero minoritario y marginal, en los legislativos. El núcleo duro de la opinión es una ola transversal en la sociedad, de indignación ciudadana contra la corrupción, los “desafíos ofensivos” y la “política del escándalo”, que permanentemente vienen protagonizando los políticos, aquí y en todo el país, lo que reta las nuevas sensibilidades éticas y sociales de la gente. Ello seguirá generando cambios y permanencias en los comportamientos políticos regionales.

Como en Bogotá y en general, no toda la opinión es de izquierda ni alternativa. En Santander es un hibrido de ideas, opiniones, juicios y preferencias individuales, de carácter tradicional, conservador, contestatario o radical. Que cree en el cambio y la renovación de la política y también se moviliza apasionadamente, para mantener el statu quo: a veces es exclusivamente “opinión uribista”, o es opinión de ruptura, de izquierda, y en ocasiones, la misma opinión ciudadana, se visibiliza a la vez, en ambos polos del espectro político. Los mismos miles de ciudadanos que eligieron a Rodolfo Hernández, rompiendo la tradición política local, también habían salido en 2008 a marchar contra las FARC y le dieron el triunfo a Uribe dos veces, a Zuluaga en la primera vuelta y a Santos en la segunda en 2014.

Mucha de esa ciudadanía se movilizó por la defensa del Agua y Santurbàn en 2011 y 2017, y asimismo, votaron por Leónidas Gómez para gobernación y senado y por la lista independiente que eligió a Fabián Díaz. Un sector importante de esa opinión, fue movida por pastores evangélicos y parroquias católicas y también votaron mayoritariamente por el No, marcharon contra la supuesta “ideología de género”, le dieron el triunfo a Iván Duque o votaron por Petro o Fajardo el 27 de mayo. Costal diferente es Barrancabermeja, que goza de una “cultura radical” desde sus orígenes. Allí, la opinión ha sido siempre a favor de candidatos alternativos a la presidencia, pero a la hora de elegir alcalde y concejo local, opera como un relojito, la politiquería y el clientelismo.

Un meme que circularon, en redes sociales, sectores de izquierda, pasada la primera vuelta, es sintomático:

“los mismos santandereanos que salieron a marchar por Santurbàn votaron ayer por Duque que apoya la minería. Después no se quejen”.

Orlando Beltrán, ruidoso líder animalista y antiminero y defensor del páramo, es seguidor de Vivian Morales, ha sido candidato petrista, es de ideología conservadora y cristiana, promovió la llamada marcha contra la “ideología de género”, y en sus redes, critica homofóbicamente, la comunidad LGBTI.

III

Aristóteles, en la Grecia clásica, ya había advertido la naturaleza fluida y contradictoria de la opinión pública, ligada tanto al conocimiento, como a la ignorancia de los eventos por los cuales se moviliza. En La República, Sócrates expone un concepto de opinión que sigue siendo referencia actual.

-¿Entonces piensas que la opinión es más oscura que el conocimiento pero más clara que la ignorancia? -le pregunté.

-Mucho más -respondió.

-¿Se encuentra entonces entre ambos? -Sí.

-¿La opinión está, pues, entre los dos? –Exactamente.

Muchos de esos ciudadanos, difíciles de calcular, que se han movilizado y votado, tanto por Petro o por Duque, o por Rodolfo a la alcaldía o por Leonidas, o por el agua o contra la “ideología de género”, no lo hacen movidos por una clara decisión informada de los temas que los motivaron y sin un libre examen de fondo, de las consignas de las convocatorias, y han sido estimulados básicamente por el efecto emocional y mediático que provocan hoy las redes sociales, invadidas por las hinchadas y “barras bravas” de los bandos en confrontación. Allí se despliegan e incrustan más rápidamente matrices de miedo y mentiras -fake news-, que razones y hechos comprobados. En twitter, en una muestra al azar, se pudo determinar que una noticia falsa llega a las primeras 1.500 personas seis veces más rápido que una verdadera.

Tocqueville, a propósito de la opinión pública, escribió que la gente «teme el aislamiento más que el error», y termina abrazando y apoyando causas que se vuelven o imponen hegemónicas y “políticamente correctas”, diríamos hoy. Es demostrable, dice Noelle-Neumann, que “aunque la gente vea claramente que algo no es correcto, se mantendrá callada si la opinión pública y el consenso sobre lo que constituye el buen gusto y la opinión moralmente correcta, se manifiesta en contra.

La opinión electoral, tanto “tradicional como alternativa”, la mueve fundamentalmente la anticorrupción, el desprestigio y cansancio frente a las empresas electorales regionales y sus voceros políticos, sin que pase mucho en la justicia y organismos de control. Contrario a lo que señalan los voceros en La Silla Vacía, el páramo Santurban y el Agua, no definirán la segunda vuelta, ni tampoco han definido una sola elección en los últimos años. En efecto, los voceros antimineros y “ambientalistas”, candidatos varias veces para legislativos, entre 2010-2018, no han obtenido votaciones importantes. Petro para presidente quedò de tercero en Santander, no ganará la segunda vuelta, y, su lugar y ruptura histórica, se debe más a que simboliza “la anticorrupción el antisistema y la antipolítica”. La mayoría de la opinión, que antes ha arropado causas diversas, esta vez será mayoritaria por Duque: se movilizará por lo que él dice representar: el orden, la seguridad, la familia, el temor al castrochavismo, y el miedo a los cambios drásticos e inciertos. El ruido político que causa el agua y el páramo no inclinarán la balanza. Por ello esta opinión política, es amorfa, contradictoria, claroscura, difícil de organizar y sin norte ideológico ni político.

Así no queramos, la “opinión conservadora” es mayoría y decide, y se manifiesta de mil maneras, en los legislativos, desde los concejos hasta el congreso, al igual, que las maquinarias tradicionales y nuevas. Esta opinión tradicional, que favorece al uribismo y lo que ello representa, se focaliza básicamente en los sectores populares y altos del área metropolitana, y en las cabeceras urbanas de la provincia y las zonas rurales. Las dos curules del Centro Democrático CD, obtenidas por políticos jóvenes llegados de otras toldas, no son responsables de la movilización de esa opinión: sus maquinarias son pequeñas, localizadas y autárquicas. Asimismo, la estructura política, “pura sangre”, del CD en Santander, es aislada y con maquinaria débil. A pesar de ello, “la opinión uribista”, moviliza mucha ciudadanía, como en todo el país. Solo en el Área Metropolitana de Bucaramanga, para cámara obtuvo en 2018, 87 mil votos y para senado, 78 mil sufragios, aproximadamente. La “opinión uribista” en Santander, rebasa de lejos las maquinarias que la sustentan.

IV

Desde 2010, en Santander, el promedio que ha alcanzado la votación alternativa a legislativos en cinco elecciones consecutivas, ha sido de 100 mil votos, y en ejecutivos, en tres elecciones, 260 mil votos. Este es el fenómeno nuevo en el departamento: se ha consolidado una corriente de opinión independiente y de centro izquierda, que tiende a crecer, cuyo futuro e impacto dependerá de las alianzas y la inteligencia a la hora de interpretar las coyunturas políticas venideras. Esta opinión contestataria, comparte con la maquina política tradicional un factor clave: un equipo de activistas o voluntariado permanente, por convicción y/o contratado, que acude religiosamente al llamado y al trabajo político de sus jefes y líderes y organiza la logística y la convocatoria de las acciones. Es urbana, clase mediera y concentrada en el área metropolitana básicamente. No por nada, tenemos la más alta tasa en el país, 56.9%, de clases medias.

Ha sido Leónidas Gómez quien ha catalizado como ninguno, la opinión alternativa en Santander, minimizando su adscripción de izquierda, a pesar de ser un militante histórico del MOIR y adlátere de Jorge Robledo. Apoyó tímidamente, y a última hora el Si en el plebiscito, fue solidario con Ecopetrol en la tragedia en Lizama 158 y no apoyó a Petro para segunda vuelta, a despecho de la mayoría de sus alfiles, lo que le ha generado cierta “satanización” y una desbandada de líderes en sus filas.

Su campaña al senado, aséptica en principios políticos e ideología, cabría en cualquier carpa partidista. Se coló en las elecciones a gobernación en medio de una confrontación política intestina, alcanzando una votación sorprendente que pocos esperaban, gracias en parte, a la división de los Aguilar, que se enfrentaron a un liberalismo oxigenado con la llegada de la familia Tavera. Nunca había ejercido un liderazgo público y no se propuso desde el comienzo ser senador, y sin tener “las dotes de líder que uno vería”, dijo Alberto Donadio, existe la percepción entre “los electores de su capacidad y de su honradez”, imagen que refuerza con asesores internacionales de marketing y publicidad, temas que conoce por su larga actividad comercial. A pesar de no tener un discurso fluido ni consistencia académica y argumentativa, está donde está, gracias a su arrojo político, al asumir riesgos –propio de los empresarios-, a su valentía personal, mezclada con cierto estoicismo y persuasión, “explotando con destreza su pasado como teatrero, que le dejo una capacidad histriónica única que mezcla con carisma y cierta sensibilidad social”, cuenta, uno de sus asesores.

Mantenerse arriba y tener brillo en el congreso no le será fácil, máxime cuando está bajo una sombrilla muy grande en su propia casa, el senador Robledo, en un partido averiado por la decisión de votar en blanco en segunda vuelta. El “mejor de los mundos” para sus aspiraciones sin duda, es en los ejecutivos locales. Allí podría tener más posibilidades de poder y maniobra político-electoral. Los congresistas se destacan por la capacidad de gestionar y aprobar proyectos de ley, y por una altísima capacidad argumentativa, lo que tiene Robledo pero no Leónidas. Su proyecto político –sin organización de base y de estilo caudillista y autoritario en sus decisiones- tiene amenazas que le acechan y lo interrogan. Apoyó al final e hizo campaña con Rodolfo Hernández a la alcaldía, participa políticamente de su gobierno y sido “timorato y escurridizo” al asumir una posición crítica, frente al escándalo y la crisis de reputación y confianza, que acompaña al alcalde por el caso Vitalogic: “solidaridad de negociantes”, me dijo un acaudalado comerciante que lo apoya.

Leonidas tiene legítimos intereses y negocios en el turismo en Santander, tanto en la Mesa de Los Santos, donde es propietario de Acuarela, como en Topocoro, específicamente. Después de liderar plantones contra los “estragos ambientales” de la represa de Hidrosogamoso con el diputado Smalbach, pragmáticamente, creó la Liga de Vela de Santander, presidida por su hijo Ariel Gómez Egaña, hoy gerente de Acuarela. Su nieto, Simón Gómez Ortiz es campeón suramericano de Optimist, un “deporte que crece en Santander y que encontró en el Topocoro, el sitio ideal para su práctica”, como lo señaló el propio deportista en mayo del 2017, cuando organizaron la 1ª Válida del Campeonato Nacional de Optimist que “inauguró el Embalse de Topocoro con los deportes Náuticos”.

Y aquí llegamos al nudo gordiano del asunto: Rodolfo y Leónidas son empresarios que en ocasiones pueden asumir su rol de negociantes, en una frontera muy débil y confusa. Por principio, los negociantes en lo público producen mucho riesgo y temor. “Hacer negocios no es necesariamente reprochable ni contraproducente para la sociedad; sin embargo el "negocio" no es lo más deseable desde el punto de vista del bienestar social” y del manejo del poder público.

Es innegable, que pesar de su ataque directo a la corrupción y los avances en la transparencia de la contratación, el caso Vitalogic y otros negocios de la alcaldía, han reflejado el “ADN negociante” del alcalde. Las acusaciones a sus hijos, con evidencias insalvables, donde se configura la intención real de aprovechar el “principio de oportunidad”, en última instancia, terminan favoreciendo sus intereses personales o corporativos, a la par o por encima de los intereses colectivos de los ciudadanos.

Produce perplejidad y grima su desdén por la institucionalidad –intervención en política, acusar públicamente sin pruebas, la ignorancia en temas públicos, el dejar perder recursos nacionales-, y la precaria ejecución del Plan de Desarrollo en la mayoría de sus ejes temáticos, estimulando un desgobierno en convivencia, movilidad, política social, Metrolinea, espacio público. Por ahora, el retrovisor, las obras de baja intensidad, la crisis de reputación y de confianza por los corretajes, cierto orden en las finanzas públicas, la caza de peleas diarias, el señalamiento sin pruebas de políticos como corruptos, el exceso mediático y la obsesión por las redes, son los ingredientes que le dan sabor al gobierno. Como Aristóteles lo señaló, la opinión puede elegir con mucha dosis de ignorancia, y efectivamente, muchos lo hicimos respecto del alcalde, de su perfil, sus intenciones, sus estilos, sus negocios, sus motivaciones personales. Pero esa es la opinión, así reproduzca mucho de lo que critica. A veces hay que elegirla en contra de la agotada politiquería tradicional.

V

El joven Fabián Díaz se encontró en una esquina la curul alternativa a la cámara que desde años se estaba construyendo desde los independientes por separado. El mas opcionado, con la campaña más organizada, era Julián Silva, que perdió por escasos cinco mil votos, gracias al nicho que Díaz movilizó en su natal Piedecuesta, para algunos, producto del apoyo de la alcaldía de Danny Ramírez, de donde ha sido funcionario público en los últimos años. Llego a la lista de relleno, a última hora, y en campaña, sus compañeros de partido, lo discriminaron y aislaron.

Gracias a la obligada “distinción” y “altura” que le dio su vestimenta y sus zancos, atrajo la mirada y se convirtió en el foco de atención en todos los eventos de campaña, lo que reforzó con una agresiva campaña en redes de la mano del portal web, de corte sensacionalista y amarillista, Operación Tránsito de Bucaramanga, que tiene cerca de 180 mil seguidores. Como contraprestación, ellos pactaron con el congresista electo, ser sus asesores legislativos y políticos, sin tener experiencia alguna en lo público y lo estatal, más allá del trámite genérico, virtual y masivo de denuncias ciudadanas y contra la corrupción.

Si sumamos las votaciones anteriores -2011 y 2015-, de los cuatro partidos de la alianza para Asamblea de Santander, Verdes, ASI, Polo, y Compromiso Ciudadano, ellas suman respectivamente 93.739 y 111.110 votos, cifras superiores a los 71.953 obtenidos por toda la lista a cámara en marzo pasado. Ello muestra que la lista y el propio Fabián, no generaron un nuevo “fenómeno de opinión”, mas allá de las votaciones que los partidos unidos ya habían concitado años atrás. Sencillamente, la lista, compactada y unificada por el peso de Leónidas, atrajo el grueso de las votaciones que por separado, habían obtenido los partidos anteriormente.

Ello nos muestra que Fabián Díaz, actuó como un centro de distinción, como un imán, que atrajo a la mayoría de la alianza hacia sí, gracias a su carácter sencillo, sincero, trabajador e ingenuo, sin discurso elaborado, y mostrándose como un activista comprometido con los niños, y marginalmente, el ambiente. Todo ello, le movilizo mucha simpatía y solidaridad, en medio de unos candidatos discursivos, ruidosos y con pasado político y social. Tiene ante sí un gran reto en el congreso, máxime cuando su experiencia y formación política es mínima. Todavía, después de elegido, conserva su alma de activista contestario, sin conciencia clara del nuevo rol que debe asumir. De su desempeño, en un congreso de fuertes liderazgos, al interior y fuera de su partido, depende su futuro político. No es tarea fácil, sin equipo político ni directriz partidista. Para los verdes, desde su elección “no lo cuentan en sus filas”, como constantemente se quejan sus directivos. De esos ejemplos, que brillan un buen día, gracias a la opinión que se despierta, tenemos muchos líderes malogrados.

VI

Finalmente, una mínima mención del poder y liderazgo de los liberales. Para congreso, la poderosa maquinaria se impuso otra vez, de la mano de nuevos y compactos electorados caudillistas, que se han hecho fuera del partido: Fredy Anaya y la familia Tavera. El liberalismo histórico santandereano fue relegado a segundo plano, en la conducción del partido y la toma de decisiones locales: Serpa Uribe, la casa Duran-Gómez y los diputados, concejales y líderes que los apoyan. Hubo una verdadera transmisión de mando.

Apoyaron sin dilación a Vargas Lleras, no lograron movilizar la estructura clientelista, perdieron en primera vuelta, y al minuto, salieron corriendo a las toldas de Duque, como invitados de tercera. A pesar de sus golpes en la elección presidencial, son un referente fuerte y decisivo para la elección de ejecutivos próximos. Las maquinarias aunque golpeadas y corroídas, están vivas y decidirán, en 2019, si se unen con realismo, la gobernación y la alcaldía de Bucaramanga. Pero tiene que haber renovación y adaptarse a los nuevos tiempos, donde los políticos tradicionales no son aclamados ni envidiados, como antes, sino repudiados y señalados, como lo peor.


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REFERENCIAS

[1] FRANCISCO LEAL BUITRAGO y ANDRÉS DÁVILA LADRÓN DE GUEVARA. Clientelismo: el sistema político y su expresión regional. Bogotá, 1990.

[2] Acelas, Tesis de Maestría de Estudios Políticos, Universidad Nacional de Colombia. Elites, poder político y desarrollo regional en Santander (1974-2002). 2006.

[3] Ver: Acelas, La parábola de los nuevos clientelismos: Anapo y Convergencia Ciudadana, en Vanguardia Dominical, 18 de Febrero de 2.006.

[4] Este texto es un avance de uno más amplio que se publicara después de elegido el presidente.

[5] En Comunicación y Poder (Alianza Editorial, 2009) Manuel Castells señala que la política del escándalo es inseparable de la política mediática o del espectáculo, que es la característica de nuestro contexto histórico, siendo la difamación 'su arma más potente' al sustentarse el liderazgo en 'la personalización'. Los escándalos, son 'batallas por el poder simbólico en las que están en juego la reputación y la confianza', son formas de socavar el crédito del adversario. Citado en: http://www.publico.es/actualidad/politica-del-escandalo.html

[6] Algunos de los escándalos más emblemáticos de la región: detención y condena de Luis Alberto Gil y socios políticos, de Hugo Aguilar y el escándalo de sus bienes y carros lujosos, detención de Lucho Bohórquez y asesores, por el caso “manantial de amor”, detención y enjuiciamiento de Darío Echeverry en Barrancabermeja, escándalo de violencia intrafamiliar de Bernabé Celis, caso Panachi, detención de Secretaria de Educación por el PAE, señalamientos a CDMB de politiquería en campaña, detención a directora de la CAS, Fotomultas de Floridablanca, entre otros.

[7] http://lasillavacia.com/silla-cachaca/redes-y-emociones-las-estrategias-...

[8] Mauricio Archila. Aquí nadie es forastero, testimonios sobre la formación de una cultura radical: Barrancabermeja 1920-1950. CINEP, Bogotá. 1986.

[9] El 6 de agosto de 2016 escribió en Facebook: “LA IDEOLOGIA DE GÉNERO PERVIERTE LA CONDICIÓN DE LOS SEXOS, DICTADA POR LA MADRE NATURALEZA DESDE SIEMPRE. NO HAY QUE SER HOMOFÓBICO PARA ENTENDER QUE SE VA A CONFUNDIR A LOS NIÑOS. LA MINISTRA PARODY ESTÁ MAL NO ES SANO LO QUE SE PRETENDE HACER. ¿DONDE ESTÁN LOS PRINCIPIOS Y LOS VALORES?. Ver: https://www.facebook.com/orlandobeltranq/ los días 6-9-10 de agosto de 2016.

[10] Elisabeth Noelle-Neumann. La espiral del silencio. opinión pública: nuestra piel social, Paidòs, 2010.

[11] http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/moises-wasserman/mentiras-qu...

[12] http://lasillavacia.com/silla-santandereana/santurban-el-fiel-de-la-bala...

[13] Algo aporto la agenda ambiental adoptada por Lucho Bohórquez en 2011 contra Martha Pinto, vocera de los empresarios y gremios: No a la venta del acueducto, no a la minería a cielo abierto en santurban y no a construcción en los cerros orientales. Al final la elección la definió, el poderío de la maquinaria liberal, el estilo aristocrático y excluyente de la candidata Pinto y sus errores en los debates.  En la campaña de Rodolfo Hernández, el tema del páramo jamás se planteó y era desconocido para el candidato. El aterrizó en la defensa del agua después de sus desavenencias con los árabes quienes iban a financiar en mejores condiciones la deuda del acueducto.

[14] Incluimos aquí a la izquierda radical, centroizquierda, al centrismo de fajardo.

[15] Alcaldía de Bucaramanga 2015, gobernación Santander y primera vuelta.

[16] http://lasillavacia.com/silla-llena/red-lider/historia/el-gran-ausente-d...

[17] Ver: http://indersantander.gov.co/noticias_detalle.php?id=1031;  http://www...

[18] Ver como ejemplo: https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/155-lo...

[19] Tomar decisiones a la fija, sabiendo de antemano y exclusivamente, la información previa y relevante del negocio.

[20] Ver www.corrillos.com.co

[21] Sobre el alcalde y su gestión volveremos en otro artículo más de fondo.

[22] https://www.facebook.com/OperacionTB/

[23] En cámara 2014, por separado los verdes y el Polo –Asi no aposto-  alcanzaron 36.467 votos solamente, debido a la disgregación de las fuerzas alternativas a nivel nacional y regional que tuvieron  Mockus, Fajardo, Petro y Clara López, por separado.